Semana Temática - Música para bailar en la cuarentena

Al ritmo de Kraftwerk los robots también bailan

La música nos lleva a meditar, llorar, cantar pero también nos provoca a mover el cuerpo (muchas veces con una buena coordinación llena de gracia o en todo caso carecer completamente de ella, pero aún así nos movemos). Tampoco podemos olvidar que la misma música ha evolucionado en cuanto a los instrumentos que se utilizan para desarrollarla e interpretarla, aunque sabemos que siempre existirán reglas básicas e imprescindibles para su composición, reglas que tienen que ver con las notas musicales, las cuales deben estar en perfecta armonía para poder provocar diversas sensaciones en el escucha.

Conforme avanza la tecnología las artes también van cambiando y la música, como una entidad viviente, también se somete a dichos cambios. La guitarra eléctrica, por ejemplo, cambió mucho el panorama musical en el siglo pasado, los sonidos que emitía este instrumento dio paso a la creación de géneros como por ejemplo el Rock and Roll que era una mezcla de diversos estilos que provenían de los sonidos afroamericanos. El Rock and Roll impactó en la juventud, ya no era una música creada por adultos si no por jóvenes. En el texto de Miguel Brito se explica más a fondo estas cuestiones. https://elcirculobeatle.com/el-arte-perdido-o-casi-de-bailar-en-pareja

La música ha ido cambiando y nos encontramos con géneros que derivan de lo que se denomina Electrónica que al igual que el rock tiende a tener subgéneros que sólo gente experta en estos los sabe diferenciar como los llamados Acid House, Psytrance o pyscho entre muchas que coexisten actualmente, los cuales son toda una gama de secuencias rítmica que incitan a mover las piernas y que son muy populares en los clubes dance. Pero le génesis de estos ritmos vienen desde el siglo anterior con los avances tecnológicos que nos dejaros los sintetizadores (el famoso moog fue uno de ellos), consolas, cajas de ritmos y computadoras en donde se pueden crear sonidos y melodías.

Ahondar en toda esta gama de sonidos electrónicos sería una tarea maratónica la cual varios expertos la han plasmado en libros. La agrupación originaria de Dusseldorf Alemania, Kraftwerk, son responsables de la creación de una fina música creada por sintetizadores, secuencias computarizadas y cajas de ritmo. Sonidos nuevos para una juventud acostumbrada a una guitarra eléctrica, un bajo y una batería. Los historiadores musicales por lo regular al hablar de la famosa música Electrónica (en un principio ni siquiera tenía este nombre) nos remiten a un personaje como el alemán Karlheinze Stockhausen (1928-2007) como el padre del género al crear sinfonías electrónicas, aunque en el caso de Kraftwerk su música, aunque en un principio más experimental, es más rítmica y se aleja un poco de lo hecho por su coterráneo.

Los orígenes de Kraftwerk los encontramos en Alemania, en la ciudad de Dusseldorf cuando los estudiantes universitarios Ralf Hutter y Florian Schneider (quien falleciera en este año 2020) se conocieron a finales de la década de los sesenta. Con gustos afines por la música formaron parte de un grupo llamado Organisation con el que sacaron un álbum en 1969 llamado Tone Float. Una obra experimental con sonidos de percusiones, bajo, sintetizadores y secuencias rítmicas en temas como Silver Forest, Milk Rock y Rhythm Salad. En este punto también debemos mencionar que por ese tiempo George Harrison hacía lo propio con un disco llamado Electronic Sound (1969) en donde utilizó el sintetizador moog y otros instrumentos para crear un sonido precisamente como lo dice el título “electrónico”. Luego de las disolución de Organisation, Schneider y Hutter continuaron en un nuevo proyecto musical al que llamaron Kraftwerk (planta de energía en su traducción del alemán).

Para 1970 publican su primer álbum, Kraftwerk 1, en el cual incluía el tema Ruckzuck una pieza con una melodía rítmica que nos daba una idea de hacia dónde iban dirigidas las inquietudes artísticas del grupo. Posteriormente con su segunda obra, Kraftwerk 2 (1972), nos seguían ofreciendo esos temas largos (casi de 20 minutos o más) como Klingklang que jamás llegaban a provocar tedio, al contrario su misma estructura nos daba una variedad de ritmos que nos llevan por diferentes estados emocionales. Para su tercer plato Ralf und Florian podemos afirmar que el sonido de Kraftwerk encontró un estilo definido que servirá para discos conceptuales como Autobahn (1974), Radioaktivität (1975), Die Mensch-Maschine (1978), Computerwelt (1981) y demás obras futuras conceptuales o no.

La obra de Kraftwerk es muy vasta en cuanto a ritmos y sonidos, pero el tema central a tratar es música para bailar y el grupo alemán tiene melodías que provocan a esto. De ahí que en los clubes de baile de las décadas de los setenta y ochentas en algún momento se recurrieran a sus canciones para bailar solos o acompañados (a esas alturas ya no importaba). De su álbum Autobahn tomemos esta excelente pieza llamada Kometenmelodie 2.

Con la llegada del álbum Die Mensch-Maschine en 1978 el grupo integrado por Scheneider, Hutter, Karl Bartos y Wolfgang Flur crearon, como concepto, para sus shows la imagen de robots, uno seres mecánicos tocando para humanos. En el título de su libro Philip K. Dick se preguntaba si los androides soñaban con ovejas eléctricas e Isaac Asimov nos daba leyes que seguían los robots, para Kraftwerk los robots, no sólo seguían leyes, también hacían música con instrumentos electrónicos sofisticados. Sin duda Die Mensch-Maschine es una excelente obra con la cual nos ponemos a bailar mecánicamente con Die Roboter y Spacelab.

Otro de los excelentes álbumes de Kraftwerk es Computerwelt (1981), un álbum igualmente visionario en lo musical que los anteriores. La temática, como el título lo dice, está enfocada a las computadoras y su relación con los seres humanos, una relación la cual ha crecido a lo largos de los años y que en la actualidad dependemos de ellas para el trabajo, diversión y las relaciones interpersonales. El amor en tiempos cibernéticos, en donde muchas veces nos negamos a bailar solos y buscamos el amor a través de un ordenador, un Computer Love.

Para 1986 publican Electric Café una obra que nos dio sencillos como Der Telefon-Anruf, Musique Non Stop y House Phone. Temas que no podían faltar en los ambientes de bailes europeos y de una que otra fiesta aquí en México en esa década ochentera

Finalmente la música, creada por instrumentos convencionales o electrónicos, nos provoca diversas sensaciones y una de ellas es bailar. No importa que al escuchar la melodía no sepamos movernos sin una coreografía previamente aprendida, lo importante es el cómo lo sentimos y del baile el cuerpo se encarga por instinto, además no somos robots para no sentir.

Comparte

Arturo Espinosa

Originario de la Ciudad de México, estudió la carrera de periodismo en el Centro Universitario de Periodismo en Arte, Radio y Televisión(PART). Se describe a si mismo como beatlero de alma y rockero de corazón.

Comentar

Click aquí para comentar

Comenta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Derechos Reservados

Recibe lo más reciente en tu correo

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a ElCirculoBeatle.com y recibir notificaciones de nuevas entradas.

LO PUBLICADO

Los autores de ECB

Aldo Flores

Arturo Espinosa

LUIS CARLOS PICHARDO

Marco Antonio Brito

Miguel Brito

Tere Chacón
A %d blogueros les gusta esto: