Las manías, la feminización de la histeria y los desmayos

Lo que más recuerdo es el ruido. Estuve en Vietnam, con bombas y todo eso…..nunca había escuchado algo así”.

Irene Buckley, 64 (Fan de los Beatles refiriéndose a su experiencia en un concierto de los fab four).

 

“Las personas cantan y bailan juntas en todas las culturas. Sabemos que lo hacemos hoy y lo seguiremos haciendo en el futuro. Podemos imaginar que lo hacían también nuestros ancestros, alrededor del fuego, hace miles de años”     Facundo Manes Neurocientífico.

Los conciertos de Liszt allá por mil ochocientos se veían interrumpidos por fans que vitoreaban al intérprete y compositor. Algunas fans, se dice, luchaban afanosamente por un rizo de su cabello. De ahí viene el término de Lisztomanía. Acabo de leer algunas reseñas de la época y tienen un enfoque muy limitado, propio de ese momento histórico. En realidad el fenómeno del Fandom es muy complejo y los gritos frenéticos no deben relacionarse con la histeria femenina.

 

Después de Liszt, años después llegaron Sinatra y luego Elvis, ambos, artistas en solitario de los más famosos que se recuerden…después llegaría la apoteosis desde Liverpool.

 

Adolescentes que gritan, persiguen a sus ídolos, lloran, entran como en trance y hasta se desmayan. Las fans podían estar más de 16 horas afuera de Abbey Road solo para ver por unos segundos a sus ídolos.

 

               

Para Sara Baker, (investigadora australiana especializada en el legado de la música popular), catalogar a las fans adolescentes (screamers) como histéricas, es algo que denigra su fuerte relación con la música. (The Screamers, Baker, Sarah. Youth Studies Australia, Griffith University, 2003).

 

Esto es cierto, siempre me ha parecido que este apelativo que tiene que ver con la represión sexual y que se relaciona con una patología en menor o mayor grado, es una etiqueta que solo la pudo haber puesto un hombre. Estas expresiones de frenesí cuando iniciaron, sorprendieron a los hombre que nunca habían visto a las mujeres manifestarse públicamente de esa manera; más bien estas expresiones representan ya una forma de liberación. Gritar desaforadamente de manera colectiva, convierte esa experiencia en algo más liberador. Ahora sabemos que “El cerebro femenino está mejor estructurado que el masculino para el desarrollo de la empatía emocional”. (“Neurociencias para tu vida”, Néstor Braidot, ediciones Granica, Buenos Aires). El número de neuronas espejo en la mujer es mayor que en los hombres.

¿Por qué se llora de emoción?
El sistema parasimpático está conectado a las glándulas lagrimales, por eso cuando nos emocionamos, se produce acetilcolina que es un neurotransmisor que ayuda a la producción de lágrimas. Literalmente se llenan los ojos de lágrimas y se experimenta cómo se eriza el cuero cabelludo.

¿Y los desmayos? La presión sube y no llega el flujo sanguíneo correctamente al cerebro….hay gran secreción de dopamina también.

Los conciertos de los Beatles dejan testimonio de un fenómeno inusitado en la historia de la música, y más si tomamos en cuenta que en ese entonces no existían los recursos propagandísticos electrónicos y digitales de nuestros tiempos. ¿Por qué causaron esa reacción en sus presentaciones? Es cierto que la calidad musical del grupo en esta primera etapa era muy buena, pero….las explicaciones la verdad no son convincentes. Van desde el supuesto carácter andrógino de los fab four con sus peinados de cabellos largos, hasta decir que sus vestimentas causaban un sex appeal tremendo, o que particularmente en Estados Unidos se respiraba un clima de tristeza por el asesinato de Kennedy y que los Beatles llevaron una visión optimista de la vida, o que el show de Ed Sullivan con su audiencia de millones generó este mito musical.

Creo que no existe una explicación única y satisfactoria para este furor en la etapa de masificación del cuarteto. Creo, me atrevo a decir que fue una suma de singularidades que se entrelazaron en un momento clave y que es difícil que se vuelva a repetir.

Los Beatles abandonaron exhaustos los conciertos, en donde por cierto solo se escuchaban gritos del público; fue así como se encerraron en el estudio para cambiar el rumbo de la música para siempre.