Biografías No sólo beatles

David Bowie, el genio que cayó a la tierra.

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    Hace más de un año y medio que David Bowie falleció víctima del cáncer. El mundo perdió a uno de los más grandes genios que la música haya dado, pero no solamente fue alguien que se dedicó a la música, sino que también exploró otros terrenos artísticos como el cine, el teatro, las artes plásticas y la literatura, en donde en cada una de estas disciplinas también demostró el talento que poseía.

    Nacido en Londres el 8 de enero de 1947 y con alrededor de 30 discos de estudio la evolución musical de Bowie se fue dando poco a poco. En su primer disco debut de 1967 encontramos melodías influenciadas por la escena pop que se generaba en Inglaterra durante los sesentas por grupos como The Beatles, The Kinks o The Who. Pero para 1969 en su segundo álbum llamó la atención con la canción, que da nombre al disco, Space Oddity la cual se convirtió con el tiempo en una de los temas emblemáticos del músico.

    Sin duda alguna, uno de los momentos cumbres del artista se dio cuando salió publicada la obra The Rise and Fall of Ziggy Stardust and The Spiders from Mars en 1972, la cual fue acompañada con un espectáculo muy teatral con un Bowie caracterizado en una personalidad andrógina la cual llamó la atención de la gente y los medios de comunicación. Pero él sabía que Ziggy Stardust era un personaje que en algún momento tendría que ser enterrado para poder seguir con su evolución estética y dar paso a otro alter ego conocido como The White Duke al cual le siguieron muchos otros.

    Bowie también supo rodearse de personalidades con su misma capacidad intelectual y creativa, se convirtió en un artista que asimilaba las nuevas tendencias del arte y las reinterpretaba en sus propias creaciones las cuales resultaban ser éxitos. En 1974 conoció a John Lennon a quien invitó a colaborar en las grabaciones del disco Young Americans, Lennon escuchó al guitarrista Carlos Alomar tocar un riff que le llamó la atención y le comentó a David que con ese sonido hicieran una canción la cual terminó por ser el primer número uno de Bowie en los Estados Unidos, dicho tema fue Fame.

    En una entrevista que le realizó Andy Peebles a Lennon para la BBC el 6 de diciembre de 1980, John habló del momento en que conoció a Bowie y lo invitó a colaborar en un cover de la canción Across The Universe. “Él (Bowie) me dijo –Anda Ven- Y me encontré haciendo aquello ¿Sabes? Pero él improvisa, escribe las canciones en el estudio, entra con unas cuantas palabras y unos cuantos tipos y comienza a montar todo ese material y virtualmente no tiene nada, lo va haciendo en el estudio. Yo sólo contribuí con un fondo de piano y un “ooh” y un par de cosas más y una repetición de Fame (en los coros). Necesitábamos unas octavas medias y tomamos unas de Stevie Wonder y las tocamos al revés e hicimos un disco con aquello. Tengo que decir que lo admiro por lo amplio y distinto de su talento”.

    Por su parte, David Bowie se refirió a Lennon con unas emotivas palabras, que se pueden leer en el facebook oficial del ex beatle, en donde señala que para él es imposible hablar de música popular sin mencionar a su más grande mentor, John Lennon. “Supongo que él definió para mi, en cualquier caso, como uno podía darle un giro al pop e imbuirlo con elementos de otras formas artísticas, produciendo, a menudo, algo extremadamente hermoso, muy poderoso e impregnado de extrañeza”.

    La fama de Bowie crecía mucho a mediados de los setentas que él comenzó a hartarse de ésta, por lo que en 1976 decidió escaparse por un tiempo y eligió la ciudad alemana de Berlín; para tal motivo invitó a Brian Eno, ex Roxy Music, para crear música durante su estadía en ese lugar. El cantante tuvo contacto con los sonidos y ritmos que se originaban en Berlin de grupos como Kraftwerk y grabó una trilogía de álbumes (Low ‘77, Heroes ‘77 y Lodger ‘79) los cuales son considerados como obras maestras y de lo más destacado en la discografía del artista. Su estancia en Berlín en la última parte de los setentas también fue para poder alejarse de las drogas, recordemos que una de las dietas de Bowie era consumir cocaína y leche, su famoso régimen alimenticio blanco.

    Para la década de los ochentas sus grabaciones se volvieron más pop y con esto ganó aun más fans que llenaban estadios para ver sus presentaciones. Discos como Scary Monsters (and Super Creeps) de 1980, Let´s Dance (1983), Tonight (1984) y Never Let Me Down (1987) fueron grandes éxitos comerciales. Al final de esta década ochentera, 1989, formó el grupo Tin Machine el cual no duró mucho pero publicó dos buenos álbumes.

    En la mitad de los noventas Bowie quedó impresionado por la música que hacía gente como Trent Reznor y su grupo Nine Inch Nails (NIN) al cual habían bautizado como Rock Industrial. David publicó dos discos con este tipo de ritmo Outside de 1995 (con el que salió de gira con NIN) y Earthling de 1997. Precisamente fue con este álbum y su respectivo tour que llegó por primera y única vez a la Ciudad de México, para dar un concierto el 23 de octubre de 1997 en el recién inaugurado Foro Sol.

    Los siguientes trabajos del artista hacia finales de los noventas y en la primera parte de la década del nuevo milenio se enfocaron a crear una música más sencilla, pero no por ello dejaron de ser importantes, álbumes como Hours (1999), Heathen (2002) y Reality (2003) mostraban a un Bowie maduro, lleno de experiencias que reflejaba en sus canciones. Lamentablemente durante la parte final de la gira Reality, Bowie comenzó a enfermarse y sufrió un ataque al corazón al terminar su actuación en el Festival Hurricane de junio del 2004 en Alemania, lo cual lo obligó a retirarse por casi diez años. Sus dos últimos trabajos discográficos (The Next Day, 2013 y Black Star, 2016) son un testamento del genio que fue David Bowie.

    Para conmemorar el primer aniversario luctuoso de Bowie se lanzó un extended play (EP), llamado No Plan (2017), el cual presenta cuatro temas que el cantante dejo fuera del álbum Black Star, mientras que la cadena televisiva de la BBC emitió un documental titulado The Last Five Years, el cual hace un recuento del artista en sus últimos cinco años en donde grabó dos álbumes y escribió un musical para Broadway, de nombre Lazarus, basado en el personaje de Thomas Jerome Newton que él interpreto en la película The Man Who Fell to Earth, dirigida por Nicolas Roeg de 1976.

    En este especial televisivo vemos entrevistas con los músico que acompañaron a Bowie en las grabaciones de sus dos últimos discos, tales como la bajista Gail Anne Dorsey, los guitarristas Earl Slick (que colaboró en el álbum Double Fantasy de John Lennon) y Gerry Leonard los cuales cuentan que firmaron un convenio de confidencialidad para no hablar que David Bowie estaba grabando nuevo material. También podemos ver imágenes del cantante durante los ensayos de la obra musical, en donde éste ya se veía cansado debido al tratamiento de quimioterapia. Cada testimonio nos da un retrato de un Bowie en esa dualidad de super estrella del rock y del ser humano, con virtudes, defectos y sobre todo con un buen sentido del humor, que luchó hasta el final de su vida. lamentablemente perdió la batalla contra el cáncer y murió  el 10 de enero del 2016.

    Brian Eno, su productor y amigo, escribió una carta en donde expresa su sentir por la pérdida del artista, en ella dice que la noticia de la muerte de Bowie le llegó “como una completa sorpresa, como todo lo que se trataba de él”. Y agrega “siento un tremendo vacío ahora. Nos conocíamos desde hace más de 40 años. Durante los últimos años –con él viviendo en Nueva York y yo en Londres- nuestra conexión era por mail. Recibí un correo electrónico de él hace siete días. Fue divertido como siempre y surrealista, haciendo juegos de palabras, alusiones y todas esas cosas que usualmente hacíamos. Terminó con esta frase: Gracias por los buenos tiempos Brian. Nunca se pudrirán. Y lo firmó como Dawn. Ahora entiendo que se estaba despidiendo”.

    Finalmente el legado artístico de David Bowie perdurará y seguirá siendo referencia musical y cultural a través de muchas generaciones que voltearan a ver sus trabajos y descubrirán la grandeza del genio y su obra.

     

    Arturo Espinosa

    Originario de la Ciudad de México, estudió la carrera de periodismo en el Centro Universitario de Periodismo en Arte, Radio y Televisión(PART). Se describe a si mismo como beatlero de alma y rockero de corazón.

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