Seis Canciones Sabrosas de 1968, Vol. 3

“…Todo es posible en la paz…”

Frase de moda en 1968, supuestamente dicha por GDO

 La presente reseña musical del año olímpico continúa aquí en El Círculo Beatle, después de ya varias entregas que abarcan canciones de amor y de buenos tiempos (ya van seis con ésta, y las que faltan, jejeje) pues no cabe duda que este fue uno de los años con más calidad de música pop que hemos tenido, desde canciones bubblegum hasta instrumentales fresas, todo con su dosis de psicodelia, boogaloo, chavizas y momizas, Op y Pop, gusto por las palabras esdrújulas como forma principal de comunicación (sin duda popularizadas por las hoy casi olvidadas Fábulas Pánicas de Alejandro Jodorowsky, y por la entonces película de vanguardia Patsy Mi Amor).

La juventud de aquel entonces escuchaba primordialmente música en español y en inglés de las estaciones de radio que hemos ya mencionado con frecuencia, y realmente, a diferencia de lo que dirán, verán y escucharán en los medios muy frecuentemente en estos días, eran los menos los que traían la onda insumisa de Bob Dylan, Joan Baez o Pete Seeger -rolas de protesta– que no los quieran engañar, ya que la verdad sea dicha, solo los muy radicales estudiantes de las facultades de Ciencias Políticas o Filosofía y Letras de mi adorada alma mater UNAM, escuchaban las canciones de Judith Reyes o de Óscar Chávez; eso sí, nadie podrá negar que desde julio del año olímpico fue que se empezaron a popularizar dichas rolas, que sí llegaron a permear un poco al gusto juvenil, y que ni duda cabe que muchos chavos bien intencionados habrán dado chaquetazo a las canciones de moda en la radio en aras de luchar y rebelarse contra el salvaje imperialismo yanqui, válgame Dios y María santísima. Pero será otra la ocasión en que platique un poco de dichas rolas, ahora echemos un vistazo a las que si valen la pena:

Unknown World, Kyoko Ito

Grabada para la CBS/Sony nipona con el título original de Mishiranu Sekai,(miseria) la muy guapa Kyoko Ito nos regala un mega clásico de aquellos años en donde la referencia más clara que podríamos tener del Japón, como niños pequeños, serían las series de TV de Ultraman, Ultra Seven y Ultra Q, o las entrañables caricaturas de Astroboy, Gigantor el hombre de acero, el simpatiquísimo Hombre Par o él consentidazo Meteoro y su Mark V (Mach 5 en la versión gringa, Speed Racer) en el olímpico 1968.

Compuesta por Kuranosuke Hamaguchi, (y en el lado B Hoshi Kara No Tayori -¿qué quieres tú?)se edita desde 1968 en los Estados Unidos para Columbia Records, llegando a México a principios de 1969, y fue covereada con gran calidad aquí en nuestro país, por una guapa cantante llamada Rosalba en Discos Melody en1975.

Se sabe bien poco de esta japonesita bonita, solo algún recuerdo vago de que le llamaban ” La voz del Fujiyama” en XEL Radio Capital, cuando la empezaron a programar a inicios de 1970, bajo el extraño nombre de No Conozco El Mundo; buscando información acerca de ella por internet –y por eso me choca hacerlo así- aparecen una actriz nacida en 1959 que nada que ver, y la esposa del cantante del grupo Weezer que también comparten nombre. Lamentablemente mi bibliografía no la consigna. Valdrá la pena mencionar en este apartado que otra canción japonesa que tuvo gran éxito en México, se la debemos al finado cantante Kyu Sakamoto, y se le conoció en 1963 con el poco afortunado (y pletórico de ignorancia)nombre de Sukiyaki, lo digo porque es como si en Japón conocieran el son de la negra con el nombre de Chiles en Nogada o Carne a la Tampiqueña, pues Sukiyaki es nada más y nada menos un cocido al vapor con carne de ternera, vegetales varios, salsa de soya, azúcar y huevo crudo. Dicen también los japoneses que hasta el presupuesto más limitado puede cocinar un Sukiyaki decente, y el nombre correcto de la canción de Sakamoto debe ser Ue O Muite Aruko, o sea, “camino con la cabeza alta”, y no estofado de conejo a la sureña, por dios santo.

Build Me Up Buttercup, The Foundations

De los mismos autores de: “La Vampiresa de Negro” “La Coqueta” y “Una Pálida Sombra”, llega con ustedes “Hazme una flor”, jiar jiar jiar, como se reiría Doña Borolita Tacuche de Burrón, háganme de nuevo el fabrón cabor. Aquí en México tenemos una pésima tradición de inventar tonteras en nombre de sacar “traducciones” -más bien pésimas adaptaciones- a títulos de canciones, películas, series de televisión o lo que tercie; de verdad yo quisiera saber a quién carambas se le ocurrirían semejantes disparates, ni me queda claro con qué fin lo harían. Alguna vez le pregunté a una persona que me dijo que era para hacer “más atractivo” el título para un público tan ecléctico y variopinto como el mexicano. Ahí queda su opinión. Endúlzame La Oreja sería un título más acercado a la realidad, jajajaja.

Uno de los primeros grupos interraciales con éxito, junto con The Equals (Baby Come Back) y Unit 4 + 2 (Concrete And Clay), todos originarios de la civilizada Gran Bretaña, The Foundations -Los Cimientos-contaban con la excelente voz de Clem Curtis, dos nativos de las Indias Occidentales, tres británicos blancos y hasta un oriundo de Ceylán (Hoy Sri Lanka), tuvieron su primer hit llamado Baby, Now That I Found You en 1967, y que llegó a primer lugar de popularidad en el Reino Unido, así como esta joyita que llegó solamente a segundo lugar; es una muy buena canción compuesta por el vocalista de Manfred Mann de esos ayeres Mike D’Abo, junto con Tony MacCaulay, prolífico compositor inglés.

Aunque algunos escritores del Rolling Stone los describen como exitosos imitadores del sonido Motown, salvo la introducción de su primer éxito Hasta Que Te Encontré Nena, que guarda cierta paráfrasis musical a It’s The Same Old Song, de The Four Tops, realmente no aprecio mucho de eso en su música; lo que sí es notable es su capacidad para tocar en vivo y sin usar músicos de sesión para sonar tan bien.

De su cuarto sencillo, Pye 7n17636, que tiene en la cara B New Direction lanzado en mayo de 1968, y que sonó mucho aquí en México en Radio Éxitos y Radio Capital.

Crimson and Clover, Tommy James & The Shondells

Dos palabras favoritas de Tommy James, Carmesí y Trébol, sirvieron para formar el título de una de las muestras más entrañables de Pop Psicodélico de la historia, así como una de las canciones más recordadas de los 60’s. 

En el lado B de este sencillo Roulette, un título no menos pasado por LSD: Cellophane Symphony. Esta canción, compuesta por el mismo Tommy James y por el tecladista Peter Paul Lucia, fue grabada en octubre de 1968, lanzada al mercado el 3 de noviembre del mismo año, y primer lugar de popularidad en Norteamérica en el cambio de año 1968-1969; para el disco sencillo tiene una duración de 3:27 y para el LP de 5:25, y este superclásico de los sesentas yo lo conocí por primera vez en una edición mexicana de una extinta casa grabadora llamada Discos Tico, que también tuvo oficinas en algunos países latinoamericanos tales como Colombia, Venezuela y República Dominicana entre otros. Esta marca disquera desapareció a principio de los setentas en México.

Una de las características más notables que posee esta canción es el efecto rippled que tiene la voz, resultado de un experimento que Tommy hizo al conectar su micrófono al amplificador Fender Vibrolux que estaba en el estudio, activando el efecto de trémolo, creando un sonido tembloroso en la frase “Crimson and clover, over and over”, que cuando la canción sale al mercado en el mes de diciembre, mucha gente la cantaba repetía: “Christmas is over, over and over” (Se acabó la Navidad, una y otra vez) …en fin.

Cuando uno recuerda covers de esta excelente rola, de inmediato viene a la memoria el que hizo Joan Jett &The Blackhearts en 1981 , como follow-up de su gran éxito I Love Rock And Roll , pero muy pocos pueden decir que conocen las versiones de Dolly Parton, Cher o Prince, quienes también los grabaron; en México tuvimos el cover del buen grupo Las Moskas (con el título de Amor Sin Suerte, en 1970) más o menos sabrosón, y uno de mucha mejor calidad sin duda alguna, a cuenta y cargo de La Cofradía, grupo defeño de muy buen nivel que también covereó la anteriormente reseñada Hazme Una Flor de The Foundations, también para Discos Tico en 1969, con el optimista nombre de Hoy Ya No Estoy Solo.

A Beautiful Morning, The Rascals

Y si estamos metidos de cabeza en plena Psicodelia Pop, el sencillo que siguió al gran éxito de The Young Rascals  How Can I Be Sure, de Septiembre de 1967, llegó en febrero del año siguiente- el día de mi cumpleaños número tres, por cierto- y sería el primer single del grupo que los listaría como The Rascals; uno de los grupos americanos más importantes de la segunda mitad de los 60’s, tenian a Felix Cavaliere en los teclados, Eddie Brigati en la voz y percusiones, Gene Cornish a la Guitarra y al superdotado- aunque muy mamón y pagado de sí mismo- Dino Danelli en la batería. Tres italianos y un irlandés por ascendencia se forman en New Jersey en 1965, aunque Cavaliere, Brigati y Cornish ya habían tocado juntos desde 1963 en Joey Dee & The Starlighters (Peppermint Twist, Shout), uniéndose entonces con el nativo de Garfield, NJ. Dino Danelli, tocando en fiestas locales durante el año de la Beatlemanía mundial, y debutando en Hullabaloo en febrero de 1966; poco después de este éxito mediano retoman una canción que habían estrenado en forma local Lemme B. Good & The Olympics el año anterior, llamada Good Lovin’, la cual llevaron a primer lugar de popularidad en USA y Canadá a mediados del 66′.

Como dato de color, en la maravillosa y muy recordada serie The Wonder Years, ésta canción tiene un lugar preponderante cuando Kevin Arnold conoce a Winnie Cooper. Eso es nostalgia sesentayochera, que a Dios gracias no tuvo cover en México.

Daydream Believer, The Monkees

Aaaah…! The Monkees. Una serie de TV divertida, que pasaba los sábados por ahí de las siete u ocho de la noche en el canal dos de Telesistema Mexicano, antes de ser lo que hoy pretenciosamente se denomina plataforma de las estrellas, bah. Pero de que los chavos tienen una historia interesante, eso que ni qué.

La historia ha sido muy injusta con estos buenos muchachos, sobre todo por dos razones de peso; si bien es cierto que fueron el primer grupo prefabricado – y admitido públicamente- de la historia, también es muy cierto que estos chicos tenían entrenamiento musical bastante y suficiente para tocar con corrección. La otra razón es que es del único grupo que se ha satanizado constantemente por no tocar en sus discos, lo cual es aparte una falacia; la historia nos dice que desde The 5th Dimension, The Association, Gary Lewis & The Playboys, Herman´s Hermits, The Mamas & The Papas, Los Bravos de España y hasta incluso The Beach Boys y The Doors en algunos de sus tracks, por mencionar sólo a unos cuantos, tampoco tocaban en sus discos. Se me hace rudeza innecesaria y 15 yardas de castigo contra los detractores de los muy simpáticos y entrañables Monkees.

Uno de sus más grandes éxitos de este año, junto con Valleri, es de las piezas Monkees más logradas y hermosas de toda su carrera, inspiración de John Stewart y que Davy se negaba a cantar en un principio, pues decía que eran soberanas incoherencias eso de “cheer up sleepy Jean/ Oh what can it mean to a Daydream Believer / And a Home Coming Queen” a decir verdad, ni a mí me queda claro que caracoles quiso decir con eso Stewart; pero de que es una maravilla de canción, lo es. Varios covers mexicanos, quizás el más notable a cargo  de Los Zignos de Monterrey. Hacia los meses de enero y febrero de 1968, está rola junto con Lady Madonna y Hello Goodbye de The Beatles, Love Is Blue de Paul Mauriat y Judy on Disguise de John Fred, eran las canciones más solicitadas en Radio 590 La Pantera de la Juventud, ta tarataaan….!

Midnight Confessions, The Grass Roots

Excelente muestra del Blue-Eyed Soul, que tendría su versión original en Roulette Records con el grupo The Evergreen Blues, a principios del año olímpico, y que copiarían de forma muy cercana The Grass Roots.

El productor Lou Adler, y la pareja de compositores P.F. Sloan y Steve Barri desarrollaron un proyecto musical para la marca grabadora de Adler, Dunhill Records, y con un montón de canciones compuestas en el portafolio, deciden grabarlas ellos mismos apoyándose con músicos de sesión de The Wrecking Crew, entre ellos Larry Knechtel al piano y teclados varios, Joe Osborn al bajo y Bones Howe en la batería ,iniciando con la fina pieza Where Were You When I Needed You, la cual empezó a popularizarse en el área de la bahía de San Francisco; fue entonces cuando hubo que buscar a unos auténticos Grass Roots para las presentaciones personales, y les cayeron como anillo al dedo unos chavos que resultaron ser los triunfadores de un concurso de jóvenes talentos del área de San Mateo, CA. Y que ni siquiera tenían un nombre oficial. El vocalista de la banda, Willie Fulton, quien llegaría a ser cantante de Tower Of Power, re-grabó la canción con su propia voz y así comenzó su historia. Esta alineación fue grupo de acompañamiento de otros artistas de la Dunhill, tales como The Mamas &The Papas y Barry McGuire.

En el primer trimestre de 1967, se empiezan a desarrollar fricciones entre los miembros de la banda y Adler, lo cual lleva a una separación bastante hostil y a una nueva búsqueda de banda que respaldase el proyecto, resultando ser ahora unos chicos llamados The 13th Floor, a quienes les tocó ser The Grass Roots del éxito mundial; compuesta por Lou T. Josie, -Manager de los originales Evergreen Blues-esta bonita rola resulta ser una oda al tirarse de tapete ante una mujer que nunca será para ti. Se graba en junio de 1968, con arreglos a cargo de Jimmie Haskell, quien ya se había anotado un gran éxito con Ode to Billie Joe en 1967, y como dato sabroso, les debo contar que quien toca de manera excelente el bajo aquí, es ni más ni menos que la señora Carol Kaye, de la Wrecking Crew, quienes para variar y no perder costumbre, tocaron en éste y no menos de 2000 tracks de éxito desde los años 50. Hay mucho que agradecerle a ese multitudinario grupo de músicos de sesión basado en Los Angeles, CA. por la belleza y la trascendencia de la música de esos días.

En México Confesiones de Medianoche tuvo covers malitos, la verdad sea dicha, uno a cargo de Roberto Jordán, otro de La Fresa Ácida, y otro por José Luis Gazcón y sus Maloos, quienes a pesar de ser artistas Capitol, y del ilustre reciente pasado Yaki, no demostraron tener gran capacidad como grupo para fusilar, y menos una canción con arreglos medianamente complicados, como es éste caso. Anyway, me quedo con esta versión de todas, todas.

No cabe duda que escuchar de nueva cuenta estas canciones, nos dibuja siempre una sonrisa en la cara y nos alimenta el alma, ¿no creen? Seguiré haciendo el recuento de la música popular de 1968, con mayor razón por conmemorarse el 50 aniversario del movimiento estudiantil, único momento en la historia de este país en que valió la pena defender las ideologías progresistas de izquierda de tendencia mundial, según la opinión del que esto escribe…continúo leyendo sus opiniones, comentarios , anécdotas y lo que me quieran compartir en mi correo marco@elcirculobeatle.com, la siguiente entrega, ¡más 1968! ¡Hasta entonces!

“…El mundo será de los cronopios* o no será…”

Frase pintada en una barda de C.U., 1968

*Cronopio: mezcla de Beatle con el Che Guevara. Definición también pintarrajeada dos bardas más delante de la citada.

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

1 Comenta
  1. Víctor Manuel Flores Garcia
    Víctor Manuel Flores Garcia says:

    Mi hermanito querido ! Como siempre, felicidades por el material investigado y recopilado ! Si pudieses abordar por completo (con pelos y señales) el tema de los grupos que no tocaban o cantaban sus canciones sería un acto de justicia ! Un abrazote con todo mi cariño !

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