Seis canciones sexys: música para portarse mal y pasarla muuuuy bien, Vol.1

“….If you want my body, and you think I’m sexy, come on sugar let me know…”

                                                                              Rod Stewart, 1978.

Sexo…sexy….no es lo mismo y no es igual. El sexo ha sido suficientemente reivindicado como motor de los seres humanos, pero también vilipendiado como gran provocador de engaños pre y post maritales, tragediones noveleros, echador a perder de vidas adolescentes, envenenador de almas celosas e inseguras, motivador de mentiras, exageraciones, choros mareadores, robos, abusos e injusticias; por sexo somos capaces de despertar-para bien y para mal- nuestras capacidades más recónditas, somos capaces de desarrollar aficiones, manías, fetichismos y demás salsas (aunque no faltará quien se sienta muy a gusto con las formas más tradicionales del sexo, no hay que olvidar que mientras más condimento le ponemos al guiso, sabe más sabroso), y podemos encontrar hasta dónde podemos llegar realmente en nuestro potencial cachondo.

Pero muy lejos de mi intención el intentar explicar aquí nuestros motivadores, filias y fobias en esto del sexo. Intentaré cuadrar en esta publicación y de acuerdo a mi gusto musical las rolitas que en estas lides del cuerpo me han ayudado a encontrar ese plus de placer; puede que me digas que te checan mejor otras canciones, pero buena parte del chiste de columnas como estas es exteriorizar nuestras opiniones y conocer las opiniones de los demás para encontrar concordancias.

Hay canciones para sexo salvaje y deseo animal, así como para saborear muy cuidadosamente el delicado bocado. Preparemos el escenario con luz tenue, un buen frasco de la bebida espirituosa que más te agrade, cigarrillos y protección al alcance de la mano, algo de café, uvas y chocolate, esta musiquita en continuous play y la pareja que más se te antoje para investigarle cada pulgada cuadrada de epidermis; todo ello para sugerirle, decirle  o hacerla sentir de plano que está más rica que comer con los dedos (como diría el maestrazo Tin-Tan) y pasar al compás de los acordes a la diversión suprema. A dar todo en el campo de batalla, grita, rompe, muerde, chupa, huele y dissssssfruta al son de:

Fever, Peggy Lee, 1958 

La voz de esta hermosa rubia es capaz de ponerte en tres segundos a punto de turrón, y más en esta rendición de la melodía compuesta por Eddie Cooley y el afamado Otis Blackwell, bajo el seudónimo de John Davenport. Una primera versión de esta composición fue grabada casi a fuerzas por el bluesero Little Willie John en abril de 1956, llegando a un modesto lugar 24 en las listas de popularidad; aunque nunca se le ha dado crédito por ello, Peggy reescribe muy buena parte de la canción, plasmándola para la posteridad en Mayo de 1958 en compañía del contrabajista Joe Mondragon y el percusionista Shelley Manne, para la Capitol Records en Los Angeles, CA. Peggy lleva el ritmo con sus dedos en la grabación.

Las versiones posteriores de esta canción, que corrieron a cargo de personalidades tales como Elvis Presley, The McCoys, Madonna o más recientemente Beyoncé, usan la letra que Lee utilizó para su grabación original, y los covers mexicanos de los que me acuerdo son de los Camisas Negras para la Musart en 1960, de buena calidad, uno de César Costa más chafoncito para Orfeón en 1961, y uno de la vedette Sonia Furió en la película “Jóvenes y Rebeldes”, también de 1961 y que es de plano de risa loca.

Peggy Lee es realmente Norma Deloris Egstrom, nacida el 26 de Mayo de 1920 en Dakota del Norte, y fallecida en Los Angeles a los 81 años de edad. Tuvo una vida artística productiva, pues aparte de ser una cantante de Jazz y Big Band notable, fue también compositora y actriz que incluso tuvo nominaciones al Óscar; su voz de tesitura contralto debutante en 1941, fue alguna vez mencionada por el mismo Duke Ellington en su famosa frase ” Si yo soy el Duque, Peggy es la Reina” y fue cantante favorita de celebridades como Frank Sinatra y Dean Martin.

La más pequeña de siete hermanos, sufrió abuso por parte de su madrastra, lo que provocó que escapara de casa y se procurara la alimentación cantando en restaurantes locales. Debutó en Chicago, donde llamó poderosamente la atención de uno de los padres de la música moderna, el buen Benny Goodman, con quien estuvo hasta 1943; en ese mismo año se casa con el guitarrista de la banda de Goodman, Dave Barbour, al independizarse de ellos ficha para la Capitol e inicia paralelamente carrera como compositora, rubro en el cual llegó a trabajar en compañía de personalidades tales como Duke Ellington, Dave Gruisin, Francis Lai, el cada vez menos estimado Quincy Jones y Lalo Schiffrin, entre otros. Ella compone y canta en la película de Disney “Lady and The Tramp” esos sabrosos jazzecitos, que tan bien covereara en el doblaje la hermosa pochita primera dama del rock and roll en México, Gloria Ríos.

Aquí Peggy Lee:

Take Five, Dave Brubeck Quartet, 1959

Y si de Jazz estamos hablando, que mejor que esta obra maestra del Cool y West Coast Jazz interpretada por uno de sus mejores exponentes (como Dizzy, Miles o el mismísimo Byrd) para ponernos en estro amoroso y querendón, sobre todo con esas líneas melódicas etéreas del sax del compositor de la rola, Paul Desmond, la bataca del cuasi perfecto Joe Morello y el bajo del cumplidor Eugene Wright. Esta hermosura, que fue reconocida en el 2000 como la canción de jazz más radiodifundida en el mundo, fue grabada en los estudios de Columbia Records entre el 25 de junio y el 18 de agosto de 1959, para el LP “Time Out” donde también aparecería otra de las canciones emblemáticas del pianista Brubeck: “Blue Rondo A La Turk” incluso la portada del LP es una obra de arte, un cuadro firmado por el artista Neil Fujita.

La métrica musical de esta rolita, es de las más inusuales para una melodía de jazz, 5/4, mejor conocida en la jerga musical como metro quíntuple, compás que también podemos disfrutar en la excelente rola de The Stranglers “Golden Brown”, de 1982; Take Five puede tomarse en dos sentidos, ya sea por el compás de la canción, o por el añorado tiempo para fumar un cigarrillo durante ensayos, o sea, tomar cinco minutos para el tabaquín. A pesar de ser una de las piezas instrumentales más conocidas a nivel mundial, Toma Cinco también tiene letra, que compusieron Dave y su esposa Iola y que fue grabada en 1961 por Carmen Mc Rae, y que llegó a ser cantada también en un memorable concierto del Dave Brubeck Quartet en el viejo auditorio nacional de la Ciudad de México, allá por 1967, presentada por el conocedor y después conductor de noticias para la TV, Juan López Moctezuma.

Una curiosidad de este tema, es que por orden expresa del compositor Desmond y previo a su muerte en 1977, ordenó ceder los derechos de esta y de sus demás composiciones a la Cruz Roja Norteamericana, la cual ha recibido por concepto de royalties desde esa fecha, alrededor de $100,000 USD cada año.

Cualquier intento de coverear esta canción es inútil, pero los muy valientes Sinners de 1964 grabaron uno que les quedó más mal que bien  (que cuando menos por ganas no quedó) , para la Peerless. Pero no hagan corajes oyendo ese cover, ni pierdan el ambiente que se va formando con esta clásica, para los fines más lúbricos que su versión extendida pueda alcanzar a llevarles.

J’e T’ Aime (Moi Non Plus), Jane Birkin & Serge Gainsbourg, 1969

Aquí la cosa se pone muuuuuy seria….! Una de las inglesas más sexys de la historia seducida por uno de los más experimentados lobos de mar galos, un tipo que entre muchas grandes anécdotas, se aventó la puntada de decirle a la finada Whitney Houston que le quería hacer el amor (en palabras demasiado soeces) en vivo y a todo color en la TV; todo esto antes de nuestros tiempos actuales de corrección política y acusaciones de toda laya por acoso sexual, que hoy le hubieran valido la cárcel cuando menos al alocado Serge.

La traducción literal nos dice que el título en español es “Yo Te Amo…Yo Tampoco ” canción grabada en 1968, editada en 1969 y que se hizo película en 1976; es considerada como la máxima canción de amor carnal de toda la historia, y fue grabada inicialmente por Gainsbourg y su amante de aquel 1968, la mítica Brigitte Bardot (sí; esa de la cual nuestro admirado Beatle John Lennon vivió enamorado). dicha grabación tuvo muy poca radiodifusión debido a que la hermosa le pidió a Serge que no se editase el disco, ya que su marido, el conocido magnate de Playboy Gunter Sachs, ya se las estaba oliendo de que ahí había algo decididamente sospechoso, y que tenía que entrar de lado a las habitaciones, por la senda cornamenta que llevaba; dicha grabación sería editada oficialmente hasta 1986, para fines benéficos, y en 1969 Gainsbourg regrabaría la rola con su nueva fianceé Jane Birkin ( Hey chico! Qué suerte! Déjanos algo)

La música de esta canción lleva una gran inspiración del gran éxito de 1967 A Whiter Shade Of Pale, su título se atribuye a una cita de Salvador Dalí que dice algo así como ” Picasso es español, yo también. Picasso es un genio, yo también; Picasso es comunista, yo tampoco ” y se dice que la letra está basada en un diálogo imaginario entre dos amantes a la hora del encuentro sexual, altamente evocadora del sexo sin amor. Sobra decir que hasta en los revolucionarios años sesenta esto fue un cachetadón a la decencia y las buenas costumbres (Ja!) aunado a la simulación de un  megaorgasmo (y los gemidos previos al mismo) de la flaquita Birkin; resultado, la melodía  fue prohibida en media Europa, censurada por el Vaticano y un montón de cosas más. Sobra decir que esto solo sirvió para volverla de culto, primerísimo lugar de popularidad en Reino Unido aunque con un muy tibio lugar 58 en las mojigatas listas gringas, increíblemente fue editada en México sin censura alguna por Discos Universales, S.A. (luego discos Polydor y Polygram) bajo el sello Phillips, lo que me hubiera encantado corroborar si la pasaron en la radio comercial mexicana, no recuerdo haberla escuchado en su tiempo en su versión original.

Tuvo múltiples versiones a lo largo de los años, entre ellas Kylie Minogue, Madonna y Donna Summer, pasando por el impresentable Chayanne y los muy techno Pet Shop Boys; la versión comercial más aceptada se escuchaba mucho en 1969 y 1970 en La Pantera y Radio 6:20, a cargo de la orquesta de Ray Conniff y con el más tranquilizador nombre de ” Amor A Primera Vista” melodía insustituible en las fiestas de las quinceañeras aztecas por los siguientes 10 años cuando menos, que hubieran dicho todas esas señoras encopetadas de Jardín Balbuena o la Industrial de haber conocido la versión original, con esos gemidos tan deliciosos e incitantes, que me recuerdan que debo atender un negocio pendiente, jajajaja… play it again, Sam…

Love To Love You Baby, Donna Summer, 1976

 Cuando escuchas la parte media de esta canción, con los muy deliciosos sonidos que emite la reina indiscutible de las discotheques, me cae que eres de hule si no empiezas a pensar en cosas más sexys que estar leyendo esta reseña. Pero yo sí te cuento rápido algo sobre LaDonna Adrian Gaines, quien nace el último día de 1948 en la norteña ciudad de Boston, Massachussetts, y que llegó a ganar cinco Grammys ( cuando era un premio que valía la pena seguir) con grandes éxitos como el reseñado, El primero de ellos Could It Be Magic – De Barry Manilow-, I Feel Love, Last Dance, She Works Hard for The Money y 14 top twenties más; esto, junto con sus 150 millones de discos vendidos, la hacen una de las artistas más importantes de la historia.

La historia de Donna es casi un cliché: empieza cantando en el coro de la iglesia, con enorme influencia gospel y Motown, se muda a Nueva York para volverse la vocalista y líder  de la banda de rock sicodélico Crow (no confundir con los del éxito de 1970 Cottage Cheese), ahí se casa con un músico llamado Helmut Sommer, de quien toma su apellido para su Nom de Guerre. Audiciona para la representación de Broadway del musical Hair; el papel se lo dieron a otra chica de Boston, Melba Moore, quien después grabaría en 1975 el éxito “This Is It”.

Por fortuna, cuando la obra sale de gira a Europa ella recibe la oportunidad de reemplazar a Melba, llegando a Munich por una larga temporada y aprendiendo alemán; llega a grabar para la Polydor alemana una versión a “Aquarius” llamada “Wassermann”, así como un remake junto con The Jaynetts de su éxito de 1963, “Sally Go Around The Roses” todo esto en 1968.

Empieza a colaborar con el productor Giorgio Moroder y Pete Bellotte en 1974, grabando su primer LP, llamado Lady of The Night, y al año siguiente trabaja con cuidado en un proyecto de Giorgio, para el emergente sonido euro-disco, una canción que ella había imaginado que la hubiera cantado la misma Marilyn Monroe; la revista Time se tomó incluso la molestia de contabilizar nada menos que 23 (!) orgasmos en la versión de 12″ formato en el cual también ella es pionera. Luego les platico más detalles de su historia, como dijera mi admiradisímo maestro Mauricio Garcés, aquí va a haber beso……

(All Day And All Night) We Will Make Love, Laurie Marshall, 1977

Hace algunas columnas les decía que los locutores de la época heroica que me tocó vivir, estaban casi tan desorientados como sus escuchas, no existía la Internet ni Google, lo entiendo, pero escuchar a la voz principal de Radio Juventud en 1977 hablar de “la hermosa” Laurie Marshall no tiene precio, jajajaja. Y esto lo digo por que la portada de la edición canadiense de este single, nos muestra a un cuate que se ve una combinación entre Donald Trump y Paquita la del Barrio, y como de 100 kilos de peso, que eso sí, le echa ganas, quejiditos y pujiditos que cualquier escucha desaprensivo daría por buenos de dama; esa versión con sonidos eróticos no fue la publicada por la Polydor Mexicana, que prefirió autocensurarse a tener broncas ” con Gobernación” en aquellas épocas donde si había represión de verdad.

Laurie Marshall era el seudónimo del canadiense Laurice Daniels, quien además tuvo también un éxito local en la tierra de la hoja de maple con “Disco Spaceship” por ahí de 1978, fuera de allí, no hubo más que hablar de este representante de la época disco, marcada por los excesos de sexo y drogas y nada de rock and roll; esta época nos dio aproximadamente un 15 a 20% de canciones clásicas, otro 10% de buenas rolas y lo demás de toneladas de música repetitiva y bastante olvidable, y por otra parte, la primera vez que tuve este disco fue en una recopilación llamada Jugo de Hits (serie clásica de LP’s que se editaron aquí en México desde 1970 a 1983 o 1984, recopilando los éxitos radiofónicos de la marca Polydor y que tenían una calidad notable y sobresaliente, se distinguían por tener en portada distintas frutas en cada edición, para esta colección era el que tenía mangos) que les recomiendo conseguir, pues es una muestra representativa de la muy buena música de la década de los 70’s y algo de los 80’s. De la música disco más divertida que se haya grabado, con mucha popularidad aquí en el país y muy motivante de escuchar;por ello se dice que es malo crecer y aprender de más de algunos temas, se les pierde el chiste. Sirvamos otro whiskey on the rocks, dijo ella…

You Can Leave You Hat On, Joe Cocker 1986

Cuando en el año del segundo mundial de futbol en México fuimos ella y yo a ver al Cine Paseo (ya desaparecido) la película Nueve Semanas y Media, con un cínico genial como Mickey Rourke y con una diosa ochentera como la deliciosa Kim Bassinger (Kimila Ann Basinger) -Sex-symbol que adornó las pantallas como la Vicki Vale de Batman, la muy deseable Holli Would en Cool World o la todavía interesante señora Robinson de las Fifty Shades Darker del año pasado-, haciendo un strip-tease de época, se presentía que sería de las escenas cinematográficas que se quedaría para siempre en nuestro inconsciente cinéfilo; aunque fue solamente galardonada con un Oscar por mejor actriz de reparto por L.A. Confidential en 1997, cuando mi novia de aquel entonces y un servidor la vimos, sabíamos que tendríamos que intentar en algún momento nuestro cover región 4 de la famosa escena.

Es una canción que el bienamado Cocker Spaniel grabó en el año 1986, siendo una rolita compuesta por el muy reconocido Randy Newman desde 1972 e interpretada por el mismo en su álbum Sail Away. Newman es muy conocido por su música para películas, entre ellas El Natural, Despertares, Toy Story 1,2 y 3, Monsters Inc. y un montón más; cuando escuchas esa tonada del amigo fiel, ya estás canturreando una rola de Randy. Joe Robert Cocker nace en Sheffield, Inglaterra, el 20 de Mayo de 1944, y su característica principal en su inigualable estilo es esa voz enronquecida con la que hizo la maravillosa versión de ” With a Little Help from My Friends” de 1968, que reconocemos inmediatamente como el tema principal d la serie de TV de ” The Wonder Years”, y que llegó al primer lugar en las listas británicas; sus versiones a “The Letter” de The Box Tops, “Delta Lady” de Leon Russell, “Unchain My Heart” de Ray Charles, entre otras, son parte de una discografía sumamente interesante. El mismo Macca declaró en 2014 que su versión de la ayuda amigable le gustaba más que la de los mismísimos Beatles. Es una historia llena de detalles la de Joe, y la iremos revisando con más detenimiento en posteriores entregas, ahora hay un pase de lencería que testificar, los dejo….tararaaaa rarara,tararaaaa rarara….!

Aaaaahhhh….después de una batalla fragorosa, quedan los campos de guerra con las huellas del paso de las tropas: vestido rojo tirado en la sala, zapatos de enorme tacón en posiciones imposibles, vasos caídos con restos de líquidos que manchan el honor, ropa interior y exterior, por aquí y por allá….! El humo del cigarrillo dibuja con una espiral caprichosa, de trayectoria ascendente, el entorno de esta pareja, que está disfrutando del tabaco de la victoria, quiero pensar que más unida, o cuando menos más divertida y relajada; con ese ingrediente de sabor prohibido y por ello más disfrutable. No me muevas ni te muevas, por favor; que Joe Morello está a la mitad de ese solo de batería que me mata…escucho los sonidos que emite Jane Birkin ante un orgasmo grabado en vivo…e imagino la siguiente batalla con las notas iniciales de Joe Cocker y déjate puesto tu sombrero…..los dejo con esa idea, hay muchas más cosas deliciosas para hacer y más que explícitas como para publicar, jejejeje….bye…!

“….What a lovely way to burn…”

                     Peggy Lee, 1958

 

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

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