“El Rock le canta a la vida”: Luis de Llano Macedo parte 2

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Por Patricia Infante y Jaime Esteban


Continuando la amena charla con el famoso productor musical y televisivo Luis de Llano Macedo quien es considerado un ícono en los medios masivos llevando a cabo proyectos como “Baila Conmigo” y encaminando al estrellato a diversos grupos musicales, en esta segunda y última parte nos relata parte de su experiencia al ser uno de los organizadores del primer concierto de rock masivo en México y sus inicios como productor en Telesistema Mexicano, entre otras cosas interesantes.

Al preguntarle sobre si hay conexión entre Woodstock y Avándaro  inmediatamente nos refiere: 

Yo estaba en Los Ángeles, cuando Woodstock. Esto fue todavía en 1969, yo vivía en Hollywood en un Peace and Love,  yo caminaba mucho en Hollywood Boulevard, me metía en el “Whisky a Go-Go”. Yo andaba para arriba y para abajo en todos esos lugares y entonces conocí a muchos grupos y a mucha gente. Cuando llego a México, yo iba con mi bandera de que yo tengo que hacer aquí también ese sueño de que iba a hacer también un concierto de Rock, del Peace and Love y todo ese rollo. Y se nos ocurre hacer un programa que se llamaba “La Onda de Woodstock” Y junto con otros amigos (Justino Compeán, Eduardo”El Negro” López Negrete, Carlos Alazraki, Bob Orange (qepd) y Eduardo David  que le decían “El Custer” (qepd), y Armando Molina), que hacían una carrera de coches en un lugar llamado Avandaro, y organizamos un concierto tipo Woodstock. 

Avándaro fue la primera concentración de más de 200,000 jóvenes en un evento No Político y no pasó nada. Al final de cuentas fue más la prensa amarillista que armó un escándalo. Desafortunadamente hay pocas evidencias en video. Yo tengo una de ellas y la cuido mucho, la reedité y aparta la ocupo cuando es el aniversario.

Recuerdo cómo hace un par de años iba por la calle de Toledo, y me dije yo vivía aquí cuando hicimos Avandaro hace ¡45 años! Imagínate hace 45 años, todavía vivíamos en lo “rupestre” no había lo que hay ahora, no había amplificadores, no había monitores, ni había micrófonos. Primero comprábamos el disco de 45 rpm, después los LP’s, y luego evolucionamos a los casetes, y de los casetes a los CD’s, ahora tienes una bocina, lo metes en la memoria o a través del WiFi.

Ante la inquietud de saber ¿Cómo trabajaban en aquella época? señala:

Bueno después de Avándaro, emigro de canal y me voy junto con mi papá a trabajar a TIM y ahí empiezo a hacer un programa que se llamaba “Alta Tensión”, y empiezo a invitar grupos como “El Ritual”, el “Pop Music Team” y me voy a Estados Unidos y compro videos de Cat Stevens y otros artistas del momento y hago programas de Rock en Canal 8, editábamos los videos y metíamos reportajes. 

Luis de Llano en ese momento nos comenta una anécdota poco conocida y se le ilumina el rostro

Por cierto hice una cosa que nadie ha visto nunca: Mis dos amigos de Avandaro los apañaron,  se fueron a conectar no sé que donde y los metieron a “Lecumberri” (una antigua prisión en la Ciudad de México), y me hice “cuate” del jefe de seguridad de Lecumberri, e hice un concierto dentro de la cárcel, se llama “Rock y Rejas”, el jefe de seguridad nos dio permiso y la película nos salió toda velada, pero el concierto lo pasamos al aire, y así pudimos sacar a nuestros amigos, por el concierto de Rock que hicimos, pero en ¡Lecumberri! Tocamos el Rock de la Cárcel, un rollo muy original. 

Desgraciadamente esas cintas de Video Tape ya no existen, el video tape no tiene vida, la cinta suelta óxido y la cinta se pega. Las cintas que yo traje y me decomisaron (Avándaro) fue Televisa, no fue el gobierno, las mandaron a unas bodegas y se perdieron, pero ya no servirían ahorita. Lo único que existe de Avándaro (nos pregunta sobre ese video), es un video que yo regalé y lo han pasado en todos lados.

El flamante productor nos aclara si las cintas que confiscó Televisa las tiene bajo resguardo

No, no existen, esas cintas no las copiaron, no las digitalizaron, no las resguardaron, las dejaron guardadas junto con material que había del ’68 y no sé que contenían, yo varias veces hablé con el Señor Azcárraga, y le preguntaba “¿No hay forma de recuperar esas cintas?” y la respuesta era “Ya no existe ese material” El material que yo tengo del concierto lo hice del día anterior, y del mismo día, lo edite lo pegué y le puse un texto, es material me ha dado mucho gusto porque lo regalé, no lo vendí, Televisa no sabe ni de donde salió cuando lo paso, porque lo he usado para que vean cómo realmente fue y como dije no hubo una “encuerada” en Avandaro, hubo muchas y muchos. 

Luis de Llano nos mantuvo en suspenso durante toda la charla y nos confiesa emocionado: “Yo sí acepto que soy testigo, autor y culpable de la caída de las torres del rock mexicano aquél 11 de septiembre, (curiosa fecha) cuando la juventud mexicana perdió la inocencia y asegura que el error que cometieron al llevar a cabo el festival fue invitar a la prensa de espectáculos en lugar de la prensa de primera noticia o la nota roja, las cuáles al final de cuentas fueron las que condenaron el evento escribiendo “Orgía de sexo y drogas”.

Señala que en Avándaro el grupo más importante fue el público, mismo que se fusionó de tal forma tras la lluvia y el lodazal, pero todos, vinieran de donde vinieran fueron todos iguales. Así mismo nos confía que es una lástima por la música que se tocó pero no tenían la tecnología que hay ahora  ya que no existían los monitores de piso que hay ahora, además de que la luz fallaba demasiado por la lluvia, sin embargo indica emocionado que los grupos tocaron durante ocho horas.

A pregunta expresa sobre si Javier Batiz no tocó en el Festival porque quería todo el dinero para él, afirmó: “No, no, ahí cuando contratamos el rollo con Armando Molina que fue el que contrató a los grupos teníamos un presupuesto mínimo y a Batiz no le interesó, que al final de cuentas sí quiso ir, pero no llegó, rentaron una limusina y no llegaron entonces no es que Batiz le haya hecho el fuchi”.

Indica que el problema es que no se grabó ningún disco, asegura que todo lo que circula de Avándaro es mentira porque la estación de radio que lo estaba transmitiendo al aire lo cortó cuando el grupo Peace & Love empezó a gritar “Que chingue su madre el que no cante” y ahí fue cuando se empezó a armar la grilla política.

De Llano Macedo nos comparte que Microchips se formó inicialmente porque a su hijo Tito de Llano le gusta tocar la guitarra y se juntó con Jay de la Cueva, hijo de Javier de la Cueva (pianista de Los Camisas Negras, Los Hooligans y Los Profetas) para después terminar de armar el grupo con los hermanos Willy que tocaban rock en Tampico. Señala que grabaron seis discos llegando a vender 300 mil copias, sin embargo comienzan los cambios ya que los hermanos Willy querían controlar cosas del grupo y al final salen. Recuerda que fue una experiencia muy interesante formar el grupo e indica que debutaron en televisión con Alejandra Guzmán en unos Premios Heraldo.

Sobre la conexión con el tema “Niños Eléctricos” de la autoría de Miguel Ríos nos comparte: “Yo, como era amigo de Miguel Ríos me pareció que era el sello para Microchips y ya después hicieron muchas más canciones con otros productores  como Óscar López” e incluso Alex Syntek y Chiquis Amaro los apoyaron en algunos discos así como músicos de renombre como Ricardo Ochoa los apoyaron y les enseñaron mucho a los chavos.

Afirma que hacer rock en México es difícil porque: “Al principio las disqueras no le entraban a apoyarte hasta que llegó realmente un apoyo grande de Rock En Tu Idioma porque tú puedes grabar un disco pero si no tocas en radio pues no suenas en radio hasta que viene ese cambio grande en los 80 de Rock en tu idioma y surgen las invasiones de españoles, de argentinos. Los 80 son la época más rica, rockera como no te puedes imaginar y todavía en los 90 tuvo su generación de grupos por todos lados. Fue difícil por la poca disponibilidad de las disqueras, las estaciones de radio no se interesaban en tocar rock en ese momento y no había lugares donde tocar”.

Luis de Llano comenta ante nuestro asombro que a pesar de que el escritor Carlos Fuentes fue esposo de su madre no lo conoció mucho realmente porque cuando estuvieron casados él estaba estudiando en Estados Unidos y cuando regresa a México ya se habían separado, pero nos confía que vivió en la casa donde el novelista y la actriz habitaron en los años 60.

Afirma además que nunca fue empresario más que de obras de teatro como “Cachún Cachún Ra Ra”, “Jesucristo Superestrella” y “El Show de Terror de Rocky”. Finalmente comparte que tiene varios proyectos en desarrollo como series y proyectos musicales y que piensa lanzarlos de forma independiente porque ya se emancipó de la televisora de San Ángel, además indica que busca evolucionar ya que muchos años se dedicó a realizar entregas de premios, lo cual llegó a cansarle.

 

 

 

 

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