Una historia increíble que todo mexicano debería conocer.

De chiquillo mi padre, quien era un gran melómano, alguna vez me contó esta historia (mientras me obligaba a limpiar con un cepillo aterciopelado su colección de discos de vinil). Como todas las narraciones familiares, pasa el tiempo y estas se borran o se van transformando hasta convertirse en bellas ficciones. Esta historia resultó ser verídica.

 

 

Érase una vez un niño que nació allá por Jiquilpan, en el estado de Michoacán; sí, ese mismo pueblo que vio nacer al Tata, Don Lázaro Cárdenas. Dos orgullos en una misma demarcación. El niño nació en el seno de una familia de músicos y apenas comenzó a caminar, le acercaron un violín. (Qué curioso, mismo instrumento que acercarían a Carlos Santana, hijo de un mariachi, para introducirlo en la música).

 

Las manos de Rafael Méndez, -ese es el nombre de este personaje singular- eran pequeñas para pulsar el instrumento y a cambio le acercaron una trompeta. En ese momento las estrellas se alinearon y el nombre de México, comenzaría ya a iluminarse en el firmamento.

Brevemente enumero los increíbles logros de Rafael Méndez, el “chico trompetista” mexicano nacido en 1906. Su vida es sencillamente inverosímil:

 

1. A los diez años de edad, en la banda de su pueblo, lo escuchó tocar Francisco Villa. El centauro del Norte se impresionó tanto, que pidió a su familia lo dejasen con él. Así el chico se convirtió en la trompeta principal de la banda de guerra.

2. Posteriormente recorrió el país con el circo Atayde Hermanos. Tocó la trompeta para acompañar ejecuciones acrobáticas.

3. Se fue a Estados Unidos en 1926. Se dice que entró a una tienda de instrumentos en Michigan y probó el sonido de una trompeta que deseaba comprar. Russ Morgan el reconocido director del Capitol Theather lo escuchó y se impresionó tanto, que lo apoyó para entrar a trabajar al Teatro Fox de Detroit. Rafael Méndez ingresó al programa radiofónico de Bing Crosby, donde alcanzó bastante notoriedad.

4. Era tan bueno en la trompeta, que comenzó a transcribir obras de Paganini a su instrumento, lo cual fue muy apreciado por algunas universidades americanas y por algunos estudiosos del instrumento en dicho país.

5. Firmó contrato con la disquera DECCA allá por los años cuarentas. Grabó cientos de discos en la unión americana y trabajó para la Metro Goldwyn Mayer. Comenzó a aparecer en televisión.

 

6. Declinó algunos contratos lucrativos y decidió impartir desinteresadamente conferencias en universidades americanas donde divulgó el arte de su instrumento y difundió la música mexicana, ya que le daba igual tocar transcripciones de Haydn o música de mariachi y polkas. Este hombre fue el primer mexicano que divulgó nuestra cultura en las altas esferas del showbizz americano.

7. Escribió en 1960 el Scherzo in D Menor para Trompeta, que se convirtió en la obra más importante en su género.

8. Viajó a Calcuta para ofrecer un concierto. Ahí vio a un flautista acompañado de una serpiente y se percató que el intérprete no interrumpía su interpretación para respirar. De ahí aprendió la “respiración circular”. Técnica que después vemos aplicada por los mejores intérpretes del instrumento. Con el poder de la “respiración circular”, le fue posible interpretar el “vuelo del abejorro” de Kórsakov; inimaginable sin el manejo de esa técnica.

9. Fue el primer trompetista en tocar como solista en el Carnegie Hall.

10. Es considerado uno de los mejores intérpretes de la trompeta en el siglo veinte.

11. Sus transcripciones para trompeta son estudiadas en escuelas de música de todo el mundo.

12. Una biblioteca de la universidad de Arizona lleva su nombre.

13. Existe un Rafael Méndez Brass Institute, donde imparten clases estrellas reconocidas de la trompeta a nivel mundial.

14. Wynton Marsalis menciona entre otros, a nuestro Rafael Méndez como uno de los grandes de todos los tiempos. El gran Arturo Sandoval también menciona la influencia del trompetista mexicano. Un encuentro internacional de trompeta, también lleva su nombre.

15. Murió en 1981 y tiene su estrella póstuma en el paseo de la fama de Hollywood.  Murió sin el reconocimiento de su país natal donde es un desconocido prácticamente.

 

 

 

A manera de conclusión.

No es la razón -eso está comprobado- lo que nos distingue de los demás seres de la naturaleza. Es el arte. Inculcar el arte a nuestros niños, es la acción más rentable y esperanzadora que podamos realizar. La pintura, la escultura, la música, la poesía, la literatura y toda acción que construya y sensibilice, es edificante; crea buenos seres humanos. Quien ama el arte ama al planeta y marca un derrotero contrario a la destrucción. Conocer esta historia, inspira sobre todo en estas épocas en que estamos tan necesitados de figuras de carne y hueso que reafirmen la fe en nuestra tierra. Compartir esta breve historia de un gigante olvidado es un minúsculo acto de justicia.

 

Dedicado a mi sobrino Jerónimo Giorguli Pellicer, quien a su corta edad ya nos hace vibrar con su violín.

 

 

 

 

Soy apasionado de la creatividad y el diseño. Me encanta leer, cocinar, pintar y escuchar música, sobre todo jazz; pero disfruto mucho la música del cuarteto de Liverpool, la cual siempre me ha acompañado.