Existe alguien en mi cabeza

que no soy yo…

La historia de la portada de “El lado oscuro de la luna”.

 

Con un estimado de 40 millones de copias vendidas es uno de los álbumes más exitosos de todos los tiempos.

Alcanzó el numero uno de Billboard y permaneció 714 semanas entre los primeros 200 álbumes. Es uno de los cinco discos más vendidos de todos los tiempos. No hablamos de Michael Jackson o de Whitney Houston, grandes vendedores de discos. Hablamos de un disco de rock progresivo. Esta es la historia en breve, del rostro de una obra maestra.

 

 

 

La imagen de “Silver Surfer” de Marvel Comics fue una de las propuestas que el equipo de Hipgnosis (el renombrado despacho de diseño inglés), propuso a los miembros de Pink Floyd para la portada de su clásico Dark Side of the Moon. Obviamente la idea fue rechazada. El tecladista fallecido Richard Wright refunfuñó pidiéndole al equipo de creativos, que mejor les presentasen algo más clásico e inteligente…algo más “limpio” y no surrealista

 

 

El equipo de trabajo regresó a su despacho. No se les ocurría nada hasta que hojeando un libro francés de texto, particularmente de ciencias, se toparon con la imagen de un triángulo sobre una partitura sobre la que se reflejaban rayos luminosos. Eureka. Hipgnosis llamó a George Hardie, el excelso ilustrador, -que a la postre sería profesor en la maestría de diseño en la Inglaterra de los noventas-, para que hiciera gala de su estilo gráfico limpio e inconfundible.

 

Hardie se basó en el triángulo de la ilustración, que además era ideal porque remitía a los impresionantes juegos de luces que Pink Floyd usaba en sus conciertos. El prisma fue trazado con brocha de aire en tonos de grises, fotomecánicamente fue pasado a negativo y se asignaron los colores en los negativos para crear la imagen final.

Se trata de una portada enigmática, oscura, que es el primer punto de contacto que deja a la interpretación del escucha, una obra que se relaciona con la soledad, la alienación, la ambición, la locura, el inexorable paso del tiempo y lo absurdo de la existencia…al final del día todos vivimos brevemente en el lado oscuro del universo o quizás albergamos un lado oscuro en nuestro interior.

Se trata de la portada más icónica del rock progresivo. Hipgnosis luchó para que no apareciese el nombre del grupo en la portada, dejándola así enigmáticamente limpia.

En el interior Hardie ilustró un electrocardiograma que es muy relevante con el inicio de la grabación, que abre con el impresionante latido de un corazón.

Dos pósters y dos stickers diseñados por Hardie venían en la versión original, todos ellos conceptualmente basados en formas triangulares. Es hermoso el póster con las pirámides de Giza, en Egipto, invadidas por un filtro verde que les da un toque de irrealidad.

 

  Hardie en la actualidad. Algunas de sus ilustraciones.

 

     

A todas luces se trata de una grabación donde el trabajo en equipo hizo su última aparición, antes del dominio total de Waters, quien comenzó a desarrollar un lunático dentro de su cabeza, que terminaría creando otra obra magistral titulada The Wall.

 

Pra conocer más sobre Hipgnosis y las portadas que diseñó ver este enlace        http://elcirculobeatle.com/portadas-de-discos

 

 

 

Soy apasionado de la creatividad y el diseño. Me encanta leer, cocinar, pintar y escuchar música, sobre todo jazz; pero disfruto mucho la música del cuarteto de Liverpool, la cual siempre me ha acompañado.

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