Música Buenísima pero Menospreciada, Vol. 1: Los Ángeles Negros.

“…como quisiera decirte, decirte cuánto te quiero…”

                                      Los Ángeles Negros, 1971

Definitivamente no quedará en mi conciencia la omisión de platicarles acerca de este subgénero musical, adorado, recordado por muchos y menospreciado por más, por considerarlo inferior, poco rescatable, ramplón, ñoño, y corrientón, la balada rock-pop latinoamericana de moda y auge entre 1967 y 1982; o como lo conocemos algunos talibanes del rock como un servidor, música naca but goodie, música que nunca reconocimos que nos gustaba a los rockers furibundos que escuchábamos en la radio y que ponían en torterías, loncherías y fondas, puestos del mercado, camiones y peseros, vecindades y unidades habitacionales, radios de transistores de la chavita o señora de la limpieza, y demás fuentes para bañarse de pueblo como se dice hogaño, pero que era, y el tiempo ha colaborado mucho en ello, a reconocer como de alta calidad, excelente producción, y que logró algo que el Rock en español nunca vió: una popularidad radial y una permanencia en el cancionero popular al tiempo, con los mismos instrumentos, integrantes con experiencia en rock (por eso sonaban malditamente bien, caray) y mucha presencia en los medios.

A fuerza de ser sinceros, en aquellos días tan lejanos de hace 50 años no buscábamos en la radio por voluntad propia algo que no fuera rock o pop en español, inglés o algún otro idioma. Pero cuando sintonizábamos XEJP Radio Variedades, XEDF 970 o Radio Felicidad, todo en AM, de repente escuchábamos al mismo tiempo a Raphael, Roberto Jordán, Massiel, Los Rockin´Devils, Piero, Sandro y a grupos musicales que ya no tocaban rock, pero tampoco cantaban protesta y mucho menos música desechable; le cantaban al amor, en exceso almibarado y churrigueresco yo diría, grupos self-contained que no usaban arreglos orquestales, con vocalistas de voces agudas en demasía, que no usaban efectos en la guitarra de Fuzz, Distorsión u Overdrive, sino que abusaban del Delay, Trémolo y Vibrato, que no le pegaban a la batería para demolerla, sino que marcaban su ritmo en el aro de la tarola, y con uso notable del órgano electrónico.

Uno de los primeros grupos que empezó a destacar dentro de este subgénero musical en 1968 en México es de quienes les voy a hablar en esta oportunidad, inaugurando una controversial saga (o al menos así lo anticipo) y que son parte de nuestro cancionero popular, de forma tan válida como la música ranchera, boleros, chachachás e incluso algunos rocanroles; abordemos este camión vitrina musical, con nuestra torta de queso de puerco y nuestra Lulú de grosella, y haga dos filas joven, hay lugar al fondo…!

Los Ángeles Negros se fundaron en San Carlos (Región del Biobio, Chile) en marzo de 1968, siendo Christián Blasser, Mario Gutiérrez, y el bajista Sergio Rojas, aficionados del equipo de futbol Universidad Católica y músicos de Rock con vasta experiencia en diferentes agrupaciones, los que entonces reclutaron a quien fue el primer vocalista: Germaín De La Fuente, quien se separa del grupo en 1974 para lanzarse como solista, después de haber cambiado el nombre del grupo a Germaín y sus Ángeles Negros durante 1973 y parte de 1974.

Durante su año de fundación, 1968, fueron un conjunto instrumental conformado por Blasser, Gutiérrez (ambos condiscípulos de la Escuela Consolidada del pueblo) y Sergio Rojas (inspector de la preparatoria de San Carlos) quien bautiza al grupo como «Los Ángeles Negros», inspirados por el nombre del grupo más popular del momento en Chile, Pat Henry y Los Diablos Azules.  Cabe mencionar que su repertorio musical seguían siendo algunas instrumentales surferas y canciones de The Beatles y de la Ola Inglesa sobre todo, y con muy buen nivel. Casi al término de 1969, la filial chilena del sello disquero transnacional Odeón (licencia en co- propiedad de EMI Records en Chile) que le encarga al director artístico de la empresa, Jorge Oñate, que los firme para una producción discográfica con la intención de lanzarlos de forma regional primero, en Uruguay y Argentina y luego con alcance internacional. El primer álbum,”Porque Te Quiero”, cuenta con la adición de los demás Ángeles Negros, a saber: Luis Ortiz en los tambores, Miguel Ángel Concha -El Nano-, en la guitarra bajo y Jorge González al órgano Vox Continental, recién desempacados de Canadá. Con este álbum consiguen la primera gira, en las ciudades principales de Ecuador para abril de 1970. De regreso a la tierra del cóndor, y después de considerable éxito, The Black Angels grabaron su segunda producción discográfica titulada Y Volveré, agradable cover a “Emporte Moi” del galo Alain Barriere, que escuchamos ahora:

Y Volveré:

Este sencillo y su consecuente LP, abren las puertas considerablemente a la banda en la aceptación popular masiva, presentándose con enorme éxito en toda Sudamérica, Norteamérica y el Caribe y finalmente México en 1971, en nuestro país se consolidan y establecen oficina, con gran apoyo de las emisoras de radio y de un personaje siniestro para algunos y extrañado por otros, dueño del gusto musical durante más de tres décadas en nuestro país: el lamentable Raúl Velasco. De su gran LP del 69´, escucharemos Tanto Adiós:

De forma curiosa, cabe mencionar que su viejo rival musical en Chile, Pat Henry –Patricio Enrique Nuñez, “el Bill Haley chileno”- quien había iniciado su carrera musical en 1961 con un cover a “Poetry in Motion”, fue recomendado e invitado por Les Anges Noirs a México para grabar a la EMI Capitol local, logrando covers decentes a los éxitos de 1971 “Jardín De Rosas” y “Nunca Te Cases Con Un Ferrocarrilero” con un acento británico fake y con un nom de guerre memorable:

Pat y el Batallón de San Patricio. Hicieron unas cuantas grabaciones y no se volvió a saber de ellos, lo cual es una lástima ya que tenían un nivel decente como banda. Pat emigra en los 70´s a los Estados Unidos en definitiva dedicándose a la iluminación musical en forma profesional, siendo el iluminador titular de los festivales de Viña Del Mar, Nada menos.

Otra grabación famosa en la voz de Germaín, Murió La Flor, también de 1969:

Oscar Germaín de la Fuente Maureira, cantante y músico nacido en San Carlos el 29 de junio de 1947, fue el cantante titular de la época más exitosa de Los Ángeles Negros, de 1968 a 1974, ejecutante del acordeón y de la guitarra y luego productor discográfico. Al salir de Die Schwarzen Engel es sustituido por el primero de un montón de cantantes a tal efecto, nuestro paisano Ismael Montes.

Forma en nuestro país la agrupación Germaín y Sus Ángeles Negros, con quienes regraba los éxitos originales notables, recorriendo México por más de 20 años, como solista, también logra colocar los éxitos “Soy Lo Prohibido” y “No Me Importa” en 1976. Se retira después de hacer estas giras, comprando una parcela quieta a las afueras de la CDMX, donde vive actualmente; su última actuación registrada hasta el momento es de enero de éste año.

Germaín es una influencia para grupos rockers como Los Tetas, Los Bunkers, Manuel García y Los Pettinelis en Chile, que han versionado sus canciones “Tanto Adiós” , “ Cómo Quisiera Decirte” y “El Rey Y Yo” ,así como El Gran Silencio en México, quienes se apuntaron un gran éxito en 2002 con su versión Chúntara Style de “Déjenme Si Estoy Llorando”, algo muy interesante que analizar es como un cantante tan alejado del Rock es aún en la actualidad una gran influencia para rockeros. Lo que te choca, te checa, dice el dicho.

Escuchemos ahora Debut y Despedida del año 1972:

Los Ángeles Negros fueron y son influencia en el movimiento pre grupero y grupero en México y América Latina, el subgénero musical más popular desde la década de los 70´s a los dosmiles en el gusto del público. Fueron inspiración para bandas como Los Terrícolas en Venezuela, Los Bríos en Argentina, Los Pasteles Verdes en Perú, Los Solitarios y Los Babys en México, por citar algunos ejemplos notables; las revistas musicales de la época los consideran tan importantes como se les consideró a los rocanroleros en su tiempo. Agrupaciones musicales de enorme popularidad como Los Bukis o Los Temerarios son descendientes directos de estos pioneros chilenos, y aunque tienen muchos asegunes para analizar, no podemos restarles sus méritos, y que cada quien le dé el valor que unas chelas le provoquen a lo largo de la convivencia bohemia y noctámbula; si lo dudan, hagan un experimento:

Reúnanse amistades de preferencia de 40 años en adelante, escúchese Rock Clásico, Beatles, Creedence, Stones y Doors, salpicado de Janis, Hendrix, Bowie y los que quieran agregar, a la cuarta o quinta hora de música y alcoholes tóquese alguna de estas rolas que aquí les incluyo, y 9 de cada 10 veces la reunión bohemia se convertirá en una colección de anécdotas sobre amores perdidos, injustos adioses y cuando era chavito yo escuchaba esto….bla, bla, bla. Será memorable, se los prometo. O mentadas o briaga briosa desatada.

Déjenme Si Estoy Llorando, exitazo del 1972:

Éxitos importantes del grupo:

Además de los incluidos en esta publicación, tenemos entre los mejor vendidos los siguientes:

El Rey Y Yo, 1969

Si Las Flores Pudieran Hablar, de 1971

Mi Niña, 1969

Amor Por Ti, éxito de 1972

Despacito (ya con Ismael Fuentes en la voz), 1976

Como dato anecdótico se debe citar un LP instrumental, sin vocalista, de sus grandes éxitos en 1976. Su época de oro había pasado, y siguieron grabando con diversos cantantes tales como Juan Bautista, Micky Alarcón, Arturo Muñoz y Guillermo Lynch, entre otros. Los que continúan presentándose en la actualidad son liderados por Nano de la Concha, recreando sus grandes éxitos.

Los despediremos dignamente con uno de sus  éxitos de 1971, todavía con la excelente voz de su cantante original, Germaín de La Fuente:

A Tu Recuerdo:

¿Te gusta saber un poco más de estos grupos tan famosos en México pero que nadie habla de su legado musical por pena, vergüenza o por considerar a esta música como un placer culpable de plano? Dame tus opiniones en mi correo electrónico marco@elcirculobeatle.com en donde tomo en cuenta tus opiniones, ideas, sugerencias y mentadas si me las merezco, Jajajaja…! ¡Hasta la próxima!

“….tu recuerdo hoy, ha venido a mí, una gran emoción sentí, en un rinconcito de mi corazón…”

                                                                                                        A tu recuerdo, 1971

 

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

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8 Comments

  1. Davy Lop

    La música de estos “Ángeles Prietos” (como les puso mi amigo Jorge Calles), ha formado una parte bastante importante en mi vida, desde esa lejana infancia y me atrevo a decir sin equivocarme, desde mi edad de lactancia. Al rededor de mis 2 años, ya llevaba tiempo conociendo su clásico “Y, volveré”, pero cito este tiempo de entrado 1971, porque me trae el recuerdo de que una vez que mi madre se atravesó conmigo desde el negocio familiar, a una farmacia que estaba en el edificio que aún hoy ocupan los “Baños Lupita”, después de escuchar en un sonido que tenían a alto volumen esta rola de los chilenos, pasaron “Venus” con los Rockin Devil’s.
    En 1972, la rola “A Tu Recuerdo” me encantaba: me hace hoy en día evocar esos soleados domingos en los que íbamos a un mercadito sobre ruedas que todavía se hace en los derredores de la secundaria 21. A estas memorias les sumo la tonada de Víctor Yturbe, “Felicidad”.
    Nunca faltaron las desavenencias hogareñas: cuando en 1974 mis hermanas, Eva de 18 y la otra, Lucy de 15 años, se atrevieron a comprar sus primeros discos de este grupo, el enfado y desacuerdo de mi hermano el mayor, llamado Eliseo, experto en todo lo que es el rock, no se hicieron esperar, advirtiéndoles que él no toleraría más otro disco de esa música para “sirvientas”, porque hasta se los rompería, logrando lavarle el cerebro a mi mamá, quien les dijo a ambas que no les daría más dinero para gastarlo en esas “cochinadas”.
    A la postre, fueron sólo sus 2 opiniones contradictorias contra 5 a favor: Mis 2 hermanas, yo, mi papá, y por supuesto mi otro hermano, llamado Juan, mayor que yo por menos de 4 años, quienes proclamamos que estaban hermosos eso discos: a Juan le encantaba la tonada: “A la mujer que tanto amé”. Con los años mi mamá dejó de mal hablar de ellos, pero Eliseo siguió por un tiempo arguyendo que esa música era pésima (incluyendo a Los Terrícolas, Juanelo, Sandro, Los Baby’s, Los Solitarios, etc): que eran boleros con instrumentos eléctricos (¿Sandro? ¡Ja, ja, ja!). Finalmente, dio su brazo a torcer y hace pocos años, le llevó a mi hermana Eva en distinto tiempo, un CD de Los Terrícolas y después, uno de Los Pasteles Verdes.
    Volviendo a mis memorias agradables: la rolita “Cómo quisiera decirte”, que realmente data de 1969, año en que nací, me hace recordar cuando mis padres levantaban el negocio familiar, de escritorio público y revista atrasada, para marchar a casa, por la noche.
    No comulgué con la idea de que a Los Ángeles Negros se les catalogara como exponentes de música “grupera” (si acaso, precursores), como un locutor de Radio Centro XEQR, antes de volver hablada la emisora, puntualizó: según veo, ese locutor era joven y estaba impregnado de la atmósfera radial de la propia empresa, pues en “La Z” tenían su programa “Sonidos del Ayer” y ahí tocaban todo el contenido de la serie discográfica “Yo Sé que te Acordarás”, de ahí que este muchacho vinculó a los artistas baladistas de antaño, con los tropi-norteños de los años 90’s. A su vez, esto me ha hecho plantearme una auto-crítica: si nunca me gustó, ni entonces ni ahora, la música grupera, ofendiéndome que a artistas como estos chilenos, al grupo Yndio y otros más, los pongan en esa categoría, me hace ponerme en los zapatos de mi hermano el mayor, quien siempre proclama ser una autoridad para “la cultura”, por ser antropólogo y haber discriminado a todos los exponentes baladísticos de los últimos 60’s y todos los años 70’s, debo reflexionar en que todos pecamos en algún momento de intolerantes, pero a diferencia de mi hermano, he procurado respetar el gusto ajeno y no imponer a otros lo que a mí me gusta. Un ejemplo de ello fue en 1993, cuando gustándole a mi hermana Eva un álbum de Los Temerarios, en vez de criticarla, Juan y yo nos movimos rápido para conseguírselo.
    Con estas notas concluyo que, gracias a la música de estos artistas, en especial a Los Ángeles Negros, puse sobre la mesa un tema de conversación generacional, compartiendo mi muy particular caso de familia. Hasta salió “tela de dónde cortar”, más que si se tratara de un exponente legendario del rock en inglés.

    Saludos, Marco Antonio.

  2. Marco Antonio Brito

    Estimable Davy Lop, he observado que sigues las publicaciones de ECB regularmente, y que nos regalas valiosos comentarios frecuentemente. Hoy me tocó el honor de que comentes mi artículo, y vaya que me siento muy honrado de que nos obsequies con un pedacito de tus vivencias y tus recuerdos personales, que relatas de forma deliciosa; justo de esto se trata mi esfuerzo para presentarles recuerdos musicales en mis textos, provocarles nostalgia y remembranzas de aquellos años de transición del blanco y negro al color, y que los lean con una sonrisa. Mil gracias por compartir, gran abrazo rocanrolero.

  3. Angie Dolphin.

    Cuando escucho éstas canciones de Los Ángeles Negros, me vienen a la mente tantas historias de mi infancia, ya que mi hermano mayor la escuchaba. Los tiempos cambian y para muchas personas, ésta música ya es de “rucos”. Reconozco que en un tiempo cuando estaba más joven, me daba pena escucharla delante de otras personas, por temor a burlas y críticas. Ahora no! Amo esta música, crecí con ella y la seguiré escuchando mientras mis recuerdos hermosos sigan ahí. Gracias Marco por este gran artículos y saludos.

  4. Rosario Orozco

    Yo creo que es música de mucha calidad, no debe ser menospreciarda, como tu dices ha dejado gran huella y se sigue escuchando.
    Los jóvenes la conocen y la llegan a cantar
    Parte importante de mi historia de vida.

    ¡gran artículo!

  5. Víctor Manuel Flores Garcia

    Hola mi hermanito adorado ! Reconozco que yo era uno de esos rockeros extremistas que despreciaban cualquier música que no fuera rock en ingles ! Sin embargo fueron parte de del pisaje musical de nuestra adolescencia y juventud, nos haya o no gustado . Sin embargo, hemos de reconocer (aunque sea extemporáneamente ) su calidad, la cual fué innegable. Un abrazo !

  6. Miguel Ángel Brito

    Éste es el ejemplo clásico del placer culpable, en público y en tu juicio, nunca admitiras que está música te gusta, pero en condiciones cuidadosamente elegidas (desamor, bebida) es donde tú sistema límbico entra en acción y te permite disfrutar de ésta música, por otro lado es muy buena y no, no estoy desengañado o ebrio, jejeje

  7. Marco Antonio Brito

    Hola Angie Dolphin! Muy honrado por tu comentario, cada vez estoy más convencido de que esa música de”rucos” es la mejor, quisiéramos que saliera en la actualidad una o dos canciones !al año! mínimo de esta calidad, caray. Pero eso, ya no será. También es un placer “culpable” pero muy agradable, disfrutar de éstas rolas, te envío un abrazo y agradezco mucho tu comentario.

  8. Marco Antonio Brito

    Hola hermosa amiga Ross! Gracias corazón por tu comentario, como bien señalas es una música con la que crecimos, y forma parte de nuestras vidas; poco a poco vamos recordando a ésos grandes éxitos y grandes grupos, te invito a que recorramos juntos esos tiempos anteriores, aceptas? Mil gracias por tu comentario

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