The Beatles, un álbum blanco lleno de color.

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Cuando el año pasado se publicó la versión del cincuenta aniversario del Sgt Pepper´s Lonely Hearts Club Band se dijo, a las pocas semanas, que tanto Giles Martin, como Sam Okell (responsables de la remasterización del audio del Sgt Pepper) también se encargarían de trabajar con el Álbum Blanco, en donde nos presentarían una edición que se escucharía fresca y actual de un disco que este año cumple sus cinco décadas de haber salido al mercado en 1968. Y cabe mencionar que la dupla Martin-Okell cumplieron una vez más su cometido y nos ofrecen un impecable trabajo de remasterización y remezcla de esta importante obra del cuarteto de Liverpool.

El Álbum Blanco es un disco que se fue gestando desde que The Beatles viajó a principios de 1968 a la India para tomar un curso de Meditación Trascendental con el Maharishi. Ahí durante su breve estancia Lennon, McCartney y Harrison escribieron una buena parte de las canciones que integrarían el siguiente álbum que sería muy diferente a sus trabajos previos de 1967 (Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band y Magical Mystery Tour). Pero también el Álbum Banco marcaría el inicio la división del grupo. En los estudios trabajarían cada uno por su cuenta e incluso el mismo George Harrison invitaría a Eric Clapton a participar en el emblemático corte While My Guitar Gently Weeps. Para ese momento John Lennon ya tenía una relación con Yoko Ono por lo que se volvió más hermético con sus composiciones, por su lado Paul McCartney prefería tocar, él mismo. varios de los instrumentos utilizados en sus canciones, incluyendo la batería, por lo que Ringo Starr se sintió desplazado y abandonó por unos días las sesiones, pero también contribuyó con su primera composición Don´t Pass Me By.

La nueva edición del Álbum Blanco nos presenta en su paquete Deluxe un libro, lleno de imágenes, que nos narra la historia, anécdotas y detalles de la obra, una réplica del poster y las fotografías que se incluyeron en el formato original del vinil, un blu-ray con videos en audio 5.1 y seis compact discs que contienen los dos platos con el álbum doble original, un disco con los famosos demos Esher, esos que se grabaron en la casa de George Harrison, y tres discos más con tomas alternas y ensayos que el grupo grabó en los estudio EMI en 1968. Pero también se lanzó un formato más sencillo que sólo incluyen los dos discos originales y uno extra con 20 de los demos Esher (la caja Deluxe incluye 7 demos más).

En cuanto al contenido musical de los dos primeros compactos tenemos necesariamente que afirmar que el audio suena impecable, podemos percibir cada instrumento utilizado por el grupo, aunque quizá, de nueva cuenta, Martin y Okell le dan mucha preponderancia al bajo y a la batería. Las voces de Lennon, McCartney, Harrsion y Starr las podemos escuchar con nitidez, así como los coros que se realizaron en cada canción. Con un tema tan polémico como Revolution 9, podemos apreciar lo que pretendía John Lennon al crear ese collage sonoro que bajo la producción de George Martin cada elemento que aparece se va mezclando en un todo auditivo para provocar una sensación de angustia.

Para el tercer disco de esta caja tenemos los 27 demos que se grabaron en mayo de 1968. Podemos afirmar que ninguno de ellos son una novedad debido a que circulaban desde hace mucho tiempo atrás en diversos bootlegs. Los demos Esher marcan el inició de la creación de Álbum Blanco, se grabaron en Kinfauns en un propiedad de Harrison; se dice que para registrarlos se utilizó una grabadora Ampex de cuatro canales, propiedad de George, y que al final este les entregó copias en monoaural a sus compañeros. Estas cintas demo nos presentaron los temas en versiones acústicas y algunas de ellas ni siquiera tenían la letra completa. Pero después de haberlos escuchado en varios bootlegs y algunos en la Antología 3, lo que se presenta ahora no tiene comparación. El trabajo de Giles Martin y Sam Okell no sólo consistió en limpiar y remasterizar las cintas, sino que además hicieron un trabajo de remezcla en donde separaron los canales de audio y nos dan una versión en estéreo con un audio límpido.

Los tres restantes discos nos ofrecen 50 tracks de sesiones del grupo en el estudio, en donde apreciamos la evolución del Álbum Blanco. Previamente también tuvimos algunos bootlegs (como la colección de Purple Chick, algunas mezclas diferentes en las llamadas Peter Sellers Tapes, el set de lujo de Arqueología Beatle y algunos otros más) en donde pudimos conocer algunas tomas alternas y una que otra rareza. Pero lo que se publicó en esta caja de lujo va más allá de lo escuchado en los discos no oficiales. Muchas veces hemos leído declaraciones de ejecutivos de Apple que afirman que dentro de las bodegas de Abbey Road aún queda mucho material de The Beatles que podría ser utilizado para futuros lanzamientos. Pues aquí utilizaron algo de ese material disponible.

En esta tripleta de discos podemos disfrutar de temas como ese de diez minutos de Revolution I (que ya existía en pirata) con ese final que sirvió para dar luz a algo tan experimental como Revolution 9. Pero también se incluyen ensayos de Revolution en los que apreciamos la fuerza rockera de la banda. Tenemos dos tomas de Helter Skelter una de alrededor de 12 minutos (se dice que hay una con mayor duración) y otra ya más cobijada con los instrumentos del grupo. Tenemos versiones interesantes como las tres Good Night sin orquesta y con sólo guitarra y piano. Sorpresivamente incluyen un ensayo de Let It Be la cual tomaría más forma meses después para el proyecto Get Back de enero de 1969.

Una de las obras maestras de George Harrison, While My Guitar Gently Weeps, viene en la famosa y ya conocida toma acústica y otra más que sirve de guía, pero la llamada tercera versión, es escuchar y deleitarse con The Beatles en vivo en el estudio, en donde la guitarra de Eric Clapton los acompaña. Escuchar track por track cada pieza de las sesiones de esta selección es descubrir y redescubrir el talento que sólo unos genios como The Beatles poseían. Temas como Honey Pie en instrumental, la toma 44 de Long Long Long o Back In The USSR en backing vocal (osea instrumental) nos demuestran que con The Beatles aún podemos sorprendernos.

Celebremos los cincuenta años del llamado Álbum Blanco escuchando cada unos de sus 30 cortes, así como los 27 de los demos Esher y 50 tomas alternas. Todo un festín musical que nos muestran que The Beatles siguen estando vigentes tanto para las nuevas y viejas generaciones que disfrutan su arte lleno de mucho rock.

Originario de la Ciudad de México, estudió la carrera de periodismo en el Centro Universitario de Periodismo en Arte, Radio y Televisión(PART). Se describe a si mismo como beatlero de alma y rockero de corazón.

Seis Cartoons Que Llenaron de Música Nuestras Vidas, Vol.1

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“…eso no, lo de la fuente no….!

de la caricatura It’s Hummer Time, 1951, Warner Bros.

 

Los adultos que ahora somos, que pertenecemos a la mentada generación X (nacidos entre los años 1960-1980, más o menos), estamos sintiendo cada vez más la necesidad de expresar y decir muchas cosas que nos traemos guardadas, pues uno de los temas más recurrentes –al menos en mi experiencia- en reuniones, pachangas y briagas en confianza con nuestros coetáneos, es hablar sobre algunos oscuros placeres-no sean mal pensados, ¡eh!-, entre ellos la música que no presumimos habitualmente de que nos guste, y sobre todo hablar y recordar los cartoons (caricaturas, comiquitas, para los amigos que nos leen en Sudamérica) que formaron parte de nuestra existencia infantil y que nos dejaron huella indeleble, sobre todo en algunas frases que se han vuelto parte de nuestra habla cotidiana.

Para todos aquellos que vimos caricaturas en la TV desde 1968 y hasta 1977-1978 con regularidad, podemos listar entre un par de cientos de títulos favoritos desde los más famosos y recurrentes Los Picapiedra, Don Gato y su Pandilla, Los Supersónicos y toda la camada Hanna-Barbera en general, Tom & Jerry y el Pájaro Loco, hasta los medianamente populares como Ahí Viene Cascarrabias, La Pantera Rosa, Sailor Moon Y Heidi para las niñas, y sin faltar los obscurones como Marino y la Patrulla Oceánica, Los Autos Locos, Fantasmagórico, Sombrita y El Hombre Par, por mencionar muy pocos, la verdad.

Capítulo aparte merecen los papás de todos los Cartoons del mundo mundial, sin duda los Looney Tunes y Merrie Melodies, aquí en México conocidas con el peculiar nombre de “Fantasías animadas de ayer y hoy” (que más bien debiera llamarse de antier y de la semana pasada, jajaja) y que engalanan las pantallas de TV mexicanas desde 1967 más o menos; aunque su debut oficial fue en 1930 y fueron producidas hasta 1969, todavía incluso los niños de la década de los 90’s las identificaron como suyas y de su generación. Pequeñas obras maestras intemporales que se volvieron clásicos, y que cincuentones y sesentones-y muchos jovencitos también- seguimos disfrutando como cuando los vimos por primera vez.

Aunque el primer dibujo animado se produjo en Francia as early as 1908, llamado Fantasmagorie, con un payaso y un caballero como sus estrellas, los felinos Krazy Kat y Felix The Cat  también fueron producidos como amenidades animadas para algunas producciones de cine desde 1916-1922, sin mucha relevancia. El año 1927 trae a la pantalla el tan famoso Steamboat Willie, que es importante por tres temas; es el debut oficial de Mickey Mouse en su formato y diseño oficial, coordina sonido con imagen de forma coherente, y determina la temática musical de muchos de los cartoons de los siguientes años por venir.

La Vitaphone Co., empresa editora de música, se asocia con el estudio cinematográfico de los hermanos Warner en Burbank, CA. en ese mismo 1927, para producir uno de los grandes adelantos tecnológicos de la era: la primer Talkie o película hablada, con sonido sincronizado y pregrabado en la cinta, la mítica The Jazz Singer, con Al Jolson como estrella. De igual manera la Vitaphone aportó un catálogo de música escrita muy considerable como parte de la sociedad, para poder vender las partituras al público- que en ese entonces era un negocio saneado; en los hogares gringos, había pianos y otros instrumentos musicales, y se acostumbraba consumir sheet music– que iba al cine a ver películas musicalizadas por esas canciones; con ello lograban ingresos adicionales que, en la época de la gran depresión, eran bastante apreciados.

En 1929, los animadores Hugh Harman y Rudolph Ising proponen al estudio la realización de una serie de cortos animados, de una duración aproximada de seis a siete minutos, para promocionar las canciones de la Vitaphone, como amenidad antes de las películas talkies, incluyendo tres a cuatro canciones por corto, e incluso nombrando al cartoon como la canción principal; ese es el origen de las series llamadas Looney Tunes (1930) y Merrie Melodies (1931) hay que mencionar que tanto Disney como MGM, desarrollaron por su cuenta y con más recursos, como el Technicolor, la misma idea, con los nombres seriales de Silly Symphonies y Happy Harmonies respectivamente.

Para concatenar la idea musical de El Círculo Beatle con las caricaturas, les reseñaré algunos ejemplos que a mi humilde opinión son auténticas obras maestras de menos de siete minutos, y que dejaron alguna huella importante en el gusto musical de un servidor, ojalá les gusten y les traigan gratos recuerdos. Music, Music, Music in cartoons!

 

Minnie the Moocher, 1932 Max Fleischer

 Este polémico productor pionero de Cartoons, creó controversia en los años veintes por su estilo disruptivo e innovador, que hace que su trabajo se vea muy adelantado al de sus pares en esos años; originario de Cracovia, Polonia, establece sus estudios de animación en 1919, contando ya con experiencia cinematográfica, e inventando desde 1917 una técnica muy novedosa para cartoons en ese entonces: el Rotoscopio, muy utilizado en su serie Talkartoons.

Fleischer tiene un lugar garantizado en el salón de la fama de los cartoons, por sus muchos logros, entre los más relevantes: La creación de Betty Boop, legendario personaje de caricaturas, así como de Koko el payaso; la primera sincronización de sonido e imagen, en conjunto con Lee De Forest; la idea de la percepción distorsionada de la realidad, que algunos autores relacionan con el uso de psicotrópicos; la invención del rotógrafo, que permite combinar dibujos animados con acción en vivo; así como el desarrollo de los personajes Popeye the Sailor Man, al cual dibujó desde 1930 hasta 1947, y las primeras aventuras animadas del Hombre de Acero Superman, en 1941 para los Paramount Studios.

En este cartoon podemos ver que Betty Boop es reprendida por sus padres por querer dedicarse a la vergonzosa ocupación de cantante, con todo el drama que hemos visto de los padres judíos en películas como The Jazz Singer, por ejemplo. Ella les escribe una cartita muy triste, donde les explica que she´s leaving home por la rudeza de su papá; le llama por teléfono a su eterno enamorado Bimbo (que bien a bien no logro determinar que animalito es, con todas las implicaciones, jajaja), salen de la ciudad y se internan en una cueva por accidente. Vaya susto que se llevan cuando de la nada aparece una morsa (¡!)que junto con otras apariciones perversas y verdaderamente aterrorizantes, le empieza a cantar la canción que da título al cartoon, a la manera inconfundible y genial de Cab Calloway.

Sobra decir que ambos regresan despavoridos a casa, para jurar portarse bien y no andar por ahí de faranduleros. Por cierto: Minnie The Moocher fue una de las canciones más famosas del año 1930, y este cartoon nos revela un estilo gráfico y argumental pre- sicodélico, tan temprano como 1932. Una maravilla.

 Katnip Kollege, 1938, Ben Hardaway & Cal Dalton, 1938, Warner Bros.

 Mil disculpas de antemano por la subida a YouTube tan de mala calidad, pero en mi defensa, debo alegar que es la única forma de poder disfrutar de éste clásico animado en su versión completa. El cartoon en cuestión incorpora dos elementos trascendentes para entender los tiempos posteriores con más claridad, el elemento juvenil y su reacción hacia la música de moda de ese entonces, que era el Swing, así como la definición de estereotipos de personalidad entre la juventud, donde es fácil reconocer a chicos bien y mal portados, la lideresa listilla Kitty en la gatita cantante, y el nerd que sorprende a todos en el salón de clases cuando, de no tener absoluta idea de la moda imperante se vuelve una grata revelación como crooner, conquistando a la coqueta felina con la voz original de Johnny Scat Davis.

Referencias a algunas personalidades musicales de la época, como el director de orquesta Kay Kayser, hoy totalmente olvidado, así como mucho jive y ambiente escolar en la clase de Swingology; aunque talentosos directores de cartoons como Walter Lantz (The King of Polaroo, 1940) de la Universal o el mismo Tex Avery de Warner (Page Miss Glory, 1936) ya incorporaban música de moda en sus films, sin duda alguna éste es el que inicia formalmente esta tendencia en los cortometrajes animados. Harto disfrutable muestra musical de otros abuelos fundadores del fenómeno Merrie Melodies, quienes al año siguiente abandonarían la Warner de Leon Schlesinger, se mudarían a la MGM, y que crearían en la Universal Studios en 1940 a uno de los personajes más entrañables de todos los tiempos: Woody Woodpecker. Serían también ellos quienes en 1938 sentarían las bases del perfil del multiaclamado Bugs Bunny en Porky´s Hare Hunt, con un conejito blanco de cabeza ovoidal que tenía una risa sospechosamente parecida a la del Pájaro Loco.

 

 All the Cats Join’ In, 1946, Walt Disney

 Uno de los grandes mitos de la historia universal contemporánea, es la creencia de que el adolescente mundial promedio, hasta la llegada del fenómeno del Rock and Roll, era como un cero a la izquierda, no tenía voz ni voto, ni tampoco figuraba en el panorama mercadológico como un target a alcanzar; si bien es cierto que dicha participación no estaba tan desarrollada como en los tiempos recientes, la historia documenta en formas tanto visual como escrita los fenómenos de Judy Garland, Bing Crosby y sobre todo blue eyes Frank Sinatra, (y su legión de fanáticas que ya se desmayaban y gritaban frenéticas en sus shows, mucho, pero mucho antes de Elvis y el Rock) como teen idols prototípicos, con ventas de discos en buenas cifras, y con todas las características de fenómenos mediáticos.

Una de las modas musicales que involucró a los jóvenes de 12 a 20 años, y que en ese entonces no estaban clasificados como teenagers, fue la moda del Swing, la cual podemos ubicar en los años comprendidos de 1934 y hasta entrados los cincuentas, aunque la popularidad del Be-Bop como subgénero musical del Jazz le restó mucha presencia tan temprano como 1945, volviéndose rápidamente parte del catálogo musical standard en Norteamérica. El Swing era el justo medio entre el Jazz negro de New Orleans y Chicago- siempre mal visto por el maldito racismo- y la música blanca standard, a veces pasiva en exceso; música rítmica blanca, panacea de ventas para el mercado musical mundial.

Aunque la moda del Swing iba ya en franca decadencia para el año de producción de este cartoon, le pareció a Benny Goodman una excelente idea musicalizar uno de sus más recientes hits de las listas de popularidad, en combinación con Walt Disney Animation Studios, como parte de una revista musical animada, compuesta originalmente de 8 cortos de 7 minutos cada uno bajo el evocativo nombre de Make Mine Music (Música Maestro, en México y América Latina), en donde se muestra un pasaje idílico de la despreocupada vida juvenil – ya con Malt Shops, Jukeboxes, Hot-Rods y varios íconos visuales más asociados con la parafernalia del Rock-   que llevaban los chavos de aquel entonces; según algunos comentarios de Joel Withburn, prestigiado autor de Billboard Books, se muestran hasta 22 (¡!) pasos de baile de distintos géneros, tales como el Brooklyn Bop y el Lindy Hop , algunos fueron adaptados después para usarse al bailar Rock And Roll.

Como comentario personal, considero esta maravilla de 7 minutos como el cartoon más lleno de Hip, Jive, Dig y todos los modismos de aquellos años que representan lo último de la moda. Mi segundo cartoon favorito de todos los tiempos.

 

Three Little Bops, 1957 Friz Freleng, Warner Bros.

 “Y volvió/ a pasar/ de un soplido tiró el lugar”

 Ahora les platicaré de mi caricatura más consentida y querida all-time, y quisiera hacerlo desde un punto de vista objetivo, pero como no puedo, me permito transcribir lo dicho por Jesús Quintero, a través del blog Textos A La Deriva del prestigiado José Emilio Pacheco, a quien saludo con gusto y cariño. Antes de tal transcripción, aporto los datos que comenté en la publicación original de Facebook:

Esta Merrie Melodie se estrenó en cines la Noche de Reyes de 1957, teniendo en la voz del doblaje mexicano al talentosísimo Juan José Hurtado Polo, que aportó voces inolvidables en un montón de trabajos de aquellos estudios de doblaje CINSA. Entre sus trabajos más notables, junto con éste, dobló en la época de oro a Bugs Bunny, Porky y a Moe en los Tres Chiflados, labor realizada en 1968-1972.

 “y un gran letrero, ahí en la puerta, decía muy claro que el lobo no entra”.

Ahora sí la transcripción, jejejeje…:

[Sábado de matinée]
“LOS TRES CERDITOS JAZZISTAS

Por Jesús Quintero

[El administrador de esta página desea celebrar la presencia del otoño, con su sol tibio y aire frío, compartiendo una de sus caricaturas favoritas y ofreciendo un pequeño texto sobre ella. Si en su momento vieron ustedes ‘El festival de Porky’ estarán de acuerdo en que ‘Three little bops’ es uno de los dibujos animados con mejor swing. Disfrútenla de nueva cuenta sin levantarse de la cama.]

Un santo y seña forjado con interminables sesiones frente al televisor cuando éste no era visto como la nana más peligrosa del mundo occidental, dice: “¿Quién es nuestro estupendo actor? / ¿Quién nos hace gozar?…”

Además de enseñarnos que ganarse por radio un pato negro “que hace cua-cuá” no era recomendable y de que los productos Acme llegaban rápido por correo —aunque su calidad siempre será dudosa—, ‘El Festival de Porky’ nos dio a muchos entonces infantes las primeras nociones de cool jazz con ‘Three Little Bops’, una brillante paráfrasis de “Los tres cerditos y el lobo feroz” en la que los puercos hermanos eran miembros de un combo musical que dadas sus altas exigencias no abría sus filas para que un lobo con trompeta y poco talento se integrara.

Humillado por el trío —compuesto por batería, guitarra y piano— y por el público, al lobo no le quedaba sino soplar y soplar a través de su instrumento para derrumbar primero el club erigido con paja, luego el construido con madera y por último descubrir que el de ladrillos era inexpugnable.

El relato tenía un narrador y necesario es apuntar que la versión doblada en español era espléndida en su forma y contenido. Con chacota y un fraseo sensacional, se aderezaban las escenas con memorables versos como éstos: “Y poco antes de lo que les cuento/ tenían una casa de puro cemento./ Y un gran letrero allí en la puerta,/ decía muy claro que el lobo no entra. (…) El lobo feroz desapareció/ y en su lugar una gran mancha quedó./ Se le buscó en todo lugar/ pero al infierno fue a parar”.

Y es que desesperado ante tanto rechazo tras intentar colarse al exclusivo club con un ukulele, disfrazado en una maceta y como percusionista colegial con bombo, el lobo decide volar el sitio con un gran cartucho de dinamita. Por supuesto, se malogra su propósito, acabando su existencia en un caldero y convertido (¡hélas!) en el excelente trompetista que en vida no pudo ser. Pero como se trata de que el final feliz cobije a todos, el espíritu del antes frustrado asciende al escenario y se une al trío, que incluso cambia su nombre a “Los Tres Cerditos y Uno”.

Aunque inocente en apariencia y adecuada para un horario triple A, la caricatura, estrenada en cines en Estados Unidos el 5 de enero de 1957 y luego transmitida en las pantallas chicas dentro de ‘El festival de Porky’, contiene dos lecturas que demuestran la sagacidad del guionista Warren Foster (quien después hizo trabajos más inocentes con el Oso Yogi y Charlie Brown) y del compositor Shorty Rogers (1924-1994).

La primera se relaciona con Robert Johnson (1911-1938), de quien la leyenda dice que siendo un inhábil músico, una noche, cerca de una plantación en Mississippi, se encontró con el mismísimo Diablo y éste le ofreció convertirlo en el mejor bluesman si a cambio le daba su alma. Johnson aceptó. El Diablo afinó la guitarra del joven, se la regresó y éste, en menos de un año, se había convertido en el Rey del Blues del Delta, capaz de escribir, tocar y cantar las más memorables canciones del género, muchas de las cuales se pueden escuchar en el box-set ‘Robert Johnson: The Complete Recordings’ (Columbia/ Legacy, 1990), que recibió un Grammy como grabación histórica.

La otra interpretación puede parecer más desaforada, pero tras revisar la biografía de Shorty Rogers (1924-1994) es sencillo advertir que quien fue integrante del Woody Herman’s First Herd conoció a muchos colegas que vivieron enganchados al infierno de la droga. La heroína fue sustancia de uso común entre muchos músicos que recurrían a ella para dar lo mejor de sí en extenuantes sesiones en clubes y estudios de grabación. Unos pudieron liberarse de ella, otros no.

La nómina de músicos con los que Rogers trabajó y que sabían de la angustia porque el conecte llegara a tiempo fueron, entre otros, el trompetista y cantante Chet Baker (1929-1988), el baterista Shelly Manne (1920-1984) y los saxofonistas Charlie Parker (1920-1955), Art Pepper (1925-1982) y Dexter Gordon (1923-1990).

El descenso del lobo al averno y el sonido afilado que allí adquiere permiten suponer que la idea de Rogers y Warren Foster era la misma: el infierno es una maldición, pero lo que a veces se consigue en él puede ser, artísticamente, irreprochable. De hecho, en la misma vena, Rogers había participado dos años antes en uno de los filmes clave de la infernal relación música-drogas: ‘El hombre del brazo de oro’ (Otto Preminger, 1955), en la que Frank Sinatra encarna a un baterista que quiere enmendarse socialmente pero reincide en la droga y su drama existencial se agudiza por la presencia de una esposa chantajista y una gavilla que lo obliga a jugar sucio al póquer.

Caricatura excepcional por su tema, tratamiento y conclusión, ‘Three little bops’ merece una revaloración tan grande como que consiguió la serie televisiva ‘Jazz’, de Ken Burns, y, ante todo, su retransmisión frecuente, aunque sea en horario para adultos”. Qué maravilla de texto.

La caricatura completa pueden verla en este enlace:

 

High Note, 1960 Chuck Jones, Warner Bros.

 De verdad que soy muy afortunado de tener un súper librazo como Looney Tunes And Merrie Melodies de Jerry Beck y Will Friedwald, 1999, (an Owl Book by Henry Holt) como referencia invaluable para hacer estas reseñas para ustedes. Una de las muchas obras de arte del legendario Charles M. Jones (Chuck para los cuates) con la temática del dibujo estilizado hasta la abstracción, en combinación con la música, como lo hizo con su cartoon ganador del Óscar de 1965 The Dot And The Line, para la MGM. La simpática historia de una nota musical borracha que no asiste a la ejecución del vals El Danubio Azul, por estar bebiendo con los cuates en la partitura de Little Brown Jug, canción que para los gringos es sinónimo de exceso de alcohol, así como la pieza musical recurrente, llamada “How Dry I Am”.

High Note (nota high, en su acepción de borracha o drogada, dejémosla en borracha) obtuvo la nominación al Óscar por mejor corto animado en 1961, y aunque no lo ganó, merece ser llamada una pequeña obra maestra de la animación para su tiempo; es triste saber que en estos tiempos de hipocresía llamada corrección política, sea éste un cartoon censurado,  y que por esa razón no lo podamos ver en TV –ni de cable-nunca más. Alguna vez les escribiré acerca de este interesante aspecto de las caricaturas censuradas, que para no envenenar más las pequeñas mentes de los extra mimados hijos de los millennials (sarcasmo; pero si los dejan perrear y oír esa miseria musical llamada reguetón), ya no podemos disfrutar ni en Cartoon Network ni en Boomerang. Ni hablar del humor étnico, que nos llevaría más de una columna. Disfrutemos de este súper cartoon.

 

Nelly’s Folly, 1961 Chuck Jones, Warner Bros.

 Hay caricaturas simpáticas, graciosas, tiernas y las que te hacen llorar; esta joya reúne todo eso, y en gran medida. Estrenada en cines el 30 de diciembre de 1961, con la hermosa voz de Gloria Wood cantando por Nelly, nos narra la extraña historia de una jirafa que canta para divertir a sus amigos en una jungla estilizada( estética de imagen muy propia de Jones y de su escenografista Maurice Noble) , es descubierta por un explorador con espíritu emprendedor , quien le ofrece fama y fortuna si lo acompaña a Nueva York( nota del autor: es una vieja historia muy utilizada por los autores gringos, el descubridor de talentos que viaja a los lugares más recónditos para encontrar aspirantes a estrellas, a veces sale, a veces no) en donde la única jirafa cantante del mundo triunfa escandalosamente; impone modas, graba LP tras LP, y se ubica en los cuernos de la luna.

Sin embargo, con la soledad que siempre sufren los triunfadores, se encuentra de repente vagando por la ciudad – lógica cartoon; es un hecho común que las jirafas caminen por la ciudad en abrigo de piel y tacones altos- , entra a un zoológico, y accidentalmente su mirada se encuentra con un jirafo (¿así se dirá con esto de la equidad de género? jajajaja) que para acabarla de amolar resulta casado; sin embargo ella se enamora, y propicia un escándalo que daña irremediablemente su carrera. Tan rápido como subió, su fama se acaba por ese hecho, y cuando va a buscar al pérfido cuadrúpedo amado, se enfrenta a su desdén, cuál buen marido mandilón y oprimido tan típico y bien visto de los gringos de esos días. Desesperada y desilusionada, decide regresar a la jungla africana a seguir cantando para sus verdaderos amigos, para encontrar al final-like a good american story, of course– el amor verdadero.

Se dice que este cartoon estaba inspirado en la historia de la divina Sarah Vaughn, cantante de Jazz de polendas, y fue también nominada al Óscar por mejor corto animado en 1962. Quizás ya me estoy volviendo muy mayor, pero ver este cartoon siempre me arranca de 5 a 10 lágrimas furtivas. Quizás a ustedes también. En este enlace pueden ver el cartoon:

https://drive.google.com/file/d/1cPsdvXlw0QBaEENTnrbAatPf51gtscMu/view

 

Espero que hayan disfrutado estas seis joyitas tanto como yo al reseñarlas, pues no sólo son divertidas de ver, también nos pueden provocar emoción por la música utilizada, y de repente hasta una que otra lágrima nostálgica. Lo que sí puedo decirles son dos cosas: ¡son maravillosas! Y la otra, es que ahora mismo, 26 de octubre de 1973, son las cinco y media de la tarde, y voy a prender una televisión Majestic color turquesa que está en la recámara de mis padres, y me dispondré a ver en camita en el canal 5 El Festival De Porky, con un delicioso Chocolate Algusto y una sabrosa Relledona Wonder para disfrutar mis cartoons favoritos… ¿gustan?

 

                  “…quién es ese estupendo actor, que nos hace gozar…”

El Festival de Porky, doblaje español latino, hecho fregonamente en México por ahí de 1968

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

Bohemian Rhapsody Original Soundtrack, Queen revisitado.

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A pocas semanas del estreno de la película Bohemian Rhapsody que narra la historia del grupo Queen y de su figura central, el vocalista Freddie Mercury, se lanzó la banda sonora que contiene las canciones que vendrán incluidas en la cinta. Un álbum de éxitos probados en donde se mezclan varias versiones en estudio y algunos temas en concierto. Sin duda alguna esto demuestra que Queen sigue siendo uno de los grupos favoritos dentro del llamado Rock Clásico y Freddie Mercury se ha convertido en un icono de la cultura musical.

Bohemian Rhapsody es un proyecto, que levantaron Brian May y Roger Taylor a lo largo de estos últimos años, el cual en un principio parecía que no se llevaría a cabo por una serie de problemas que fueron surgiendo. Hubo un momento en el que pensaron en el actor Sacha Baron Cohen para darle vida a Freddie Mercury en el biopic, pero por diferencias creativas, el histrión jamás se tomó en serio la propuesta, ya que su idea era abordar el lado más polémico y oscuro del cantante, situación que no le agradó ni a Taylor ni a May. Finalmente fue Rami Malek, quien tiene prestigio gracias a la serie Mr, Robot, quien se quedó con el rol principal.

Pero con el asunto de la música no hubo problema alguno. El soundtrack del filme, compuestos por 22 canciones, nos lleva a recorrer la trayectoria musical del grupo, una especie de Queen para principiantes, o en dado caso otro Queen Greatest Hits. La producción del disco también estuvo supervisada por Taylor y May quienes se acompañaron de Kris Fredriksonn y Justin Shirley-Smith, quienes ya habían trabajado con ellos en las restauraciones del audio de varios discos clásicos de grupo y algunas recopilaciones (un ejemplo la colección Deep Cuts), así como también distintos álbumes en vivo como A Night At The Odeon – Hammersmith ’75 y Queen Rock Montreal.

El álbum abre con una interpretación, muy a la Queen, de la fanfarria de la empresa 20th Century Fox con el inigualable sonido que sólo Brian May, con su guitarra Red Special, le puede dar y la batería de Roger Taylor que también le imprime su estilo ya conocido por los seguidores del grupo. Aunque el track list no se encuentra en orden cronológico, cada canción abarca los periodos creativos por lo que pasó el grupo. Por una parte tenemos la segunda pista de esta selección que es toda una sorpresa, Doing All Right… Revisited que apareció en el primer disco de Queen (1973), pero aquí se rescata la versión del grupo Smile, al que pertenecieron Roger Taylor y Brian May, junto con el cantante Tim Staffell, antes de conocer a Mercury y darle forma a la Reina. Y Por otro lado nos encontramos con el cierre del álbum a cargo de la emotiva The Show Must Go On, de la obra Innuendo (1991), que da un final perfecto a la carrera musical de Freddie Mercury, quien en ese momento ya se encontraba desahuciado debido al Sida (Inside my heart is breaking, my make up may be flaking, but my smile still stays on).

En el álbum podemos escuchar excelentemente temas, remasterizados, como Somebody To Love, Killer Queen, I Want To Break Free, Under Pressure, Who Wants To Live Forever, Another One Bites The Dust y la misma Bohemian Rhapsody. Pero se agregan sorpresas como esa mezcla de We Will Rock You, exclusiva para la película, que comienza en su versión en estudio para luego unirse a una en concierto o la excelente Don´t Stop Me Now en la modalidad Revisited que es toda una joya sonora y que tiene un cierre distinto al original que apareció en el disco Jazz (1978).

Tampoco podemos olvidar a aquel grupo que se entregó, desde los inicios de su carrera, en cada concierto que ofreció, en donde Freddie Mercury se levantaba como una imponente figura en el escenario. Por lo que también se seleccionaron algunos temas registrados en vivo. En estos podemos escuchar algunas cosas que ya había sido publicadas como Now I´m Here del concierto de 1975 en el Hammersmith Odeon (que se lanzó en el 2015) y Keep Yourself Alive, extraída del Live At The Rainbow ’74 (que salió a la venta en 2014). Ambos temas son una muestra de los shows que realizaban la banda en la primera mitad de la década de los setentas, cuando se encontraban en su momento Glam.

Se incorporan canciones que no se habían editado en disco de audio oficial como Fat Bottomed Girls grabada de un presentación en París en 1977 (que quizá fue uno de esos outtakes que pudieron haber entrado al álbum Live Killers de 1979) y qué decir de Love Of My Life que sale de las presentaciones de Queen en el Rock and Rio de enero de 1985 y en donde podemos escuchar la participación del público cantando al unísono este clásico de la banda. Y sumado a esto se rescatan algunas canciones, en audio oficial de su presentación en el histórico concierto de Live Aid del 13 de julio de 1985, las cuales ya existían en bootlegs y obviamente en el dvd de Live Aid y como extra en el video de Queen Rock Montreal. En un principio hubo rumores que estaría completa su actuación que tuvo una duración de alrededor de 20 minutos, pero sólo tenemos la entrada con Bohemian Rhapsody que se mezcla con Radio Ga Ga, toman como track el famoso juego que Freddie Mercury realizaba con el público y que nombraron como Ay-Oh (cosa que no se entiende puesto que no es una canción en sí), Hammer to Fall y el cierre con We Are The Champions. Si somos estrictos nos faltaron Crazy Little Thing Called Love , We Will Rock You (las cuales obviamente están presentes dentro del soundtrack pero en otras versiones) y la reflexiva Is This The World We Created que fue interpretada más tarde, ese día, entre la actuación de Elton John y el final con Paul McCartney y la Band Aid.

Quizá para muchos jóvenes la música de la película Bohemian Rhapsody sea una buena manera de adentrarse al universo de Queen, así mismo para quienes ya los conocen será todo un redescubrimiento y un disco más para la colección. Musicalmente el grupo integrado por Freddie Mercury, Brian May, John Deacon y Roger Taylor sigue cosechando adeptos que, esperemos, vayan descubriendo el legado de la agrupación más allá de un disco de grandes éxitos o el score de un filme.

Originario de la Ciudad de México, estudió la carrera de periodismo en el Centro Universitario de Periodismo en Arte, Radio y Televisión(PART). Se describe a si mismo como beatlero de alma y rockero de corazón.

Seis Canciones Sabrosas de 1968, Vol. Ya Ni Sé En Cuál Voy. Apuntes de La XIX Olimpiada de México

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“…Let the games begin….”

The Hunger Games

 

Algo muy similar y por el estilo dijo aquel reprobable sujeto de gafas, gesto adusto, grosera y protuberante trompa, y una extraña pequeñez de presencia (a pesar de su 1.74 de estatura física), ante las mentadas de madre y rechiflas de desaprobación de una muchedumbre de más de 60,000 almas reunidas en el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria, la cual estuvo ocupada por el ejército hacía apenas unos días antes.

Esa misma Ciudad Universitaria a la cual solía llevarnos Papito Elías los días domingos a correr por las islas y a echar patada futbolística en los jardines del costado de la Biblioteca, ideales para poner porterías y para pasar a un puesto de refrescos, donde aún podíamos saborear aparte de sidrales y cocas, sendos Titán, Gran Mister Q, Pep y Spur Cola para bajar la sed y comer los deliciosos sándwiches que preparaba mi adorada Mamá Judith. Todo este periplo llevaba previo el ritual de ir devotamente a misa en San Lorenzo (Allende esquina Belisario Domínguez, Centro) y a las paletas y nieves ubicadas a dos cuadras, en la esquina con el Callejón del 57, los cuales aún existen. La misma CU a la cual nos llevaron en septiembre de 1968 a ver los vehículos militares –pues ya no pudimos entrar a jugar, claro está-, vehículos que la versión de la verdad Disney- Poniatowska, genial frase de Marcelino Perelló por cierto, bautizó equivocadamente como tanquetas (tal cosa no existe, por supuesto) y que para todos los aficionados a los vehículos militares se denominan correctamente como carros ligeros blindados M8 y V150.

Esa misma Ciudad Universitaria que vió volar las palomas negras en recuerdo de los sucesos recientes de ese entonces, que vió los históricos puños con guantes negros en alto, y que el sábado 12 de octubre de 1968 se vistió de gala con la inauguración de las Olimpiadas, ante un público entre asustado, confundido, algunos valemadristas que nunca faltan y muchos que ya estaban hasta la madre de la tensión e incertidumbre que se vivieron en México ciudad capital, desde hacía tres meses a esa fecha, y que querían alejar su mente de ello y aplaudir las hazañas olímpicas de toda índole. Cabe mencionar que la ciudad se vió beneficiada de una manera casi insólita con las edificaciones deportivas y las manifestaciones culturales, artísticas y escultóricas que se brindaron a pasto para cumplir con los requisitos de infraestructura del COI. De verdad que con el diseño gráfico de comunicación de México 68, creación del talentoso Lance Wyman, mi ciudad parecía de primer mundo. Tan bien trabajó que también diseño la imagen del Sistema de Transporte Colectivo, que hoy conocemos simplemente como Metro.

El portal web BBC Mundo lo relata así, en una publicación reciente:

“Hace cinco décadas la Ciudad de México recibió a 5.516 deportistas de 112 países en la primera edición olímpica en un país hispanohablante y en una nación en vías de desarrollo.

 El país vivió un clima de tensión e incertidumbre debido a la masacre que ocurrió diez días antes de la inauguración en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, cuando el ejército reprimió con violencia una manifestación de estudiantes.

Según las cifras oficiales, murieron 30 personas, pero de acuerdo con organizaciones de derechos humanos fueron 300.

Por un momento se temió por la celebración de los juegos, pero con todas las miradas del mundo puestas en México se decidió seguir adelante con un evento deportivo que marcó un antes y un después en muchos aspectos del movimiento olímpico.”

Hoy te platico sobre algunos de los sucesos memorables de las Olimpiadas de 1968. Pero antes que eso, iniciemos recorrido musical con esta maravilla clásica, que tuvo sendos covers en México a cargo de Enrique Guzmán y de las sonorenses Las Robin; y en la lengua de Shakespeare, P.P. Arnold en Gran Bretaña, así como Juice Newton y más recientemente Shaggy en los Estados Unidos De América.

Angel of the Morning, Merilee Rush & The Turnabouts

 

  1. Rompiendo la barrera de los 10 segundos

En los juegos de México 1968 se rompieron 23 récords olímpicos, pero uno de los más memorables fue el del corredor de velocidad estadounidense James Hines.

Llegó a la final de los 100 metros planos a los 22 años e hizo historia al ser el primer hombre en lograr un registro oficial de menos de 10 segundos (9″95) en unos Juegos Olímpicos.

La hazaña generó cierta controversia debido a la altura sobre el nivel del mar que tiene la Ciudad de México.

Como el Comité Olímpico Internacional (COI) reconoce, la altura de más de 2.300 metros tuvo algo qué ver en las competencias de alto desempeño.

“Era una ventaja en los eventos que demandan un breve pero intenso esfuerzo (correr hasta 800 metros, saltar, lanzar, levantamiento de pesas, etc.), pero una desventaja para los esfuerzos que requerían más de dos minutos (correr a larga y media distancia, natación, ciclismo, etc.)”, dice el COI.

Sin embargo, todos los atletas competían bajo el mismo factor de la altura, por lo que no existía ventaja para nadie en particular.

Ennio Morricone es el autor de ésta maravilla que se ha vuelto emblemática de la musicalización de las cintas con temática Spaghetti Western; Montenegro tuvo también un gran éxito internacional con su hit de 1969 The Greatest Love.

The Good, The Bad and the Ugly, Hugo Montenegro

 

  1. El gran salto

Otro deportista que usó el hándicap de la altura a su favor fue el estadounidense Bob Beamon.

El hombre de 22 años llegaba como el favorito para la prueba del salto de longitud, y no solo no defraudó a sus seguidores sino que impuso el récord de 8,90 metros en su salto.

Como el mismo Beamon explicó, tardó más de 15 minutos en entender lo que acababa de hacer, pues entre lo que demoraron los jueces en validar el salto y su desconocimiento del sistema métrico no le dejaban claro cuál era su marca.

Finalmente se dio cuenta que había superado el récord anterior por casi medio metro y fue tanta su euforia que lo llevó a caer sobre sus rodillas sobre la pista.

Su marca perduró 22 años como récord mundial y todavía no ha podido ser superada en unas olimpiadas.

Los covers de ésta rola en México fueron casi tan populares como su original, y los más notables corrieron a cargo de Roberto Jordán, nativo de Los Mochis, Sinaloa, y de los Tijuanenses Rockin ‘Devils.

Simon Says, 1910 Fruitgum Co.

 

  1. El histórico encendido

Habían pasado 18 ediciones de las olimpiadas en las que únicamente hombres habían sido los encargados de encender el pebetero, el momento más esperado de todas las inauguraciones.

Pero eso cambió en México 1968, cuando en el Estadio Olímpico la joven corredora mexicana Enriqueta Basilio fue la primera mujer que encendió el pebetero de la historia olímpica.

La tarde de ese 12 de octubre, la joven de 20 años recibió la antorcha de un cadete militar y corrió por la pista y la escalinata hacia lo más alto de la tribuna este del estadio con 100.000 espectadores.

Entonces llegó el momento culminante: presentó la antorcha al público y a continuación realizó el encendido estirando el brazo sobre el pebetero.

Basilio participaba en la prueba de relevos de los 400 metros planos y en la carrera de 80 metros con obstáculos.

Pese a que no pudo acceder a las finales, su nombre quedó grabado en los libros del olimpismo por su histórico encendido. En noticias nacionales, también los Rockin ‘Devils gozaron de enorme popularidad en esos días con su cover en español a la melodía de origen ruso, que puede traducirse como “Qué tiempo tan feliz”

Those Were The Days, Mary Hopkin

 

  1. Televisión e Innovaciones

Los juegos de México también marcaron precedente en el uso de innovaciones tecnológicas hasta el punto que fueron las primeras que se transmitieron por televisión vía satélite a todo el mundo.

En algunas de las 20 competencias deportivas también se implementaron dispositivos que hicieron más transparentes los resultados de los Juegos Olímpicos.

En atletismo, ciclismo, remo, canotaje, natación y competencias ecuestres por primera vez el tiempo oficial fue el del sistema electrónico, y ya no el medido manualmente.

En la natación se usaron paneles táctiles que registraban los tiempos intermedios y finales de los competidores con mejor exactitud que en las ediciones olímpicas anteriores.

En el atletismo se implementó el recurso del cronógrafo fotográfico, la imagen que captaba una cámara en la meta y que permitía ver quién había cruzado primero así fuera por una centésima de segundo.

También fue la primera vez que los atletas corrieron por la pista sintética de tartán, pues el atletismo en los juegos anteriores se desarrollaba en las pistas hechas a base de una combinación de ceniza y tierra.

Una breve e intensa reseña de Eric Burdon al festival de 1967, menciona a algunos de los artistas que engalanaron la tarima, entre ellos: The Byrds, Jefferson Airplane, Ravi Shankar, The Who, Hugh Masekela y The Grateful Dead, con una mención que será mejor transcribir a la letra, “Jimi Hendrix baby believe me, set the world on fire”, y tenía razón.

Monterey, Eric Burdon & The Animals

 

  1. Pruebas de dopaje y género

Sobre este tipo de controles, justamente en la edición olímpica de México 1968 fue la primera ocasión en la que los competidores fueron sometidos a pruebas antidopaje para detectar el consumo de substancias prohibidas.

El sueco Hans-Gunnar Liljenwall fue el primer sancionado, pues dio positivo a la prueba de alcohol, según el Comité Olímpico Sueco, y la medalla de bronce que ganó su equipo en pentatlón moderno tuvo que ser devuelta.

También en esos juegos se hicieron las hasta entonces inéditas pruebas de género para verificar el sexo de los competidores.

Mientras tanto, un lobo estepario andaba suelto, creando Hit tras Hit, cada uno de mayor calidad que el anterior. Los fans de Star Trek no me dejarán mentir, cuando mencione que, con ésta canción de fondo,  Zephram Cochrane efectuó in the year 2069, el primer viaje a velocidad warp (transluz) de la historia.

Magic Carpet Ride, Steppenwolf

Se quedan también para el imaginario popular las historias de La Novia de las Olimpiadas, la Checoeslovaca Vera Chavslaska, quien vino a competir a los juegos y hasta se casó en México; También nuestra inesperada medalla de oro en natación, a cargo del puberto Felipe El Tibio Muñoz, quien hizo llegar al éxtasis olímpico a narradores, asistentes a la Alberca Olímpica (de División del Norte esquina con Río Churubusco, hoy Circuito Interior) y público televidente en todo el mundo, en vivo y a todo color- cabe mencionar que la familia Brito Flores andábamos en Puebla y vivimos esa hazaña en un televisor Philco del año del caldo, con gabinete incluido- y en donde lo interesante de la historia radica en, que cuando Felipe saluda de mano y recibe felicitaciones del Presidente Díaz Ordaz, al joven sólo se le ocurre comentar un “muchas gracias señor presidente, por cierto, ¿qué feo estuvo lo de Tlatelolco, verdad?” ante la mirada de fuego de sus padres y la condescendencia del antropoide, quien reaccionó tragando grueso, mesándole los cabellos al chamaco y diciéndole un lacónico mensaje: “ así es , Tibio. Sí estuvo muy feo, pero cuando tengas mi edad, lo comprenderás” abandonando intempestivamente la ceremonia de premiación. Esto de la inteligencia emocional no se le daba al impresentable primer mandatario en 1968.

Y sí, al final se salió con la suya, y los juegos olímpicos se llevaron a cabo, for better or for worse.

Con información y textos del portal BBC Mundo, y los inevitables comentarios de un servidor.

¡Hasta la próxima entrega amigos!

“…hasta donde sea necesario llegar, llegaremos…”

Amenaza de GDO durante el informe presidencial de 1968

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

Look Now, el sonido adulto de Elvis Costello and The Imposters.

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A mediados de este año se propagó la noticia de que Elvis Costello fue sometido a un tratamiento para extirparle un tumor cancerígeno por lo que se vio forzado a cancelar la gira que tenía planeada por algunos países de Europa. Luego de que algunos tabloides británicos informaron que el cáncer había remitido, el músico salió a desmentir tal afirmación y declaró, de manera categórica, que “daría un puñetazo” a quien dijera que tiene cáncer.

Pero poco después de esta información se publicó un sencillo que anunció su nuevo material discográfico que lleva por título Look Now. Han pasado 41 años desde que Patrick MacManus (nombre original de Costello) sorprendiera con su primera producción My Aim is True (1977) que contenía temas como Alison, Less Than Zero y Miracle Man entre otras, en donde nos presentó un rock agradable que trataba de emparentarse (aunque no del todo) con el punk y el new wave que en ese momento se hacía en Inglaterra.

Look Now es su disco número 31 y el cuarto álbum (The Delivery Man, The River in Reverse, Momofuku) que trabaja con el grupo The Imposters que está integrado por Steve Nieve en los teclados, Pete Thomas en la batería y Davey Faragher en el bajo. La producción corrió a cargo de Sebastian Krys. Para esta obra, Elvis Costello quería el poder capturar la energía que mostró la banda durante su anterior gira. “Sabía que si podíamos hacer un álbum con el alcance de Imperial Bedroom (1982) y algo con la belleza y emoción de Painted From Memory (1998) realmente tendríamos algo”.

Tuvieron que pasar cinco año después de Wise Up Ghost and Other Songs (2013) el cual grabó acompañado de The Roots y en donde nos presentó temas que iban desde guiños hacia el funk (Wake Me Up, She Might Be a Granade, Refuse To Be Saved) y el Rhythm and Blues (The Puppet Has Cut His Strings, Can You Hear Me). Ahora Costello regresa y nos presenta doce temas (16 en la edición de lujo) de un rock pop suave, lleno de madurez en sus melodías que nos remiten, por momentos, al sonido y estilo que ha forjado el músico a través de su carrera.

Look Now no llega al nivel al que pretende Costello cuando menciona la obra Imperial Bedroom, álbum que grabó con su anterior agrupación The Attractions, pero si contiene piezas que son muy atractivas para el oído. Con el primer track, Under Lime, nos presenta un rock que se disfruta y que está en el estilo de álbumes como Delivery Man y Momofuku (ambos con The Imposters). Don´t Look Now es una muy buen balada, escrita en coautoría con el veterano compositor Burt Bucharach, la cual nos envuelve en una atmósfera melancólica.

Incluso se puede afirmar que este nuevo material musical de Elvis Costello se aleja de la fuerza de sus primeros álbumes. Ya no estamos en los tiempos de Pump It Up o Radio Radio que nos ponían a bailar, pero si estamos ante un artista de 64 años, que se ha atrevido a experimentar musicalmente en diversos géneros a lo largo de todo este tiempo, con éxito en varios proyectos y en otros no.

El disco contiene temas como Unwanted Number y Mr & Mrs Hush que llegan a ser moderadamente rítmicos; también encontramos la canción en la que colaboró la legendaria Carole King, Burnt Sugar Is So Bitter, que tiene unos metales que suenan muy latinos los cuales le dan un toque especial. Y ya que estamos con creadores de éxitos como Carole King, también tenemos a Burt Bucharach (que ya había trabajado con Costello en Painted For Memory) que da dos bellos temas, uno de ellos Photographs Can Lie. La mayoría de las canciones que integran Look Now son baladas muy armónicas (Suspect My Tear y He’s Given Me Things) y que podrían ser incluidas como soundtrack de alguna película, como el caso de  You Shouldn´t Look At Me That Way (una de las canciones extras) que es parte de la cinta Film Stars Don’t Die In Liverpool del director Paul McGuigan .

Tal parece que en casi todos los temas de este álbum Costello ha decido cambiar el sonido de su guitarra por la sutileza del piano, tocado por él mismo y en algunos temas por Burt Bucharach, y los teclados, ejecutados estupendamente por Steve Nieve, que son parte central de las melodías de Look Now (Stripping Paper, I Let The Sun Go Down que tiene por ahí alguna influencia de Paul McCartney, Isabelle in Tears).

Look Now es un buen disco, más no perfecto ni excelente, que nos presenta una colección de temas de un rock suave y adulto que nos permite aún disfrutar del talento de Elvis Costello.

 

Originario de la Ciudad de México, estudió la carrera de periodismo en el Centro Universitario de Periodismo en Arte, Radio y Televisión(PART). Se describe a si mismo como beatlero de alma y rockero de corazón.

Plays Well With Others… En la batería: Phil Collins.

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Phil Collins es uno de los artistas más afamados en la historia de la música. Comenzó de muy niño como actor infantil, mencionemos que salió de extra en la película A Hard Day´s Night de The Beatles, luego trabajó de modelo, pero finalmente la música lo atrapó. No olvidemos que antes de ser un carismático frontman, Phil Collins fue un baterista consagrado en la escena del rock progresivo, en donde comenzó, a finales de los sesenta, con el grupo Flaming Youth para después formar parte de la exitosa banda Genesis, la cual estuvo formada por músicos de la talla de Peter Gabriel, Steve Hackett, Tony Banks y Mike Rutherford. Sin duda su trabajo en obras como Selling England By The Pound (1973) y The Lamb Lies Down on Broadway (1974) son un claro ejemplo de su trabajo en los tambores. Después de la salida de Peter Gabriel del grupo tomó las riendas de éste y se convirtió en su vocalista para después tener una exitosa carrera como solista en donde colocó varias de sus canciones, en los primeros lugares de popularidad tanto en los Estados Unidos como en Inglaterra.

En el listado de los mejores 100 bateristas en la historia de la música rock, la revista Rolling Stone, lo coloca en la posición número 42 y escribe acerca de él: “Fue uno de los bateristas más aventurados de la década de 1970, trabajando con músicos innovadores como Brian Eno, el colectivo de Jazz Fusion, Brand X. y por supuesto, el virtuoso músico Peter Gabriel. Fue durante una sesión solista de Gabriel a fines de 1979 cuando Collins estableció su propio sonido de batería “gated snare”, que fue emulado rápidamente en todo el universo pop, convirtiéndose en una parte clave de los innumerables registros musicales de los ochenta”.

En la actualidad continúa de gira con el espectáculo Not Dead Yet que recorrerá la Unión Americana en este mes y en torno a esto acaba de publicar una colección de 59 canciones que vienen en un Box Set con cuatro discos en donde nos presenta una selección de canciones, con diferentes músicos y agrupaciones, en las cuales participó como baterista y que lleva como título Phil Collins Plays Well With Others.

Phil Collins Plays Well With Others nos ofrece una recopilación de tres discos con canciones grabadas en estudio y uno con temas registrados en concierto, en aquellos en los que Collins estuvo sentado en el banquillo frente a la batería. Para el primer disco de esta colección se acoplaron varios temas de muy buena calidad, que van de entre la década de los setenta y principios de los ochenta, con artistas importantes como Brian Eno (Over Fire Island, M386, No One Receiving), la agrupación Brand X (Nuclear Burn, And So To F), Peter Gabriel (Intruder), el ex Yes, Peter Banks (Knights Reprise), Robert Fripp de la banda King Crimson (North Star) , Robert Plant (Pledge Pin, In The Mood) y algunos otros. La sorpresa es que el primer corte es el tema Guide Me To Orion del (no muy conocido) grupo sicodélico Flaming Youth al que perteneció el músico a finales de los sesenta, mucho antes de ingresar a Genesis y en donde demostraba su calidad en la batería.
También encontramos temas muy opuestos como la rockera Pablo Picasso de John Cale en donde Collins le imprime una batería fuerte y destacada o la canción muy pop, I Know There´s Something Going On, de la ex Abba Frida Lyngstad. Sin olvidar la agradable Lead Me To The Water de Gary Brooker.

Los discos dos y tres nos entregan la participación de Phil Collins en distintos temas pertenecientes a las décadas de los ochentas, noventas y parte del siglo XXI. La diversidad de artistas y ritmos es lo que caracteriza a esta colección, por lo que podemos escuchar éxitos como Woman in Chains de Tears For Fears. Puss ‘n’ Boots de Adam Ant, Just Like Prisoner de Eric Clapton y su participación con Band Aid con la canción Do They Know It´s Christmas. También incluye la versión In The Air Tonite (2001) con la rapera Lil’ Kim y la balada Looking For an Angel de Laura Pausini.

Cada uno de las canciones seleccionadas nos da una muestra del estilo que Phil Collins tenía para interpretar determinado ritmo, un estilo el cual siempre estaba al servicio de la melodía. Podemos disfrutar de la versión de No One is To Blame de Howard Jones con Collins en la batería o ese tema de Paul McCartney del disco Press To Play (1986), Angry, en donde el baterista acompaña a Pete Townshend quien toca la guitarra y al propio McCartney en el bajo. También se rescatan dos temas en los que Collins participó para los álbumes homenaje a Elton John y Bernie Taupin, Two Rooms (1991), en donde nos ofrece una muy buena versión de Burn Down The Mission.; e In My Life (1998) de George Martin, aquí nos estregó su versión a Golden Slumbers/Carry That Weight/The End.

Quizá quedaron muchas canciones fuera, temas que tocó con más artistas en la década de los setentas y ochentas. La única canción de Genesis es No Son Of Mine, del álbum We Can´t Dance (1991), que prácticamente fue el último trabajo en donde participó con la agrupación. Algunos años después los acompañaría en una gira final por Europa.

El disco cuatro es el que rescata doce piezas grabadas en concierto. Aquí podemos descubrir una muy buena versión de In The Air Tonight con Phil Collins al piano (no en la batería) del concierto benéfico The Secret Policeman´s Other Ball, también se incluye su participación junto a George Harrison, con While My Guitar Gently Weeps, en el show Prince´s Trust de 1987. Durante el recital, para este momento especial en donde Harrison y Ringo Starr hicieron su aparición en el escenario de la Arena de Wembley, también estuvieron artistas importantes como Eric Clapton en la guitarra, Mark King en el bajo y Elton John en el piano. Phil Collins y Ringo se hicieron cargo de las baterías.

Asimismo se incluye su participación en el homenaje a la Reina Elizabeth II con el concierto Party At Palace (2002), de los que escogieron cuatro canciones: Layla con Eric Clapton, Why con la gran voz de Annie Lennox, Everything I Do (I Do It For you) de Brian Adams y With a Little Help From My Friends con Joe Cocker. Cabe mencionar que el álbum contiene temas grabados en los festivales de Jazz de Montreux, en donde en uno de ellos tocó junto a Quincy Jones (Stormy Weather) y otro con Tony Bennett (There’ ll Be Something Changes Made).

Quizá por asuntos de derechos, quedaron fuera algunos shows importantes (de los cuales se hubieran podido extraer muy buenos tracks) como Music For Montserrat (1997) en donde estuvo en la tarima con Paul McCartney, Mark Knopfler, Sting, George Martin,Eric Clapton y Elton John (y cabe destacar su gran ejecución en la batería en Golden Slumbers/Carry That Weight/ The End) o ese momento en el que acompañó a Rober Plant, John Paul Jones y Jimmy Page en su reunión para el concierto de Live Aid en 1985.

Sin duda alguna Phil Collins fue uno de los grandes bateristas que la música ha dado. Actualmente su salud no ha estado bien. En una entrevista que ofreció recientemente a un medio británico a la pregunta de cuándo fue la última vez que tocó la batería, Collins respondió: “La última vez que toqué o intente tocar fue en los ensayos, pero no funcionó, no puedo sostener las baquetas con firmeza. La última vez que toqué ante el público fue en un espectáculo benéfico. Fue Crossroads , con Eric Clapton. En el momento en que comencé supe que era un error. Lo he dicho a menudo, si no puedo hacerlo tan bien como antes, prefiero dejarlo por completo. No quiero ser una sombra de mi mismo”.

Mientras tanto Phil Collins Plays Well With Others nos deja un buen sabor de boca en donde podemos darnos cuenta de la importancia que ha tenido el baterista para la escena musical.

Originario de la Ciudad de México, estudió la carrera de periodismo en el Centro Universitario de Periodismo en Arte, Radio y Televisión(PART). Se describe a si mismo como beatlero de alma y rockero de corazón.

Seis Canciones Sabrosas de 1968, vol.7 Cronología del Movimiento Estudiantil, primera parte   

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“…por favor, concretito…”

Expresión muy usada en las sesiones del CNH, por la tendencia a rollar y adoctrinar en exceso de algunos oradores de filiación comunista, 1968

 

¡Hola amigos de El Círculo Beatle! Hoy les propongo un cambio de dinámica, por la inminente conmemoración de los 50 años del único movimiento masivo en México que de principio- y solo de principio, que conste- fue limpio, espontáneo y bien intencionado, y que marcó un cambio indeleble en nuestro país, para bien y para mal.

Dicho cambio a la estrategia de esta y las siguientes dos publicaciones será documentar brevemente los sucesos históricos más trascendentes del movimiento estudiantil de este año olímpico , así como los logros deportivos de la XIX Olimpiada, que dio inicio el 12 de octubre; dejaremos para otro momento las sabrosas anécdotas, datos y trivia de los grupos musicales que eran, son y serán favoritos de las juventudes de 10 a 100 años de edad, y la música quedará a guisa de soundtrack de los hechos históricos que convulsionaron nuestra forma de percibir nuestro entorno de país, en mi caso desde un punto de observación de mis tres años de edad, en lo que oía conversar en mi familia, así como lo que me he dedicado a investigar en la literatura relativa al tema(y no sólo en los libros escritos por los profetas del arqueochairismo, sino en algunas alusiones gringas, francesas y suecas, con objetividad de escritura admirable) total, procuraré dar lo menos posible mi opinión personal de los hechos, y referirlos cómo sucedieron.

¿Qué les parece si empezamos con música, de la que acompañó a estos buenos muchachos?

Stormy, Classics IV

 

22 de julio al filo del mediodía. Un partido de futbol americano callejero (tochito) entre dos pandillas rivales (Los Araños vs. Los Ciudadelos) de la zona, y de las que formaban parte algunos estudiantes de la vocas 2 y 5 del IPN, termina a fregadazos por una situación baladí; todo hubiera sido hasta cierto punto normal, salvo que en esta ocasión los chavos se meten a las escuelas a cobrar venganza y a repartir porrazos adentro de las instalaciones.

23 de julio. A pesar de la presencia de policías – y se dice que del mismo jefe de la policía, el famoso Cueto- en la zona de la ciudadela, se vuelve a provocar a los estudiantes de los planteles anteriormente mencionados, para con ello justificar la intervención del ya muy impopular cuerpo de granaderos, quienes sin investigación previa entran golpeando sin vara ni cuarta a los estudiantes de la Voca 5, entre ellos un futuro famoso Ernesto Zedillo Ponce de León, y de la prepa Isaac Ochoterena, donde estudiaba Felipe El Tibio Muñoz,  quien casualmente ese día fue prevenido de no asistir a clases; aquí inició oficialmente todo el relajo.

26 de julio. Se encuentran en el camino dos manifestaciones, una estudiantil a la que se convocó por la molestia causada por las agresiones a las escuelas, así como la que convocó el PCM, Partido Comunista Mexicano, para rendirle su inútil tributo anual al régimen dictatorial cubano de Fidel Castro, Hay tonterías que se repetirán per secula seculorum.

27 de julio. Los primeros indicios de organización estudiantil se hacen visibles, cuando los muchachos de las Prepas de la UNAM del centro de la ciudad 1,2 y 3, organizan paros y comités de lucha en las escuelas, entrando en paro indefinido de labores a partir de esa fecha, en protesta por las agresiones a las escuelas, a su población estudiantil y con la consigna de hacer rendir cuentas a Luis Cueto y Raúl Mendiolea, jefes policiacos quienes los estudiantes hacen responsables directos de la represión. Se convoca a pláticas a la Federación de Estudiantes Técnicos (FNET), pero después dicha federación es evidenciada y repudiada por los activistas politécnicos, pues es señalada como alineada al gobierno.

29 de julio. También en el centro del DF se realizan los primeros boteos para recaudación de fondos con el objeto de comprar papel y tinta para imprimir volantes de difusión del paro estudiantil (nota del autor: cuesta un poco de trabajo entender por qué se quería hacer tanto escándalo del acto de los genízaros, realmente era común que la fuerza pública actuara ante un desorden en las calles, no como ahora que cualquier tarado se puede manifestar por cualquier estupidez y lo escoltan, y más existiendo un artículo en la constitución que hablaba de la disolución social; podremos estar de acuerdo o no en la existencia de dicho enunciado, pero era práctica común, si no, pregunten a los ferrocarrileros del 58´y a los médicos del 64-65´) curiosamente, después de un pretendido mitin en el zócalo, los educandos son seguidos a sus escuelas por policías secretos vestidos de civil y localizados en sus planteles, en resumen, la tira ya sabía por quién ir.

With a little help from my friends, Joe Cocker

 

30 de julio. En la tarde se registran zacapelas entre granaderos y estudiantes de la zona de Santo Tomás, por la visita de estudiantes preparatorianos a algunas escuelas superiores del IPN, quienes se suman al paro estudiantil universitario en medio de un ambiente sano y limpio. A su regreso a la prepa uno algunos chavos son atacados por policías uniformados y vestidos de civil, quienes ya usaban guantes blancos para identificarse entre sí; golpes, insultos, detenciones al por mayor en la zona cercana al zócalo, los chicos que logran escapar de esto corren a las prepas, donde ya estaban operando desde la semana anterior. Muy cerca de la medianoche el General Toledo, de quien seguramente escucharán ustedes en los días siguientes, encabezó un acto de barbarie y estupidez pocas veces visto en el mundo: ordenó derribar de un bazucazo el portón virreinal oriente de la Preparatoria de San Ildefonso (mi prepa; snif snif) para apresar a los rijosos. Que poca madre.

1 de agosto. Ante tales actos de estupidez infrahumana, el Rector de la UNAM hace interesantes y lúcidas declaraciones, iza la bandera a media asta en CU, y se declara abiertamente a favor de sus estudiantes y del deslinde de responsabilidades; y predica con el ejemplo, pues encabeza una mega marcha que parte de CU y se tiene que dar vuelta en el Liverpool de Insurgentes y Félix Cuevas, pues se dice que el ejército estaba esperando al contingente a la altura del Parque Hundido, y quien sabe qué habría pasado ahí. Hay imágenes que dan fe de que la marcha fue aplaudida su paso por el Multifamiliar Miguel Alemán y el Hospital 20 de noviembre, se rumoró también que hubo un intento de secuestro contra el Rector Barros Sierra en Universidad y Arenal, muy cerca de Miguel Ángel de Quevedo, el cual fue repelido por estudiantes, sin que a la fecha se haya podido documentar. Para bajar la tensión, escuchemos esta belleza sesentayochera:

I Started a Joke, Bee Gees

2 de agosto. Cumpleaños no. 9 de mi brother el Miguelón (saludos) quien se desayunó con la noticia de la creación del Consejo Nacional de Huelga (CNH) formado por escuelas Politécnicas, Universitarias, de la Ibero y dos tres más, y con el aval moral y solidario de personajes que querían tener que ver con el acarreo de agua a sus molinos con el tema de la sucesión presidencial, como el mismo Barros Sierra, Martínez Manatou, Roberto Madrazo, el General Lázaro Cárdenas-cuya admiración al Kremlin y a todo lo que oliera a comunismo era sabida- lo cual me da a pensar que tan temprano como estas fechas el movimiento estudiantil empezó a ser infiltrado por indeseables. Si sumamos al coctel que los estudiantes estaban más politizados, eran más preparados en general, leían mucho más, y aparte habían sido agraviados en forma alevosa, pues se empezó a gestar una sopa de Oparin con tintes de tormenta perfecta muy peculiar, y muy a modo para que quien quisiera meterse lo hiciere. Y se metieron muchos. Pero el encabronamiento estudiantil era más que justificado.

 

Piece of my heart, Big Brother & The Holding Company with Janis Joplin

 

4 de agosto. El CNH presenta un pliego petitorio de seis puntos, la organización de asambleas en escuelas y facultades me resulta sorprendentemente bien realizada para tan poco tiempo y se empieza a hablar de un Movimiento Estudiantil, incluso en medios de comunicación masivos. Les refiero los seis puntos:

 

  1. Libertad de todos los presos políticos.Es decir, de los estudiantes y activistas detenidos por manifestarse.
  2. Derogación del artículo 145 del Código Penal Federal, el cual regulaba los delitos de disolución social, que se entendían como la difusión de ideas que perturben el orden público o afecten la soberanía nacional.
  3. Desaparición del cuerpo de granaderos, grupo policial que participó en varios actos de represión estudiantil y al pueblo levantisco en general.
  4. Destitución de los jefes policiacos Luis Cueto y Raúl Mendiolea, quienes fungían como el jefe y el subjefe de la policía capitalina
  5. Indemnización a las víctimas de los actos represivos
  6. Deslinde de responsabilidades de los funcionarios involucrados en actos de violencia contra los estudiantesy establecer un diálogo público entre autoridades y el CNH para negociar las peticiones.

El gobierno jamás negoció con los líderes del movimiento, ni en este caso ni en ninguno.

Workin’ in a Groovy Thing, The 5th Dimension   

La Comisión organizadora de la proyectada manifestación del día 5, compuesta por representantes de las escuelas del IPN, la UNAM, la Escuela Nacional de Agricultura y otras escuelas del interior de la República dan a conocer el primer documento de unidad estudiantil. En el mismo documento y por primera vez se hace público el que será llamado Pliego Petitorio. En diversos rumbos de la ciudad aparecen las brigadas políticas.

Lunes 5 de agosto. Se forma el Comité de Profesores del Instituto Politécnico Nacional Pro Libertades Democráticas. Se realizan dos manifestaciones con itinerarios diferentes, una encabezada por la FNET y otra por el Comité Coordinador del Movimiento General de Huelga del Instituto Politécnico Nacional. El contingente de la primera organización, que no llega a ser importante, se suma a la columna genérica. El director general del IPN, Guillermo Massieu se niega a asistir al acto.

Al término de la manifestación, los estudiantes acuerdan otorgar 72 horas de plazo a las autoridades para la solución de sus demandas.

Jueves 8 de agosto. El Comité Coordinador de Huelga del IPN declara que cualquier plática tendiente a la solución del pliego petitorio deberá ser pública, utilizando los medios masivos de comunicación. Se constituye la Coalición de Profesores de Enseñanza Media y Superior Pro Libertades Democráticas. El auditorio Justo Sierra, el más importante de la UNAM, es rebautizado Che Guevara.

Viernes 9 de agosto. En una asamblea se informa que han estado saliendo brigadas al interior de la República. Las brigadas son de enlace con los estados de Veracruz, Guanajuato, Michoacán, Querétaro, Hidalgo, Chiapas, Durango, Tamaulipas, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, Baja California, Nayarit, Morelos, Tabasco, Oaxaca, Sinaloa y Puebla.

Martes 13 de agosto. Se lleva a cabo la primera gran manifestación que culmina en el Zócalo. En un hecho extraño y afortunado, no aparecen las fuerzas policiacas.150,000 personas desfilan en completo orden.

Jueves 15 de agosto. El Consejo Universitario, en sesión extraordinaria, apoya ampliamente los puntos del pliego petitorio del CNH y demanda “libertad a los ciudadanos presos por motivos políticos e ideológicos”. Las universidades Iberoamericana y del Valle de México decretan un paro académico indefinido en apoyo a los universitarios y politécnicos. El Colegio de México insiste en que deben cumplirse cada uno de los puntos.

Viernes 16 de agosto. Se integra la Alianza de Intelectuales, Escritores y Artistas. 600 padres de familia acuden a la asamblea convocada por las organizaciones estudiantiles en la Vocacional 5. Cabe señalar que algunos intelectuales de zurda de épocas posteriores no habían dicho ni pío sobre el tema, como la sobrevalorada Poniatowska o Carlos Monsivaís. Algunos miembros, como el pintor Cuevas, estaban en esos rollos más por pose que por genuinos intereses.

Infinidad de brigadas políticas solicitan al pueblo mexicano su ayuda moral y económica.

Domingo 18 de agosto. Se celebran festivales populares en Zacatenco y C.U. El CNH invita a diputados y senadores a un debate público en C.U. aquí empezamos a escuchar las chairadas musicales de Oscar Chávez y Judith Reyes, entre otros.

Lunes 19 de agosto. El Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM), disidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, llama a hacer suyas las demandas estudiantiles. La Academia de la Danza Mexicana de Bellas Artes y maestros de la Iberoamericana acuerdan adherirse al movimiento.

Martes 20 de agosto. Se congregan los estudiantes en CU para el debate público, sin que acuda ningún representante oficial. Se calcula en no menos de unas 20,000 personas el número de participantes.

Miércoles 21 de agosto. Se efectúa una mesa redonda para discutir las causas del movimiento estudiantil, con la participación de Iñigo Laviada, Ifigenia M. de Navarrete, Heberto Castillo, Víctor Flores Olea y Francisco López Cámara; dicho evento fue transmitido por televisión. Las declaraciones y argumentaciones vertidas a lo largo del programa van en el sentido de que se establezca un diálogo entre estudiantes y autoridades.

Sky Pilot, Eric Burdon & The New Animals

 

Aquí si me permitiré dar una opinión personal. Aquellos chavos ingenuos y bien intencionados de las Vocas y Prepas de aquel entonces sin duda alguna me parecen mejor preparados, con más libros leídos en promedio, más enterados de la política mundial y con mejores valores que los actuales, ya espero los fregadazos con la cabeza en alto por esta opinión personal, que conste, pero después de oír en entrevista el año pasado a varios advenedizos opinar lindezas del calibre de “este, este venimos al cumpleaños de Tlatelolco” o ” Ps es que saqueamos y atracamos para vengarnos del gobierno de Echeverría que nos oprime” ( sic y recontra sic) nos damos cuenta de que alguna parte de este sacrificio juvenil tristemente fue en vano.

Pero por el lado bueno, sirvió para transformar en mucho nuestro país, nada fue igual después del 68′, y lo vivimos día con día.

Los espero en mi siguiente entrega, donde seguiré repasando junto con ustedes los hechos más trascendentes de esta gesta, los créditos de investigación correspondientes, en la última entrega de esta serie, ¡regálenme su compañía! ¡Hasta la próxima!

 

“…Hey Jude, don’t make it bad….”

Mis adorados The Beatles, 1968

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

Mi encuentro con Tony Sheridan aquel 2006

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Cualquier documental o biografía de Los Beatles, ya sea en video  o por escrito, menciona a Tony Sheridan como parte fundamental  de la primera etapa de la banda, con quienes grabó algunos temas además  de tocar con ellos en el Top Ten en Hamburgo, Alemania, e incluso él  mismo contaba que en  alguna ocasión lo invitaron a forma parte de la agrupación a lo que declinó  porque siempre se vio como solista.

Sus biógrafos dicen que nació en Inglaterra, Tony Sheridan creció en una casa fuertemente influenciada por la música clásica, aprendió a tocar el violín a una temprana edad. Dejó su escuela de gramática para estudiar artes y cambió su violín por una guitarra. En 1956 formó su primer grupo, visitando Londres a finales de 1957 y finalmente se mudó a Soho en 1958,  después de eso se convirtió en músico de sesión acompañando a artistas como Conway Twitty, Gene Vincent y Eddie Cochran, en 1958 tocó la guitarra solista con los Vince Taylor´s Playboys.

En junio de 1960, Tony and the Jets fueron a Hamburgo, para presentarse en el “Kaiserkeller”. Poco tiempo después Sheridan empezó a presentarse en el Top Ten Club. Aquí él estaba acompañado por varios grupos como Gerry & the Pacemakers y Los Beatles con los que vivió un rato, tiempo en el que Paul, John y George aprendieron mucho, por eso nombraron a Tony Sheridan “Teacher”; en principio, tuvieron que alterar su nombre,  en alemán, Beatles se pronuncia casi igual que la palabra que alude al órgano sexual masculino, por esto, el grupo de Lennon, McCartney, Harrison y  todavía Pete Best, fueron conocidos como The Beat Brothers.

Invitado por el productor Bert Kaempfert al estudio, Tony Sheridan y The Beatles grabaron algunas canciones para Polydor, después de esto Tony Sheridan grabó más canciones para Polydor y aceptó una gira por Australia, a mediados de los sesenta, su estilo musical sufrió una transformación abrupta, se alejó del rock and roll y llegó un blues o el jazz más orientado.

 

A pesar de que estas grabaciones fueron elogiadas por algunos, muchos fans de sus primeros trabajos se sintieron decepcionados. Este cambio se hizo evidente en su álbum de 1964 Just A Little Bit Of Tony Sheridan en donde se muestra un estilo parecido al jazz en lugar de rock. Tony Sheridan vivía  en Seestermühe, un pueblo al norte de Hamburgo, además de la música, estaba interesado en la heráldica y en el diseño de escudos, Tony Sheridan, el músico que a principios de la década de los 60 compartió escenario y estudios de grabación con  los Beatles murió en Hamburgo a los 72 años. Su familia ha informado  que Sheridan falleció el sábado 16 de Febrero de 2013 tras una larga enfermedad.

-El encuentro en  “BeatleFest” en la ciudad de Monterrey

 

Era el año 2006  cuando  tenía mi programa de radio  y televisión “ La Caverna” en Stereo Lobo y TV Lobo  cuando me llegó  la invitación para asistir al “BeatleFest” en la ciudad de Monterrey por parte de los buenos amigos admirados y respetados  beatlemanos  Humberto Sánchez y   Rolando Escamilla, en donde tendrían como plato  fuerte la presencia de Tony Sheridan,  arribé  a la ciudad  de Monterrey el 23 de septiembre de ese mismo año y después de establecerme en el hotel me fui rumbo al Parque  Fundidora, donde la fiesta comenzaba desde la entrada con mantas,  figuras de Los Beatles sentadas en las bancas y John , Paul, George y Ringo,  hechos botarga me saludaban, más adentro los expositores y  grupos musicales ambientaban la ocasión.

 

Los minutos avanzaban y  la emoción por ver cantar a Sheridan se acrecentaba,  pude disfrutar de la música  de grupos de gran fama como “Los Reno”  quienes interpretaron música de Los Beatles, de su estepa inicial, en covers al español y así luego de varias horas por fin se anunciaba la llegada de Tony Sheridan al Centro de las Artes  en las inmediaciones del Parque Fundidora,  gracias a mis buenos amigos Rolando y Humberto  tuve la fortuna  de estar  atrás del escenario de donde Tony Sheridan iba ofrecer su concierto.

 

Lo vi a pasar cerca de mí con su guitarra mientras se alistaba para salir al escenario acompañado de la banda  “Yellow Sub Band”,  (excelente banda norteña que siento no ha sido valorada como se merece y que acompañó a Tony en su concierto…no cualquiera) yo  traía mi cámara para grabar el concierto y me coloqué  justo  del lado derecho ; había una persona que cuidaba esa parte del escenario  y de repente se dejaron venir más  personas  con cámaras, el cuidador  les dijo que no podían estar de ese lado, yo empecé  desmontar mi cámara y el señor muy amable me dijo “usted se puede quedar” , a lo que le agradecí  enormemente, así que tomas de ese concierto y de ese ángulo puedo presumir que solo las tengo yo.

 

Al término de su concierto  y gracias al apoyo de los organizadores pude estar con Sheridan unos minutos, me presentaron mientras le decían  yo  que venía de Durango y que tenía (en ese entonces)  un programa de radio y televisión  llamado “La Caverna”… ¡“Oh Caverna, Very  good”!  exclamó mientras  me autografiaba un LP  y me tomaba una foto con él, Tony sonreía  y como todo músico bebía cerveza, recuerdo, estaba feliz por el aprecio y cariño de sus fans mexicanos.

 

 

Licenciado en comunicación con maestría en televisión educativa y duranguense de nacimiento, Geraldo Rosales ha sido creador de los programas de Radio como “Viaje Mágico y Misterioso” y “La Caverna de Liverpool”, se desempeñó por más de 11 años en el periódico Contexto de Durango como jefe de la sección de cultura y espectáculos .Actualmente imparte conferencias con temática de los Beatles y es el conductor del programa “El submarino Amarillo” que se transmite por TV UJED.

Una Nueva Forma de Conquistar Chicas, 1951, y El Primer Bajo Eléctrico: el Fender Precision Bass

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 “…Daddy Sang Bass…”

                                                                            Johnny Cash, 1968

 Algo de lo que más nos apasiona en la música es el ritmo, y es por eso que el Rock and Roll fue, es y seguirá siendo uno de los géneros consentidos en la preferencia musical del público. En un grupo musical moderno, la sección rítmica consta en su mínima expresión de un instrumento de percusión (llámese tarola, tambor, platillos o todo ello junto, denominándose batería), y un instrumento de cuerda con afinación de una ,dos o tres octavas por abajo digamos de una guitarra, que desde hace más de un siglo se le conoce como Slap Bass, Stand Bass, Double Bass o en español con el nombre cuasi académico de contrabajo, y en los bajos mundos por el simpático nombre de tololoche.

Esta sección rítmica fue más conocida y disfrutada desde la primera década del siglo pasado con las orquestas y conjuntos que empezaban a tocar música bailable en los salones, y sobre todo en las orquestas americanas que tocaban géneros musicales como el Rag y el Jazz; todo ello duró en boga unos veinte años más o menos, hasta que por ahí de 1935 se empezó a tocar una música deliciosamente bailable que conoceríamos en todo el mundo como Swing. La necesidad de un mejor y más potente sonido así como de una mayor proyección musical, como en el caso de la guitarra, creo la necesidad de tener un instrumento bajo amplificable. Un ingeniero de la compañía de electrónicos Audiovox, Paul Tutmerc, desarrolló el primer bajo eléctrico de la historia en 1932-1933, sin embargo era un instrumento con mayor complicación de ejecución y traslado que un contrabajo normal. La leyenda constructora y diseñadora de la Gibson,  Lloyd Loar, también desarrolló un instrumento con el sello distintivo de los contrabajos eléctricos de la actualidad, delgados y sin caja de resonancia, pero no fue del agrado de los jerarcas de Kalamazoo, por lo que se le archivó en alguna obscura bodega de la fábrica, para ya no saberse nunca más del prototipo.

El año 1951 se sentía en nuestro país algo turbulento, pues era el año preliminar a las elecciones para sustituir al Lic. Miguel Alemán Valdés en la presidencia del país-Mickey Mouse para los cuates- cuyo sexenio se había distinguido por dos cosas principalmente: obra pública a pasto (hay que reconocerlo) mucha de la cual aún es infraestructura importante en la actualidad, y una percepción generalizada en la sociedad de un concepto que no se había manejado tanto nunca antes: la corrupción del gobierno. Eran tiempos de posguerra, estabilidad financiera, donde las preocupaciones cotidianas eran la carestía (la carne, leche y verduras estaban por las nubes)y los acaparadores (Sobre todo de semillas, cereales y gramíneas; maíz, frijol, arroz, trigo, etc.) que compraban la casi totalidad de la producción nacional para ocultarla y revenderla al precio que se les hincharan los pies; sugiero al lector ver la película ” La Ilusión Viaja en Tranvía ” filmada en 1952, que refleja ese México del que les platico.

Hablando de cine, fue el año cumbre de la películas de rumberas y arrabal, -sub-géneros cinematográficos aportación de México al mundo- y les doy algunos ejemplos de cintas señeras de ese año: “Acá las Tortas” “La Tienda De La Esquina” ,”Víctimas del Pecado”, “Perdida”, ” Casa de Vecindad”, “Baile Mi Rey” “A Toda Máquina” y su secuela “Que Te Ha Dado Esa Mujer”, por mencionar algunas; las canciones en español que la rifaban eran “Dios No Lo Quiera” “La Noche Es Nuestra” Los Panchos a todo tren con “Sin Ti” y “Caminemos” la muy simpática ” María Cristina” -la que me quiere gobernar-y los que escuchaban estaciones con música americana, como Radio Mil y la Radio 6:20, gozaban con “Unforgettable” de Nat King Cole, “Come On To My House” de la bizarra y divertida tía de George Clooney, la Sra. Rosemary, “How High The Moon” en la magnífica y vanguardista versión electrificada de Les Paul & Mary Ford, así como la clásica standard “Cry” del sollozante Johnny Ray; los Azules de Veracruz fueron los campeones del béisbol mexicano, mientras en las ligas mayores los Yankees derrotaron a los Giants, en una serie mundial neoyorkina, y en el inefable pan-bol, aquellos héroes antiguos que se soplaron el torneo local fueron testigos del último campeonato del Atlas hasta la fecha. Ya llovió desde eso, sin duda.

En medio de ese entorno,  en 1951 y en Sunny California, el legendario Clarence “Leo ” Fender, habiendo puesto el changarro en paz después del lanzamiento de la primera guitarra eléctrica de cuerpo macizo viable comercialmente, y de llamarla en definitiva “Telecaster” (ver publicación anterior Aquí empezó todo, Clarence, una breve historia y la Fender Telecaster, aquí en El Círculo Beatle), y entusiasmado a medias por los primeros resultados de la misma, con fe ciega decide adoptar una estrategia similar con el bajo, electrificarlo para amplificarlo; aquí tiene lugar una doble genialidad, demasiado importante para pasarla por alto, que es darle una voz propia al bajista de la banda con un instrumento mandón, insolente, provocador, altisonante, con carácter propio que, debidamente ejecutado, puede volverte el centro de atención del elemento femenino que va a las tocadas. Y eso, en los inicios de la era del rock, no era poca cosa. Cierto es que algunos contrabajistas tenían montadas algunas rutinas graciosas y vistosas a la hora de tocar, como subirse al contrabajo, acostarse en el suelo con él o cargarlo como una guitarra, no pasaban de ser gracejadas que le restaban seriedad al papel protagónico que el bajista debía tener.

¿Cómo lograr el amplificar el grave sonido del bajo y a la vez, volverlo un instrumento musical viable en el futuro inmediato? Ahora la respuesta es muy sencilla: fabricando una guitarra baja, una octava exacta más abajo de la afinación Standard y utilizando de la tercera a la sexta cuerda para usar la afinación EADG (Mi-La-Re-Sol), para marcar las notas tónicas (las del tono)en una canción, según el mismo principio del Double Bass; la razón por la cual esta guitarra bajo se llama Precision es porque su diapasón o trastero cuenta con veinte espacios entre tonos (trastes) a diferencia del contrabajo tradicional, que carece de trastes y requiere de más experiencia para localizar las notas en el mismo. Con ello se obtiene la ventaja adicional de que el aprender a tocarlo sería más fácil, pues se utilizarían métodos más afines a los que se usaban para guitarra, todo bajista moderno empezaría como guitarrista.

Con esas bases y principios, el diseño de la guitarra bajo no se veía más complicado; pero los primeros diseños basados en la figura de la Telecaster no eran del agrado de Clarence ni del Doc Kaufman; según sus palabras, sólo se veía como un remo o un stick de Hockey más largo que la Telecaster y la Esquire. Pero con la terquedad  característica de los grandes genios, tuvo un arranque de inspiración al juguetear con un artefacto que llegamos a conocer en México hasta principios de los 70’s y que era sumamente divertido, el ” Espirógrafo” maravilla auxiliar de dibujo que los niños actuales nunca conocerán y que es un gran apoyo para diseños curvilíneos; aquí fue muy sencillo el desarrollar las curvas naturales de la guitarra en vez de redondearlas de forma normal, el involucionarlas hacia adentro , resultando los famosos cuernos superiores del diseño. Esto le permitiría al bajista alcanzar los trastes inferiores para desarrollar licks y riffs al bajista como un guitarrista, así como aligerar en general el instrumento. Por otra parte, encuadrar las curvas inferiores, y no dejarlas redondeadas, le proporcionaba al ejecutante comodidad de agarre y un tacto más amigable del instrumento. No cabe duda que ese diseño daría mucho más de que hablar en junio de 1954, cuando se usó como base para la guitarra más famosa de todos los tiempos: La Fender Stratocaster, de la que hablaré en una próxima entrega.

El largo del brazo, o la escala, se ubicó en una proporción intermedia entre un contrabajo normal y el de la Telecaster, para darle viabilidad al nuevo diseño y facilitar su ejecución para los contrabajistas y los guitarristas que migraron al nuevo instrumento; quedó con la longitud que se ha vuelto standard de esos tiempos para acá,de 34 pulgadas. Con esto, se abrían posibilidades hasta antes insospechadas para el ejecutante del bajo en los grupos musicales, pues ya podía aparecer al frente junto con el cantante/guitarrista, y podría ser más visible y escuchable. Y uno de los fines inconfesables de crear una banda, es ligar chicas sin duda alguna; vaya que el bajista se convirtió en foco de atención.

Como tal cosa no podría suceder sin un buen sistema de amplificación, Fender desarrolla un ampli novedoso y razonablemente portátil, que se conoció como el Fender Bassman, que resultó ser más atractivo para guitarristas, por su sonido tan peculiar, con una distorsión ligera de respuesta de su combinación de bulbos y bocinas, y por su potencia de fábrica; talentos como Buddy Holly y Link Wray lo empezaron a usar para la amplificación de sus Stratocasters en vivo y estudio. Ahora sí, el bajista podía hacer muchas cosas que no podía antes, y empezó también a ser una figura indispensable de los grupos musicales, con un sonido que hacía voltear a los y las fans, y a proporcionar mucho sexy y soul a la música; pero sobre todo a manejar el único instrumento musical que puede hacer ritmo, marcar acentos, hacer solos e integrarse con el baterista en la misma canción. Y empezaron también a formarse los grandes estrellas bajistas, de las que les hablaré un poco más tarde.

El primer Precision Bass de Fender, con el headstock (cabezal) similar al de la Telecaster, clavijas afinadoras de contrabajo y una sola pastilla, dura vigente desde 1951 y hasta 1953, cuando viene el primer rediseño relevante: el añadir un rebaje de contorno en la parte trasera, a efecto de hacer más cómodo el traerlo pegado al cuerpo; en 1957 se modifica el pickguard, (golpeador) se agregan tapas metálicas a efecto de evitar ruido en el ampli que recogía la pastilla, y se establece como standard la pastilla Split-Coil de doble bobinado, que le brinda un sonido más agresivo y profundo a la vez. En 1959 se introduce el diapasón de palo de rosa, así como el acabado sunburst de tres tonos, y el cabezal de tipo Stratocaster se vuelve standard. En 1968, se reintroduce el primer diseño del Precision Bass y se le rebautiza como Telecaster Bass permaneciendo en el catálogo hasta 1981, fuera de ahí, el diseño no ha cambiado gran cosa, y se ha quedado como un diseño clásico. Escuchemos un Precision Bass, en una primera muestra de su punch rítmico, de 1965:

Rescue Me, Fontella Bass

A lo largo del artículo, les compartiré unas muestras del sonido clásico del Fender Precision Bass, ahora les comparto su ficha técnica:

Cuerpo: Madera de Aliso (alder)

Cuello: Maple, a partir de 1959, trastero de Palo de Rosa, atornillado al cuerpo

Pastilla: Split- Coil pasiva

Controles: volumen y tono

Largo de la escala: 34″ (864 mm)

Ahora será importante mencionar a algunos bajistas solistas, músicos de sesión y de grupos muy relevantes, que han usado este bello instrumento; cabe mencionar que el bajista más famoso y talentoso de todos los tiempos, nuestro consentido Paul McCartney, aparece solo en una foto con un Precision Bass, y no ubico ninguna grabación en que lo haya usado. Una breve lista, forzosamente incompleta, de estrellas bajistas:

John Paul Jones, Led Zeppelin 

Jaco Pastorius, Weather Report

John Enwistle, The Who

Jack Bruce, Cream

Abraham Laboriel

Brian Bennett, The Shadows

Joe Osborn,

Carol Kaye,

Pino Palladino, y

Marcus Miller, The Wrecking Crew

Brian Wilson, The Beach Boys

Chas Chandler, Annimals

Flea, Red Hot Chili Peppers

Mike Dirnt, Green Day

James Jamerson, músico de sesión de Motown 

Y la lista es interminable.

Escucharemos a este último con una muestra excelente del uso de un Precision Bass, My Girl, con los Temptations:

Será justo también mencionar a algunos pioneros del rock mexicano, destacados en el instrumento de las cuatro cuerdas:

Escucharemos también a dos de ellos, demostrando su pericia en el Precision Bass, Enrique Ampudia, de 1961:

Hotel de los Corazones Rotos, Los Hooligans 

Y un bajista que estuvo con los Teen Tops para sus primeras grabaciones y algunas presentaciones en vivo, y que se sabe muy poco de él, Rogelio Tenorio: Rey Criollo, de 1961.

Algunas fuentes citan que ya es finado desde hace muchos años. Lo que sí es cierto, es que Enrique Guzmán tocó el bajo en vivo y en estudio durante un buen rato con los Teen Tops.

Curiosidades del instrumento de las cuerdas gordas 

*Al contrabajo se le ha apodado entre los músicos de las bandas “La Perrera” (“The Dog House”) por qué se decía que el interior del mismo está vacío, húmedo y frío.

*Un Precision Bass se vendía en 1951, en $195.50 USD (£70) equivalente a $833 MXN de la época; en México, una rica comida corrida de aquellos años fluctuaba de cuatro a seis pesos, un buen par de zapatos para caballero te costaba desde $90 a $150 pesos en promedio, para establecer un parámetro.

*El primer usuario del Precision Bass fue el jazzista Monk Montgomery, de la banda de Lionel Hampton (quien colaboró musicalmente con personajes de la talla de Benny Goodman), el primer usuario en el género de Country & Western fue el guitarrista estrella Spade Cooley, amigo personal de Leo Fender. También él fue el primero en usar el Fender Bassman como ampli para guitarra, pues era un guitarrista de polendas.

*A pesar de que existen fotografías de bajistas estrella como John Enwistle de The Who, Bill Wyman de los Rolling Stones o Stu Cook de Creedence con sendos bajos Precision, no hay ninguna documentación de que los hayan usado para grabar o en algún concierto en vivo. También se pretendió por parte de los ejecutivos de Fender el que The Beatles fueran embajadores de la marca, pero Brian Epstein les comentó que a los chicos no les habían terminado de gustar los instrumentos Fender; sin embargo, la historia consigna que todos menos Ringo compraron de su pecunio personal tres Stratocasters en Sonic Blue, y fueron usadas en las grabaciones de “Nowhere Man” y de “Ticket to Ride”, en 1965. Los únicos usos documentados de un bajo Fender por parte de The Beatles están plasmados en los videos de las sesiones de The White Album, de Let It Be, y del video para TV de Hey Jude, el Instrumento en cuestión es un Fender VI, bajo de seis cuerdas que es más bien una guitarra barítona (guitarra afinada una octava exacta abajo de la tradicional) que fue introducida al mercado en 1962, tres años antes del bajo de 5 cuerdas Fender V, ambos instrumentos pioneros en tales formatos.

*El primer bajo eléctrico de forma de violín estuvo a punto de ser Fender; pero el consenso entre los representantes de ventas, el Doc Kaufman y el mismísimo Leo lo descartaron después de ver algunos bocetos. Lamentablemente no existen registros de los mismos, pero en esos años incluso estuvieron a punto de demandar a la Gibson por la enorme similitud entre el diseño de Fender al comercializado a partir de 1953 por Gibson, el mítico y horrible EB-1, primer bajo violín en la historia, y muy pesado, gracias a su construcción de caoba integral. La última risa la tuvo Hofner, que con su Modelo 500 ha vendido bajos eléctricos de madera balsa como tortillas, gracias a un simpático y talentoso músico de Liverpool.

*En México, existió siempre la duda entre músicos de cuál había sido el primer bajo eléctrico que había llegado al país, y quien era el poseedor original y pionero. Después de darle varias vueltas al tema y de preguntar y repreguntar a los originales músicos aún vivos, se puede establecer lo siguiente:

El primer bajo eléctrico que llegó al país fue parte de un pedido de algunos instrumentos por parte del Sr. Federico Engler, jefe de ventas de la Casa Veerkamp de Mesones y Bolívar, quien trajo un Precision Bass 1957 para el buen amigo Carlos González Loftus, bajista de The Black Jeans (saludos mi amigo!), y que llegó con la Jazzmaster 1958 que usaría el buen amigo y guitarrista virtuoso Diego González de Cossío para la misma agrupación, y sus respectivos amplificadores; igual es un detalle de poca relevancia en la actualidad, pero a mí me encantan todas esas trivias para darle sabor a artículos como este, no creen?

*Otros grandes bajistas pioneros mexicanos que usaron este hermoso instrumento, fueron Mario Sanabria, De Los Locos del Ritmo, Ramón Rodríguez de Los Sinners, Enrique Ampudia, de Los Rippers y Los Hooligans, y Marco Polo Tena, de Los Rebeldes del Rock, por citar algunos; otra alternativa económica en los años pioneros del rock and roll en nuestro país, contemplaba también los bajos eléctricos vendidos por catálogo en Sears, fabricados por Danelectro y comercializados con la marca propia -de decente a buena calidad, por cierto-Silvertone.

A lo largo de los años, Fender ha encontrado una verdadera mina de oro en reeditar una y otra vez el catálogo clásico de instrumentos vintage, y produciendo de forma limitada alguna característica novedosa de diseño o electrónica, para seguir teniendo la idea de estar innovando algo; como dice el viejo dicho, si funciona, no lo compongas. Nuevos colores, combinaciones de pastillas bajo pedido, pickguards de diferentes materiales, maderas exóticas, en fin, lo que se te ocurra; cualquier combinación se hace realidad en el Custom Shop.

Acabo esta breve reseña de un instrumento venerable y fresco a la vez, con magia, que cumple 67 años y que como el ratón Miguelito, tiene varios años y sigue tan jovencito, y que no ha terminado de ser explotado todo su potencial ; es emocionante conectarlo, afinarlo y tocarlo, sobre todo en un Rock and Roll. Y en un Blues. Y en Country. Y en el Surf, y en cualquier género musical, un Precision Bass de Fender es EL instrumento por excelencia. Y uno de los mejores, Donald “Duck” Dunn, para despedir la presente; espero les agrade esta reseña que escribe un aficionado de hueso colorado  bajo eléctrico. ¡Hasta la próxima!

Time Is Tight, Booker T & The MG’s, 1970

     “….Mr. Bassman, you’ve got that certain somethin’, you set that music thumpin’…”

                                                 Mr. Bassman, Johnny Cymbal, 1960

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

Live Aid, 33 años del mega concierto que dio paso al llamado día mundial del rock.

El sábado 13 de julio de 1985, hace 33 años, se llevó a cabo uno de los espectáculos musicales altruistas más importantes del siglo XX, nos referimos a Live Aid. Un evento transcontinental creado y organizado por el líder del grupo Boomtown Rats, Bob Geldof. Un mega concierto visto por miles de asistentes a las sedes principales en Londres y Philadelphia (además de shows alternos que se agregaron en lugares como Australia, Unión Soviética, Austria, Alemania, Holanda, Yugoslavia y Japón) y por millones de televidentes alrededor del mundo.

Todo comenzó cuando a finales de 1984, Bob Geldof vio en la televisión un reportaje acerca de la terrible hambruna que se estaba viviendo en el continente africano, en especial en Etiopía. Las fuertes imágenes de niños y adultos muriendo por falta de alimentos y atención médica lo conmovieron de tal manera que, junto a Midge Ure de la banda Ultravox, compuso el tema Do They Know It´s Christmas? Para la grabación se puso en contacto con varios músicos famosos. El llamado fue atendido por artistas del calibre de George Michael del dueto Wham, Simon Le Bon, Nick Rhodes, John y Roger Taylor de Duran Duran, Phil Collins, Sting; Boy George y Jon Moss de Culture Club, Bono y Adam Clayton de U2; Rick Parfitt y Francis Rossi de Status Quo y algunos integrantes de grupos como Spandau Ballet, Ultravox, Boomtown Rats y Bananarama entre muchos otros. Todos ellos se reunieron el 25 de noviembre de 1984, bajo el nombre de Band Aid, en los Estudios Sarm West de Londres, para contribuir con su granito de arena en la canción que salió a la venta el 3 de diciembre en un sencillo que contenía una versión remix, en donde se incluyeron saludos navideños de los músicos participantes y llamadas telefónicas, de los que no pudieron asistir, como las de Paul McCartney, David Bowie y Paul Weller. Las ganancias de la venta de la canción fueron donadas a fundaciones dedicadas a la ayuda para Etiopía.

Una vez salida la canción al mercado y ser un éxito, todos voltearon a ver la problemática de Etiopía. En 1985 en Estados Unidos, Michael Jackson y Lionel Richie escribieron el tema We Are The World y al igual que lo hizo Bob Geldof (quien por cierto asistió ese día a la grabación y dio un discurso acerca de la situación en África) llamaron a músicos de aquel país a colaborar y aportar su talento. Celebridades como Bruce Springsteen, Bob Dylan, Paul Simon, Steve Perry, Billy Joel, Kenny Rogers, Diana Ross, Bette Midler, Dionne Warwick, Huey Lewis, Cyndi Lauper, Ray Charles, Al Jerreau, Daryl Hall y Smokey Robinson se dieron cita el 28 de enero de 1985 en los studios A&M en Los Angeles, California, para ser parte del proyecto que fue bautizado como Usa For Africa. La canción, producida por Quincy Jones, fue publicada como sencillo y dentro de un álbum en donde venían canciones donadas por parte de Bruce Springsteen, Tina Turner, Steve Perry, Chicago, The Pointer Sisters y Prince and The Revolution para auxiliar al país en desgracia.

Pero los sencillos no fueron suficientes para Geldof, por lo que comprendió que tenía que hacer algo mucho más allá para poder ayudar a los africanos. Se comenta que fue Boy George quien sugirió a Bob Geldof realizar un concierto con las estrellas que habían participado con Band Aid. El músico irlandés presentó el proyecto a los promotores Harvey Goldsmith quien se encargó de agendarlo en el estadio de Wembley en Londres y al legendario Bill Graham que lo organizó en el estadio John F. Kennedy en Philadelphia. Asimismo en otros países, varios empresarios musicales, ya entusiasmados por la idea, organizaron shows paralelos a los dos principales escenarios para contribuir con apoyo financiero para Etiopía.

En Inglaterra la BBC y en Estados Unidos la televisora ABC, así como la joven cadena de videos MTV, se encargaron de transmitir las más de 16 horas que duró el concierto y que llegó a 150 países con una audiencia estimada en más de un billón de televidentes. También al existir diferencias en los horarios en Europa y Estados Unidos, en Wembley el concierto comenzó al mediodía y en algún punto de la tarde, al dar inicio la actividad matutina en Philadelphia, hubo una transmisión vía satélite para que en ambos estadios (en los cuales se colocaron pantallas gigantes) y en la televisión se pudieran ver simultáneamente todas las presentaciones de los grupos que tocaron ese día.

Fue una labor titánica el conseguir a los cantantes y grupos para ese día, 13 de julio de 1985, ya que no se les pagaría ni un centavo. Hasta ese momento jamás se habían presentado tantos y diversos artistas importantes sobre un mismo escenario. En Wembley la tarde arrancó con Status Quo, para después entrar Paul Weller con su banda Style Council, Bob Geldof con Boomtown Rats y así la jornada fue transcurriendo con grupos y solistas importantes como Sting, Phil Collins, Bryan Ferry que fue acompañado por David Gilmour en la guitarra; Elvis Costello y Paul Young. Llegó el momento en que Philadelphia comenzaría su participación, a las 9 de la mañana, por lo cual se abrió la transmisión vía satélite, desde Londres, en donde la banda elegida para este momento, además presentada por el actor Jack Nicholson, fue U2, quien le mostró al mundo su enorme talento y el carisma de su vocalista Bono.

Ya con las actividades iniciadas en Estados Unidos, y sumadas las de Inglaterra, ese día se pudieron disfrutar de grandes actuaciones en ambos estadios con artistas como Queen, Dire Straits, David Bowie, The Who, Elton John, George Michael, Black Sabbath, Joan Baez, Judas Priest, REO Speedwagon, Madonna, Tom Petty and The Heartbreakers,The Cars, Simple Minds, Mick Jagger, Tina Turner, Santana, Duran Duran, Bob Dylan y la reunión de Led Zeppelin entre muchas otras .

En el estadio de Wembley una vez terminada la estupenda actuación de Elton John, los roadies dejaron su piano blanco en el escenario. Momentos después ingresaron Freddie Mercury y Brian May para tocar la canción Is This The World We Created? Luego de su aportación, nadie se esperaba la siguiente sorpresa de la noche, cuando comenzaron a escucharse las notas de Let It Be en el piano de Elton John. Paul McCartney se presentó esa noche, luego de no haberlo hecho en público en algún tiempo, cantando ese himno de The Beatles. Lamentablemente el momento no pudo ser perfecto porque falló su micrófono (situación que se corrigió para la versión dvd), pero salieron David Bowie, Pete Townshend, Alison Moyet y Bob Geldof a cantar junto a el legendario exbeatle. El final en Londres fue épico cuando todos los músicos que participaron a lo largo del día salieron para cantar Do They Know It´s Christmas? En ese momento vimos juntos, hombro con hombro, a Paul McCartney, David Bowie, Freddie Mercury, Bono, George Michael, Roger Daltrey, Sting y Elton John en un mismo escenario, en una estampa que jamás se volverá a repetir.

Mientras que en Philadelphia, después del cierre en Wembley, hubo también grandes shows aunque su final, con We Are The World, no tuvo la fuerza del de los ingleses. Las ganancias generadas por los conciertos de Live Aid fueron aproximadamente de 283 millones de dólares. Actualmente existe como una  fundación la cual recibe donaciones para continuar con su labor de ayuda. Para seguir recaudando dinero para la noble causa, se editó un boxset de cuatro dvds con casi la mayoría de las grupos y solistas que se presentaron en ese día.

En México tuvimos la oportunidad de poder ver parte de esa festividad musical a través de Canal 5, curiosamente el mismo día 13 de julio, en una emisión que comenzó alrededor de las 9 de la noche y terminó pasada la media noche. Para ese programa se convocó a Víctor Manuel Lujan de W Rock, a Federico Lira de Rock 101 y a otros dos desconocidos para conducirlo. Claro que ellos pensaron que estaban narrando un partido de futbol y se la pasaron hablando y educándonos en rock encima de las canciones transmitidas, lo cual ensució ese especial.

En radio, fue a través de la estación Rock 101, que retomó la señal internacional radial generada para la transmisión, la que nos presentó Live Aid de manera completa. Mientras salía un grupo y se preparaba el otro, Rock 101 programó canciones de su catálogo, pero las interrumpía al momento de que se presentaba un artista en el escenario de Wembley o del JFK.

Han pasado 32 años de ese histórico evento que marcó a toda una generación que tuvo la oportunidad de presenciarlo en algunos de los estadios o desde su casa en la transmisión televisiva y de radio. Un momento importante para muchos grupos famosos que se consolidaron ese día y otros que se dieron a conocer al mundo. Live Aid es y será simplemente irrepetible.

 

 

 

 

Originario de la Ciudad de México, estudió la carrera de periodismo en el Centro Universitario de Periodismo en Arte, Radio y Televisión(PART). Se describe a si mismo como beatlero de alma y rockero de corazón.