Todos quieren ver a Paul

Ver a un artista de tu preferencia en vivo siempre es sumamente especial, el solo hecho de acudir a escucharlo en directo significa experimentar una gama de emociones y sensaciones indescriptibles y si a esto le sumas la adrenalina de congregarte con miles de personas que también comparten los mismos gustos, sin duda es un hecho insólito.  Siempre habrá quien llegue directo al corazón de tu corazón para hacerlo explotar en dicha y paz, su música sólo es el la forma más directa de lograrlo.

Hay músicos que tienen la magia de teletransportarte a épocas o a mundos que no conociste o probablemente te inviten a revivirlos y eso simplemente te permite comprobar su grandeza, pero sobre todo reafirmar su permanencia e inspiración en todas las áreas de tu vida. Artistas van y vienen, sin embargo pocos son los que dejan una huella indeleble en ti. Pocos son los que te hacen “volar” con su arte a tal grado de que sabes sin lugar a dudas que llegaron para quedarse e incluso son muestra clara de lo que verdaderamente es una caricia al alma o un susurro al oído, su manera de expresar su talento deja en firme que el tiempo no se equivocó en enaltecerlos. Este es el caso de James Paul McCartney Mohin, uno de los mejores bajistas de la historia del rock mundial, compositor prolífico que junto con John Lennon, George Harrison y Ringo Starr formó parte de un todo que sigue cautivando a más de una generación. Su influencia marca la diferencia entre un antes y un después en la música, siempre tratando de innovar y ofrecer algo interesante ha creado álbumes y canciones e incluso poesías y pinturas que dejan al descubierto parte de su sensibilidad creativa.

Su largo camino ha cosechado gratas experiencias y en México no ha sido la excepción, toda vez que nos visita ha sido para él y para todo aquel que lo haya visto en algo excepcional, él mismo lo ha expresado indicando: “México alberga muchos recuerdos especiales para mí. He tenido varias noches brillantes ahí y no puedo esperar para crear más memorias en este tour, tendremos una gran fiesta juntos”. Es de ese tipo de astros que te atrapan desde el primer instante con su estilo y forma de interpretar, tiene un magnetismo que lo mismo atrae a niños que a personas de 100 años. El estar presente en un concierto suyo es una cuestión que queda más allá de la imaginación, cuando comienza a tocar, todos, absolutamente todos entran en una comunión con él y literalmente quedas en shock porque a veces no sabes si gritar o llorar de la emoción.

 

 

La afición rompe en grito masivo al traspasar las barreras y estar ahí, el inicio de un tema en específico da la pauta para que se le dé la bienvenida y las ganas de acompañarlo a corear sus temas es un asunto que sólo los que hemos asistido a uno de sus conciertos sabemos lo que representa y realmente no importa si es la segunda o la quinta vez que lo vemos, siempre es como si fuera la primera vez.

Sir Paul siempre sorprende con una fusión de emociones a mil por hora, es como si corrieras a toda velocidad en un auto deportivo (realmente así lo siento) todos son pasos contados para llegar al clímax y la sorpresa puede llegar desde que hace su aparición o cuando se detonan las bombas para “Live and let die” o quizás las lágrimas aparezcan con temas de The Beatles, ese momento clave completa el círculo perfecto para convertirlo en uno de los mejores. 

Ahora que regresa por quinta ocasión la alegría fue colectiva como siempre y todos hacen su mejor esfuerzo para estar junto a él en uno de los recintos más emblemáticos de la Ciudad de México. En esta ocasión habrá cosas novedosas, sobre todo algún tema de sus inicios y todos los seguidores sin duda saldrán más que satisfechos, algo que de por si es garantía tras una actuación de Sir Paul.

Mientras hay vida hay esperanza, eso dicen, y ver a Paul McCartney, siempre, siempre es un sueño hecho realidad, su sola presencia te alegra la vida, esa noche es perfecta, nada más existe que ese instante con él y su música y todos lo saben. Vibras con él en una especie de éxtasis que te envuelve para no soltarte más y los pensamientos te asaltan con el objetivo de llevarte por todo el camino que haz recorrido junto a él.

 

El espectáculo del exbeatle es un deleite para todos los sentidos, por lo que cada que anuncia alguna presentación en México acudimos con la intención de escuchar nuestras piezas preferidas con un toque especial, ese que sólo Macca puede darle.

Todo está listo para ver en acción a uno de los más grandes de todos los tiempos, con sólo pensarlo la piel se eriza y una mezcla de felicidad y nostalgia comienzan a brotar. Maravilla de maravillas, Paul McCartney llega a México para seguir enganchando su alma con la nuestra y compartir un momento de nuestra historia que quedará grabado para la eternidad en nuestra memoria. Por esa y muchas cosas más “Todos quieren ver a Paul” ¿O ustedes qué opinan?

 

Soy melómana de corazón, básicamente fan de The Beatles y rocanrolera declarada, me apasiona la música de la época de los años 60. Me agrada leer literatura clásica y de fantasía y estudio Ciencias de la Comunicación.

2 Replies to “Todos quieren ver a Paul”

    1. Gracias por tu comentario Sergio, puse mi punto de vista, creo que me invadió la emoción. Sin embargo en cuento a lo que comentas, Paul no está muerto, al contrario está más vivo que nunca, creo que la objetividad podría aplicarse también a este hecho, no crees? Saludos.

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