El famoso compositor Miklós Rózsa nacido en Budapest, Hungría en 1907 y quien falleciera el 27 de julio de 1995 fue uno de los mejores y más grandes artífices de música en el terreno cinematográfico.

Niño prodigio, se dice que aprendió a tocar el violín a los cinco años para después continuar con la viola y el piano; desde temprana edad disfrutó de las mieles del éxito con sus conciertos y composiciones.

Fue considerado un alumno brillante en el Conservatorio de Música de Leipzig donde en 1930 obtuvo el doctorado en música.

De familia acomodada, creció en un ambiente provisto de cultura y confort y se aficionó prontamente a la música folclórica húngara de la cual indicó en determinado momento: “En ese momento, la música folclórica de esta zona de Hungría se había convertido en una parte integral de mi propio lenguaje musical”.

Así mismo afirmaría: “Era una fuente viva de inspiración y creo que si alguna vez fuera posible para mí regresar a Hungría, los únicos lugares que realmente me gustaría visitar serían estos pequeños pueblos rurales desvencijados que tanto significaban para mí de niño”.

Este genio musical se mudó a Paris en el año 1932 donde dio recitales interpretando sus composiciones de música de cámara pero los salarios paupérrimos lo impulsaron a buscar nuevos horizontes.

Pero sería en Londres donde realmente surgiría su conexión con el cine donde se le ofreció componer “Hungaria” para la compañía Markova-Dolin, un ballet en un acto coreográfico por Derra de Moroda.

Su aportación a este espectáculo consistió en organizar y orquestar folk húngaro con melodías tradicionales, entre ellas la original “Rádóczy March” y varias composiciones populares de su propia colección.

El éxito fue tal que se presentó este ballet por dos años en el Teatro del Duque de York y es aquí donde el director de cine Jacques Feyder quien asistió al montaje se quedó impresionado con su trabajo para lo cual le encargó el score de su siguiente film “Knight without Armor”, protagonizada para la gran Marlene Dietrich.

Los buenos resultados que arrojó en taquilla le permitieron continuar con la cinta “Thunder City” tras la cual fue invitado a unirse a la plantilla de Korda´s London Films.

A partir de aquí surgiría una de las trayectorias más brillantes en al ámbito musical fílmico. Su primer triunfo internacional se daría con la película “The Four Feathers”, sin embargo el mejor proyecto hasta ahora reportado es “The Thief of Bagdad”.

Durante el rodaje de este film en 1939 se declaró la guerra por lo que Alexander Korda se vio obligado a trasladar a todo su equipo a Hollywood ya que entre otras cosas necesitaban continuar con el rodaje y en Inglaterra no podían obtener dinero para financiarla.

Rózsa llegó en abril de 1940 a Hollywood, lugar que viera sus más grandes glorias durante los siguientes 40 años.

Otro gran éxito que alcanzó con Korda´s London Films se dio en 1943 con “Jungle Book” para la cual creó “Jungle Book Suite” (para narrador y orquesta) esta en sí sería la primera grabación comercial de un score de la película estadounidense que se emitiría y causaría sensación.

En 1945 fue nombrado profesor de Composición en la Universidad del Sur de California donde también dio conferencias durante largo tiempo. Este puesto lo mantendría hasta el año 1965.

Ya para 1946 era considerado como uno de los principales compositores cinematográficos de la meca del cine en Hollywood, situación que lo mantendría dentro de los reflectores hasta el día de su muerte.

En 1948 se unió al equipo de MGM Pictures con quienes permaneció hasta 1962, durante su estancia con ellos se reportarían éxitos como “Quo Vadis”, cuyo rodaje en Roma, Italia (uno de sus países predilectos) le inspiraría el famoso “Concierto para Violín” el cual creó en Rapallo, Italia en sólo seis semanas.

Entre todos los títulos que resaltan en su amplia filmografía podemos citar: “Spellbound” (1945), de Alfred Hitchcock, “Double Life” (1947 y “Ben-Hur”(1961) por las cuáles obtuvo el Óscar a mejor música de film dramático. Cabe destacar que estuvo nominado a esta presea en 16 ocasiones.

Otros títulos impresionantes e imprescindibles son: “The Stranger love of Martha Yvers” (1946), “Quo Vadis” (1951), “Ivanhoe” (1952), “Julius Caesar” (1953), “The Cid” (1961), “King of the Kings” (1961) y “Time After Time” (1979)

En la década de los 70 tuvo un importante resurgimiento llamando la atención de jóvenes cineastas que buscaban colaborar con él, esto quizás en busca de un añorado pasado hollywoodense que aún resplandecía.

En octubre de 1972 se presentó en el Royal Albert Hall en Londres para dirigir un programa con su música para cine como parte del concierto anual de la Orquesta Filarmónica.

Durante un tiempo disfrutó de dirigir sus propias obras en salas de conciertos tanto en Europa como en América y también tuvo la oportunidad de grabar discos, ejemplo de ello son las placas registradas con la Orquesta Sinfónica de Hollywood Bowl: “Danube Waves” y “Starlight Fantasy”.

En 1977 recibió el premio César de la academia de cine francés por su contribución a la cinta “Providence” del cineasta de vanguardia Alain Resnais.

En 1982 sacó a la luz su autobiografía titulada “Double Life”, y para 1984 estrenó “El Concierto para viola” en Pittsburg. Considerada una de sus últimas obras principales.

Durante los años 80 tuvo una importante actividad componiendo piezas musicales solistas para flauta, oboe, clarinete, viola, guitarra y violín, lo que le reportó nuevos adeptos.

Entre sus creaciones también se destacan obras de cámara y poemas sinfónicos.

Los últimos años del flamante compositor los pasó retirado de la actividad compositiva debido a su débil vista, sin embargo se vio recompensado con el reconocimiento de no sólo sus contemporáneos sino de las nuevas generaciones que lo colocan como uno de los 10 mejores compositores cinematográficos de todos los tiempos.

Su estilo con tintes wagnerianos se compara con el de grandes músicos como Béla  Bartók y Zoltán Kódaly, sin embargo su manera de abordar la melodía desencadenaron en una gama de sentimientos que derivaban en una profundidad muy difícil de superar.

Falleció el 27 de julio de 2005 a la edad de 88 años debido afección pulmonar.

 

 

Soy melómana de corazón, básicamente fan de The Beatles y rocanrolera declarada, me apasiona la música de la época de los años 60. Me agrada leer literatura clásica y de fantasía y estudio Ciencias de la Comunicación.