John Lennon

En mi vida, La compleja personalidad de un genio: John Winston Ono Lennon

Hola amigos, me da mucho gusto estar de nuevo con ustedes y espero que se encuentren bien.

El día de mañana, 8 de diciembre, se cumplen 40 años de la muerte de el gran John Lennon y creo que es oportuno hacer esta columna en su conmemoración.

Se han escrito toneladas de hojas dedicadas al Maese Lennon, es el Beatle más admirado por su corrosivo sentido del humor, por su opinión política y en favor de la paz mundial, por su inspiración para hacer letras de canciones llenas de brillantes juegos de palabras y a veces con gran profundidad e introspección, por ser un “héroe de la clase trabajadora”.

Si, todo lo mencionado anteriormente es verdad pero también se debe decir que nosotros, los fans y admiradores, siempre tenemos la tendencia (por otro lado muy natural y humana) a idealizar y casi a santificar a nuestros héroes musicales.

Les damos una imagen mental en donde ellos o ellas son símbolos de perfección, de lo que nosotros quisiéramos ser. Así pues los vemos llenos de cualidades y rondando peligrosamente la santidad.

Pero la realidad es implacable, nuestros admirados ídolos son también tan humanos como tú, él y ella o como yo, con virtudes y a veces con muchos defectos.

Esta colaboración les platicará someramente algunos puntos que quizá no sean muy conocidos por la masa de fans que admiran acríticamente a John Lennon. Podrá parecerles incómoda a muchos y quizá también desate polémicas.

Debo decir que no es mi intención el denigrar el recuerdo de tan gran y creativo músico pero también creo que debemos conocer las circunstancias que dieron origen a su personalidad que, por cuestiones de marketing, fueron ocultadas desde su gran momento de triunfo hasta la fecha.

Así les digo amables lectores que tanto en grupo como individualmente, The Beatles son mis más grandes ídolos también, pero lo digo ahora con pleno conocimiento de sus cualidades tanto positivas como negativas.

Entremos en materia; John Winston Lennon nació de la unión entre Alfred Lennon y Julia Stanley el 9 de octubre de 1940, en el norteño puerto de Liverpool, Inglaterra. Mr. Lennon era camarero de cruceros y Mrs. Lennon se dedicaba al hogar. Se debe tener en cuenta que era el inicio de la Segunda Guerra Mundial, por lo tanto el entorno en Inglaterra era cuando menos confuso.

La disputa entre los partidarios ultras de la paz con el primer ministro Chamberlain, a la cabeza, y los partidarios de la guerra contra Alemania, con Churchill como líder, contribuía a esa confusión.

En ese entorno dos jóvenes se enamoraron y decidieron casarse en 1939. Ambos provenían de familias de clase media baja. De las cinco hermanas Stanley, Mimi por ser la mayor de las hermanas tenía rasgos de dureza y amor por la disciplina exacerbados mientras Julia, la menor, tenía una personalidad juguetona e infantil.

Para ser justos, Fred tampoco era un ejemplo de madurez y responsabilidad. Cuando se enamoró de la bella Julia trató de hacer frente a las responsabilidades que vienen con un matrimonio además de contar con la ventaja de que por ser recién casado evitaba el llamado a sus responsabilidades.

A la llegada de John, Alfred trató de trabajar con más ahínco coartando sus ambiciones personales y artísticas. Logró obtener en esa época difícil para su país debido a la guerra mundial, más viajes en donde conseguir dinero para la manutención de su nueva familia. Sin embargo, eso también causó su alejamiento del hogar por las condiciones de su trabajo.

En las largas ausencias de su esposo Julia se sumía en un tedio inaguantable y también su falta de madurez no le permitió establecer un lazo con su bebé, añoraba su vida de soltera, sin responsabilidades y con diversiones. Ella y otras amigas decidieron hacer una cooperación para pagar una niñera que cuidara a los niños mientras ellas se daban la oportunidad de salir a los bares y salones de baile.

Esto escandalizaba a Mimi pero el gran cariño fraternal que sentía por Julia evitaba que reconviniera a su hermana menor por su comportamiento. Y sucedió lo que tenía que suceder; Julia conoció a un joven soldado irlandés llamado “Taffy” Williams, del cual se embarazó. Para complicar más las cosas Fred regresaba de un largo crucero cuando se enteró de la inconstancia de su esposa. Hubo el usual intercambio de golpes entre el marido engañado y el seductor, pero al final se impuso la voluntad de Julia que determinó ir a vivir con su nuevo amor, a lo cual sorprendentemente Fred accedió. Se iniciaron los trámites de separación de la pareja.

Julia entregó a John a su hermana mayor para que lo criara y que no interfiriera en la vida que tenía al lado de su nueva pareja. Mimi aceptó ya que ella en su propio matrimonio no había podido procrear descendencia. Aquí empezaron los primeros problemas para John, que se sintió rechazado por sus propios padres. Fred continuaba sumergido en problemas derivados de su consumo de alcohol dando a Mimi armas de las cuales se valió por sí pensaba quitarle al niño.

John reflejó esa situación siendo un niño muy conflictivo. Desde el Jardín de Párvulos asustaba y golpeaba a sus compañeros de escuela, al grado que fue expulsado de algunos de estos establecimientos en Liverpool.

El ambiente familiar en el que se desarrolló estaba lleno de prohibiciones y exigencias en cuanto a su comportamiento y su desarrollo escolar, ya que Mimi quería hacer de él un típico caballero inglés aunque perteneciera a la clase media.

John afortunadamente tenía una gran inteligencia pero no la aplicó para su rendimiento educativo sino para idear gran cantidad de travesuras que lo hicieron popular entre sus pequeños condiscípulos, erigiéndose en un líder nato pero de comportamiento negativo. Así transcurrió su educación formal, no sin sobresaltos para Tia Mimi, ya que John gustaba de meterse en problemas.

Lennon refiere que hasta los once años tenía su visión normal pero a partir de esa edad comenzó a desarrollar miopía muy extrema junto con astigmatismo. Él estaba muy consciente de su aspecto así que se rehusó a usar las gafas correctivas que lo hubieran ayudado en su padecimiento.

Su bajo desempeño en la escuela fue resultado de su atención dispersa (signo de gran inteligencia), el no poder seguir lo que se escribía en el pizarrón, no poder distinguir nada en él más que manchas blancas y además, como agregado, un problema de dislexia.

La visión de túnel que se desarrolla a causa de la miopía junto con la dislexia causaron que se encerrara en su mundo particular y desarrollara una personalidad pendenciera como mecanismo psicológico de compensación. El ver como Tia Mimi anulaba a su marido en su hogar, tratando al mismo tiempo de hacer lo mismo con él, le dió a John la pauta para un comportamiento agresivo y machista con respecto a las mujeres.

Así, este joven Mr Magoo (para los millennials: era un cómico personaje de caricaturas cegatón que se metía en líos por su falta de buena visión) con cualidades de liderazgo y una personalidad magnética, pero con rasgos preocupantes de agresividad compensatoria, llegó al mundo de la educación media.

No hay ninguna sorpresa en el sentido que mejorara su desempeño académico, pero en esa época descubrió por primera vez la música que estaba revolucionando al mundo, el Rock n Roll en la voz de Elvis Presley. junto con otros seguidores formó su primer grupo musical .

El nombre de ese primer grupo fue The Black Jacks que posteriormente cambiaron por el legendario de The Quarrymen, ya que la mayoría de los integrantes asistían a esa escuela preparatoria.

Su primera guitarra la obtuvo de las complacientes manos de su mamá Julia, esta desembolsó £10 por un instrumento ya con muchas horas de recorrido y la segunda de las reticentes manos de su Tía Mimi. Esa ya era un instrumento nuevo y de mejor calidad.

Mucho se ha escrito también sobre el mágico y misterioso encuentro entre John y un todavía casi niño Paul McCartney y como fue impresionado por la destreza al cantar e interpretar la guitarra de éste.

Paul fue admitido en el grupo y posteriormente logró introducir a su amigo George Harrison, aunque era más joven que él mismo Paul. John terminó con dificultades en la preparatoria pero sus calificaciones tan bajas no lo hicieron elegible para acceder a los niveles escolares superiores establecidos en Inglaterra. Su única opción, si no era una escuela de oficios, era la Liverpool Institute and School of Art.

Su carácter rasposo, a veces agresivo, le ganaron un lugar de respeto en la nueva escuela y lo rodearon de una atmósfera de aislamiento y misterio que encantaba a sus compañeras.

En esa época su vida fue tocada por la tragedia, ya que su mamá Julia murió al ser atropellada por un policía fuera de servicio que manejaba ebrio y que solo recibió como castigo la suspensión de su licencia de conducir por un año. Esto sucedió cuando John disfrutaba de un acercamiento con su madre y con la familia de ella. John reaccionó con dolor pero también con impotencia y gran furia contra el destino o contra quien fuera responsable de tamaña perdida, que lo marcaría hasta el ultimo dia de su existencia.

El grupo mientras tanto estaba en un momento de Impasse, o sea que no había progresos ni evolución en este. Seguían reuniéndose para ensayar y conseguían trabajo en algún local pero sin paga.

En la escuela de artes John trabó amistad con un joven estudiante muy talentoso para la pintura. Su nombre era Stuart Suttclife, quien fue persuadido por Lennon para invertir el producto de la venta de una de sus pinturas (£65) en la compra de un bajo eléctrico marca Hofner, que era de lo mejor en esa época, y así unirse a su grupo musical.

Stu fue el segundo mejor amigo en la vida de Lennon. El primer amigo que tuvo en verdad fue Pete Shotton en la prepa y él lo acompañó ya en sus épocas de triunfo, aunque la muerte de Stu representó para él otra tragedia personal.

John acentuó su personalidad revoltosa y cruel en su época de la escuela de arte. Sentía repulsión acompañada de una morbosa fascinación hacia las personas minusválidas o que padecían una deformidad. Solía burlarse de ellas así como de la gente de la calle que pululaba por ciertos distritos de Liverpool.

Hacia 1960, ya con 19 años de edad, había establecido una relación extraña con su tía Mimi. Sus resentimientos y sus desajustes de personalidad lo llevaron a tratar cruelmente a quien lo cuidó, mantuvo y estuvo pendiente de su desarrollo escolar durante su primera etapa de vida. A esa edad se mudó al estudio de Stu abandonando a su tía. En el tercer año le fue comunicado que ya no tendría acceso a la escuela por no tener los créditos necesarios.

Esta circunstancia llevó a Lennon a hablar a sus compañeros sobre el futuro del grupo. John contaba con dos buenos músicos, Paul y George, cortos en cuanto a tablas y experiencia artística, y a un bajista casi inexistente en Stu, pero en lo que si fallaban era en tener un baterista.

Comenzaron entonces desde abajo, como todos los grupos, picando piedra y trabajando por nueces. El ambiente que los rodeaba podía ser muy bueno porque la moda llegada del otro lado del mar permitió el establecimiento de locales para poder escuchar y bailar, fuera en grabaciones o con grupos locales, la música que causaba furor.

Podía ser muy malo también, porque surgieron bandas juveniles que podían llegar a ser delictivas, sobre todo los llamados Teddy Boys. Ellos tomaron los locales de baile como su territorio de batalla, enfrascandose en peleas muy violentas los sábados por la noche y en muchas ocasiones incluían al grupo musical programado; en esto ayudó mucho que John tuviera una personalidad violenta, sin duda ya que él también se enfrascaba con gusto en una buena pelea(¡ y era bueno tenerlo de tu lado!).

Hay autores que atribuyen la acuñación del nombre de la banda más importante de la Historia a Stu Sutcliffe, primero como The Beetles y después como The Beatles, haciendo un juego de palabras uniendo Beat (ritmo) y Beetle (escarabajo) ya que uno de los héroes del grupo, Buddy Holly, tenía un grupo llamado The Crickets (los grillos).

Posteriormente hicieron giras en las provincias acompañando a muchos, ahora olvidados cantantes, por ejemplo Johnny Gentle, mientras ganaban en experiencia y manejo del público. También se comenzó a establecer una relación peculiar entre John y Paul, de competencia y recelo hacia quien John consideraba mejor músico que él. Sí amigos, entre los dos más grandes compositores del rock pop del Siglo XX no se puede decir que hubiera una verdadera amistad como la que unió a Lennon con Shotton o posteriormente con Stu.

John no hubiera sido capaz de sustituir a Paul en el grupo. Lo necesitaba porque reconocía en él a un músico insustituible para su grupo pero también lo veía como una amenaza a su “liderazgo”. Lo veía como un lugarteniente eficiente pero no del todo confiable y así fue durante toda la historia del grupo.

Después llegó la buena oportunidad de ir a tocar a Hamburgo, Alemania, donde los grupos ingleses y sobre todo los de Liverpool comenzaban a tener gran cartel. También se ha escrito mucho sobre sus aventuras en Hamburgo, no ahondaré en ese tema. Sólo mencionaré un hecho acaecido durante su primera gira cuando ellos aún no tenían fama:

Su primer contratante Herr Kosmeider, propietario del Indra Club, a veces olvidaba pagar oportunamente el sueldo a los muchachos. Esto los orillaba a procurarse el sustento, sus vicios (aparte del tabaco y el alcohol se introdujeron en el mundo de los estimulantes y sedantes) que no eran baratos, en donde lo pudieran encontrar.

Llegaron a asaltar a marineros borrachos que se aventuraban a salir tardíamente de los antros que colmaban la Reeperbahn. No aseguro que lo hicieran en forma usual, solo cuando la necesidad apretaba. En una ocasión el asunto se puso feo ya que al acorralar a un ebrio para robarlo éste resultó un hueso muy difícil de roer para ellos. El hombre opuso gallarda resistencia ante sus cuatro asaltantes, haciendo huir a dos de ellos (Paul y George) y azotando al tercero (Stu) pero el cuarto (John) le asestó tremenda patada en la cabeza, con lo que logró liberar a Stu, pero el hombre quedó tendido sobre el pavimento sin ningún movimiento.

Paul regresó al lugar y al ver la escena le dijo a John, “Bastardo, lo has matado”. Los jóvenes huyeron del lugar y su estadía en ese puerto se amargó por el temor a que llegara la policía a arrestarlos, pero nunca se supo del destino del infortunado hombre y esto persiguió a Lennon hasta el fin de sus días.

Hasta aquí dejaré este breve recuento de las cosas que tuvo que sufrir John en su primera juventud. Todos tenemos aunque sea una idea aproximada de los primeros años del grupo, el ascenso al triunfo y a la fama, así que no los cansaré repitiéndolo.

Otro factor que se debe agregar al ominoso coctel que forjó la personalidad de uno de los más grandes músicos populares de la historia fue su adicción a las drogas psicodélicas. Sus otros compañeros también cayeron en ellas pero no con la intensidad y necesidad que tuvo John.

Las sospechas de bisexualidad (su extraña relación con su manager Brian Epstein quien si era homosexual) lo hacían reaccionar violentamente contra quien se atreviera a dudar de su masculinidad, llegando a una violencia casi homicida.

Mi punto es que la genialidad que existía en John Lennon también fue producto de experiencias vivenciales que fueron traumáticas pero que, al fin, moldearon su compleja personalidad y aunque muchos puedan objetar que la niñez de Ringo fue también llena de dificultades, él en lo personal siguió siendo una buena persona en su interior, a diferencia de John.

Recordemos a este enorme ídolo con esta canción muestra de su talento inconmensurable: I Am The Walrus en un video alterno.

Hay que hacer notar que para un hombre ilustrado como John no escapó el detalle de que para ciertas culturas esquimales la morsa representa a la muerte.

O esta otra muestra de genialidad que cierra el álbum más importante en la historia del rock pop, A Day in The Life:

Con colaboración de Paul en el puente de la canción. O esta muestra de su talento ya sin el grupo que él formó y que lo acompañó durante más de 10 años de su vida, Instant Karma (We All Shine On):

Esta rolota fue hecha en un momento de gran confusión mental y ánimo sombrío derivados de su terrible adicción ya no a la heroína y la cocaína, sino a la metadona. Aún así había mucho Lennon presente. Esta rola llega al tercer lugar de popularidad en 1970.

Después de muchos años de tremenda lucha interna contra sus muy particulares demonios (que eran muchos en realidad, a un ser humano normal lo hubieran conducido directo a la casa de la risa en el plazo de un año máximo ) parecía que este genio musical por fin estaba en paz con el mundo, pero sobre todo consigo mismo.

Debió ser una lucha titánica contra su yo interno, su fin de semana perdido, su renuncia a todo en favor de su esposa, poniéndose totalmente en manos de esta mujer (Yoko, su alma gemela y su Svengali ) cuando sus pininos en la rebeldía eran contra otra mujer que quería controlar su vida (Tia Mimi).

El tratar de depender menos de las sustancias químicas con las cuales había convivido durante casi la mitad de su vida y que le hacían más soportable el duro tren de vida que implica el estrellato en la música pop.

De hecho renunció a su compleja relación amor-odio con la música durante cinco años para criar a Sean, fruto del tercer embarazo de Yoko (los dos anteriores acabaron, lamentablemente, en abortos).

Pero hacia 1980 después de una estadía vacacional en uno de sus sitios favoritos, las Islas Bahamas, John recuperó la confianza en sí mismo. Existe una versión que narra que se hizo cargo del timón de una embarcación en medio de una tormenta cuando la tripulación estaba presa de mareos y de terror, logrando que llegaran a puerto a salvo.

Durante esas vacaciones, él y Yoko volvieron a componer (bueno, en cuanto a Yoko es un decir, jeje). De ahí salió el álbum Double Fantasy que tomó su nombre de una planta de invernadero propia de las Bahamas.

El álbum se lanzó tres semanas antes de su asesinato. Al principio no le fue bien pero después del triste hecho trepó rápidamente en el gusto del público, al grado que fue el álbum premiado con el Grammy del siguiente año. De él les presento esta bella canción, Watching The Wheels:

Una canción que tenía un ánimo contemplativo, como por ejemplo In My Life que da nombre a esta colaboración.

Cada quien según su creencia particular (el ateísmo es en cierta forma también un credo) deberíamos agradecer que existió alguien como John Lennon. Un gran músico, un rebelde que guió sin querer a una juventud irrepetible, pero sobre todo un hombre con grandes defectos y con grandes virtudes, como tú, como yo. Aún vive en nuestro corazón John Lennon 1940-1980 (+). En su memoria.

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Miguel Brito

Apasionado de varias cosas, destacando la historia universal, la música, el modelismo y la militaria así como de un buen trago con sabrosa polémica incluida.

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