Existen personas eternas. Personas que destacan entre cientos millones de personas más. Personas que, vivas o muertas, jóvenes o viejas, son omnipresentes a nivel global de manera física o no y no le dejan duda a nadie de su condición extraordinaria .

Una de éstas es Sir Paul McCartney, un Beatle por derecho propio y un artista solista de primer nivel. Alguien que, al día de hoy, cuenta con 81 años de edad física y probablemente unos 22 de edad real. Alguien que ofrece conciertos de tres horas de duración sin tomar un solo vaso de agua e irradiando la mejor energía del mundo: la de la buena música.

Paul McCartney, señoras y señores, es el artista musical más exitoso de todos los tiempos. Entre The Beatles y su carrera solista ha vendido más de 100 millones de álbumes y 100 millones de sencillos. Por si fuera poco lo anterior, ha compuesto 43 canciones que han vendido más de 1 millón de copias. Nada más.

Después de la pandemia global que nos mantuvo a todos enclaustrados, el Beatle dio señas de vida, ¡y qué señas! Anunció 16 fechas en Estados Unidos a partir del 28 de abril del 2022 con dos presentaciones especiales en junio del mismo año (Glastonbury y Frome). Y después… silencio.

No paso un año sin que el mundo supiera que había nuevos planes para continuar con la Got Back Tour. Los primeros avisos oficiales incluían siete presentaciones en Australia del 18 de octubre de 2023 hasta el 4 de noviembre aunadas a ocho más en Brasil a partir del 30 de noviembre del mismo año. Esos 26 días intermedios entre las presentaciones de Australia y Brasil, asumimos todos, eran para tomarse un merecido descanso. Peor aún, quien esto escribe le aseguró a los cercanos y al mundo entero que si Paul McCartney viniera a México no sería en 2023. Definitivamente no. Sin importar los rumores y con conciencia de la lógica que se tiene cuando una predice las actividades profesionales de un megaartista que sobrepasa ocho décadas. No podía ser… ¿correcto?

Y en eso estábamos cuando en redes sociales, la cuenta oficial de Paul McCartney subió este video:

Esa frase cortada que alude a Mexico City en The Back Seat Of My Car (1971) nos hizo enloquecer. A todos. ¿Sería el Sir capaz de rellenar con dos conciertos en México esos días de descanso entre Australia y Brasil? Lo fue… y los Dioses de la Música sonrieron de nuevo.

Y al sonreír con ellos, inicio para mí una historia ya muy conocida. Una historia de tribulaciones y baches emocionales de primer nivel por la que atravesé para conseguir boleto en el concierto del Sir del Foro Sol en 2010. Y lo logré, estuve en la Fila 10, frente a un Beatle, abriendo un ciclo que hace apenas 24 horas, terminó de la misma manera.

LA RESEÑA DE LO PREVIO AL CONCIERTO DE SIR PAUL MCCARTNEY DEL 14 DE NOVIEMBRE 2023

No es de Dios avisarte que un Beatle estará en México dentro de dos, tres o más meses pero que la preventa/venta de boletos digital es para ti en unos muy pocos días. Y esos muy pocos apenas alcanzan para asimilar el shock de una noticia que jurabas no iba a suceder, voltear a ver la cuenta de ahorros, captar en toda su penosa extensión que no te va a alcanzar el dinero para estar en el lugar en donde deseas estar dentro del evento (frente al Sir, ¿correcto?) y empezar, con toda tu mejor disposición, a agotar opciones para sacar dinero de dónde sea. Y no, no una cantidad moderada.

Una vez vendida el alma y resuelto ese primer tema, el siguiente es prepararse para una montaña rusa de emociones que de ninguna manera está bajo tu control. Ésta, el día de la preventa, a la hora designada y en una página web destinada a vender miles de boletos al mismo tiempo, te ubica sin preguntarte en una fila digital en la cual tu posición, si tienes suerte, es de decenas de miles de personas que van antes que tú. Afortunadamente ésta avanza con una rapidez aceptable.

Mi caso no fue diferente al de la gran mayoría de beatleros que conozco. Una vez alcanzada la primera posición en la página de venta de boletos, emergía un letrero con letras rojas que decía algo así: “Boletos Agotados. Gracias por participar.” Así. Sin pena alguna.

Para algunos fue suficiente este aviso. Para mí no. He sido desarrolladora web el suficiente número de años para saber que una no se da por vencida a la primera. Ni a la segunda. Ni a la 435ava vez. Esta necedad propia de mi ser me hizo conseguir un boleto en la fila 65 frente al escenario del Foro Sol CUATRO HORAS DESPUÉS del inicio de la preventa cuando ya la fila digital era inexistente y mis intentos por conseguir un lugar seguían imbatibles. ¿Sesenta y cinco? Sí. No era lo que yo deseaba pero era lo mejor visto hasta ese momento. Así que me hice a la idea de que sí, efectivamente, vería a Paul McCartney de frente pero lejos y desde un costado. Vida, estamos en paz.

El hoyo en el estómago creció de manera desproporcionada desde el sábado 11 de noviembre. Habría un Beatle en la Ciudad de México en cualquier momento y yo estaría en su primera presentación. Y en un cerrar de ojos llegó el 14 de noviembre, un día del cual tengo vagos recuerdos de lo sucedido en la mañana pero vívidos a partir del momento en el que salí hacia el recinto de conciertos:

  1. Dirigirse al Foro Sol en metro es una invitación a una muerte prematura. Si no por morir aplastada entre la gente cuyo número excede al doble de lo permitido por vagón, por lo riesgoso de traer en mis jeans el celular, cartera, llaves de la casa y dinero suelto en caso de ser víctima de algún amante de lo ajeno. ¿Y mi boleto? En una bolsa interior de mi suéter que, además, fue la única pertenencia que cuidé con el cuchillo entre los dientes durante el trayecto.
  2. De veras había olvidado cuánto se camina para poder sólo ingresar al recinto. Mi contador de pasos (que uso regularmente entre semana) casi explotó: 16 mil pasos en una sola tarde/noche/madrugada. Dos días después mis piernas siguen adoloridas pero, eso sí, mucho más bonitas 😉
  3. La persona que me llevó a mi lugar dentro del Foro Sol fue un regalo de la vida. Linda mujer, gentil conmigo, me preguntó mi nombre y quién era yo cuando se dio cuenta que varias personas me buscaban el saludo en la zona de sillas y desde diferentes ubicaciones. Una vez que me dejó en el lugar que me correspondía se me acercó al oído y me dijo en secreto: “Regreso por ti cuando empiece el concierto para acercarte a un mejor lugar”. No lo hubiera dicho. Más tardó en irse que yo en detectar que sí, sí iba a ser posible ver al maravilloso Beatle mucho más cerca de donde me encontraba.
  4. Antes de que el concierto iniciara me hice una promesa. No grabar en mi celular más que pocos y pequeños segmentos del evento (los que valieran la pena) y dejarle el trabajo de registrar en video y audio todas las canciones a miles otros más. Yo fui a disfrutar, a emocionarme, a llorar, a no perder de vista al Beatle, a recordar y a volar. Sólo a eso.
  5. Y cuando la luz se apagó y el maravilloso Hofner se mostró en la pantallas laterales del escenario, me paré de mi lugar y caminé rápidamente hacia el frente con paso firme, esquivando personal contratado y Maccafans que se ponían de pie y gritaban de emoción pura por lo que se vería unos segundos después. Paul McCartney, señores, salió a saludar a su público y yo ya ocupaba un asiento vacío en la fila 24 frente al escenario. Gracias a los Dioses de la Música que permitieron que nadie llegara a ese lugar y que, un par de horas después, me sonrieron nuevamente dándome otra maravillosa oportunidad.
LA RESEÑA DEL CONCIERTO

Empecemos con el setlist y sigamos con comentarios sueltos al respecto:

Can’t Buy Me Love
Junior’s Farm
Letting Go
She’s a Woman
Got to Get You Into My Life
Come On to Me
Let Me Roll It
Getting Better
Let ‘Em In
My Valentine
Nineteen Hundred and Eighty-Five
Maybe I’m Amazed
I’ve Just Seen a Face
In Spite of All the Danger
Love Me Do
Dance Tonight
Blackbird
Here Today
New
Lady Madonna
Fuh You
You Never Give Me Your Money
She Came in Through the Bathroom Window
Jet
Being for the Benefit of Mr. Kite!
Something
Ob-La-Di, Ob-La-Da
Band on the Run
Get Back
Let It Be
Live and Let Die
Hey Jude
Encore
I’ve Got a Feeling
Birthday
Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Reprise)
Helter Skelter
Golden Slumbers
Carry That Weight
The End
  1. Aquí no hay pierde. Todas las canciones, interpretadas por Paul McCartney, Rusty Anderson, Abe Laboriel Jr., Brian Ray y Paul “Wix” Wickens son de primera calidad. Instrumentalmente hablando son perfectas. Y vocalmente también. Algunas de The Beatles, otras de Wings, otras de la carrera solista del Sir pero TODAS de altísimo nivel interpretativo.
  2. She’s A Woman ha sido mi canción muchos años. Gracias por ella.
  3. Got To Get You Into My Life, canción dedicada a la mota (presente en los ojos del Sir -con todo mi apoyo- según aprecié en pantalla) contó con la ayuda de 3 metales que aparecieron inicialmente en un palco lateral para después incorporarse al escenario.
  4. I want to tell you and now’s the time, I want to tell you that you’re going to be mine... Mi himno personal en años pasados. La siempre fantástica Let Me Roll It.
  5. My Valentine incluyó dedicatoria a Nancy Shevell, esposa de Paul y ubicada en las primeras filas frente al escenario. Presente también y receptora de la dedicatoria de Something, Olivia Arias, viuda de George Harrison.
  6. Creo que el 1% de los 60 mil asistentes sabíamos las letras de Come On To Me, My Valentine, New y Fuh You. La producción del Siglo XXI de Paul McCartney es tan buena como aquella del Siglo XX y vale totalmente la pena aprendérsela. Música de un compositor maduro, que sabe perfectamente cómo se mueve la industria discográfica actual y que compone magistralmente piezas únicas y memorables.
  7. Sir, si ya iba a presentar la voz y la imagen de John en I’ve Got A Feeling, Here Today sobraba totalmente para el imprescindible momento del concierto en el cual rinde tributo a Lennon. Mala rola… ¡mala!
  8. Sorprendente y gratificante la inclusión de You Never Give Me Your Money y She Came In Through The Bathroom Window. Nunca pensé escuchar el popurrí del Lado B de Abbey Road y reconocer sus canciones, cantarlas y bailarlas en vivo fue uno de los mejores regalos que he recibido.
  9. Being For The Benefit Of Mr. Kite! es otra grande que no podía faltar.
  10. Uno de los momentos claves del concierto fue la pirotecnia de Live And Let Die, ver que el escenario se cimbra y que todos reaccionamos de la manera más entusiasta a estos efectos especiales. Ahí se me terminó de acabar la voz de tanto gritar :S
  11. El encore, que inició con la siempre asombrosa presencia de John Lennon en pantallas cantando junto a Paul tal como ambos lo hicieron a principios de 1969, es una muestra de por qué la música de The Beatles ha trascendido muchas décadas. Preciso, exacto, impactante, con el número perfecto de canciones y diseñado para enloquecer a quien lo escucha en vivo.
  12. La frase And in the end, the love you take is equal to the love you make (autoría de McCartney) no es sólo un adorno de la última canción de la década de los 60 de The Beatles. Es un legado de vida a quien entiende plenamente que, precisamente, la aportación de estos cuatro a la humanidad a través de su obra es llevar una vida con paz, amor, entendimiento y LA CERTEZA de que al final (de cualquier ciclo de tu vida o de tu vida misma) el amor que te llevarás de los demás equivale al que diste. Ni más, ni menos.
NOTAS FINALES
  • Mención especial a Ana Lucía Barrios, Embajadora de la Beatlemanía en Guatemala por parte del museo de Liverpool, The Beatles Story, cuya calidez, abrazos y múltiples sonrisas al encontrarla en el concierto me hicieron muy feliz. ¡Un abrazo, hermosa colega embajadora!
  • Una disculpa enorme a la señora de la fila 23 que permaneció sentada todo el concierto (vaya, ¡ni para corear Hey Jude se paró de la silla!) justo enfrente de mí y cuya cabeza fue receptora de al menos tres zapes involuntarios de mi parte. Tere… si bailas Lady Madonna, fíjate quién esta a tu alrededor y en qué posición está. Peor aún, cuantas veces volteó para echarme miradas de pistola, aquí su beatlera de confianza simplemente fingió demencia. Sorry…
  • El piano de frente multicolor de Paul, cuyo origen describo en este video de TikTok, ¿tiene ya una pantalla al frente que presenta diferentes imágenes beatleras en las canciones que se usa? ¿Alguien vió eso? Me pareció así pero en este momento ya no estoy tan segura de que haya sido modificado.
  • Gracias, gracias, ¡GRACIAS! a quien compró boleto frente al escenario en la Fila 24, invadida mal plan por mi persona, y que NUNCA llegó al concierto. Que los Dioses de la Música, los mismos que me volvieron a sonreír a partir del encore y me llevaron a la ¡FILA 10! sin que nadie lo notara, colmen tu vida de buena música, satisfacciones y del legado Beatle.
  • Hablando de la Fila 10, inicié este texto diciendo que en el año 2010 pude estar en ese número de fila durante el concierto de Sir Paul McCartney en el mismo recinto. Y con ese mismo 10 de calificación al genio musical más grande de todos los tiempos (y estoy dispuesta a debatirlo con hechos con quien responda de manera fundamentada intentando mostrar lo contrario) cierro estas notas y mi ciclo de conciertos de Paul McCartney en México. No se si Sir Paul McCartney regresará a nuestro país. Lo que sí se es que hay personas eternas que son omnipresentes a nivel global con un legado musical y artístico con tal nivel de calidad que no será olvidados en unos años. Ni en 50. Ni en 200. ¡Viva Paul McCartney!

Y para cerrar, si algo hay que nunca olvidar del concierto de Paul McCartney del 14 de noviembre de 2023 en el Foro Sol de la Ciudad de México es que a los 81 años o a cualquier edad NUESTRA OBLIGACIÓN es seguir adelante, trabajando, creando, produciendo, disfrutando y viviendo al máximo. Sin que nos importen las críticas, las envidias y los nuevos obstáculos. La gente muere por dentro cuando deja de producir, de crear, de trabajar y de vibrar de pasión por lo que se ama como bien nos lo demostró este maravilloso Beatle.

AND IN THE END, THE LOVE YOU TAKE IS EQUAL TO THE LOVE YOU MAKE
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