Hay canciones tan profundas en contenido armónico y lírico que se vuelven clásicos en el preciso instante en que la estamos escuchando y nos sigue toda la vida, nos acompaña en el colectivo cotidiano de los días donde se resguardan los recuerdos que vivimos. Y existen también aquellas que además de todo esto que menciono, se convierten en la tonada clásica y emblemática de un cantante o de una generación. Tal es el caso de Piano Man del maestro William Martin Joel, mejor conocido como Billy Joel.

Esta inolvidable melodía, sin embargo, tiene una historia muy accidentada y poco afortunada, ella lleva la suerte y el mal sino de los inicios artísticos de su creador.

Cuando Joel asistía a la Hicksville High School en Long Island, Nueva York, un profesor le dijo que debería considerar ser músico profesional; eso marcó a Joel por completo y fue cuando decidió que tenía que dedicarse a la noble labor de las bitonalidades plasmadas en su piano, el cual, comenzó a tocar a la edad de 4 años.

Pero su carrera como músico vino con más bajadas que subidas, incluso llegó a practicar en su juventud el boxeo, deporte que desempeñó con cierto éxito hasta que cierto día un contrincante le rompió la nariz dejándosela como hasta el día de hoy la conocemos.

En 1969, con tan sólo 20 años de edad, Joel forma un grupo con el que graba su primer disco. El nombre de esta banda era Hassless y pronto se convirtieron en Attila. Este fue un dueto que hizo con un viejo amigo llamado Jon Small y se dedicaban a componer pésimas canciones de Heavy Metal y Hard Rock. Sí, aunque suene extraño, los primeros pasos musicales de Billy Joel fueron en el rock duro aunque éste sólo le representó su primer fracaso artístico y la ruptura con su amigo  Small, cuando se enamoró de la que era la esposa de su compañero de banda y baterista de dicho proyecto.  Cabe mencionar que este álbum ostenta el título que le dio la crítica musical de “ALL MUSIC” en 1970 como el peor disco jamás escrito en la historia del rock. El mismo Joel lo describe como una basura generada de la psicoldelia y de un heavy metal mal hecho.

Joel decide emprender solo su camino y en 1971 llega la oportunidad de hacer un disco en solitario con sus propias composiciones y así nace “Cold Spring Harbor” el cual le trae también muchos dolores de cabeza y un sabor amargo que le costaría mucho quitarse de la boca. El contrato que realizó lo dejó sin los derechos de las canciones y por un error técnico al grabar el álbum, las canciones se escuchaban más rápido de lo normal por lo que la voz de Billy Joel sonaba como la de las ardillitas. Artie Ripp, dueño de la productora publicó una versión remasterizada y corregida de errores en 1983 y es ahí donde se puede escuchar lo que Joel quería dar a concoer. De este álbum se desprenden algunos temas que él mismo rescató, tales como “She’s got a way” y “Everybody Loves You Now” que volvió a grabar en discos posteriores tanto en estudio como en vivo pero la más bella de estas canciones es una que hizo para su hermana y que refleja el sentir melancólico y depresivo de Joel y de cómo usaba a su hermana como refugio para su penar. Me refiero a la hermosa”Why Judy Why“.

Con estos dos fracasos a cuestas, decide partir a Los Ángeles para buscar trabajo y un abogado que le ayudara a salir de la situación en la que se encontraba con Ripp. Es en esta ciudad donde trabaja como pianista en un bar, lo que le permitió solventar sus gastos básicos, vivir con apenas lo más escencial y tomar la inspiración para la letra de la canción de la que hoy hablamos, Piano Man. En ella describe de forma ficticia a los clientes que frecuentaban el bar y que se acercaban a platicar con él o a invitarle un trago con tal de que tocara la canción que le solicitaban. Todos ellos personajes con fracasos y depresiones en los hombros como estaba Billy Joel en ese momento de su vida.

Billy Joel ha sufrido toda su vida al ser diagnósticado como maniático depresivo y en muchas de sus obras lo refleja como lo es en la sublime canción “Summer, Higland Falls”; en 1971, con los fracasos musicales y amorosos que cargaba, decidió suicidarse bebiendo un limipiador de muebles, intento fallido y que todos nos alegramos que así haya sido. Pero es esta depresión y tristeza que lo lleva a imaginar las depresivas historias que cuenta en la canción.

Al librarse de la cuestión legal que le aquejaba y que le estorbaba para seguir componiendo y grabar nuevo material, regresa al estudio en 1973 y graba su disco homónimo a la canción, “Piano Man”, lanzando a esta como sencillo el 2 de noviembre de ese año pero la sombra del fracaso no lo iba a dejar en paz así de fácil.

La mala suerte de Joel acompañaba su más reciente trabajo. La canción nunca llegó al primer lugar en las listas de popularidad y rara vez se escuchaba en la radio. En Estados Unidos alcanzó el 4º lugar en el Billborad y el No. 25 de entre los sencillos populares de ese año; la gente, por ende, olvidó el tema con mucha facilidad.

Ninguna de las canciones que contenía el álbum llegó a ser un éxito, ni siquiera la emblemática “Capitan Jack” ni la hermosa “If I Only Had The Words To Tell You”.

A pesar de todo esto, Billy Joel ya tenía un nuevo y mejorado contrato con Columbia Records y, aunque se sentía un poco incomodo con las posturas ejecutivas de la empresa, ya gozaba de mejoría en sus ingresos y su futuro como músico parecía prometedora.

En 1974 lanza el que sería su tercer disco como solista y el segundo con Columbia Records, “Streetlife Serenade”, y aunque pasa casi inadvertido para la concurrencia, Billy Joel trata canciones donde habla ya más de sus  vivencias y de la molestia que sentía al convertirse más en un producto al que los ejecutivos trabajaban para hacer dinero. Tal es el caso de la bella canción “The Great Suburban Showdown” donde deja claro a su escucha nuevamente esa depresión ahora provocada por la nostalgia de no poder estar en su casa con la gente que ama por jugar a ser un “Rock Star” lo cual le empieza a parecer vacío y doloroso.

En 1976 Joel lanza su caurto disco llamado “Turnstiles” y este álbum es importante para él pues marca su regreso a casa, Nueva York, después de pasar algunos años residiendo en California. También celebra este suceso componiendo dos canciones que hablan de su amor neoyorkino, ese amor arraigado por la ciudad que lo vio nacer, “New York State of Mind” y “Say Goodbye to Hollywood”.  No deja de lado agradecerle a California la vida de lujos que logró alcanzar con esfuerzos ahí y también les regala una balada cargada de nostálgicas despedidas a una vida que deja por partir a donde él siente que pertenece, “I’ve Loved These Days”. Ya los éxitos de Billy Joel empezaban a esbozarse pero la batalla contra sus depresiones continuaban y compone una majestuosa pieza dedicada a todos los que sufren de este padecimiento, y que para el gusto de este servidor que les escribe cada miércoles sea probablemente mi favorita, “Summer, Higland Falls”, la cual es la gema del álbum y sin duda alguna la mejor.

En “Turnstiles” ya escuchamos a un Billy Joel mucho más diestro en composición y ejecución del piano, “Prelude/Angry Young Man” es un tema que deja ver el genio musical de Joel y escuchamos un piano tan virguero que deja boquiabierto a cualquier melómano, además es una composición muy a la altura de Lennon & McCartney. Finalmente la influencia de sus ídolos, The Beatles, se hace sentir aquí y en muchas otras canciones de su repertorio. Pero su éxito apenas comenzaba a vislumbrar la cima que deseaba alcanzar.

En 1977 graba su 5º álbum bajo la producción del legendario Phil Ramone, “The Stranger” y es entonces cuando Joel llega a los cuernos de la luna y se convierte en una estrella a la cual todos querían ver, el público se da cuenta de su genialidad y se consagra de inmediato como uno de los más grandes compositores, cantantes y pianistas que había en ese momento. El disco tiene canciones que lo llevaron rápidamente a los primeros lugares de popularidad y comienzan a caer ofertas para hacer covers de sus canciones, tales como “Just The Way You Are” que incluso grabó José José en español y otras más que hoy son icónicas como “Only The Good Die young” y “Vienna”, compone una de las mejores canciones de amor, “She’s Always A Woman” y escribe la magnifica historia del reencuentro con su amor de estudiante y de la plática que sostienen mientras se ponen al día en sus vidas, “Scenes From An Italian Restaurant”. Gana dos grammys, uno al mejor disco y otro a la mejor canción por “Just The Way You Are” y vendió tantas copias que incluso satisfizo los términos de venta de su contrato desde 1974. Billy Joel era ahora un éxito rotundo e imparable.

¿Pero qué pasó con Piano Man? Es hasta este año, 1977 que conoce el éxito. El público que ahora miraba con admiración y asombro a Joel comenzó a buscar en su discografía anterior y encontraron grandiosa ésta melodia que llegó hasta el número uno en las listas de popularidad. Tuvieron que pasar 4 años para que esto sucediera y aquí la historia nos deja una reflexión; no todas las cosas más hermosas o sublimes nacen de la noche a la mañana, a veces toma mucho más tiempo, a veces años pero vale la pena la espera.

“SING US A SONG, YOU’RE THE PIANO MAN, SING US A SONG TONIGHT, WELL WE’RE ALL IN THE MOOD FOR A MELODY AND YOU’VE GOT US FEELING ALRIGHT.”    -Billy Joel

Nacido en la Ciudad de México el 29 de abril de 1975, siempre estuvo rodeado de libros y música desde antes de nacer gracias a su padre y la radio de esos días.
Hombre de letras y música, sobreviviente de Hodgkin, padre de una princesa y un jedi, enamorado y amado por una mujer hermosa y, sobre todo, apasionado de la vida y sus diferentes matices.