Semana Temática - Sexy, sexy, sexy

Jazz, el cuerpo sensual

En un principio fue el Blues:

La aparición del jazz en el mundo propició concebir otro modo de componer música, por lo menos en términos populares.  En su texto El Jazz. De Nueva Orleans al Jazz Rock, Joachim E. Berendt plantea el origen y recorrido de este género musical y propone al blues “como médula espinal”. Aunque algunos creen muy aventurado afirmar que el blues se originó durante el siglo XIX, Berendt no pone reparos en asegurar que el blues ya existía  “al menos desde mediados del siglo pasado”[1].  Bien pensado, no considero que sea descabellado lo que dice, puesto que en el siglo XX aparece el  jazz, de modo que todos los géneros que se encontraron para el nacimiento de éste debieron haber surgido antes de dicho siglo.  Sin embargo, de ninguna manera la aparición del jazz  significó el final del blues.

Vale la pena rescatar este pasaje del texto de Berendt para conformar la imagen del blues como un ente vivo, perteneciente no a las compañías discográficas, sino a quienes lo cantaban, lo escuchaban y sobre todo, lo vivían:
“Algunos intérpretes de blues iban de pueblo en pueblo, de plantación en plantación con su banjo o su guitarra y sus pobres pertenencias y cantaban sus sencillos blues-folksongs con sonidos alargados y ‘mal’  entonados, que se designan hoy como ‘blues rurales o arcaicos’ ”.

“Como humo la luna se levanta
de entre las ruinas del atardecer.
Es muy temprano en ese azul sin rostro.”
“Blues” de José Carlos Becerra.

Tiempo despedazado: Ragtime

No obstante, otros géneros se sumaron y cruzaron para que el jazz se conformara. El ragtime es uno de los más importantes.   Se considera a Scott Joplin como el líder de este movimiento. El rag se considera una música compuesta en piano con una marcada influencia del siglo XIX, “la marcha y la polca, pero todo esto con una concepción rítmica y con el estilo intensificado de los negros”[2].

“Y ahora lo que digo me lleva en sus aguas, me hace girar levemente en un pequeño remolino,
el ritmo del azar solventa mis labios, los sonidos empequeñecen allí donde no habrán de ponerse en pie”
“Ragtime” de José Carlos Becerra.

Jazz, el cuerpo sensual

La aparición del jazz, sin embargo, no fue vista con buenos ojos.   Quizás ir a la etimología de la palabra nos abra camino para entender el motivo que propició, en un principio, dicho rechazo.  En su blog La música es mi amante,  Manu Grooveman documenta que la palabra “jazz” está vinculada a prostíbulos y burdeles, lugares en los que únicamente les era permitido a los músicos tocar jazz, al respecto comenta que “El cliente que abandonaba el burdel, aún impregnado del aroma de la pasión del perfume de jazmín, se decía que estaba “jassed”. A los músicos que tocaban el piano en esos burdeles – Jelly Roll Morton, sin ir más lejos,- se les pedía que lo hicieran en un estilo “jassed”, es decir, sexy, para que pudiera inspirar los bailes de las meretrices y satisfacer al personal masculino. Incluso los dueños de los prostíbulos, en la puerta de sus establecimientos anunciaban a esos músicos en grandes carteles que rezaban ‘Jass music’, con el objeto de llamar la atención de los transeúntes. Algún niño travieso se encargó de borrar la ‘j’ inicial para que se quedara en ‘ass music’ (música de culo), hecho que obligó a los dueños a sustituirlo definitivamente por jazz”.[3]

Claro que aquí no se cierra la discusión, todavía hay mucho que decir respecto a la palabra “jazz”. Algunos creen que deriva de “jam”, la cual se refiere a un grupo de músicos que se juntan para hacer una improvisación; otros más consideran que se trata de una palabra proveniente del Este de África.

“trompeta triste trompeta alegre
trompeta que subes la escalera    llegas hasta mi estancia
hasta la nostalgia de mi máquina de escribir
trompeta de Miles Davis que narra viejas historias de tu raza negra” “Kind of blue” de Sergio Mondragón

Esa música sincopada y libre se ligó de inmediato con el cuerpo, con una actividad extenuante llevada a cabo con el cuerpo; es decir, con la actividad sexual. En el documental The Devil’s Musica: 1920s Jazz de María Agui Carter y Calvin A. Lindsay, se dice que  “por primera vez los blancos y los negros comenzaron a mezclarse socialmente en los nightclubs […]la mezcla ilícita de razas y los ritmos sensuales del jazz hicieron que los blancos y los negros olivdaran los tabúes […]se tenía la idea de que los hombres  negros eran depredadores sexuales, además se temía que el jazz estimulara la actividad sexual”. Y aunque también hubo bandas de blancos, que formaban parte del famoso dixieland, el jazz no dejó de ser mal visto por toda la libertad que implicaba, tanto en el terreno corporal como en el musical, los cuales están indudablemente ligados.

“Con el nombre de Monk
bautizo la luz
de las píldoras
Con el nombre de Monk
llamo sexo al sexo”, de Roberto Fernández Iglesias.

Muchos han criticado Whiplash (2014), dirigida por Damien Chazalle, por mostrar un jazz rígido y contrario a su naturaleza, la libertad. Una partitura exige atención y exactitud por parte del intérprete y no permite la intervención del ejecutante desde un punto de vista creativo. El jazz, por el contrario, es sinónimo de improvisación, experimentación y libertad. Esto, en automático, lo convertía en una música rebelde, que además era creada por negros, cuya noción corporal siempre fue predominante. Pensemos, por ejemplo, que a falta de tambores o cualquier instrumento de percusión, los esclavos negros usaban sus palmas e incluso golpeaban sus muslos para replicar el sonido del instrumento; sin mencionar los sonidos emitidos por la boca. Por lo tanto, la representación corporal estuvo presente en el jazz; el escándalo, por supuesto, no se hizo esperar. Es de resaltar sobre todo el caso de la Alemania Nazi que prohibió definitivamente el jazz y toda música que condujera a la “depravación sexual”.

Para concluir, quisiera que pensáramos en el saxofón, un instrumento ampliamente ligado al jazz. Este instrumento de viento, a diferencia de las cuerdas o de las percusiones, requiere forzosamente no sólo de las manos, sino también de los labios para emitir su sonido.  Estas partes del cuerpo, y quizás también la imaginación, son las que tienen más sensibilidad y, por esto mismo, son guías del erotismo.

Acaso el bebop, uno de los tantos subgéneros del jazz, con Charlie Parker a la cabeza, sea el que más nos ejemplifique qué significa imaginación, labios, aliento, tacto y un ritmo sincopado.

 

“Y a propósito: muy ingenioso lo que has escrito sobre el saxo y el sexo, muy bonito el juego de palabras. Six months ago: Six, sax, sex.” “El perseguidor” de Julio Cortázar.

 

Referencias:

[1] Joachim E. Berendt. El jazz.F.C.E, México, 1962, p. 31

2] Op. cit. p. 18

[3] http://lamusicaesmiamante.blogspot.mx/2012/05/etimologia-de-jazz-ii-el-perfume-de.html Para quien esté verdaderamente interesado en el origen de la palabra y la connotación sexual que representa, esta entrada será una delicia.

Para las citas, recurrí a El otoño recorre las islas, de José Carlos Becerra; Todo se escucha en silencio, de Alain Derbez y el famoso cuento de Julio Cortázar, “El perseguidor”, perteneciente a Las armas secretas.

La imagen que encabeza esta publicación pertenece al artista mexicano Jazzamoart.

Aketzaly Moreno

Aketzaly Moreno (Ciudad de México, 1992) Es egresada de la carrera de Lengua y Literaturas Hispánicas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Poeta espiritista, médium de la literatura y amante de Stravinsky. Ha publicado breves comentarios en torno a la poesía en la revista La llama azul. Aparece en la antología Historias de sexo, conspiración y muerte (Ediciones Texto e Imagen, 2017). Realiza espectáculos escénicos para acercar la música y la poesía a los niños.

2 comentarios

Click aquí para comentar

Comenta

Recibe las nuevas publicaciones en tu correo electrónico

Ingresa tu mail y recibirás notificaciones en tu correo cada vez que se publique una entrada nueva.

Derechos reservados

Todos los contenidos mostrados en www.elcirculobeatle.com están protegidos por la siguiente licencia:

Prohibida la reproducción, alteración o uso comercial de los contenidos de este sitio web.

Las tazas de ECB

Categorías de las publicaciones

ECB Sesión de fotos

¿Algo está mal?

Tenemos el mercado que te interesa para tu producto o servicio

¿Qué es la Semana Temática de ECB?

%d bloggers like this: