El Documental Get Back: Canciones, procesos de composición y colaboración colectiva.

“…It’s a thousand pages, give or take a few, I’ll be writing more in a week or two…”
Paul McCartney

 

Ahora que hemos visto, vuelto a ver, devorado, digerido y analizado el documental Get Back, empieza a ser apremiante la necesidad de escribir sobre él con detalle.

Para todos los que hemos compuesto canciones-ya sea en plan solista o como miembro de un grupo musical- sabemos la cantidad de esfuerzo que se requiere para ensamblar las partes del rompecabezas de una forma coherente y asequible para el público.

Los primeros esbozos de una nueva rola siempre se verán afectados, ya sea por el humor de los integrantes de la banda, el propio y las pausas e interrupciones que pueden hacer el proceso tedioso y frustrante en una gran parte de los casos. Por ello resulta para su nostálgico de cabecera el relatar las propias impresiones apoyado en este documento fílmico.

Uno de los aspectos más encantadores del documental es el poder ver el génesis, evolución y nacimiento de canciones que ahora son clásicas. Y vaya que fue un proceso arduo, pues se refleja en el trabajo de Jackson, que el humor del grupo en general no era el óptimo.

El retrato visible de las personalidades del cuarteto: La pasividad de Ringo, el desenfado de John, el pesimismo de George y el afán de hacer las cosas de una forma ordenada de Paul son notables desde el inicio. Como espectadores nos preguntamos si serían capaces de lograr el éxito ante un nuevo proyecto.

Sin embargo, resulta fascinante ver a John al principio del documental presentando el embrión de una canción (On The Road To Marrakesh), que sufriría varios cambios en su estructura y arreglo, para convertirse en Child Of Nature primero y en la aclamada Jealous Guy, de su segundo álbum como solista (Imagine) hasta dos años y algo más después.

Una similar suerte correrían canciones como por ejemplo All Things Must Pass (Harrison) y The Back Seat Of My Car (McCartney) ante el poco entusiasmo o la franca indiferencia de los demás miembros por las propuestas de nuevo material susceptible de ser grabado.

Como adición a estos síntomas, la presencia de las cámaras, la poca viabilidad tanto del proyecto original como de los estudios de Twickenham para ensayar-y grabar- y la timidez declarada por ellos para presentarse en un show en directo nuevamente, contribuyeron muy poco para mejorar la situación.

Pero existía aún un sentimiento de amistad y consciencia de grupo como un todo, y esta se manifestó de formas tan variadas, como payasear en búsqueda de inspiración, cantar oldies but goodies o intentar hacer algo de las canciones propuestas por Lennon, Harrison y McCartney que reafirmaron esta premisa. Al menos así parecía.

¿Por qué lo digo? Podemos ver momentos de auténtica colaboración entre Paul y John desde el principio, ante un George cada vez más hastiado de seguir instrucciones sobre qué y cómo tocar; la pugna entre Harrison y Macca durante la composición de Two Of Us o la franca ironía de John al estar bailando el vals cuando George presentó I Me Mine minimizando su esfuerzo, resultan hasta incómodas para cualquier espectador.

En esta canción, George tomó su inspiración de dos programas de televisión que vio la noche anterior, reservándose sus conceptos musicales para sí mismo; harto de intentar aportar en una forma que no es del agrado de Paul y John, decide dejar la banda el 10 de enero, para regresar unos días después ante la petición de los demás.

Pero no todo fue tan mal. De los fascinantes momentos de inspiración Beatle que dejan al espectador del documental con asombro, mencionaré los siguientes, que son muy representativos:

Don’t Let Me Down: Desde el inicio de las sesiones, hubo un verdadero esfuerzo de aportación hacia esta canción de Lennon, que empezó con solo un verso y se fue puliendo de forma más ordenada, hasta la llegada de Billy Preston, quien colaboró con partes que ahora podemos ver como esenciales para la canción.

Get Back: El 7 de Enero, cuando Paul presentó a Ringo y a George el esbozo de la misma con su idea principal, logró captar con el rasgueo de su bajo la atención de los mismos, con ideas claras de hacia a dónde va a ir ya como un producto terminado. Cuando llega por fin al ensayo el Sr. Lennon, deciden trabajarla a lo largo de los días hasta llegar a un resultado final. Es la primera vez que yo veo que una canción se compusiera con el bajo como instrumento o herramienta de composición principal.

For You Blue: ¡Aquí se captura la esencia del trabajo en equipo con entusiasmo! Todos colaboraron de una manera notable en instrumentos que no son los suyos de forma titular (Paul en la Telecaster, John en la Steel Guitar, Preston al bajo y George al piano; Ringo sí en la batería), tan tarde como el 26 Enero 1969.

9 Enero 1969: La sesión de este día resultó asombrosamente productiva. Sobre todo para McCartney, quien presentó ¡En un sólo día! las primeras ideas de las siguientes canciones que ya llevaban tiempo cocinándose: Another Day, The Long And Winding Road, Golden Slumbers/Carry That Weight, She Came In Through The Bathroom Window y Let It Be. Ésta última con importantes colaboraciones de George a la guitarra y de John al bajo.

Habrá que darle mención honorífica a Billy Preston como el gran catalizador entre las tensiones existentes con su refrescante presencia, así como sus aportaciones a las canciones que ya iban tomando una forma más definida. Es muy difícil el conceptuar las canciones de ésta época en especial, sin escuchar su gran piano eléctrico en ellas.

Tanto había mejorado el clima de colaboración entre ellos que hasta Ringo presentó un proyecto de canción (Octopus ‘s Garden), resultando incluso conmovedora la forma en que George se acerca con la guitarra para ayudarlo a dar coherencia a su propuesta. Fue un momento muy representativo de colaboración. Como éste, muchos otros a lo largo del trabajo de Jackson, que sería prolijo enumerar.

Para concluir este escrito, sé que habrá quién se sienta más identificado, asombrado o conmovido por otras canciones del documental. Lo que será importante señalar es que, a pesar de lo poco ordenado que pudiera parecer el proceso de composición y lo pesado de la interacción entre ellos, esa sensación de grupo y de amistad aún existía. Y eso los sacó adelante de este proyecto.

Para muestra un botón:

Y como dice la letra de Paperback Writer, “escribiré más en una semana o dos”. Así de talentosos eran nuestros Beatles.

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Marco Antonio Brito Flores

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

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