Bootlegs, piratas al abordaje musical.

Cuando nos volvemos aficionados a la música y empieza a gustarnos un estilo más que otro, o un grupo (o grupos) más que otro, comenzamos a formar nuestras colecciones, una tarea que nunca termina porque siempre encontramos algo novedoso que queremos incluir en ellas. Los coleccionistas de música grabada se dividen en diferentes categorías, los hay quienes deciden buscar discos en ediciones de todo el mundo, es decir pueden tener repetido el mismo álbum pero procedente de otros países, los cuales tienen detalles que los hacen únicos; muchos coleccionan y pagan buenas sumas por los discos y sencillos promocionales, aquellos que las mismas disqueras entregaron a estaciones de radio para ser presentados a través de sus frecuencias y por lo regular de manera contradictoria tienen impresa la leyenda “prohibida su venta, sólo para uso promocional”. Pero también existen quienes no quedan conformes con las grabaciones oficiales que comúnmente se encuentran en las tiendas de discos o actualmente en los servicios de streaming de paga. Personas que hallan placer en escuchar los llamados discos bootlegs, también conocidos como piratas (lamentablemente el término “pirata” se devaluó debido a los discos que se venden ilegalmente en las calles a un precio ridículamente bajo y que son viles copias del material discográfico oficial).

A estas alturas quizá haya personas que desconozcan qué es un bootleg, por lo que hay que aclarar que se tratan de grabaciones no oficiales, las cuales contienen canciones inéditas, temas que quedaron enlatados y nunca vieron la luz, cintas demos, temas en concierto o conciertos completos, muchos tomados directamente desde la consola y otros registrados, en mala o regular calidad, con una grabadora de mano. Hubo un tiempo, sobre todo antes del internet, en donde bastantes aficionados a este tipo de material gastaban fortunas por conseguir aquellas grabaciones a las que le llamaban “rarezas”. Los precios por los discos bootleg (primeramente en vinil y luego en compact disc) eran elevados y no todos podían acceder a ellos, afortunadamente también se vendían en cassettes con lo cual se podía disfrutar de esta música a un costo menor, claro con el riesgo de que se grabaran en malos aparatos caseros y no se escucharan bien.

La historia de los bootlegs, acorde con el escritor y periodista británico de rock, Clinton Heylin autor del libro Bootleg: The Secret History of the Other Recording Industry de 1994, nos dice que el primer álbum de rock no oficial en cobrar importancia fue el célebre Great White Wonder de Bob Dylan. “En el verano de 1969 en un pequeño grupo de tiendas de discos independientes, apareció un conjunto de dos discos con una etiqueta blanca, alojado en una funda de cartón liso, con sólo tres letras estampadas a mano –GWW- . Esto fue Great White Wonder, una colección de grabaciones inéditas de Bob Dylan seleccionadas principalmente de sesiones realizadas en casa en Minneapolis en 1961 y Woodstock en 1967. Ese fue el primer bootleg de rock y engendró una industria”. En ese momento comenzaron a distribuirse material “pirata” como Live´r Than You´ll Ever Be de The Rolling Stones que fue grabado en su concierto de Oakland en 1969, el Live On Blueberry Hill de Led Zeppelin caprturado de su show en el Forum de Los Angeles en 1970 y el famoso Kum Back de The Beatles que contenía canciones de las sesiones de su álbum Let It Be. Cabe recalcar que muchos de estos álbumes poseían un buen sonido que de alguna manera podía competir contra los discos oficiales.

La palabra bootleg se deriva de bootlegging el cual es un concepto que proviene de actos ilegales, ya que tiene que ver con el tráfico de licor que violaba las restricciones legislativas sobre su fabricación y venta en Estados Unidos. Se ha llegado a explicar que el término se utilizó en el medio oeste en 1880 y tenía que ver con ocultar los frascos de licor ilícito en las botas para así poder comercializarlo con los indios. La palabra se volvió popular también cuando nuevamente en el país de las barras y las estrellas se prohibió la venta de alcohol en 1920 la cual concluyó hasta 1933. Para su uso en el concepto de música se dice que lo mismo hacían aquellas personas que se escondían las grabadoras (no necesariamente en una bota) para así grabar las presentaciones de los artistas  y luego venderlas.

Aunque en su texto Clinton Heylin ubica el uso de “bootlegging” en tiempos de William Shakespeare, cuando en el siglo XVI surgieron los llamados bookleggers, quienes se encargaban de publicar panfletos subversivos en contra de la corona, aunque se aclara que sus motivos no eran comerciales. Al llegar la invención de la imprenta de Gutenberg se abrió una amplia difusión a la palabra escrita. Heylin explica que en ese momento el dramaturgo Ben Johnson estaba al tanto de la publicación de sus obra, pero no así William Shakespeare. “Los editores piratas Elizabeth y Stuart fueron los primeros en publicar las obras de William Shakespeare, aunque en forma no autorizada. Estos bookleggers fueron la primera generación de corsarios ante una demanda pública de textos de actuaciones que habían disfrutado y deseaban recrear en sus mentes”. El bardo no concibió su obra para ser leída sino para ser actuada en un escenario, pero los actores copiaron sus diálogos e hicieron transcripciones para ser vendidas. Después entre el público que asistía a presenciar las obras de Shakespeare había personas que se dedicaban a anotar cada palabra que salía de boca de los histriones para así poder imprimirlas y comercializarlas. “En el siglo XVI esto era el equivalente a grabar un concierto de rock”.

De regreso a la música, los bootlegs cobraron importancia y una horda de fanáticos se lanzó a buscar estas piezas de colección, con lo cual se generó una industria que se preocupó en crear un arte para las portadas de su producto y competir con las grandes disqueras. Pero estamos hablando de una “industria” que obviamente es ilegal al publicar material inédito o conciertos de artistas que no han dado su consentimiento, ni tampoco reciben una paga por la venta de su música la cual está protegida por los derechos de autor. Este es un gran riesgo que deben sortear los sellos que se dedican a imprimir y distribuir este tipo de material musical. Se ha explicado que algunos de estas compañías como Godfather Records, Yellow Dog y otras, han abierto cuentas bancarias en donde depositan el dinero y lo dejan ahí, según ellos, por si en algún momento algunos de los artistas afectados decide cobrarles y de ahí puedan tomar el capital para pagarles. No sabemos si esto sea cierto, aunque debemos aclarar que el tiraje de producción de estos discos no es grande. Cuando atraparon al “empresario”  Lou Cohan este se defendió porque se le imputaba una ganancia, por la venta ilegal de discos, de 250 millones de dólares, a lo que este respondió que era ridículo puesto que “estaba fabricando entre 2500, 3500, máximo 4000 copias bootleg de un artista en particular y vendiéndolos al mayoreo a 1.50 cada álbum”.

Con la llegada de los compact disc y toda la tecnología, esta industria creció más y dominó la parte final de los ochentas y reinó en los noventas, en donde pudimos disfrutar de excelentes grabaciones de muchos artistas como U2 con el álbum triple Salome (The Axtung Beibi Outtakes) que contenía algunas maquetas y jams de lo que sería su exitoso disco Achtung Baby (1991). Se rescataron conciertos clásicos y sesiones de estudio de Pink Floyd, Black Sabbath, Bruce Springsteen, David Bowie, REM y muchos artistas más. Clinton Heylin destaca que en 1994 (año en que publicó su libro) el disco bootleg más vendido había sido Black Album de Prince, pero en la actualidad se desconoce cuál sea el más exitoso en cuanto a ventas, ya que con la aparición del internet las cosas cambiaron.

El internet trajo consigo las descargas musicales en el formato MP3 que un principio se popularizaron con Napster, plataforma que permitía el intercambio digital de música entre usuarios, Napster fue demandado y perdió en la corte, pero surgieron muchos sitios web en donde con un solo click y de forma gratuita se pueden conseguir aquellos bootlegs deseados. Para los fanáticos de la música esto se ha convertido en el paraíso, debido a que muchas páginas pusieron las descargas en una calidad lossless (formatos WAV, FLAC) que es muy superior al famoso mp3, además de ser completamente gratis. En la actualidad existe un desprecio por los discos bootlegs, por lo que en muchas ocasiones sus precios han bajado. Muchos se niegan a comprar un vinil o un disco compacto que triplica su precio al de un disco oficial, debido a que es más fácil ingresar a internet y bajarlo. Por otro lado, la industria del bootleg no sólo abarca el audio, también, desde hace ya varios años, el video, primero en videocassettes, luego en dvd y ahora en blu-ray. Podemos ver conciertos  desde los grabados profesionalmente, los cuales fueron tomados de transmisiones televisivas o en formatos amateur que son registrados con cámaras de video caseras o más recientemente con los teléfonos celulares. Pero su venta ha mermado porque se pueden ver a través de sitios como Youtube o Vimeo. Por otra parte para evitar el lucro, en los sitios de descarga de bootlegs se pide que estos no se vendan y se compartan o intercambien con los mismos fans.

Muchos grupos y solistas, así como las compañías discográficas, se dieron cuenta de la importancia que los bootlegs tienen para sus seguidores. Bob Dylan comenzó a editar su serie de colecciones que llevan por nombre The Bootlegs Series que nos presentan tomas alternas y presentaciones en vivo del artista originario de Minnesota. Hace algún tiempo Bruce Springsteen, a través de su sitio oficial, ha puesto a la venta, en formato físico y digital, álbumes con sus conciertos más destacados. Tiempo atrás, en la década de los ochentas, se publicaron grabaciones inéditas de Elvis Presley con lo que le dieron un fuerte golpe a los bootleggers. En algún momento Pearl Jam lanzó bastantes discos que capturaron sus conciertos de toda una gira, situación que en la actualidad han retomado grupos como The Who y Depeche Mode, entre otros, quienes comercializan su música en vivo, tanto en formatos físicos y digitales, a través de sitios como eMusic, Instant Live o DiscLive quienes graban, producen los shows  y los ponen a la venta de manera inmediata bajo la autorización de los artistas y las disqueras. Con esto nos entregan productos con un estupendo sonido que podemos disfrutar en nuestros dispositivos.

En cuanto a las canciones llamadas outtakes, que son tomas alternas grabadas durante las sesiones en los estudios, se desconoce su procedencia y el cómo se llegaron a filtrar para su comercialización, por lo regular nunca se conoce a los culpables. A ciencia cierta nadie sabe cuántos bootlegs tiene cada grupo o solista, debido a que ahora se pueden grabar los conciertos con un teléfono y distribuirse, gratuitamente o no, a través de diferentes plataformas. Por otra parte la tecnología ha permitido que muchos shows se graben a través de los monitores que usan los músicos en el escenario. Sólo es cuestión de ingresar el pequeño artefacto a la arena o estadio y buscar la frecuencia por la que se transmite a los audífonos de los músicos. La industria de los bootlegs aún no está del todo muerta (aunque ya esté dentro del terreno de lo legal en ciertos casos), mientras haya melómanos que aún busquen esas canciones inéditas o conciertos que les provocan un placer muy especial, por las cuales ya no pagarán altas cantidades de dinero porque casi todas están disponibles gratuitamente con un solo click.

Originario de la Ciudad de México, estudió la carrera de periodismo en el Centro Universitario de Periodismo en Arte, Radio y Televisión(PART). Se describe a si mismo como beatlero de alma y rockero de corazón.

Discos de Vinilo vs. CDs vs, MP3… Moda con música mala.

Hace una década ninguno de nosotros habríamos predicho que los discos de vinilo iban a volver a hacerse con un buen grupo de expositores y venderse en las grandes superficies comerciales del mundo. Sin embargo, ha sucedido. El inesperado regreso de estos discos, que en muchas partes se distribuyen en tiendas de consumo de cds y dvds, se debe a una demanda creciente, o por lo menos en un sector del público que le agrada. Lo curioso es averiguar por qué hoy en día compran vinilos más personas que hace diez o quince años, y esto es una realidad. De hecho se venden hoy en día tornamesas y tocadiscos que reproducen también discos compactos y mp3 integrados a estos aparatos.

Probablemente la respuesta a esta pregunta reúne una combinación de al menos dos factores. El primero, es evidente que esta nostalgia algunos melómanos nunca la perdieron, también ha conquistado ahora a más personas y nuevas generaciones a las cuales se les hace interesante el formato y les gusta cuando lo escuchan adecuadamente, y el segundo, esta tendencia también responde al hecho de que muchos aficionados han descubierto que los discos de vinilo pueden sonar de maravilla.

Sólo hace falta un tocadiscos o tornamesa casi simple, una pastilla y aguja fonocaptora de buena calidad, y es todo. Pero también hay que mencionar que el sonido óptimo para reproducir un vinilo requiere de una buena pastilla (fonocaptor magnético donde va insertada la aguja) como ejemplo la Shure o Stanton, que se encuentran a la venta con algunos distribuidores, éstas también requieren de un buen preamplificador para este fonocaptor magnético, contenidos ya en los buenos amplificadores o mixers, donde se conecta el tocadiscos o tornamesa, o componente donde ya está todo integrado, siendo ésta la mejor forma para escuchar con calidad la reproducción de un vinilo; existen otras pastillas llamadas de cerámica pero no son tan convenientes, ya que el sonido que reproduce es más burdo, no nítido, por lo cual hace que el vinilo no se escuche como debiera, pareciéndose más al sonido del fonógrafo, el cual fue el pionero del tocadiscos, hoy en día llamadas tornamesas, tal como las conocen algunos dj’s, los cuales hasta la fecha siguen comprando y utilizando vinilos para realizar sus mezclas.

Sonido Analógico vs. Digital, polémica o confrontación…

La idea de este artículo no es hacer una pelea o confrontación pública, solo exponer y entender los pros o contras de ambos sistemas, para después decidir entre el público, qué es mejor o mas conveniente.
A continuación hago mención de algunas razones principales:

  • Al contrario que los discos compactos, que tienen una capacidad de almacenamiento limitada, los discos de vinilo registran absolutamente toda la información sonora del acontecimiento musical, con todos sus armónicos, ya que no trabaja con datos.
  • Una buena cápsula fonocaptora es capaz de exceder ampliamente la respuesta en frecuencia de un CD, lo que le permite reproducir frecuencias que en teoría nuestro oído no es capaz de escuchar, pero que, según algunos expertos, logramos percibir.
  • El rozamiento de la aguja provocado por su desplazamiento sobre los microsurcos del disco de vinilo añade una componente armónica que nos permite percibir el sonido con mayor calidad y más calidez.
  • Un sistema de reproducción completamente analógico como el utilizado para leer los discos de vinilo adolece de Jitter ( tipo de ruido digital), que a grosso modo, es una modificación de la amplitud, la frecuencia y la fase de una señal provocada por una desviación de la señal de reloj en los sistemas digitales.
  • Los discos de vinilo aparte contenían un buen diseño de arte en sus portadas, contra portadas y en algunos casos hasta en la funda interna, contenía un diseño, que a diferencia de de los compact disc, por espacio y tamaño limitado, no es factible apreciar a simple vista ciertos diseños de arte bien elaborados, por lo que los vinilos despiertan un afán especial de coleccionismo que no suele experimentarse en ninguno de los formatos digitales.
  • La gran ventaja de los CDs, es que no tienen el ruido de superficie de un LP, ni el famoso ruido de fondo “Hiss”

Conclusiones:

A lo largo de mi carrera como Ingeniero de Audio Profesional, he experimentado mucho con lo Análogo y Digital, y he llegado a la conclusión que todo lo digital contiene un alma análoga, pero transformada, reproducida a que funcione en el formato digital, por lo que el oído humano lo percibe diferente; siempre y cuando dicho oído, tenga cierta educación auditiva para poder diferenciar lo que mencioné antes; a los simples mortales o incultos auditivos, (con todo respeto) les costará escuchar dicha diferencia, y dirán que les suena igual un vinilo, un cd, o hasta un mp3, el cual es deplorable en su calidad, puede almacenar 5000 canciones o más, pero con un pésimo sonido debido a la gama de frecuencia recortada a los extremos, es decir en graves y agudos, y la deformación de frecuencias medias por ser un archivo tan comprimido en tan poco espacio.

Desgraciadamente las nuevas generaciones en realidad no conocen como suena la música, no conocen la calidad verdadera, mucho menos el purismo auditivo, o por lo menos una simple educación auditiva, de ahí también la eminente decadencia musical de hoy en día con cantantes y grupos musicales carentes de calidad vocal y musical, de tan pobre talento, que a través de ciertos softwares en el estudio de grabación se les ayuda por la falta de un verdadero talento y ejecución musical, provocándose así una mala difusión y educación a quien escucha esto, haciendo creer que eso es talento o “así es la música”, creados además en estilos “musicales” de moda, donde las reglas ya ni existen, argumentando que es una “evolución musical”, porque en realidad solamente contienen un patrón rítmico idéntico, letras sin contenido, etc. como ejemplo el reguetón, para mí, pura basura, disfrazados con baile y cuerpos arrimándose, y que con doble moral, se quejan de arrimones en el metro pero no con el reguetón, en fín; pero para distraer la pésima realidad, avalada por ciertas compañías televisoras y redes que sólo buscan manipular y hacer negocio por la falta de cultura en ciertos sectores de la población incauta e inculta, y si aparte le sumamos una mala reproducción al usar mp3, tenemos un resultado nefasto y paupérrimo en general.

Por otra parte, también ha afectado la continuidad en la producción del buen talento musical de muchos músicos y compositores, por el concepto de escuchar música “Gratis”, como si los autores y compositores trabajaran por hobbie para ciertas compañías que cobran al público por escuchar música que no les pertenece y además en mp3.

Quise compartir algunos conceptos con pros y contras con ustedes, de estos sistemas, y algo mas.. dejo el espacio abierto para recibir sus opiniones o experiencias al respecto de los vinilos, cds,mp3 o música mala.
Saludos Cordiales.

Ingeniero en Audio y Productor Musical

Fundador de Producciones Hit donde realiza Producción musical para algunos cantantes y grupos en diferentes conceptos musicales. Diseño de audio y mix en productos y marcas comerciales. Profesor de Ingeniería de Audio en SAE Institute México (School of audio Engineering). Nominado a un Grammy, y reconocido por varias compañías de audio como, Sony, Shure, Quantegy, Cedar Audio, Soundcheck, y Eddie Kramer, entre otras.

Una Nueva Forma de Conquistar Chicas, 1951, y El Primer Bajo Eléctrico: el Fender Precision Bass

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 “…Daddy Sang Bass…”

                                                                            Johnny Cash, 1968

 Algo de lo que más nos apasiona en la música es el ritmo, y es por eso que el Rock and Roll fue, es y seguirá siendo uno de los géneros consentidos en la preferencia musical del público. En un grupo musical moderno, la sección rítmica consta en su mínima expresión de un instrumento de percusión (llámese tarola, tambor, platillos o todo ello junto, denominándose batería), y un instrumento de cuerda con afinación de una ,dos o tres octavas por abajo digamos de una guitarra, que desde hace más de un siglo se le conoce como Slap Bass, Stand Bass, Double Bass o en español con el nombre cuasi académico de contrabajo, y en los bajos mundos por el simpático nombre de tololoche.

Esta sección rítmica fue más conocida y disfrutada desde la primera década del siglo pasado con las orquestas y conjuntos que empezaban a tocar música bailable en los salones, y sobre todo en las orquestas americanas que tocaban géneros musicales como el Rag y el Jazz; todo ello duró en boga unos veinte años más o menos, hasta que por ahí de 1935 se empezó a tocar una música deliciosamente bailable que conoceríamos en todo el mundo como Swing. La necesidad de un mejor y más potente sonido así como de una mayor proyección musical, como en el caso de la guitarra, creo la necesidad de tener un instrumento bajo amplificable. Un ingeniero de la compañía de electrónicos Audiovox, Paul Tutmerc, desarrolló el primer bajo eléctrico de la historia en 1932-1933, sin embargo era un instrumento con mayor complicación de ejecución y traslado que un contrabajo normal. La leyenda constructora y diseñadora de la Gibson,  Lloyd Loar, también desarrolló un instrumento con el sello distintivo de los contrabajos eléctricos de la actualidad, delgados y sin caja de resonancia, pero no fue del agrado de los jerarcas de Kalamazoo, por lo que se le archivó en alguna obscura bodega de la fábrica, para ya no saberse nunca más del prototipo.

El año 1951 se sentía en nuestro país algo turbulento, pues era el año preliminar a las elecciones para sustituir al Lic. Miguel Alemán Valdés en la presidencia del país-Mickey Mouse para los cuates- cuyo sexenio se había distinguido por dos cosas principalmente: obra pública a pasto (hay que reconocerlo) mucha de la cual aún es infraestructura importante en la actualidad, y una percepción generalizada en la sociedad de un concepto que no se había manejado tanto nunca antes: la corrupción del gobierno. Eran tiempos de posguerra, estabilidad financiera, donde las preocupaciones cotidianas eran la carestía (la carne, leche y verduras estaban por las nubes)y los acaparadores (Sobre todo de semillas, cereales y gramíneas; maíz, frijol, arroz, trigo, etc.) que compraban la casi totalidad de la producción nacional para ocultarla y revenderla al precio que se les hincharan los pies; sugiero al lector ver la película ” La Ilusión Viaja en Tranvía ” filmada en 1952, que refleja ese México del que les platico.

Hablando de cine, fue el año cumbre de la películas de rumberas y arrabal, -sub-géneros cinematográficos aportación de México al mundo- y les doy algunos ejemplos de cintas señeras de ese año: “Acá las Tortas” “La Tienda De La Esquina” ,”Víctimas del Pecado”, “Perdida”, ” Casa de Vecindad”, “Baile Mi Rey” “A Toda Máquina” y su secuela “Que Te Ha Dado Esa Mujer”, por mencionar algunas; las canciones en español que la rifaban eran “Dios No Lo Quiera” “La Noche Es Nuestra” Los Panchos a todo tren con “Sin Ti” y “Caminemos” la muy simpática ” María Cristina” -la que me quiere gobernar-y los que escuchaban estaciones con música americana, como Radio Mil y la Radio 6:20, gozaban con “Unforgettable” de Nat King Cole, “Come On To My House” de la bizarra y divertida tía de George Clooney, la Sra. Rosemary, “How High The Moon” en la magnífica y vanguardista versión electrificada de Les Paul & Mary Ford, así como la clásica standard “Cry” del sollozante Johnny Ray; los Azules de Veracruz fueron los campeones del béisbol mexicano, mientras en las ligas mayores los Yankees derrotaron a los Giants, en una serie mundial neoyorkina, y en el inefable pan-bol, aquellos héroes antiguos que se soplaron el torneo local fueron testigos del último campeonato del Atlas hasta la fecha. Ya llovió desde eso, sin duda.

En medio de ese entorno,  en 1951 y en Sunny California, el legendario Clarence “Leo ” Fender, habiendo puesto el changarro en paz después del lanzamiento de la primera guitarra eléctrica de cuerpo macizo viable comercialmente, y de llamarla en definitiva “Telecaster” (ver publicación anterior Aquí empezó todo, Clarence, una breve historia y la Fender Telecaster, aquí en El Círculo Beatle), y entusiasmado a medias por los primeros resultados de la misma, con fe ciega decide adoptar una estrategia similar con el bajo, electrificarlo para amplificarlo; aquí tiene lugar una doble genialidad, demasiado importante para pasarla por alto, que es darle una voz propia al bajista de la banda con un instrumento mandón, insolente, provocador, altisonante, con carácter propio que, debidamente ejecutado, puede volverte el centro de atención del elemento femenino que va a las tocadas. Y eso, en los inicios de la era del rock, no era poca cosa. Cierto es que algunos contrabajistas tenían montadas algunas rutinas graciosas y vistosas a la hora de tocar, como subirse al contrabajo, acostarse en el suelo con él o cargarlo como una guitarra, no pasaban de ser gracejadas que le restaban seriedad al papel protagónico que el bajista debía tener.

¿Cómo lograr el amplificar el grave sonido del bajo y a la vez, volverlo un instrumento musical viable en el futuro inmediato? Ahora la respuesta es muy sencilla: fabricando una guitarra baja, una octava exacta más abajo de la afinación Standard y utilizando de la tercera a la sexta cuerda para usar la afinación EADG (Mi-La-Re-Sol), para marcar las notas tónicas (las del tono)en una canción, según el mismo principio del Double Bass; la razón por la cual esta guitarra bajo se llama Precision es porque su diapasón o trastero cuenta con veinte espacios entre tonos (trastes) a diferencia del contrabajo tradicional, que carece de trastes y requiere de más experiencia para localizar las notas en el mismo. Con ello se obtiene la ventaja adicional de que el aprender a tocarlo sería más fácil, pues se utilizarían métodos más afines a los que se usaban para guitarra, todo bajista moderno empezaría como guitarrista.

Con esas bases y principios, el diseño de la guitarra bajo no se veía más complicado; pero los primeros diseños basados en la figura de la Telecaster no eran del agrado de Clarence ni del Doc Kaufman; según sus palabras, sólo se veía como un remo o un stick de Hockey más largo que la Telecaster y la Esquire. Pero con la terquedad  característica de los grandes genios, tuvo un arranque de inspiración al juguetear con un artefacto que llegamos a conocer en México hasta principios de los 70’s y que era sumamente divertido, el ” Espirógrafo” maravilla auxiliar de dibujo que los niños actuales nunca conocerán y que es un gran apoyo para diseños curvilíneos; aquí fue muy sencillo el desarrollar las curvas naturales de la guitarra en vez de redondearlas de forma normal, el involucionarlas hacia adentro , resultando los famosos cuernos superiores del diseño. Esto le permitiría al bajista alcanzar los trastes inferiores para desarrollar licks y riffs al bajista como un guitarrista, así como aligerar en general el instrumento. Por otra parte, encuadrar las curvas inferiores, y no dejarlas redondeadas, le proporcionaba al ejecutante comodidad de agarre y un tacto más amigable del instrumento. No cabe duda que ese diseño daría mucho más de que hablar en junio de 1954, cuando se usó como base para la guitarra más famosa de todos los tiempos: La Fender Stratocaster, de la que hablaré en una próxima entrega.

El largo del brazo, o la escala, se ubicó en una proporción intermedia entre un contrabajo normal y el de la Telecaster, para darle viabilidad al nuevo diseño y facilitar su ejecución para los contrabajistas y los guitarristas que migraron al nuevo instrumento; quedó con la longitud que se ha vuelto standard de esos tiempos para acá,de 34 pulgadas. Con esto, se abrían posibilidades hasta antes insospechadas para el ejecutante del bajo en los grupos musicales, pues ya podía aparecer al frente junto con el cantante/guitarrista, y podría ser más visible y escuchable. Y uno de los fines inconfesables de crear una banda, es ligar chicas sin duda alguna; vaya que el bajista se convirtió en foco de atención.

Como tal cosa no podría suceder sin un buen sistema de amplificación, Fender desarrolla un ampli novedoso y razonablemente portátil, que se conoció como el Fender Bassman, que resultó ser más atractivo para guitarristas, por su sonido tan peculiar, con una distorsión ligera de respuesta de su combinación de bulbos y bocinas, y por su potencia de fábrica; talentos como Buddy Holly y Link Wray lo empezaron a usar para la amplificación de sus Stratocasters en vivo y estudio. Ahora sí, el bajista podía hacer muchas cosas que no podía antes, y empezó también a ser una figura indispensable de los grupos musicales, con un sonido que hacía voltear a los y las fans, y a proporcionar mucho sexy y soul a la música; pero sobre todo a manejar el único instrumento musical que puede hacer ritmo, marcar acentos, hacer solos e integrarse con el baterista en la misma canción. Y empezaron también a formarse los grandes estrellas bajistas, de las que les hablaré un poco más tarde.

El primer Precision Bass de Fender, con el headstock (cabezal) similar al de la Telecaster, clavijas afinadoras de contrabajo y una sola pastilla, dura vigente desde 1951 y hasta 1953, cuando viene el primer rediseño relevante: el añadir un rebaje de contorno en la parte trasera, a efecto de hacer más cómodo el traerlo pegado al cuerpo; en 1957 se modifica el pickguard, (golpeador) se agregan tapas metálicas a efecto de evitar ruido en el ampli que recogía la pastilla, y se establece como standard la pastilla Split-Coil de doble bobinado, que le brinda un sonido más agresivo y profundo a la vez. En 1959 se introduce el diapasón de palo de rosa, así como el acabado sunburst de tres tonos, y el cabezal de tipo Stratocaster se vuelve standard. En 1968, se reintroduce el primer diseño del Precision Bass y se le rebautiza como Telecaster Bass permaneciendo en el catálogo hasta 1981, fuera de ahí, el diseño no ha cambiado gran cosa, y se ha quedado como un diseño clásico. Escuchemos un Precision Bass, en una primera muestra de su punch rítmico, de 1965:

Rescue Me, Fontella Bass

A lo largo del artículo, les compartiré unas muestras del sonido clásico del Fender Precision Bass, ahora les comparto su ficha técnica:

Cuerpo: Madera de Aliso (alder)

Cuello: Maple, a partir de 1959, trastero de Palo de Rosa, atornillado al cuerpo

Pastilla: Split- Coil pasiva

Controles: volumen y tono

Largo de la escala: 34″ (864 mm)

Ahora será importante mencionar a algunos bajistas solistas, músicos de sesión y de grupos muy relevantes, que han usado este bello instrumento; cabe mencionar que el bajista más famoso y talentoso de todos los tiempos, nuestro consentido Paul McCartney, aparece solo en una foto con un Precision Bass, y no ubico ninguna grabación en que lo haya usado. Una breve lista, forzosamente incompleta, de estrellas bajistas:

John Paul Jones, Led Zeppelin 

Jaco Pastorius, Weather Report

John Enwistle, The Who

Jack Bruce, Cream

Abraham Laboriel

Brian Bennett, The Shadows

Joe Osborn,

Carol Kaye,

Pino Palladino, y

Marcus Miller, The Wrecking Crew

Brian Wilson, The Beach Boys

Chas Chandler, Annimals

Flea, Red Hot Chili Peppers

Mike Dirnt, Green Day

James Jamerson, músico de sesión de Motown 

Y la lista es interminable.

Escucharemos a este último con una muestra excelente del uso de un Precision Bass, My Girl, con los Temptations:

Será justo también mencionar a algunos pioneros del rock mexicano, destacados en el instrumento de las cuatro cuerdas:

Escucharemos también a dos de ellos, demostrando su pericia en el Precision Bass, Enrique Ampudia, de 1961:

Hotel de los Corazones Rotos, Los Hooligans 

Y un bajista que estuvo con los Teen Tops para sus primeras grabaciones y algunas presentaciones en vivo, y que se sabe muy poco de él, Rogelio Tenorio: Rey Criollo, de 1961.

Algunas fuentes citan que ya es finado desde hace muchos años. Lo que sí es cierto, es que Enrique Guzmán tocó el bajo en vivo y en estudio durante un buen rato con los Teen Tops.

Curiosidades del instrumento de las cuerdas gordas 

*Al contrabajo se le ha apodado entre los músicos de las bandas “La Perrera” (“The Dog House”) por qué se decía que el interior del mismo está vacío, húmedo y frío.

*Un Precision Bass se vendía en 1951, en $195.50 USD (£70) equivalente a $833 MXN de la época; en México, una rica comida corrida de aquellos años fluctuaba de cuatro a seis pesos, un buen par de zapatos para caballero te costaba desde $90 a $150 pesos en promedio, para establecer un parámetro.

*El primer usuario del Precision Bass fue el jazzista Monk Montgomery, de la banda de Lionel Hampton (quien colaboró musicalmente con personajes de la talla de Benny Goodman), el primer usuario en el género de Country & Western fue el guitarrista estrella Spade Cooley, amigo personal de Leo Fender. También él fue el primero en usar el Fender Bassman como ampli para guitarra, pues era un guitarrista de polendas.

*A pesar de que existen fotografías de bajistas estrella como John Enwistle de The Who, Bill Wyman de los Rolling Stones o Stu Cook de Creedence con sendos bajos Precision, no hay ninguna documentación de que los hayan usado para grabar o en algún concierto en vivo. También se pretendió por parte de los ejecutivos de Fender el que The Beatles fueran embajadores de la marca, pero Brian Epstein les comentó que a los chicos no les habían terminado de gustar los instrumentos Fender; sin embargo, la historia consigna que todos menos Ringo compraron de su pecunio personal tres Stratocasters en Sonic Blue, y fueron usadas en las grabaciones de “Nowhere Man” y de “Ticket to Ride”, en 1965. Los únicos usos documentados de un bajo Fender por parte de The Beatles están plasmados en los videos de las sesiones de The White Album, de Let It Be, y del video para TV de Hey Jude, el Instrumento en cuestión es un Fender VI, bajo de seis cuerdas que es más bien una guitarra barítona (guitarra afinada una octava exacta abajo de la tradicional) que fue introducida al mercado en 1962, tres años antes del bajo de 5 cuerdas Fender V, ambos instrumentos pioneros en tales formatos.

*El primer bajo eléctrico de forma de violín estuvo a punto de ser Fender; pero el consenso entre los representantes de ventas, el Doc Kaufman y el mismísimo Leo lo descartaron después de ver algunos bocetos. Lamentablemente no existen registros de los mismos, pero en esos años incluso estuvieron a punto de demandar a la Gibson por la enorme similitud entre el diseño de Fender al comercializado a partir de 1953 por Gibson, el mítico y horrible EB-1, primer bajo violín en la historia, y muy pesado, gracias a su construcción de caoba integral. La última risa la tuvo Hofner, que con su Modelo 500 ha vendido bajos eléctricos de madera balsa como tortillas, gracias a un simpático y talentoso músico de Liverpool.

*En México, existió siempre la duda entre músicos de cuál había sido el primer bajo eléctrico que había llegado al país, y quien era el poseedor original y pionero. Después de darle varias vueltas al tema y de preguntar y repreguntar a los originales músicos aún vivos, se puede establecer lo siguiente:

El primer bajo eléctrico que llegó al país fue parte de un pedido de algunos instrumentos por parte del Sr. Federico Engler, jefe de ventas de la Casa Veerkamp de Mesones y Bolívar, quien trajo un Precision Bass 1957 para el buen amigo Carlos González Loftus, bajista de The Black Jeans (saludos mi amigo!), y que llegó con la Jazzmaster 1958 que usaría el buen amigo y guitarrista virtuoso Diego González de Cossío para la misma agrupación, y sus respectivos amplificadores; igual es un detalle de poca relevancia en la actualidad, pero a mí me encantan todas esas trivias para darle sabor a artículos como este, no creen?

*Otros grandes bajistas pioneros mexicanos que usaron este hermoso instrumento, fueron Mario Sanabria, De Los Locos del Ritmo, Ramón Rodríguez de Los Sinners, Enrique Ampudia, de Los Rippers y Los Hooligans, y Marco Polo Tena, de Los Rebeldes del Rock, por citar algunos; otra alternativa económica en los años pioneros del rock and roll en nuestro país, contemplaba también los bajos eléctricos vendidos por catálogo en Sears, fabricados por Danelectro y comercializados con la marca propia -de decente a buena calidad, por cierto-Silvertone.

A lo largo de los años, Fender ha encontrado una verdadera mina de oro en reeditar una y otra vez el catálogo clásico de instrumentos vintage, y produciendo de forma limitada alguna característica novedosa de diseño o electrónica, para seguir teniendo la idea de estar innovando algo; como dice el viejo dicho, si funciona, no lo compongas. Nuevos colores, combinaciones de pastillas bajo pedido, pickguards de diferentes materiales, maderas exóticas, en fin, lo que se te ocurra; cualquier combinación se hace realidad en el Custom Shop.

Acabo esta breve reseña de un instrumento venerable y fresco a la vez, con magia, que cumple 67 años y que como el ratón Miguelito, tiene varios años y sigue tan jovencito, y que no ha terminado de ser explotado todo su potencial ; es emocionante conectarlo, afinarlo y tocarlo, sobre todo en un Rock and Roll. Y en un Blues. Y en Country. Y en el Surf, y en cualquier género musical, un Precision Bass de Fender es EL instrumento por excelencia. Y uno de los mejores, Donald “Duck” Dunn, para despedir la presente; espero les agrade esta reseña que escribe un aficionado de hueso colorado  bajo eléctrico. ¡Hasta la próxima!

Time Is Tight, Booker T & The MG’s, 1970

     “….Mr. Bassman, you’ve got that certain somethin’, you set that music thumpin’…”

                                                 Mr. Bassman, Johnny Cymbal, 1960

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

El acetato, los tocadiscos y la historia real de Arturo y su amiga Yuli

“Arturo sale con varios amigos  de la tienda  de discos propiedad de don Jesús Gamero,  ubicada en calle de 20 de Noviembre justo al lado de la XEE, en sus manos lleva un EP (Extended Play), disco de acetato de los Beatles para  escucharlo en casa con  el tocadiscos y pasar un rato ameno con los cuates…”

Por lo general en nuestras casas sobre todo en el periodo de los  60’s  y  80´s  tuvimos discos LP (Long Play), esos famosos discos grandes negros de vinilo que grababan 5 canciones por un lado y 5 por el otro y para escuchar su contenido había que colocarlo en un famoso cuadrado llamado tocadiscos  y si querías escuchar el lado “B”  tenías que caminar hacia el aparato desde donde estuvieses para voltear el disco y seguir escuchando música.

Según la historia  fue en 1902,  cuando Caruso grabó el primer disco de vinilo de la historia: “Vesti la Guibba”, que también se convertiría en el primer superventas, al alcanzar el millón de discos vendidos, Los primeros discos de larga duración se comercializaron hacia 1948, siendo este  tipo de disco la principal manera de publicar música grabada durante los años 50, 60, 70 y 80 del siglo XX.

Actualmente el acetato más caro del mundo es un sencillo de 1958 valuado en 200,000 libras esterlinas, lo que equivale a 4,196, 168 pesos mexicanos. El acetato pertenece a The Quarry Men, una banda integrada por varios jóvenes de Liverpool, Inglaterra que algunos años más tarde se cambiarían el nombre a The Beatles. Quizás hayas escuchado algo por ahí. El sencillo se titula “That’ll Be the Day”, con el lado B “In Spite of all the Danger”.

“Arturo y sus cuates llegan a casa emocionados con su nuevo acetato, dispuesto a escucharlo, sacan la botana y algunas “sodas” que han de disfrutar mientras lo escuchan pero algo inesperado ocurre, la aguja del tocadiscos  se quebró, ¿Qué hacemos  ahora?  Comenta alguien, porque justo cuando vamos a estrenar este disco?,  por algunos minutos los amigos  cabildean hasta que a Arturo se le ocurre algo y grita “Tengo la solución…”

Los tocadiscos son aparatos que extraen y amplifican la música contenida en un disco de vinilo. Una aguja recorre la pista grabada en el soporte reproduciendo la vibración inscrita en el. La señal es posteriormente amplificada, El brazo une el cuerpo de la máquina con la cápsula. Se mueve empujado por el surco impreso en el disco, este lleva la información que ha de ser amplificada, la cápsula fonocaptora (aguja)  es la parte que está en contacto directo con el disco, capta el registro del soporte al deslizarse por la pista, transforma esta vibración en ondas eléctricas de bajísimo voltaje.

Luego vinieron las consolas, las famosas consolas  que adornaban la sala de las casas, tenían l la misma función que el tocadiscos, pero eran más amplias, grandes con bocinas a los lados, radio am y algunas con casetera ya incluida, estos aparatos fueron testigo  del boom de los LP (Long Play los cuales  eran discos de larga duración y por lo general siempre había una en cada uno de los  hogares, muchos aun las conservan.

“Arturo   y sus amigos se dirigen a casa de su amiga “Yuli”, persona más próxima  que  tenía otro tocadiscos pero que lo cuidaba sigilosamente y por supuesto que  no lo prestaba,   ¿Cómo haremos para que “Yuli” preste su  tocadiscos?  , pregunta uno  de los amigos de “Arturo, ya verás  responde mientras  abre el disco nuevo  y tocan a su  puerta…”

Para que un disco de acetato aumente de valor, debe conservarse  en las mejores condiciones posibles la cubierta y cualquier otro material adicional que pueda tener. Los coleccionistas recurren a las técnicas más sofisticadas para preservar el estado del producto, como si fuera adquirido de la tienda un día antes.

Aproximadamente hacia comienzos de la década de 1990 el disco de vinilo comenzó a ser desplazado primero por el casette  y después por el CD- audio  este último por ser de menor tamaño y mayor practicidad,  en la actualidad uno de sus muchos usos son como discos de mezclas para los DJS en salas de música.

“Yuli abre la puerta, Arturo con una cara de preocupación se dirige a ella diciéndole… “Hola Yuli quería pedirte un favor, fíjate que se me cayó este nuevo  disco al agua y quería saber si nos podías  prestar tu tocadiscos para  ver si no le borraron las canciones”, Yuli preocupada  le dice por su puesto, después de unos minutos saca el tocadiscos, todos en la sala  lo escuchan, canción por canción  y al final Yuli exclama contenta  “Que bueno que no se le borró”.

Licenciado en comunicación con maestría en televisión educativa y duranguense de nacimiento, Geraldo Rosales ha sido creador de los programas de Radio como “Viaje Mágico y Misterioso” y “La Caverna de Liverpool”, se desempeñó por más de 11 años en el periódico Contexto de Durango como jefe de la sección de cultura y espectáculos .Actualmente imparte conferencias con temática de los Beatles y es el conductor del programa “El submarino Amarillo” que se transmite por TV UJED.

La música prenatal

 

El ritmo es el primer contacto que el bebé experimenta dentro de su madre. El latido del corazón de mamá es una guía, un golpeteo constante que el producto en gestación percibe.

Esto ya lo sabían nuestras madres y hasta nuestras abuelas quienes amorosamente cantaban a los retoños que crecían en su interior. A los padres modernos nos encanta ponerles música de fondo esperando que la “sientan”, que la “escuchen”.

Recordemos que desde 1993, el “Efecto Mozart”-el efecto positivo de la música durante el embarazo- se puso de moda. Discos especializados con música para fetos con títulos como “Mozart para bebés”, o “Música para bebés durante el embarazo”.

 

 

Un estudio de la Universidad de Helsinki en 2014, establece que los niños expuestos a música dentro del útero, pueden dar indicios de recordarla a más de cuatro meses después de su nacimiento. La actividad cerebral de los bebés puede verse favorecida al escuchar música.

El estudio abarcó a dos grupos de madres: un grupo que le puso a su bebé en las estapas finales de la gestación la conocida canción infantil “Twinkle, twinkle little star”, y otro grupo que no le puso música con regularidad a sus bebés.

Los fetos que fueron expuestos 138 veces a “Twinkle, twinkle little star” durante su gestación, semanas después de su nacimiento registraron actividad cerebral intensa al escuchar la cancioncilla desde un reproductor. Este patrón no se presentó al exponer al mismo grupo a otras canciones. Los científicos creen que exponer a los fetos a sonidos “poco amigables”, como por ejemplo un ruidoso ambiente de trabajo, podría resultar en detrimento de sus capacidades auditivas. Los resultados de este estudio son muy interesantes, pero no prueban que la música mejore el desarrollo del cerebro del bebé, su memoria y sus aptitudes de escucha. Otros especialistas argumentan que este experimento no es significativo ya que la muestra fue pequeña (se realizó con 24 mujeres).

Recientemente Ball, Philip en su libro “El Instinto Musical. Escuchar, pensar y vivir la música”, (Editorial Turner, 2010, 516 pp.)  dice que ante sonidos que reciben del exterior, los bebés pueden abrir sus boca como respuesta a dichos estímulos. Los bebés inclusive pueden sacar la lengua como un ejercicio incipiente de vocalización.

 

 El gadget intravaginal: con la música por dentro. (Aunque usted… no lo crea).

El Instituto Marquéz de Barcelona ha lanzado al Mercado un dispositivo llamado Babypod; un “tampón musical” que es un aparato de audio intravaginal. Se trata de una microbocina que se introduce en las partes íntimas de la mamá, y se conecta al teléfono móvil con el propósito de que el “audio llegue con mayor calidad y nitidez al bebé”.

 

 

Esto parece el invento del “Profesor Chiflado”.

El Babypod, fue creado por investigadores españoles quienes ganaron el premio IG Nobel a lo más alocado de la ciencia en 2017. No confundir con el prestigiado premio Nobel de Ciencia de la Academia Sueca.

Otros investigadores sostienen que el gadget intravaginal aunque no representa riesgo alguno, no prueba científicamente que favorezca el neurodesarrollo del producto.

Se están abriendo nuevos mercados. Sin duda.

Lo único que le pido a la fortuna es que este aparatito caiga en buenas manos. No me imagino a un pequeño ser, escuchando dentro del vientre de mamá aquel rap de letras agresivas, narcocorridos o reguetón.

Al final del día El respeto a los oídos ajenos, es la paz”.

 

 

Soy apasionado de la creatividad y el diseño. Me encanta leer, cocinar, pintar y escuchar música, sobre todo jazz; pero disfruto mucho la música del cuarteto de Liverpool, la cual siempre me ha acompañado.