¡Porque me vale, vale, vale, me vale todo!: 100 discos que cambiaron la historia del rock mexicano. (Parte 4/10)

Si alguien nos hubiera vaticinado lo que se venía para el rock mexicano en los inicios de los noventas, nadie lo hubiera creído. Se aproximaba una de las mejores épocas para la música en México, tras el espacio ganado en los medios de comunicación gracias a la oleada del “Rock en tu idioma”, los grupos buscaban desarrollar un estilo único y más ambicioso, con un nivel de producción más allá de los pequeños estudios.

Surgió un colectivo de bares rockandroleros que abrían sus puertas a todas las propuestas rock que quisieran desarrollar una carrera y de las cuales muchas grandes bandas surgieron gracias a esta idea. Lugares como Rockstock, Rockotitlán, El Bulldog, La Última Carcajada de la Cumbancha, hoy forman parte de la historia del rock nacional.

Los sellos discográficos tenían como puntas a Caifanes, Maldita Vecindad, El Tri y Maná, lo que les permitió internacionalizarse y hacer giras por toda América Latina, Estados Unidos y Europa. Los inicios de los noventas, la mejor época para hacer realidad el sueño de todo adolescente; melena larga, una banda de garage, amigos, borracheras y mucho rock and roll.

En este compilado se recogen 100 discos que se consideran esenciales para entender la música que un sector de la juventud ha hecho suya en los últimos cincuenta años. Una selección de producciones que marcaron rumbos y giros importantes, en sus diferentes corrientes, para el rock mexicano.

¡Comienzan los noventas! Bienvenidos sean todos, pasen y abrochen sus cinturones, que estamos a punto de dar una vuelta más por la historia de los 100 discos que cambiaron la historia del rock mexicano.

¡Alarma, alármala de tos!: 100 discos que cambiaron la historia del rock mexicano. (Parte 2/10)

70. El Silencio – Caifanes – 1992

Saúl, Sabo, Diego, Alejandro y Alfonso jamás imaginaron lo que estaban a punto de hacer cuando entraron al estudio a grabar su mejor colección de canciones, el tercer álbum de Caifanes.

El disco es una explosión de ideas, instrumentos, cultura, sonidos mexicanos y hasta un son jarocho incluye. El Silencio es sin duda la obra cumbre de Caifanes, pues refleja en su totalidad la evolución de la música mexicana. Se trata de un álbum sofisticado y elegante, sin fecha de caducidad, que con el paso del tiempo gana más y más importancia.

69. Valedores juveniles – El Haragán y Compañía – 1992

Punto de partida para entender un poco más el rock urbano. Valedores juveniles es una fotografía musicalizada de las muchas problemáticas existenciales que viven millones de seres humanos en la ciudad, envueltos de incontables problemas y contextos sociales.

Debido al escaso apoyo publicitario, el disco encontró el llamado “de boca en boca” como su mejor canal de difusión. Gracias a la honestidad lírica que destilan las diez canciones que lo componen, el álbum se instaló en el inconsciente colectivo de toda una generación.

Generador de varios himnos para la sociedad -Juan el Descuartizador, Mi Muñequita Sintética, Él no lo mató-, es un contundente álbum debut que ha dejado huella en todo el rock mexicano.

68. ¿Dónde jugarán los niños? – Maná – 1992

Tercera producción de la agrupación tapatía Maná, una de las bandas más exitosas dentro de la historia del rock mexicano. Su sonido se caracteriza por ir bajo una línea de pop rock mezclado con ritmos como reggae, bachata, vallenato y bolero.

¿Dónde jugarán los niños?  es considerado el mejor disco de Maná ya que de él se desprendieron 7 sencillos de las 12 piezas que conformaban el álbum, además de publicarse simultáneamente en más de 40 países. La principal virtud de esta producción se basa en la ligereza con la que se puede reproducir una y otra vez sin ser desgastante, gracias a la variación y exploración de diversos estilos musicales y su lírica pegajosa.

Tras su lanzamiento el disco tuvo ventas cercanas al millón de copias y los llevó a girar por grandes festivales en Europa, además de cinco fechas en el Auditorio Nacional en México, algo que ninguna banda de rock había logrado. Además de que temas como “Me vale”, “Oye mi amor” y “Vivir sin aire”, siguen siendo un himno para todas las generaciones.

67. A la siniestra del padre – Arturo Meza – 1992

A la siniestra del padre es un disco de música experimental. Arturo Meza deja rodar su imaginación en este disco en el que, más que canciones, son extensos poemas musicalizados en donde hay vampiros, unicornios, gnomos y elfos.

La mayoría de las canciones tienen largas introducciones que se van desenvolviendo poco a poco hasta llegar al tema. La música tiene una gran variación y luminosidad que se abre a la experimentación, no se detiene a respetar la letra para teñir la melodía de diversos colores.

66. No! – Tijuana No! – 1992

Tijuana No! fue la agrupación encargada de fusionar el espíritu punk con ritmos afrocaribeños y latinos como ska, reggae y salsa, así como en Europa ya lo hacían The Clash y Mano Negra. Un sonido rebelde y contestatario, y a la vez juguetón y sabroso, pero además exponían las preocupaciones sociales como la injusticia, segregación radical, igualdad de derechos humanos, pobreza extrema y revolución.

Mención aparte a Julieta Venegas, quién tiempo atrás fue parte de la banda y para este disco participó escribiendo, junto a Alejandro Zúñiga (baterista), el mayor éxito de Tijuana No! “Pobre de ti”, la historia de una chica presa tras una traición contada al ritmo de un ska agresivo, cuyas lineas de saxofón han quedado grabadas en  la memoria de todo rockero mexicano.

65. Burial at Sea – Transmetal – 1992

En 1992, Metallica, Pantera y Sepultura exhibían su música en MTV con gran éxito, el metal vivía un esplendor promocional que quizá nunca vaya a repetirse: Estaba de moda. Por lo cuál, Transmetal vio la posibilidad de internacionalizarse con un álbum grabado en inglés.

Pese a los defectos en la calidad de grabación propios del bajo presupuesto y la época, el álbum posee la brutal personalidad de los clásicos del thrash de principio de la década. Este álbum demostró que Transmetal era un monstruo mexicano capaz de pisar con decisión cualquier terreno. El extranjero podía ponerse en guardia porque los mexicanos estaban dispuestos a pelear una batalla pesada.

64. Odio Fonky. Tomas de buró – Jaime López / José Manuel Aguilera – 1993

Jaime López y José Manuel Aguilera convirtieron un proyecto de hacer una radionovela en uno de los discos mejor logrados en el rock nacional. López retomaba bosquejos de canciones que habían quedado guardadas y Aguilera sumaba ideas, buscando un sonido eléctrico e innovador.

Dos músicos con experiencia e imaginación desbordada, encarándose con sus intrumentos de por medios y buscando hacer un disco colmado de originalidad, esa era la formula que dio vida a 16 temas y de los cuales varios siguen considerándose entre los momentos más inspirados. Entre ellos “Chilanga Banda”, que después popularizó Café Tacvba, un rap inspirado en los barrios de la Ciudad de México, es uno de los experimentos de lenguaje más exitosos de López.

Aunque Odio Fonky no consiguió un impacto mediático importante, se le puede adjudicar el haber presagiado una era por llegar en la que los compositores comenzarían a hacer música en sus habitaciones por medio de laptops para luego distribuirla por internet, generando con ello una revolución en la industria musical.

63. Des-construcción – Artefakto – 1993

Pepe Mogt comenzaba a abrirse pasó por el mundo del rock nacional con Des-construcción, un disco repleto de elementos electro-industriales, lleno de texturas y sonidos electrónicos. La importancia de este disco es que nació en el cambio de una década a otra, momento clave para la expansión de la música electrónica mundial que comenzaba a formar una nueva y masiva generación de adoradores del sonido sintético.

De igual manera, fue determinante para el desarrollo de la música electrónica en México debido a que la esencia de este este álbum pertenece y va al frente de una generación de músicos que expandieron su horizonte sonoro más allá del formato tradicional de hacer rock.

En 1997 Artefakto entró en un permanente reposos para dar paso a los proyectos paralelos de sus integrantes: Roberto Mendoza con Panóptica y Melo Ruiz junto a Pepe Mogt formaron Fussible.

62. Servicios generales II – La Castañeda – 1993

La perfecta combinación entre el rock y el dramatismo de las artes escénicas, le dio una personalidad bien definida al grupo desde su nacimiento. Desde su salida, Servicios generales II se convirtió en uno de los álbumes más solicitados en todos los recopilados de “lo mejor” del rock mexicano de aquel año, y es que consiguió tatuar en el inconsciente colectivo del rock nacional al menos nueve de las quince canciones que lo conforman, incluyendo las aún contemporáneas y clásicas de todos los bares de rock “Noches de tu piel” y “Transfusión”.

61. Leche – Fobia – 1993

Leche fue publicado en México con una portada que causa entre risa y repulsión, pero que después se volvería un clásico de la banda. La alineación que grabó el disco fue Paco Huidobro, Gabriel Kuri, Iñaki, Cha! y Leonardo Lozanne. Leche es una perfecta mezcla entre sintetizadores, space pop y psicodelia ligera con mucho rock.

Aunque no fue el álbum mejor recibido de la banda, el tiempo lo convirtió en el mejor álbum de Fobia y que marcó toda una época en los 90’s.

60. Continuará…

¡Antes de que nos olviden haremos historia!: 100 discos que cambiaron la historia del rock mexicano. (Parte 3/10)

FUENTE: Texto basado en el libro “Antes de que nos olviden. 100 discos esenciales del Rock Mexicano.” 

 

Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Escritor, melómano, fotógrafo y creativo. Le apasiona descubrir música nueva, leer poesía y ver series. ¡La vida es rock and roll!

CONTACTO

Facebook: Fernando Iván Licenciado Cantinas
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