Canciones The Beatles

Las “peores” canciones de The Beatles

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    Déjenme hacer, de entrada, un spoiler: este artículo termina concluyendo que tratar de determinar cuales son en definitiva las peores canciones de The Beatles es una actividad completamente inútil. Esto, con tal de evitar encender el entusiasmo de llegar a una conclusión tan inservible como relativa y que plaga el internet por doquier.

    -¿Cual es la peor canción de los Beatles?
    -Aaargh! ¿¿Pues cuál va a ser?? ¡Obladí Obladá, por supuesto!
    -Amigo, esa es una apreciación muy subjetiva…
    -¡Noo! Es la peor, pregúntale a cualquiera.

    Con ciertas variantes, incluida la canción referida, este es un diálogo común que podemos encontrar en discusiones de foros y publicaciones de la red. Los opinólogos, por cierto, existen en todos lados, y los dedicados a la opinión musical tienen casi todos un factor común: se suben a los trenes que ya han arrancado de la estación y repiten opiniones establecidas.

    Como ya nuestra estimada Tere Chacón mencionó en este acertado artículo, hay varias formas de apreciar y calificar la música y establecer el valor de una canción, básicamente, existe el factor emocional o subjetivo, y el análisis objetivo, el cual precisa el conocimiento musical para emitir un juicio. Como con otras disciplinas artísticas, éste último método tampoco es suficiente para desechar una obra, sin tomar en cuenta el impacto emocional que produzca en la audiencia.

    -¡No! ¡Por supuesto que no! ¡Obladí Obladá me encanta! ¡La peor es Revolution Number 9!
    -Pero Revolución 9 no es ni siquiera una “canción”, es sólo un experimento vanguardista de Lennon…
    -¡No importa, es una porquería! No entiendo cómo lo dejaron meterla ahí.

    Desde principios de los ochentas, escuché al señor Víctor Gordoa, en un programa radiofónico que conducía en las mañanas en WFM (en México, D.F.), sostener la idea de que debíamos tener la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo, de lo que nos gusta y lo que no nos gusta. Esta máxima me ha perseguido durante años y la trasmito por tratarse de un concepto que puede ayudarnos mucho a la hora de enfrascarnos en discusiones innecesarias y emitir opiniones polarizantes. Pero es una necedad pensar que el vulgo (no leerse en sentido peyorativo) debe estar familiarizado con este concepto.

    Es muy común que nos guste una canción y alguien venga a decirnos que es muy mala, casi sugiriéndonos que deberíamos avergonzarnos por apreciarla, o al revés, que todo mundo se enamore de una canción y a nosotros nos parezca la mayor de las bazofias. Los dichos populares “sobre gustos no hay nada escrito” y “en gustos se rompen géneros” (tomando la acepción de géneros como “telas”, pero esa es otro asunto) se aplican aquí a la perfección. Sin embargo, a la mayoría de la gente le encanta categorizar, y el definir algunas canciones del cuarteto como verdaderas basuras en muchos produce tal vez la sensación catártica que resuena en el subconsciente: “Ah, así que ellos también podían fallar… como nosotros, el resto de los mortales”.

    -Por favor, las peores canciones son las de Ringo… esa estupidez del Pulpo y Don’t Pass Me By más malas no pueden ser.
    -McCartney era el que más tonterías escribía… ¡ninguna canción supera en estupidez a Maxwell’s Silver Hammer!
    -¿Ah sí? ¿Y qué me dices de Being For The Benefit Of Mr. Kite? ¿Y I Am The Walrus? ¡Pura incoherencia!

    En el espectro de factores en los que se basan para determinar la “mala calidad” de una canción, suelen incluirse desde la “elementalidad” de una canción, su “simpleza musical” -es decir, acordes básicos y fáciles de reproducir-, o el hecho de que cuenten una historia tonta e infantil, hasta la complejidad lírica y musical, con letras crípticas y disparatadas que, a pesar de que la mayoría de las veces no dicen nada coherente, tienen tanto valor como las que hacen precisamente lo contrario. En este tenor, es muy justo decir que no todos los compositores siempre están del mismo humor para expulsar su creatividad: en ocasiones tienen inspiraciones a nivel cuántico que les hacen fusionarse mentalmente con el universo surrealista, y a veces tienen ganas simplemente de decir una broma o una estupidez acompañada por acordes básicos que hacen una pieza muy divertida y estrafalaria. En Lennon y McCartney esto era habitual, a veces eran grandes filósofos existencialistas y a veces niños compositores.

    Si exploramos la red un rato encontraremos listas, bottom-tens y diatribas tan viscerales como disparatadas, muchas de ellas producto de un odio, en ocasiones contagiado, de los autores correspondientes. Una de las víctimas habituales es Ob-La-Di Ob-La-Da, tal vez una de las canciones más infravaloradas y a la vez una de las más alegres jamás grabadas por un grupo de rock. Uno de los números obligados en los conciertos de McCartney y exigidos por los fans, que prenden al público de una manera inigualable. Condenar duramente una canción por su simpleza musical y su letra elemental es, sin duda alguna, un error de juicio esnobista.

    Maggie Mae es horrible, destruyeron una canción folk y ni siquiera la tomaron en serio.
    -Sólo era un jam. La incluyeron por diversión. Wild Honey Pie es peor.
    Wild Honey Pie es mucho mejor, así como Dig It.
    -Esas las metieron sólo para llenar, no tienen mérito musical. Y las de George con cítara, esas son una verdadera plaga.

    Si atendemos al consenso, es decir, enumerando las instancias en que más coinciden las elecciones de los opinólogos, encontramos que entre las diez “más piores” del fabuloso cuarteto, según tantos y tantos expertos que pululan en el mundo de la crítica oportunista, podemos encontrar las siguientes (sin orden específico):

    • Wild Honey Pie. Una pieza filler aportada por Paul, con acordes y vocalizaciones juguetonamente lúgubres.
    • Revolution 9. Un experimento avant garde de John, quien, influenciado por Yoko, se introducía al surrealismo musical.
    • Maggie Mae. Un “ensayo” de una tradicional pieza folk colocada en el Let It Be presumiblemente por Phil Spector.
    • Dig it. Canción de 51 segundos, extraída de un jam de la banda, acreditada a los cuatro Beatles y que cuenta con una de las impopulares intervenciones de Yoko.
    • Piggies. Una hermosa pieza de corte clásico, creada por George Harrison y con una letra misteriosa y subversiva que contribuyó al torcimiento final de la mente del fallecido Charles Manson.
    • Ob-La-Di Ob-La-Da. Tal vez una de las más injustamente sobrevaloradas, arriba expliqué la razón.
    • Love You To. Canción de George de corte místico esta se sustituye a menudo con Within You Without You.
    • Octopus’s Garden. Creada por Ringo con una pequeña ayuda de sus amigos, con sonido infantiloide pero delicioso sabor tropical.
    • Don’t Pass Me By. Al pobre Ringo no le fue muy bien en sus intentos como compositor, ya que sus dos únicas piezas originales han sido catalogadas. La verdad es que el sencillo estilo country la hace una pieza muy disfrutable.
    • You Know My Name (Look Up My Number). Otro jam de la banda, nunca incluida en los álbumes oficiales, que es un número comédico tipo music hall, digno de los Monthy Python. Detestada por muchos.

    Tan no es recomendable utilizar el gusto personal para denunciar “malas canciones” en una banda brillante, que estas diez mencionadas fueron las que pude reunir en base a muchos comentarios y artículos en las redes, basándome en la memoria e intuición y sin ser meticuloso a la hora de seleccionarlas. De acuerdo a este resultado, quedan fuera muchas de los primeros años también apaleadas por los autollamados expertos, como A Taste of Honey, Thank You Girl, Don’t Bother Me, Misery, Devil In Her Heart, Anna (Go To Him), Baby It’s You, Do You Want To Know A Secret, Chains y muchas del mismo corte, varias de ellas ni siquiera fueron de su autoría.

    Sin embargo, The Beatles fueron una banda tan innovadora que uno de sus encantos fue precisamente el de aportar una sensación de variedad y eclecticismo en sus álbumes, por lo menos en los que comenzaron en verdad a tomar el control creativo de los mismos. El The Beatles (Album Blanco) fue en especial un ejercicio de abarroterismo: contiene todo tipo de estilos, sonidos, experimentos, sentimientos y humores. No es probable que alguno de ellos, ni siquiera Martin, pretendiese seleccionar las inclusiones por su “calidad” sino por su originalidad, énfasis artístico y excentricidad, lo que ya se permitía en lo que fue uno de los pináculos de la psicodelia de finales de los maravillosos años sesenta. The Beatles fueron la banda que comenzó a sentar las bases para que la música dejara de ser rígida y esta influencia continuó a lo largo de las eras musicales que le sucedieron. Por ello, es un error elemental juzgar las piezas de forma individual y querer posicionarlas en un ranking de méritos cualitativos.

    Como ya previne antes, tratar de determinar las peores canciones de The Beatles (y de cualquier grupo o artista exitoso) es una actividad y ejercicio completamente inútil, que mayormente sirve para autocongratularse cuando se pretende alto nivel de conocimiento musical y se desea impresionar a los menos conocedores.

    A menos que nos enfrentemos a esto:

    -Pero… los Beatles fueron un grupo estúpido, son mejores los Rolling Stones.
    -¿En qué te basas para decir eso?
    -En que, mientras Beatles cantaban Let It Be, los Stones cantaban Let It Bleed.

    Ante argumentos como ese, poco puede hacerse.

    Julius Hernández

    Escritor, creativo, conocedor de música, video, cine y literatura (no especialista de nada pero entusiasta de todo), aparte de tecnología y videojuegos. Los Beatles fueron su primera gran educación musical, aunque ahora es abarrotero.

    Autor de la novela “El Pecado del Mundo”, disponible en Amazon:
    https://www.amazon.com/dp/B01MYMA2OL/

    Sitio web: http://juliushernandez.mx

    5 comentarios

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    • Un artículo muy interesante. Realmente The Beatles siempre son tópico de polémica y lo que para unos es genial para otros no lo es, pero todo es cuestión de enfoques y gustos como bien indicas. Creo que al menos en mi caso trato de escucharlos siempre con gusto y respeto y a veces me encuentro con cosas que no había captado antes y eso alimenta sin duda mi admiración por ellos. Saludos Julius.

      • En efecto, Patricia. Algo que traté de expresar fue el hecho de que cuando aparece un tema extraño de algún artista probado, no siempre es “malo”: generalmente se trata de excentricidades, bromas, experimentaciones… no se le puede achacar el resultado a la incapacidad. Tal es el caso, y no sólo con ellos. Escucha “Dangerous Kitchen”, de Frank Zappa, o “Action This Day”, de Queen. Hay infinidad de ejemplos. Saludos.

    • Disfrute mucho de tu articulo, un ambiente retador y conciliador, ácido pero amable, muy bien. Y el tema de cosas malas de Los Beatles pues es “El Tema” quieres avivar una discusión de amantes de la música y de Los Beatles pon esta pregunta en la mesa y hasta golpes se van a dar. Excelente Julius gran articulo

    • Como siempre excelente. La mayoria de las veces quienes mas critican la obra de the Beatles no tienen vasto conocimiento o nulo musical si hay letras como i am the walrus pero la musica de esa obra es magnifica incluso las letras de Ringo estan cobijadas por una musica excelente el riff de George en octupus garden habla por si solo ,siempre estuvieron compensadas letra y musica .