Un “escape” de protesta irlandesa. Las raíces no traicionan

Todo escape empieza por romper con lo que estorba, de otra manera sería una cómoda reclusión. En este sentido, el single de Paul McCartney “Band on the run” da mucho de qué hablar, sobre todo, por la forma en que se planea el escape de una banda que, aunque muchos traductores de la letra relacionan con ladrones, en realidad pueden ser más bien enemigos del estado británico.

Vamos al contexto. Aunque Paul McCartney es al que se le ven más tendencias de apoyo al gobierno central, también ha sido un abierto crítico de éste. Se ha pronunciado contra las Malvinas y prácticamente evitó votar en el Brexit. Asimismo tiene una canción que se dice fue vetada en 1972 por el gobierno inglés, se trata de: “Give Ireland to the irish” (Devuelvan Irlanda a los irlandeses, la cual por cierto, alcanzó el número uno en Irlanda y España, por obvias razones). De McCartney, al igual que John Lennon, se sabe que nació en el seno de una familia irlandesa, la cual tuvo que emigrar a Liverpool durante la hambruna sufrida por la nación del trébol a mediados del siglo XIX. Es en este punto donde personalmente podríamos ubicar el contexto de “Band on the run” y la lucha por la independencia de Irlanda entre 1919 y 1921.

En esos años se puede establecer el acta de nacimiento del Ejército Revolucionario Irlandés (IRA, por sus siglas en inglés) cuya misión era acabar con el dominio inglés en Irlanda del Norte, creada por Londres en la provincia del Ulster. El reclutamiento y entrenamiento de miembros leales a esta misión era imprescindible para su buen término, lo cual comenzó a declinar a partir del 2008, cuando la vía armada ya no encontró formas de seguir esta tendencia.

Uno de los acontecimientos más difíciles de este periodo fue el 30 de enero de 1972, cuando las tropas inglesas dispararon contra una muchedumbre de trabajadores en la localidad de Derry, que exigían pacíficamente reivindicaciones sociales y salariales. Al menos 14 personas murieron y decenas más resultaron heridas en ese incidente llamado “Domingo sangriento” (el cual también inspiró al grupo U2 a dedicar una canción con el mismo nombre).

La violencia por parte de guerrillas urbanas del IRA se intensificó a partir de entonces, al igual que las detenciones por parte de la policía y el ejército británicos que ya gozaban de una gran fama de torturadores. Basta y sobra mencionar el trato que daban a los reclusos en la prisión de Maze, ubicada en el norte de Irlanda, a donde se trasladaba a los detenidos de la operación Demetrius, lanzada por el gobierno inglés contra el movimiento nacionalista. A los reclusos se les privaba de hacer ejercicio, tampoco podían reunirse con otros reos e incluso estaba prohibido tener contacto con el mundo exterior, pues eran cosas que el Ministerio para Irlanda del Norte consideraba “privilegios” para este tipo de ralea que actuaba contra la Corona.

Tampoco se les permitía escribir, leer, escuchar radio o ver televisión. Ni siquiera podían recibir correspondencia ni una visita familiar o conyugal; un separo total (Stuck inside this four walls).  Estas condiciones en las que se encontraban fueron calificada como “inhumanas” por el arzobispo primado de Irlanda, Tomás O’Fiaich, durante una visita que realizó a esa cárcel en 1972.

Ni qué decir de las detenciones efectuadas por la policía del Ulster y sus métodos para interrogar a los “sospechosos de terrorismo” través de maltratos físicos y presiones sicológicas; aspectos que fueron denunciados por Amnistía Internacional.

Nos vamos a la portada

Según Wikipedia, ésta fue creada por el fotógrafo Clive Arrowsmith el 28 de octubre de 1973. En la imagen aparecen Paul y Linda McCartney, también Denny Lane (ex líder de Moody blues). Asimismo, aparecen otros personajes como el periodista Michael Parkinson, el cómico Kenny Lynch, el parlamentario inglés Clement Freud, el boxeador John Conteh y los actores Christopher Lee y James Coburn (quien representó al único de los prófugos que logró escapar en la famosa cinta The great escape, de 1964). Todos aparecen bajo la luz del reflector implacable captados in fraganti.

Si bien “Band on the run” fue lanzado en diciembre de 1973, cabe señalar que en la prisión de Mountjoy de Dublín tuvo lugar un escape dos meses antes de su lanzamiento. El 31 de octubre de 1973, tres líderes del ERI, huyeron a bordo de un helicóptero que aterrizó en el patio. El hecho fue destacado por la banda irlandesa Wolfe Tones, que compuso el hit “La canción del helicóptero”, el cual tuvo mucha aceptación en Irlanda. Lo más curioso fue que “Band on the run” parece hablar de un escape masivo, pero de uno que sucedió casi un año después de su aparición.

Prisión The Maze en Irlanda

El 6 de noviembre de 1974, al menos 33 prisioneros intentaron escapar de la prisión de The Maze a través de un túnel, siguiendo el esquema de The great escape. (Uno se preguntaría también si el filme The Maze runner estaría inspirada en esta cárcel). Sin embargo, la escapatoria fue desarticulada luego que un guardia abatiera al único miembro del IRA en el grupo, disuadiendo la misión y logrando capturar a 29 más a sólo unos metros de haber traspasado la prisión. Los otros tres restantes fueron llevados a custodia especial.

Como a las 2:30 pm del 25 de septiembre de 1983, un grupo de prisioneros tomó como rehenes a varios oficiales de seguridad con quienes lograron avanzar hasta la puerta de entrada dos horas después. Para entonces, se activó una alarma y el perímetro de acordonado (And a bell was ringing in the village square
For the rabbits on the run), pero no pudieron evitar que 35 reos traspasaran los muros sin que los encontraran (In the town they’re searching for us everywhere
But we never will be found).  Este fue calificado como el escape más grande en la historia británica y en Europa, desde la Segunda Guerra Mundial.

Si bien “Band on the run” habla de un escape que quedó impune, este parece más bien haber dado una idea futura a los activistas irlandeses, los cuales, lograron huir sin que la Royal Ulster Constabulary, es decir, la Policía inglesa del Ulster (the jailer men) y la Armada británica (and the sailor Sam, según la letra de la canción) pudieran capturarlos.

Toda Irlanda conoció este acontecimiento precisamente como “el gran escape” y la primer ministro británica Margaret Thatcher pidió que se realizara una profunda investigación sobre cómo fue posible que una banda lograra huir de una de las cárceles inglesas más seguras de Europa (aquí es donde podría ir la parte que dice que “And the county judge who held a grudge will search for evermore
for the band on the run/el juez del condado con todo y su enojo, pidió que se intensificara la búsqueda de la banda que acababa de escapar”). Ya sea basado en un hecho real, ficticio o incluso futurista, Band on the run no dejará de ser uno de los grandes éxitos de Paul McCartney y los Wings.

 

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