John Lennon

John Lennon /Plastic Ono Band. La catarsis autobiográfica en 11 tracks

John Lennon / Plastic Ono Band
Apple Records PCS-7124
Lanzamiento: 11-diciembre-1970

Eran tiempos difíciles. El cuarteto más famoso del mundo se estaba separando legalmente tras una serie de litigios y fraudes por parte de un oportunista apoderado, Allen Klein y la noticia que hubiese dado aquel 30 de abril Paul McCartney que daba por concluido su ciclo dentro de The Beatles.

John y su actual esposa Yoko Ono, artista conceptual japonesa, habían experimentado dos años atrás con discos experimentales (Two Virgins, 1968 y Two Virgins 2 Life with the lions, 1969, The Wedding Album 1969) y una campaña por la paz que incluyó un concierto en Toronto, Canadá y unos días en la cama en Amsterdam y Montreal dando conferencias de prensa en pijamas, con una especie de productora alterna, Bag Productions, que administraría este tipo de proyectos.

Sin embargo, los embates mencionados arriba, habían mermado el ánimo de la pareja aunados a problemas financieros en su compañía Apple Records y otros relacionados a las drogas que le produjeron un par de abortos a la señora Ono. Aun así, no cejaron en producir proyectos que les daban rienda suelta a sus necesidades artísticas como lo fueron filmes experimentales (Ver: https://elcirculobeatle.com/john-lennon-y-el-cine) y el disco inaugural del grupo Plastic Ono Band con el concierto ya mencionado en Toronto (Live Peace in Toronto Apple Records CORE – 2001) y tres sencillos que lograron posicionamientos en el Billboard como lo fueron Give Peace a Chance (1969, grabado en vivo en la habitación del hotel Hilton que ocupaban), Cold Turkey (1969) e Instant Karma! (1970).

Añadido a la necesidad de expresión se presentaba también el problema de la custodia de Kyoko, la hija de Yoko, que su padre, Anthony Cox no permitía en gran medida que conviviera con la extravagante y famosa pareja por el bien mental de la pequeña, aún más por un desafortunado accidente automovilístico que tuvieron saliendo un tanto heridos en un paseo vacacional por Escocia que incluyó a Julian, el hijo de John.  

Abrumados por todo esto, discusiones que ponían en riesgo la estabilidad emocional de la pareja, una convivencia que había llegado a ser enfermiza por tanto tiempo juntos, tuvieron una puerta de escape que les daba un respiro. En la correspondencia de los Lennon-Ono llegó un libro con el título: The Primal Scream, primal therapy; the cure of neurosis. (El grito primordial, la terapia primordial; la cura de la neurosis) de Arthur Janov un psicoterapeuta norteamericano residente en Beverly Hills, que, a través de terapias a base de expulsar gritos histéricos, reencontraba el paciente el alivio del dolor del pasado. Sostenía que los primeros cinco años de vida de un ser humano dejaba desde el nacimiento, un plano de gritos que lo hacían propio de la existencia misma pero que iban siendo reprimidos por sus padres para mantener “su calma y silencio” pero amarrando cada uno de los traumas que va adquiriendo un niño en ese lapso.

John y Yoko se dieron a la tarea de invitarlo a su mansión de Tittenhurst Park con las recomendaciones dadas por el terapeuta de aislarse del mundo real (no radio, no televisión, no música, no diarios, no revistas) durmiendo incluso en habitaciones separadas. Por un par de semanas Janov—que pensaba que ellos solo querían tener un pasaje de su fama—se dio cuenta por medio de unas cartas previas a su visita, que la necesidad de rencontrarse era muy grande lo que hizo que su trabajo empezara a tener efectos positivos. En la mansión se podían escuchar los gritos de John enfrentando a su pasado.

A su regreso, Janov recibió una llamada telefónica de Yoko que le pedía que fueran recibidos por él en su Instituto Primordial en Los Ángeles para continuar esa terapia que al parecer les empezaba hacer bien. John y Yoko fueron recibidos y durante casi tres meses estuvieron en la mansión del Instituto viviendo esas terapias, atravesando sus historias con gritos que los hacían enfrentar esos pasados. Más que Yoko, John sacaba todo aquel rencor y odio acumulado en su niñez por la relación tan destructiva y penosa llena de abandono por parte de Fred, su padre, y la muerte de Julia su madre cuando él tenía 17 años.

Al pasar ese tiempo, John descubrió que se había metido de nueva cuenta en otro intento de panacea en su vida, como lo había pasado con el Maharishi Mahesh Yogi y las drogas. No había en sí nada nuevo así que decidieron partir cuando se dieron cuenta que Janov ya tenía planes de filmarlos con sus cámaras de 16mm y muy posiblemente explotar su imagen a nivel de mercadotecnia para su Instituto. Se negaron rotundamente y se marcharon.

A su regreso no cabía duda que el matrimonio Lennon-Ono se volcara en los estudios de Apple en Abbey Road a partir del 26 de septiembre para grabar lo que sería el primer álbum oficial de John, con una contraparte de Yoko en otro disco. Llamó a quien debía de llamar; en primera instancia a quien fungiría como productor, Phil Spector quien ya había producido a partir del álbum “Let it be” con The Beatles y el sencillo “Instant Karma”. Como músicos a Klaus Voorman quien fue un personaje importante dentro de las Beatles People, desde aquellos años en Hamburgo, amigo de Astrid Kirchner que ya desde entonces colaboraría con sus dibujos extraordinarios como lo fue en la portada del disco REVOLVER (ya posteriormente lo haría en la genial portada de las Antologías) ahora tocando el bajo;  su amigo siempre leal, Ringo Starr y a Billy Preston, quien ya estuviera muy presente en las sesiones de Get Back para el álbum Let it be,  para que tocase el piano en el tema de God. Lennon estaría a cargo de las guitarras y el piano.

Emociones en catarsis.

Los temas trabajados por John fueron bajo una concepción y concentración tomando en base preceptos taoístas, práctica filosofal fundamental de la cultura oriental, donde la expresión es más importante que el concepto musical (en éste caso). Los gritos, ya trabajados con Arthur Janov, fueron parte esencial en la voz de Lennon y en el curso del Tao, ese mismo lanzamiento con gritos es el vínculo y vehículo para expresar la emoción del alma. No en balde, en Japón el disco se tituló John no tamashii (ジョンの魂 ) en español, El alma de John.

Ejemplos fueron temas como MOTHER que encabeza el lado A de la placa, donde disemina su entorno familiar, volcado en resentimientos de abandono, comenzando con las seis campanadas del Big Ben resaltando ese entorno con mayor dramatismo.

“Mother! You’ve had me, but I never have you” (Madre, tú me tuviste, pero nunca te tuve) dice lo mismo que a su padre: “Father! You left me, but I never let you” (Padre, tú me abandonaste, pero yo nunca te abandoné). Y así se despide de ese pasado con tan solo decirles adiós. Goodbye.

Un ejemplo que contempla ese mismo resultado de la terapia Janovista, es el tema de Well, Well, Well, que dibuja esa frase tan popular en Inglaterra para cuando alguien se da cuenta del fraude en que uno ha llegado a vivir.
En seguida, tocada en vivo en el Madison Squere Garden de Nueva York con la Elephant Memory Band en 1973

Identificarse como miembro de la clase obrera, desprende ese tema donde te ubica como un elemento material de explotación y no como un ser humano. Su esencia pura de sus orígenes.

El concepto de AMOR cambia de tales formas complejas y cuasi románticas que, en éste tema, John lo dice de una forma mucho más sencilla y directa. “Love is real, real is love Love is felling, felling love.  Love is wanting to be loved” (Amor es realidad, realidad es amor. Amor es sentir, sentir amor. Amor es esperar ser amado).

DIOS se concibe en muchas maneras, en muchas culturas, en muchos pensamientos de todo tipo. John lo concibe como una forma en esos momentos para “desendiosar” a tantos personajes que pasaron por su vida (incluyendo a los propios Beatles) y creer plenamente en él y en su pareja, Yoko.

El Disco.

La placa fue bien recibida por la crítica, considerándola como uno de los discos más puros y bien realizados de la historia del Rock. Llegó a las listas al número 6 y se convirtió en un ícono de la discografía de John Lennon, que a mi parecer personal es el que más me gusta y muy comparativo con el último, Double Fantasy por ese reconocimiento personal y espiritual, tan sencillo y enorme a la vez del que fue el Jefe Lennon.

Lado A:
1. Mother. 2. Hold On. 3. I Found Out. 4. Working Class Hero. 5. Isolation.

Lado B:
1. Remember. 2. Love. 3. Well Well Well. 4. Look at Me. 5. God. 6. My mummy´s Death.

La Portada

Daniel Richter, actor de teatro y cine inglés, trabajaba entonces con John como su asistente personal y Lennon le pidió que tomara una foto bajo un árbol, muy cerca de Tittenhurst park, donde él reposara en el regazo de Yoko con su cámara instamatic. Para la portada del disco de Yoko sería igual, pero con Yoko descansando en el regazo de John. La contraportada, en forma de darle realce al concepto autobiográfico, sería una foto clásica de la niñez de John en 1946 a los seis años. Lo mismo sería para el disco de Yoko.

Cómo último les presento una versión alterna de Look at me, demo para la misma placa.

Espero les haya gustado este artículo de mi columna semanal, esperando sus comentarios y como siempre: ¡BEATLES 4EVER!!

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Luis Carlos Pichardo

He escrito para varias publicaciones de distinta índole como ha sido las ya desaparecidas revistas Sonido y Conecte dedicadas a la música rock. Actualmente me dedico a trabajar en la industria cinematográfica en producciones tanto de series para televisión, cine y comerciales como gerente de producción y locaciones.

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