George Harrison

“Mi amigo vino con tristeza en sus ojos”. Bangladesh

“Mi amigo vino con tristeza en sus ojos.
Me dijo que quería ayuda antes de que su país muera.

Aunque no podía sentir el dolor, sabía que tenía que intentarlo.
Ahora les pido a todos ustedes para ayudarnos a salvar algunas vidas”.

(Bangladesh, George Harrison)

A comienzos de la década del setenta Bangladesh (Pakistán del Este) se encontraba en medio de una contienda bélica por su separación en lo que se conoció como la guerra de Bangladesh. En medio de las atrocidades de la guerra, las masacres del ejército, las hambrunas y enfermedades como el cólera, alrededor de siete millones de refugiados emigran hacia Calcuta en la India. Sumado a todo ello, un feroz ciclón, llamado Bhola devasta el territorio en marzo de 1970 produciendo un verdadero desastre humanitario. Para noviembre de ese año se calculaban en 500 mil personas las victimas del ciclón y sus consecuencias.

El músico Ravi Shankar visita a George Harrison en su flamante e imponente mansión neogótica llamada Friar Park, para comentarle su preocupación por la situación en Bangladesh.  Harrison se encontraba por ese entonces bajo el aura de su reciente separación de The Beatles y el exitoso lanzamiento del álbum triple All thing must pass (Todas las cosas deben suceder, 1970). Shankar suponía que en la situación que se encontraba el ex Beatle no le resultaría fácil identificarse con lo que estaba sucediendo allá lejos; sin embargo y para su sorpresa, un Harrison conmovido se compromete a hacer algo. En la mayoría de las biografías sobre los integrantes de The Beatles, la pluma y el interés a la hora de reseñar algún tipo de compromiso político y social parece recaer en la figura de John Lennon. Sin embargo, George Harrison, the quiet Beatle (el Beatle tranquilo) supo comprometerse con causas sociales y, tal vez, sin la repercusión que generaban los movimientos de Lennon, se involucró a su modo: sin tanto ruido y comprometiendo a sus amigos para realizar una acción conjunta. Es momento entonces de detenernos en esa maravillosa idea del genial Harrison: el concierto para Bangladesh.

Por un amigo y su tierra

George Harrison resultó un músico inquieto. Da cuenta de ello las distintas búsquedas que ha realizado, especialmente aquellas que son más conocidas. Promediando la década del sesenta encontró refugio en la meditación trascendental y a partir de ahí se introdujo y comprometió con la cultura y la música hindú. Aprendió a ejecutar sus instrumentos, se aventuró por las propuestas melódicas y rítmicas y luego las expresó tanto en sus propias composiciones (“Within you, without you”, 1967), o en arreglos para temas de los otros Beatles; por ejemplo, en “Norwegian Wood (This bird has flown)”, (1965) donde realiza un motivo en el Sitar que acompaña a lo largo de todo el tema.  O el glissando que vincula el estribillo y la estrofa de “Strawberry Fields for ever”, realizado con una especie de cítara hindú. Esa pasión y compenetración con el arte lo lleva también a comprometerse con la realidad social.  Así, ante el pedido de su amigo y maestro Raví Shankar, organiza el primer concierto benéfico de la historia: El concierto para Bangladesh, realizado en el Madison Square Garden el 1 de agosto de 1971 en dos funciones, una por la tarde y otra por la noche. En esa oportunidad se lograron recaudar 250.000 dólares que fueron donados a Unicef para la población de ese país que estaba sufriendo la guerra, el hambre, las enfermedades y desastres naturales. La cifra total incluye los ingresos por la película y el álbum donde se registra el concierto. Sin embargo, el creador de “Taxman” se encontraba disgustado ante los rumores de que no se sabía la cifra exacta que había llegado a los refugiados ya que una parte, según se dijo, había ido a parar a una agencia del Gobierno Federal como pago de impuestos que no habían realizado los organizadores del evento en su momento.  Harrison había convencido y comprometido la presencia de artistas de la talla de Eric Clapton, Bob Dylan, Ringo Starr, Billy Preston o León Russell, entre otros. La organización del evento se caracterizó por la rapidez; Harrison contactó a los músicos por teléfono en los meses de junio y julio, y aprovechando el único día libre en que se encontraba el Madison Square Garden, el concierto se concretó el primero de agosto.

Al inicio del film se observa una escena de la conferencia de prensa que brindan Harrison y Shankar antes del evento. Allí un periodista le pregunta:  “Con todos los problemas que hay en el mundo, ¿cómo fue que elegiste éste para hacer algo?”. A lo que Harrison responde: “Porque fui invitado por un amigo para ver si podía ayudar, eso es todo”.  El concierto comienza con un set de música hindú a cargo de Ravi Shankar y otros músicos. Luego, da comienzo el recital de música rock con Harrison secundado por una súper banda en la que se destacan: Billy Preston, Leon Russell, Klaus Voorman (amigo de The Beatles desde la época de Hamburgo), Ringo Starr, Eric Clapton, dos integrantes de Badfinger y un grupo de coristas encabezado por Claudia Lennear, cantante de soul que había trabajado con Joe Cocker e Ike Turner, ente otros.

A lo largo del concierto irán desfilando composiciones de distintas épocas. Pero a los efectos del evento, el ex Beatle compuso un tema que lleva por nombre, Bangladesh. A partir de la lírica, y con esa particularidad desarrollada en su época Beatle que le permitía expresar en canciones sus sentimientos, Harrison invita al público a sumarse a la ayuda al pueblo bengalí, y relata qué fue lo que le sucedió al recibir el pedido de ayuda de Shankar. Escuchemos en la voz del propio Harrison esa especie de manifiesto o proclama.

Con una ayudita de mis amigos

Eric Clapton, amigo personal de Harrison, no se encontraba en un buen momento cuando el ex Beatle lo convoca al evento: “le expliqué que estaba viajando hacia las tinieblas y que tenía que llegar hasta el final para ver que hay del otro lado”, comenta en su biografía Clapton, en referencia a su adicción a las drogas. Por ese entonces, el guitarrista sufría también el rechazo de Pattie Boyd, la mujer de George, a quien este se le había declarado.   De todos modos, Harrison termina por convencerlo para que participe, tal vez en un intento de sacarlo del encierro y juntarlo con otros músicos y amigos. En su biografía, Clapton da cuenta de que participa del concierto con una fuerte dosis de heroína encima y por ello califica su actuación como una de las peores. En principio, comenta, que elige la guitarra equivocada: una electroacústica. Los momentos previos fueron de mucho nerviosismo para Harrison: Clapton se encontraba en un estado no adecuado y Bob Dylan no terminaba de confirmar su asistencia. Este último, llevaba dos años sin aparecer en un evento en vivo. Cuando el día finalmente llegó, la gente se agolpaba en las afueras del Madison Square Garden en una larga cola que rodeaba al edificio. Clapton recuerda en su biografía que: “No estaba allí. No me salía nada (…) Fue un gran esfuerzo para mí estar allí y lo hice por George, por todo el riesgo que tomó al defender la causa”.

La pregunta forzada es por qué no asistieron el resto de sus amigos de la infancia, Lennon y McCartney, como sí lo hizo Starr. Si bien habían pasado unos meses de consumada la separación de The Beatles en medio de un escándalo y de acusaciones cruzadas por el manejo de Apple records y la representación de la banda, cada uno de la famosa dupla parecía tener razones personales que le impidieron asistir. Respecto a Lennon, Harrison había conformado un bloque junto con Starr para enfrentar los intereses de McCartney. Es decir que no se encontraba enfrentado. De hecho, puede verse a Harrison participando del álbum Imagine (Imagina, 1971) que se editara ese mismo año. Lennon afirmó que no participó del concierto porque Harrison no hizo extensiva la invitación a su esposa, Yoko Ono. McCartney, por su parte, adujo que su participación sería visa como una reunión de la banda a tan solo unos meses de la separación. Tiempo después, el propio Harrison reconoció que si hubiesen estado los cuatro compartiendo el escenario se hubiera eclipsado el evento y el objetivo que perseguía. Sin embargo, George aprovecha la oportunidad para recrear algunos de sus más grandes éxitos en su época Beatle, ahora sin sus compañeros. Es el caso de “Something” (“Algo”).

También habrá lugar para “Here comes the sun” (“Aquí llega el sol”) y “While my guitar gently weeps” (“Mientras mi guitarra llora suavemente”) junto a otros éxitos recientes como “My sweet Lord” (“Mi dulce Señor”). Billy Preston parece volver a su etapa de tecladista eclesial y arremete con un tema de reminiscencias góspel: “That´s the way God  planned it” (“Así lo planeó Dios”). Ringo Starr tendrá su turno con “It don´t come easy” (“No viene fácil). Otro momento culminante es la interpretación que Dylan realiza de su clásico “Blowin´in the wind” (“Soplando en el viento”). Hay un tema que data del disco triple lanzado por Harrison en 1970 y recreado en el concierto junto a León Russell.  La composición parece dar cuenta en la lírica, del proceso de maduración personal y como compositor en el que se encontraba Harrison, como también de sus derroteros interiores fruto de su experiencia con la meditación. El título es “Beware of darkness” (“Cuidado con la oscuridad”).

Thompson sostiene que “A diferencia de Live Aid, realizado en 1985 para aliviar la hambruna de Etiopía y heredero natural de Concert for Bangladesh, Harrison quería que el contenido musical reflejara de alguna manera la causa: el subtexto dejaba claro que esta no era una nación pobre que llegaba a Estados Unidos con su pedido de limosna, sino más bien una región culturalmente rica”. En síntesis, Bangladesh significó la primera aparición de Harrison en un escenario luego de la separación de The Beatles, el primer concierto benéfico en la historia de la música contemporánea y la certeza de que emprendimientos colectivos de artistas pueden lograr, a través de la música en este caso, concientizar acerca de temáticas sociales, especialmente aquellas que ocupan un pequeño espacio en la agenda de los grandes medios de comunicación.

Para aquellos que quieran revivir de forma total ese evento único, aquí les dejamos  el  link del concierto:

Buenos Aires 24 de mayo de 2021.

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Bernardo Suárez

Investigador en el Instituto de Artes del Espectáculo de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y autor del libro "Discurso humorístico. Una mirada desde la Polifonía enunciativa a los textos de Les Luthiers" . Dos de sus inquietudes y pasiones son el humor y la música.

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