El mes de abril esta por consumarse, es por ello que queremos rendir homenaje a uno de los artistas más destacados de México.

Nos referimos a José Pedro Infante Cruz, nacido el 18 de noviembre de 1917 en Guamuchil Sinaloa y murió a la edad de 39 años el 15 de abril de 1957  en Mérida, Yucatán debido a un accidente aéreo.

Pedro Infante es uno de los máximos representantes del siglo de oro mexicano por sus grandes actuaciones y por poner en alto la música ranchera. Grabó un aproximado de 310 canciones de entre las cuales tenemos: Amorcito corazón, Qué te ha dado esa mujer, Cien años.

Fue vocalista de algunas orquestas y tuvo una aparición en la estación de radio local XEBL. A partir de ese momento su carrera profesional comenzó un despunte inimaginable y para 1938 tenía presentaciones en el teatro Colonial con Jesús Martínez “Palillo y las Kukas”.

Consiguió su primera grabación el 19 de noviembre de 1943 para  Discos Peerles, existen versiones que dicen que la primer canción que grabó llevaba por nombre El soldado raso, sin embargo otras fuentes dicen que grabó el vals mañana.

Dentro de su carrera como actor Pedro Infante realizó al rededor de 60 películas lo que lo convirtió en un ídolo de la época del cine de oro mexicano. Recibió el Ariel, premio que otorga la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas como el mejor actor por su actuación en la película titulada La vida no vale nada.

El impacto que tuvo en la sociedad fue y sigue siendo algo digno de reconocer, gracias a su gran humildad, carisma, caballerosidad y profesionalismo es que la gente lo sigue recordando a través del tiempo generando actualmente grandes ventas de sus materiales musicales y películas.

Sin duda alguna el inmortal Pedro Infante vivirá en nuestro corazones por toda la eternidad, un claro ejemplo del gran talento mexicano que portaba con orgullo su traje de ranchero para interpretar cada uno de sus temas.

 

 

Soy egresado en Ciencias de la Comunicación, me encanta leer, amo cantar y tocar la guitarra, me apasiona escribir .
Soy una persona muy humilde, amistosa, de mente abierta, con la mejor disposición de aprender, disfruto cada momento de la vida por duro o agradable que sea y sueño con algún día publicar un libro.