All you need is clone.

Michael Zuk es un dentista canadiense aparentemente como cualquiera de sus colegas, sin embargo ha estado en el ojo del huracán por comprar un objeto de colección bastante extraño: un molar de John Lennon, por el que pagó en una subasta la cantidad de 31 mil dólares. Ya el libro Guinness de los Récords registraba la venta de un diente canino superior que perteneció a Napoleón Bonaparte, y que se subastó en 11 mil libras…hasta que llegó este nuevo récord para desbancarlo. La subasta se llevó a cabo en el Omega Auction House en Stockport, Cheshire, el 5 de Noviembre de 2011. “Para mi fue como ganar la lotería”, expresó Michael Zuk en ese momento; años después sabríamos a qué se refería…el doctor Zuk es un publicista nato: antes de ganar la subasta, ya tenía libros publicados sobre su profesión y hacía cualquier cosa para promocionarlos.

 

Todo comenzó en los sesenta cuando Lennon regresó a su casa después de ir al dentista, obsequiándole a su ama de llaves Dot Jarlett, la pieza dental.

 

El doctor Zuk recientemente ha dado muchas entrevistas y ha realizado cruzadas en pro de la salud. Con algo del polvo extraído del molar de John Lennon, mandó hacer un dije que usó para “crear conciencia del cáncer bucal”. Zuk dice que “no busca un beneficio económico”, y que ofrece a sus pacientes tratamientos de última generación a “precios accesibles”.

La clonación de John Lennon

 Recientemente Zuk informó que “se trabaja ya en extraer del molar de Lennon la información genética necesaria para evaluar la posibilidad de clonación del célebre Beatle”.

Recordemos que desde 1952 se practicó con éxito la clonación de un pez y luego la de un renacuajo. Pero el caso más asombroso fue en 1996 con la célebre Dolly, la oveja, el primer mamífero clonado, que por cierto llegó a reproducirse y que murió prematuramente debido a una enfermedad pulmonar.

“Seguiría siendo su copia exacta…pero ya sabes…con un poco de suerte lo mantendríamos alejado del tabaco, las drogas y esas cosas…unas clases de guitarra le caerían bien”. Michael Zuk, hablando cómo educaría a su John clonado.

¿Qué es la necropublicidad?

Es cuando se “resucita” a una personalidad para vender un producto o un servicio. Bueno, el doctor Zuk va más allá: vende la idea de una clonación para seguir comercializando sus servicios como odontólogo y sus publicaciones.

Bruce Lee post mórtem anunciando Johnnie Walker Blue Label (lo cual es estúpido, Lee era todo un deportista) o de plano Julio Cortázar declamando uno de sus magníficos poemas para vender un auto Seat. (what!?). Ya hace poco Marilyn Monroe fue chica Max Factor.

La publicidad ha echado mano de todos sus recursos, ha hecho hablar a los muertos para publicitar productos que en vida jamás publicitarían, y que ahora los herederos de sus derechos permiten. Todo es cuestión de dinero.

 

Los expertos dicen que la clonación humana es antiética en todos los sentidos, aunque es posible biológicamente hablando, se necesita mucho equipo y dinero para realizar este experimento, ya que la posibilidad de muerte o deformación es muy alta. Por otro lado, pienso que como concepto, la clonación humana no tiene sentido alguno por definición, porque el ser humano está hecho de su tiempo, su circunstancia y sus experiencias; es ese ser único e irrepetible.

Por lo pronto, el Doctor Zuk, sigue viviendo de la muela de Lennon, ahora dice que se podría usar su ADN para realizar tests de paternidad y comprobar si el músico dejó por ahí descendientes no reconocidos. El doctor Zuk, mis queridos lectores, es un verdadero “dolor de muelas”.

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