67 años de La Internacional Sonora Santanera…y contando

..Este nuevo ritmo, ya todos,lo saben…
Sonora Santanera, 1960

 

México, es un país que ha gozado a lo largo de los tiempos de una riqueza musical, por decir lo menos, privilegiada. Hemos tenido la fortuna como nación de tener un legado musical brillante con canciones, cantantes y agrupaciones de calidad mundial, en muchos géneros. Hoy te voy a platicar una breve semblanza de una de ellas, que nació en el ya lejano 1955 y que lleva desde esos días en el gusto musical en nuestro país, ¿me acompañas en este paseo por las calles de la nostalgia?

Los padres fundadores

Empezaré por el mero principio. El fundador de esta leyenda musical fue el tabasqueño Carlos Colorado Vera, oriundo de la Barra Santana (hoy Sánchez Magallanes, 1925) quien provenía de una familia de clase acomodada gracias a que su padre fue un exitoso empresario en la zona. La periodista Silvia Castillejos nos describe en el libro biográfico de Santanera (Plaza y Valdés, 1987) que Carlos fue un niño inteligente y que desde muy pequeño mostró grandes aptitudes para la música.

Su infancia iba transcurriendo en forma tranquila y ordenada pero lamentablemente su padre falleció cuando Carlos aún era muy joven, lo que complicó su desarrollo musical durante una temporada. Su madre se esforzó para mantener su ritmo de vida, lo cual le permitió a Colorado trasladarse a la Ciudad de México a estudiar trompeta clásica en la Escuela de Iniciación Artística de Bellas Artes.

Allí conoció a algunos compañeros que serían determinantes en su futuro: David Quiroz, Josúe Ramos, Ernesto Domínguez y Andrés Terrones. Éste último a su vez conocía a Juan Bustos y a Silvestre Mercado. Cabe mencionar que Andrés y Juan ya habían actuado en un trío denominado “Los Zorritos”. Al poco tiempo se les unió Sergio Celada y su primo Armando Espinoza (primo del suegro de Carlos Colorado, Vicente Almazán Espinoza), procedentes del son musical “Blanco y Negro” en donde ambos eran percusionistas, así como el guitarrista chino-mexicano William Chiu, que a los pocos años fue sustituido por Héctor Aguilar.

El gusto por la música y el interés por formar una agrupación musical llevó a estos jovenazos a concebir la idea de formar una agrupación profesional. Transcurría la primera mitad de la década de los 50s y las preferencias musicales mexicanas se decantaban por la música de tríos, boleros y chachachás. En este interesante caldo de cultivo nace el germen de lo que en 1955 sería Tropical Santanera, primer nombre oficial del grupo.

Con un perfil de mediano a bajo, Tropical Santanera no pasó de ser un grupo de animación en fiestas, reuniones familiares y en empresas durante un período de tres años aproximadamente. La colonia Valle Gómez de esta ciudad fue su centro de

operaciones ya que la mayoría de ellos vivían en la misma. Ahí Carlos conoció a Vicente Almazán Espinoza, padre de su futura esposa Yolanda Almazán.

Su fama empezó a crecer y en 1959 decidieron concursar en el programa televisivo “Arte y Destrezas”, quedando en quinto lugar después de varias eliminatorias; ésto provocó el desánimo entre los miembros del grupo y la salida de Ernesto Domínguez, quien fue sustituido al poco tiempo por Rodolfo Montiel. El conjunto hizo una pausa de seis meses de inactividad y los integrantes restantes convencieron a Carlos Colorado de que siguiera con sus planes para reorganizar al grupo.

Opportunity Knocks

A las pocas semanas de haberse juntado nuevamente fueron invitados por el inolvidable empresario, cómico y carpero mexicano Jesús Martínez “Palillo” a presentarse en el teatro Follies Bergere para actuar como grupo de acompañamiento de diversos artistas que ahí se presentaban. Durante una presentación en ese escenario de la Sonora Matancera, el cómico Jesús decidió rebautizar a la agrupación en ese momento con el nombre que les haría famosos: “La Sonora Santanera”, teniendo como cantantes inicialmente a Juan Bustos, Silvestre Mercado y Andrés Terrones, ingresando en 1966 José Bustos, quien había fungido como “secretario” del grupo. Se cita a “Palillo”: “Si Cuba tiene a su Sonora Matancera, tengamos en México a una Sonora Santanera”.
Cabe mencionar que el cómico Martínez también tuvo que ver en el cambio de nombre de “Los Reyes del Rock” a “Los Rebeldes del Rock”, todo ello a finales de 1959.

Para 1960, son reclutados por José de Jesús Hinojosa, compositor y director artístico (a quien debemos agradecerle el descubrimiento y grabación de Los Teen Tops y de Enrique Guzmán, nada más) quien había visto y escuchado a la agrupación en su debut en el teatro Follies, para grabar unos demos para Discos Columbia. Hinojosa, impresionado por la calidad musical del grupo, decidió firmarlos, agregar al grupo al pianista Antonio Casas y convertirlos en su siguiente lanzamiento.

En abril del año 1960, mismo mes y año del boom del Rock and Roll en español, fue lanzado como sencillo su más famoso tema “La Boa”, adaptada por el notable cantante y actor yucateco Carlos Lico, que ya había sido grabada antes por con su grupo “Los Pao”, pero con una letra un tanto diferente (la primera versión hacía uso del doble sentido y se basó en el son cubano “Angoa”). La canción se convirtió en un hit nacional al poco tiempo de su lanzamiento. El éxito no se hizo esperar y los temas se colocaron en las principales radiodifusoras de género tropical.
Los arreglos novedosos y porque no decirlo, juveniles de Carlos Colorado propiciaron que el grupo adquiriera una personalidad clásica inconfundible, lo que aceleró el proceso de ascenso de la agrupación. Su tiempo habia llegado.
La Boa, (1960) en un video más reciente:

Primeros éxitos y la llegada de una chamaca de oro

Los Aretes de la Luna, Ya te Conocí y Remolino fueron muy escuchadas en las radiodifusoras del género tropical durante el resto de 1960 y 1961. En ese mismo año, tuvieron lugar sucesos que impulsaron aún más el éxito de La Sonora Santanera. Su segundo LP de 1961 llamado “A Gozar”, nos trajo tres éxitos que les consolidaron en el gusto popular: Saca La Botella, Botecito de Vela y De México a La Habana. El tercer LP de la agrupación, del mismo año, los coloca en definitiva en el estrellato con rolas tales como Jugueteando a Ritmo, Carita de Palo y ésta clásica para escuchar a todo volumen: Luces de Nueva York (1961):

Otro punto de inflexión ocurrido en ese año fue éste, dejemos que Castillejos lo explique: “Hacia fines del año 1961, son contratados para amenizar una fiesta escolar. Ahí una joven estudiante de secundaria de nombre Sonia López Valdez (nacida el 11 de enero de 1946), solicitó a través de su madre cantar con la agrupación. Carlos Colorado quedó gratamente impresionado por la tesitura de su voz y accedió a incorporarla a la agrupación de manera casi inmediata. Provista de temas musicales de diversos compositores de música tropical grabó al lado de la Sonora el mítico ‘Álbum azul’ de 1962, del cual casi todos los temas se convirtieron en éxito de manera contundente, siéndole aplicado el mote de ‘Chamaca de oro’, concebido este por el locutor de Radio AI, Ramón Alfredo Novelo”.

“Al lado de Carmen Rivero que tuvo un gran hit con ‘La pollera colorá’, (nota del autor: La Falda Roja) Sonia López fue considerada como revelación femenina de la canción tropical. Sin embargo, mal aconsejada por su hermano, el fotógrafo Manuel López Valdez (fue quién realizó las primeras fotografías de la agrupación), consideró que los éxitos logrados al lado de la Sonora eran debidos a la lírica de su voz y no al acompañamiento musical de ésta, por lo que en el año 1963, decidió abandonar a la agrupación, para incursionar en una carrera de solista, bajo una tónica musical fuertemente influenciada por la Sonora misma, pero con un éxito que paulatinamente fue disolviéndose”. Sus grandes éxitos dentro de la Sonora fueron: “El ladrón”, “Corazón de acero”,”Por un puñado de oro”, “Semana de amor”, “El nido”, “Por una cosa”, “Voy gritando por la calle” y “Ave de paso”. Les invito a escuchar un par de clásicas:
El Ladrón (1962):

Bésame Por Favor (1962):

Sólo son una pequeña muestra de la calidad del mítico Álbum Azul, del cual todas las canciones fueron promovidas en la radio, un caso muy poco común. Los arreglos musicales de Carlos Colorado, su manejo de escalas descendentes y la férrea disciplina de ensayos que se llevaban a cabo en la casa ubicada en la esquina de Leoncavallo y Constantino (Colonia Vallejo de esta ciudad), los tenían en lo más alto del éxito.

Segunda etapa

Para 1964, Carlos ya se había casado con Yolanda Almazán. Tuvieron dos hijos, Carlos y Norma y a quien les dieron los sobrenombres de “Latosito” y “Musita” respectivamente. Cabe mencionar que la llegada de sus hijos fue motivo para que Colorado Vera pensara en un LP dedicado a la niñez, que realizaría con Santanera algunos años más tarde.

Continúa el relato de Silvia Castillejos: “A la salida de Sonia López, el grupo sufrió diversos cambios: David Quiroz, sufre un accidente y su lugar lo ocupa Lorenzo Hernández en el contrabajo, Rodolfo Montiel, 2.ª trompeta, sufre un accidente deportivo y es sustituido por Ramiro Álvarez, antiguo compañero de Carlos Colorado en Bellas Artes, y exdirector del grupo “Caney”, la integración definitiva de Gildardo Zárate, quien desde el año 1963 cubría algunas suplencias de los trompetistas, quedando en el lugar de Josué Ramos como 3.ª trompeta, y en el año 1966 se incorpora José “Pepe” Bustos como 4.ª voz, quien era hermano de Juan y quien hasta ese entonces fungía como secretario, asistente en el transporte y acomodo de los equipos de sonido. En el año 1973, desafortunadamente es asesinado a balazos en su domicilio Armando Espinoza por un lío pasional, siendo sustituido por Arturo Ortíz en los bongóes. Unos años más tarde, en el año 1975, se incorporó como 4.ª trompeta Antonio Méndez, quien algunas veces suplió en algunas presentaciones al mismo Carlos Colorado, quien lo invitó a integrarse definitivamente a la agrupación, y el grupo se mantendría con estos mismos 12 integrantes hasta el año 1986″.

Más rolas clásicas de Santanera:

Fruto Robado (1964), canta Andrés Terrones:

Por Las Calles de México (1965), canta Silvestre Mercado:

Amor de Cabaret (1965), canta Silvestre Mercado:

Giras nacionales e internacionales. Discos y más discos, hits y más hits. Reconocimiento total en México y en los Estados Unidos, sobre todo. De presencia obligada en los grandes salones de baile tales como El California Dancing Club, Salón Los Ángeles, Colonia y Maxim’s. Infaltables en los elencos del Teatro Blanquita y de la televisión en varios programas, entre ellos el inefable Siempre en Domingo. Más éxitos de la Santanera, el segundo y tercero con la voz de Juan Bustos:
Y Me Quedé Sin Tí (1969):

Perfume de Gardenia (1969):

Congoja (1972):

Desde 1965, la inspiración de Colorado lo lleva a explorar su sueño de componer para sus hijos y para la niñez en general. Así lo fue haciendo con el tiempo.Les dejo con este par de rolas como ejemplo:

Musita (1967):

Sueño Infantil (1971):

Su Paso por el Cine

La agrupación incursionó en la industria fílmica por vez primera en 1963 al actuar en el filme “Santo vs. el espectro del estrangulador” al lado de “El Santo, el enmascarado de plata” y “La edad de la violencia” (1964) al lado de don Fernando Soler, César Costa, Julissa, Alberto Vázquez y Manolo Muñoz, Años mas tarde figurarían en “Baile”, “Bellas de noche”, con Jorge Rivero y Sasha Montenegro, “Las ficheras” y “Mojado de nacimiento” con Adalberto Martínez “Resortes”. Sus intervenciones fílmicas se limitaron a meras actuaciones interpretando sus éxitos a lo largo de las décadas siguientes y resumiéndose en intervenciones específicas en otras películas más.

El unhappy ending de la era clásica de Santanera

Carlos Colorado perdió a su hijo Latosito (Carlos jr.) en un accidente automovilístico. A principios de 1986, aún no superaba su pérdida y comenzó a tener presentimientos extraños; tenía ya varios meses que soñaba que su hijo lo abrazaba, lo apretaba y lo soltaba, sueños que le hacían pensar que su hijo lo necesitaba y que pronto iba a estar con él.

El 25 de abril de 1986 a las 8:15 de la mañana, la Sonora Santanera se dirigía a la Feria de San Marcos en Aguascalientes por carretera. Cerca de la colonia Jardines de la Hacienda (Cuautitlán Izcalli, Estado de México, kilómetro 37 de la carretera
México-Querétaro), el autobús de la agrupación fué alcanzado por un trailer sin frenos, lo que provocó la volcadura de ambos. Todos salieron ilesos o con golpes menores menos Carlos, quien sufrió un fuerte golpe en la cabeza. El parabrisas del autobús le pegó a Carlos en la sien provocando su muerte.

A partir del trágico suceso, nada fue igual. La pérdida del corazón del grupo, junto con el natural envejecimiento de sus integrantes fue un golpe seco a la trayectoria de la agrupación. Comenzó también la desbandada de elementos, problemas internos y el descontrol sobre el nombre de la Sonora Santanera, que en la actualidad tiene tantas impersonaciones que es muy difícil seguir su huella con precisión. Se llegó incluso al extremo de llevar a prisión a Gildardo Zárate (percusionista), por presentarse con otros músicos con el nombre de Sonora Santanera. Fue perdonado posteriormente.

La Sra. Yolanda Almazán autorizó únicamente a Juan Bustos para usar el nombre de Sonora Santanera. Por algo habrá sido así.

El 2 de diciembre del año 1994 Juan Bustos falleció de cáncer. Silvestre murió en febrero del año 2001 a raíz de un mal hepático, después de que regresaron de una actuación en el pabellón mexicano de la Feria Mundial en Alemania.
El martes 10 de noviembre del año 2010, falleció Sergio Celada. El 10 de junio del año 2019, falleció José (Pepe) Bustos Olivares, luego de una larga batalla contra el cáncer. El 20 de agosto del año 2020, falleció Andres Terrones, co-fundador de la banda.

Epílogo

El nombre de La Internacional Sonora Santanera quedó como propiedad única de la Sra. Yolanda Almazán. A la muerte de Pepe Bustos, Almazán vendió los derechos del nombre a los músicos Arturo Ortíz y Antonio Méndez, quienes poseen los derechos sobre el nombre y son titulares de los derechos, siendo quienes ejercieron acción penal contra el exmúsico de la misma agrupación Gildardo Zárate, a quien otorgaron el perdón posteriormente.

Para aportar a la confusión existente, otro nombre entró al juego. La Sonora Santanera de Carlos Colorado (2005-2006), Yolanda Almazán Ortíz y Norma Yolanda Colorado Almazán, viuda e hija de Carlos Colorado, respectivamente afirmaron tener también los derechos. Dirigidos por Gilberto Navarrete, lanzaron una nueva agrupación la cual llamaron Sonora Santanera de Carlos Colorado y María Fernanda. Han tenido algo de éxito al revivir los viejos hits de Sonia López con Santanera, sin la frescura ni calidad musical e interpretativa de los originales.

El oportunismo musical de varios cantantes actuales (entre ellos Julieta Venegas, Yahir, Rubén Albarrán y Mijares, por mencionar algunos), para colgarse de la fama de Santanera y mantenerse vigentes con muy poco esfuerzo. Lo bueno es que, por lo menos, los viejos éxitos de Santanera se siguen oyendo, ante la carencia de música con calidad que venimos padeciendo.

Al día de hoy, existen cuando menos seis agrupaciones que ostentan el nombre de Santanera sin que los que se dicen dueños del nombre puedan hacer algo al respecto.

Con lo que el autor se queda es con lo siguiente: quizás la agrupación musical más exitosa en su género en nuestro país, dejó tantos éxitos que sería muy prolijo ennumerar. Nostalgia, calidad musical, innovación, lírica y tantas más cualidades en sus discos. Célebres interpretaciones a éxitos de personajes de la composición como Agustín Lara y Rafael Hernández “jibarito” entre muchos otros. Gracias por ello, Sonora Santanera.

Conozco en la Ciudad de México dos casas habitación que comparten una peculiaridad; tener en los portones de entrada en bronce, las partituras de un par de canciones que se quedaron para la historia. La primera está ubicada en el norteño barrio de Lindavista, con “El Reloj” de Roberto Cantoral, siendo su residencia oficial. La otra tenía habitaciones, estudio de grabación, piscina, asador y jardines, en la colonia Vallejo, y en su portón “La Boa”. Adivinen de quien era esa casa. Cada vez que paso por ahí, se me dibuja una sonrisa.
Los dejo con un par de agradables canciones de Santanera:
La Sortija (1971):

Capullito de Alhelí (1972)

¡Hasta la próxima!

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Marco Antonio Brito Flores

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

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