Seis Canciones Sabrosas de 1968, Vol. 10

“…burbujita, burbujita, burbujita, de la sal de uvas Picot…”

Slogan publicitario de alto impacto en 1968, comercial favorito del autor all-time

Tres canciones instrumentales y tres de grata interpretación  vocal dan forma y cuerpo a esta penúltima entrega de los sesentayochazos sabrosos, el año de la revolución mundial por excelencia nos dejó hermosas rolas, y fue uno de los más importantes en producción musical, en la década más innovadora musicalmente hablando.

Hace cincuenta años en nuestro país vivíamos una especie de cruda moral en el ánimo de los capitalinos, pues la Olimpiada reciente dejaba una sensación de ¿y ahora qué sigue? así como un silencio cómplice y poco digno –aunque obligado- ante la noche de Tlatelolco. Las cercanías de una Navidad triste para muchísimas personas no era un escenario necesariamente alentador; sin embargo, como mexicanos siempre hemos tenido una forma cínica y valemadrista de esconder nuestras culpas y responsabilidades ante los demás, o con corrección política “de cómo hemos salido adelante, dándole vuelta a la página, demostrando al mundo que con nuestra solidaridad, cualquier problema nos viene guango” ja, ja, ja. Pamplinas.

Bueno hombre, ¿y eso que tiene de malo? ¿Debemos flagelarnos eternamente por esto? ¡Desde luego que no! En ese entonces si se debió hacer algo, que no quepa duda, pero políticamente nos debió haber enseñado a no sumarse a borregadas ni de izquierda ni de derecha, que desde hace cincuenta años le hacen tanto mal a este país, y que en los días venideros serán más que evidentes; les invito a recordar días extraños, inciertos y de supervivencia, tan similares hace medio siglo como hoy. Pero con música de mucha mayor calidad comparada a la de 2018.

Hold Me Tight, Johnny Nash

 Aunque los críticos musicales de todo el mundo no han logrado ponerse de acuerdo acerca de la clasificación musical de éste single sesentayochero, hay quienes dicen que es Rocksteady, otros lo nombran PoppaTop, lo que sí es cierto es que Nash habrá sido de los primeros , si no el primero en llevar la música Reggae a las listas Pop mundiales, abriendo una interesantísima lata de gusanos musical (dicho sea con todo cariño, que conste) que estableció al Reggae como una variante más del Rock, y que llegaría a cumbres de excelencia con artistas de la talla de Jimmy Cliff y el nunca bien llorado Bob Marley; ni qué decir de las fusiones interesantísimas de los años 80´s con Blondie, David Byrne, UB40, y The Police.

Con letra optimista, y un ánimo envidiable, Johnny Nash dirigió su carrera musical en los años setenta en esta corriente melódica, haciendo uso de su bien timbrada voz, para plasmar en acetato clásicas de esta vertiente, tales como Stir It Up (de la autoría de Jimmy Cliff) y la inolvidable I Can See Clearly Now, la cual llegó a primer lugar de popularidad en 1972, y que fuera revivida exitosamente por el mismo Cliff justo veinte años después.

Tuvimos un cover en México a cargo del siempre confiable fusilero Polo, que hace una versión de decorosa a buena para la Peerless en 1969, en su LP Enamorando en Ritmo, lo que esta frase quiera significar; el estribillo del papapapa, papapapapapapa, papapa, papapa, papapaaaaaaa…! tuvo vigencia radial en nuestro país durante más de un año calendario, y el video que les invito a ver tiene una coreografía inolvidable, con estas encantadoras Rocksteady Dancers.

Love is Blue, Paul Mauriat

Una de las más bellas piezas instrumentales de la era del Rock, y de las más evocadoras también.

Aunque ésta melodía fue grabada y editada en 1967, en febrero del ´68 logra el primer lugar de popularidad en las listas, tanto las del Billboard como en todo el mundo; en la voz de Vicki Leandros participa en el Festival de Eurovisión, y podemos contar con un buen número de versiones vocales en varios idiomas, entre ellas y en español podemos citar a  Angélica María y a Raphael, entre otros.

De la fina inspiración del director de orquesta André Popp, quién nos deleitó en 1967 con la clásica Les Papillons –Las Mariposas– y del no menos célebre Phillip Coeur, esta canción aparece en el LP Blooming Hits, el cual se publicó aquí en México por Discos Universales, S.A. bajo el sello Phillips.

Esta fina melodía me recuerda lo que alguna vez me platicó un gran amigo, que solía tocar la batería en mi grupo musical (saludotes soldado Arroyo), y que le traía nostalgias de infantiles mañanas de sábado llenas de caricaturas, juguetes, y una madre amorosa que preparaba deliciosos desayunos, con la música de fondo referida, que también incluía rolas tan cool para un chavito como Itchycoo Park de The Small Faces y To Sir With Love, de Lulu; en verdad que da mucho gusto cuando las canciones de nuestra infancia provocan sensaciones tan similares en las personas, como las que me tocó vivir.

Y la forma de utilizar canciones para bandas sonoras, de películas o de series de TV, sería digna de análisis más profundo para verificar y entender los motivos. Lo anterior viene a cuenta por que alguna vez que ví por TV hace pocos años un episodio de la serie Millennium (Lance Henriksen), ésta canción era parte del soundtrack para describir el entorno de una asesina en serie, que ocultaba sus cadáveres, o lo que quedaba de ellos, en el maletero de un Chevrolet Impala 1968, descuidado y oxidado; nunca antes había pensado un contexto que incluyera una canción tan hermosa y una situación tan creepy. Me quedo en el lado soleado de la calle, y les invito a escuchar esta joya.

Different Drum, Stone Poneys Ft. Linda Ronstadt

Ésta hermosa canción es de las primeras que ostentó en la publicación de su disco sencillo original (Capitol 2004, noviembre 1967) lo que hoy sale hasta en la sopa: Ft. (Featuring) o séase con la participación de, como invitado especial, incluyendo a, etc. parece ser que cualquier nueva publicación de canciones debe incluir por fuerza esta calificación, lo cual sólo habla de la carencia de ideas y conceptos en pro de la buena música y en contra de la masificación estupidizante, tan promovida hoy en día.

La canción en cuestión es lo más recordado de The Stone Poneys, que tuvieron trece integrantes a lo largo de su breve carrera, y quienes para variar y no perder costumbre NO TOCAN en la grabación original ( Nota del autor: aprovecho la ocasión para promocionar la serie de artículos que publicaré en diciembre en conjunto con mi brother Miguel Angel Brito, que habla acerca del grupo de sesión más importante que ha existido en la historia del Rock, los poco reconocidos The Wrecking Crew, no se la pierdan) y que también aportan su granito de arena aquí, en la presencia de Nick Venet, en la producción, guitarra acústica, y arreglos; Jimmy Bond  en el bajo, el guitarrista Al Viola, en la batería Jim GordonSid Sharp dirigiendo las cuerdas, y en el harpsichord bellamente ejecutado in baroque style de Don Randi, quien improvisó su parte en la grabación. Solo la bella voz de la jovencita de 17 años Linda Ronstadt, quién hizo su primera grabación aquí, fue utilizada como parte de los Poneys. Y vaya sorpresa la que se llevó, porque ella declaró en entrevista que conocía la canción como una balada Folk más al estilo de los New Christy Minstrels, que de algo tan comercial ante sus oídos.

Y quizás el hecho más conocido de esta rolita sabrosa, es que es composición del Monkee Mike Nesmith, quien la escribe en 1965,  y que forma parte de la legendaria audición de reclutamiento del grupo. La Screen Gems dispuso entonces de la canción, la cual fue grabada por The Greenbriar Boys en 1966, y también es parte de un episodio de la serie de TV The Monkees en diciembre del 66´ llamado Too Many Girls; el buen Nez finalmente la graba en 1972,  algunos covers interesantes como el de The Poppy Family (Susan y Terry Jacks), Susanna Hoffs y The Lemon Heads, entre otros. Bendito sea Dios, sin cover en México.

 The Horse, Cliff Nobles & Co.

Una de las instrumentales más dinámicas de la época, es más recordada en los Estados Unidos por un célebre comercial del Mustang Shelby 1969, así como por un baile de efímera moda. A pesar de su número uno de popularidad en los Estados Unidos, no tuvo mucha radiodifusión en México, sólo estaba presente en algunas estaciones como Radio 6:20 o la legendaria Radio Mundo (690 AM); eso no le quita que sea una pieza inolvidable y evocadora de aquellos años.

De igual manera, esta intensa rola es ni más ni menos que la rúbrica más famosa de una de las míticas estaciones de radio pirata de las aguas internacionales europeas, la recordada Radio Veronica, la cual, junto con Radio Carolina y varias más se establecieron en buques cargueros a una distancia prudente de las costas británicas y francesas, para competir con los monopolios de comunicación radiofónica como la poderosa BBC de Londres. De suyo, este tema de las radios piratas amerita una muy buena columna, abundante y sabrosa, la cual escribiremos próximamente.

Cabe mencionar que tuvo también una versión cantada como lado B del sencillo publicado en junio de 1968. Dada su complejidad musical, afortunadamente no provocó la necesidad en el mercado mexicano de un cover; de cualquier forma, ¿quién lo habría hecho? ¿Pocho Pérez, o Gustavo Pimentel? ¡Come on!  Ja jajajaja. Mejor disfrutemos su versión original.

I Say a Little Prayer, Dionne Warwick

Una de las canciones más encantadoras y recordadas de la época, es esta composición de Burt Bacharach con letra de Hal Davis, la cual fue revivida en 1994 en una versión mediocre pero muy popular, como parte de la banda sonora de la película My Best Friend Wedding. Es notable el hecho que la Warwick fue por mucho, la intérprete consentida para estrenar canciones de Bacharach, personaje ilustre en la música Pop del siglo pasado, y que tuvo un inicio de muy poco brillo-aunque muy efectivo- con su primera pieza musical The Blob, de exactamente diez años antes al año olímpico.

En aquellos tiempos la Discoteca Orfeón a Go-Gó le dedicaba un tiempo razonable al catálogo en idioma inglés que poseía, y esto nos permitió ver algunos videos muy interesantes, por recordar algunos éste, y Do You Know The Way To San Jose, de la Warwick; Medicine Man, de The Buchanan Brothers; Playgirl, Thee Prophets; Sixth Avenue Stroll, The Twinn Connexion, Hooked on a Feeling, B.J. Thomas, Chain Gang, Jackie Wilson, etc., tesoros musicales que, como ya les he relatado antes, encontraron su trágico final el 19 de Septiembre de 1985, por la desgraciada tragedia del terremoto de aquel año.

Hablando de covers, los más notables tuvieron lugar en USA, con sendas versiones de Aretha Franklin (para los gringos la más recordada) y una muy bien lograda para la Tamla Motown a cargo de Martha Reeves y sus Vandellas, en México un cover medianón a cargo de los siempre presentes Rockin´Devils.  Les ofrezco aquí una muy buena rendición en vivo de esta magnífica rola, ¡Vamos a escucharla!

Grazing In The Grass, Hugh Masekela

Descansando en la yerba, o ¿reposando el toque de mota? sería muy bueno saber cuál era la intención real de éste virtuoso trompetista sudafricano con este título tan provocador.

Mencionado en la letra de la canción de Eric Burdon Monterey, Hugh ya se encontraba en el ojo de los críticos y miembros de la élite Pop de esos días. También en 1967, tiene una aparición especial en la grabación de The Byrds So You Want Be A Rock And Roll Star.

Considerado el padre del Jazz africano, también fue un intenso luchador por los derechos humanos y contra el apartheid en su país, se vuelve célebre en Europa con composiciones como Soweto Blues y Bring Him Back Home, manteniendo su posición ideológica hasta su muerte en enero de 2018; no hay que olvidar que tuvo que abandonar su país desde 1960, a raíz de la matanza de Sharpeville.

Esposo de la notable Miriam Makeba, cuyos éxitos Pata Pata y Malayisha fueron noticia también en 1968.

Grazing… tuvo también una versión vocal, a cargo del grupo Soul mixto The Friends Of Distinction en 1969, muy agradable por cierto, muy al estilo de sus contemporáneos The Fifth Dimension, ellos siguieron vigentes en el Hit Parade Americano con su single de 1970  Going In Circles.

¿Les gustaron estas selecciones musicales amigos? Sin duda alguna, la música de ese entonces era cuánticamente superior a la actual, por tres millones y medio de razones. Una de ellas es que cada vez es más evidente que la música como manifestación cultural es soslayada y tratada irrespetuosamente por las generaciones actuales; aunque eso no signifique que no hubieran bastantes canciones estúpidas en todas las décadas anteriores, y vaya que las hay, pero eran casos aislados, y eran adecuadamente calificadas como rolas novelties o poco serias, y nadie se hubiera atrevido en la academia de ciencias y artes calificarlas como dignas de un premio, como desafortunadamente pasa hoy.

Mi sana intención al recordar estas canciones es que se queden para la posteridad, y que algunos jóvenes de hoy tengan ejemplos de música como arte y forma no académica de diversión y placer, del gusto por lo bien hecho, y del reflejo fiel y documentado de una época tan diferente como paradójicamente tan similar a los días actuales. Tengo la esperanza en ello.

“…now I found and see the light, everything is gonna be alright…”

Hold Me Tight, Johnny Nash, 1968

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

One Reply to “Seis Canciones Sabrosas de 1968, Vol. 10”

  1. Así es mi hermanito, la juventud actual tiene contaminado el sentido auditivo y por ende inhabilitado el gusto por la buena música con lo que escucha en la radio e internet . Es desalentador pero en realidad no son culpables , son victimas .

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