Los mejores intérpretes de José Alfredo Jiménez parte dos

Retomando el conteo de los mejores intérpretes de José Alfredo Jiménez, nos enfocaremos esta vez en un personaje que no sólo brilló con un estilo propio en la música sino en el cine donde dejó para la eternidad una muestra de cómo se interpreta como pocas veces la obra del cantautor guanajuatense: Miguel Aceves Mejía. 

Nacido en Ciudad Juárez, Chihuahua el 13 de noviembre de 1915. De origen humilde, su infancia transcurrió en medio de los embates revolucionarios y desde pequeño incursionó en labores como la venta de periódico y también fue bolero, esto tras quedar huérfano de padre desde la temprana edad de cuatro años de edad.

En sus inicios combinó el canto con la mecánica. En 1938 grabó con un trío llamado Los Porteños y originalmente interpretó géneros como el bolero, el tango y ritmos afrocubanos hasta que en 1948 impulsado por Mariano Rivera Conde comenzó a grabar ranchero, género que lo identificaría hasta su muerte y más allá.

 

Conocido como “El Rey del Falsete” grabó material de diversos compositores sin embargo tenía predilección por José Alfredo Jiménez Sandoval, quien más adelante sería su compadre y con quien trabaría una fraternal amistad desde los inicios del compositor, siendo incluso el primero en llevar a la popularidad su trabajo tanto dentro y fuera de México.

Fue el primer cantante en llevar al estudio de grabación “El Jinete” y a la fama “Ella” y “Serenata Huasteca”.

El primer contacto entre ellos ocurrió en 1947 cuando José Alfredo Jiménez laboraba como mesero en el restaurante “La Sirena” ubicado en Santa María la Rivera y donde un día el ya famoso cantante acudió con unos amigos.

Un joven y humilde José Alfredo se acercó a él para mostrarle sus versos a lo que Aceves Mejía le indicó que lo buscara en la XEW en unos días para presentarlo con su arreglista y violinista, don Rubén Fuentes.

Ya ahí les mostró sus letras y les manifestó que componía de chiflidito porque no tenía conocimientos musicales ni tocaba ningún instrumento, esta cuestión daría la pauta para que fuera el propio arreglista quien le diera forma a sus canciones.

Este suceso y la interpretación de “Yo” de Andrés Huesca del trió Los Costeños escuchada por el mismo Fuentes fueron los detonantes para contratar a Jiménez Sandoval.

A partir de ahí surgirían varios éxitos que coparían las radiodifusoras y uniría de manera definitiva los destinos de ambos artistas.

Gracias a este lazo amistoso entre ambos cantantes se dio que en 1952 fuera padrino de boda de Jiménez con Paloma Gálvez para después ser padrino de su hijo José Alfredo.

La tesitura de voz de quien es considerado para muchos el mejor representante de la música ranchera enmarca perfectamente, entre otros temas, “Camino de Guanajuato”, “Tú y las nubes”, “Virgencita de Zapopan”, “Tu recuerdo y yo”, “Vámonos”, “Cuando sale la luna”, “Alma de acero”, “Pa’ todo el año” “y Guitarras de medianoche”.

Entre las curiosidades se puede referir que el segundo disco de Miguel Aceves Mejía fue totalmente grabado con temas del autor de “Serenata sin Luna”. Además trabajaron juntos en la cinta “Guitarras de medianoche” donde se disputaban junto al cantante español Demetrio González el amor de Lola Beltrán.

A esto sumemos la cinta “Cuatro copas” estrenada el 2 de abril de 1958 y dirigida por Tulio Demicheli y que fuera protagonizada por Miguel Aceves junto a Libertad Lamarque llevando el título de una famosa canción de José Alfredo, misma que es interpretada en dicho filme.

Miguel Aceves Mejía se dice fue el primer cantante en llevar la música de mariachi a todo Sudamérica donde como él mismo señaló en su momento ni conocían  lo que era un mariachi. Falleció el 6 de noviembre de 2006 en la Ciudad de México, una semana antes de cumplir 91 años y también a escasos días de conmemorarse el 33 aniversario de la partida de José Alfredo Jiménez.

Aquí una curiosidad más: Miguel Aceves Mejía cantando “Tu recuerdo y yo” en tango. Extraído de la película argentina “Viva quien sabe querer” dirigida por Miguel Morayta en 1960.

 

 

 

Soy melómana de corazón, básicamente fan de The Beatles y rocanrolera declarada, me apasiona la música de la época de los años 60. Me agrada leer literatura clásica y de fantasía y estudio Ciencias de la Comunicación.

Los mejores intérpretes de José Alfredo Jiménez parte 1

En el argot musical mexicano siempre tendremos referentes que han estampado en sus composiciones o interpretaciones la idiosincrasia y tradiciones de un país que vaga constantemente entre el dolor y la alegría.

Muchos han sido los grandes creadores de la música vernácula mexicana pero pocos con el sentimiento y magnificencia de José Alfredo Jiménez, para muchos el mejor cantautor mexicano. 

Elegido por los dioses para tener un don muy pocas veces visto en el mundo de la canción ya que no sabía leer ni escribir música e incluso no tocaba ningún instrumento, pero escribía poesía como nadie.

Su inspiración corría a caudales y su vida misma era fuente de dicha inspiración, su talante lo tuvo desde pequeño y con el tiempo se convertiría no sólo en una directriz para enaltecer a la música mexicana sino que sería el cantautor predilecto del pueblo.

Sus canciones fueron, son y serán una gama de emociones entrelazadas que desembocan en una forma de vida que ha dejado huella en un México que se niega a dejarlo en el olvido y ya sea con él o con algún otro intérprete su poesía musical sigue cosechando éxitos.

Muchos han sido los cantantes que le dieron forma a sus canciones aunque para muchos él era su mejor intérprete pues nadie como él sabía cómo trasladar lo que sentía. Sin embargo también es digno de rescatar que muchas versiones han enaltecido su legado por todo el mundo.

Aquí algunos ejemplos de grandes intérpretes de José Alfredo Jiménez Sandoval:

1. Jorge Negrete. Entre los más grandes cantantes de corte internacional que encumbraron sus temas se encuentra “El Charro Cantor” quien grabó sólo siete de sus creaciones: “Paloma Querida”, “Ella”, El Jinete, “Tu recuerdo y yo”, “Qué suerte la mía”, “La que se fue”, “El Hijo del pueblo”, y en el caso de “El Mala estrella” la interpretó en la cinta “Los Tres Alegres compadres” pero no la grabó.

 

A pesar de que hay diversas versiones de estos temas, la calidad y torrente de voz de Jorge Negrete les da una fuerza insuperable.

Fue el primer intérprete en grabar “Paloma Querida”,  esto al quedar fascinado cuando la escuchó en una fiesta privada en donde José Alfredo Jiménez se la entregó como regalo a su esposa Paloma Gálvez y vaya que la llevó a la cima del éxito.

 

2. Pedro Infante. Qué decir del “ídolo de Guamuchil” que no se haya dicho antes. En este sentido no sólo fue uno de los cantantes que reafirmó su popularidad con temas del guanajuatense sino que también fue su compadre, los unía una gran y verdadera amistad.

 

Es esta el día de hoy uno de los mejores referentes de su música registrando entre otros cortes: “Mi Tenampa”, “Esta Noche”, “Tu Enamorado”, “Yo”, “Cuando el destino”, Viejos amigos”, “Corazón Corazón”, “Paloma Querida”, “Serenata sin luna”, “Cuatro caminos”, “Camino de Guanajuato”, “Cuando sale la luna”, “Un Mundo raro”, “Los Gavilanes” y “Alma de acero”.

Mención aparte merece “Muy despacito” ya que Infante se lo pidió expresamente para la que en ese entonces era su pareja sentimental: La actriz Irma Dorantes.

Trabajaron juntos para varias cintas entre ellas: “Ahí viene Martín Corona”, “El Enamorado” y “Los Gavilanes”.

 

3. En el tercer puesto de esta lista no puede faltar “El Rey del Bolero”, Javier Solís, quien con su muy especial estilo de cantar cubrió varios temas del autor, entre los que destacan: “La Media vuelta”, “El Camino de la noche”, “Llegando a ti”, “Retirada”, “El Peor de los caminos”, “Qué Bonito amor”, “Cuando vivas conmigo” y “Pa´todo el año”.

 

También trabajaron juntos no sólo en giras sino en películas como “Escuela para solteras”.

Solís sería junto con Lucha Villa el gran intérprete de Jiménez en la década de los 60.

 

4. Lucha Villa. La cantante originaria de Chihuahua fue una de las máximas ejecutantes del compositor e incluso también actuaron juntos en el filme “Me cansé de rogarle” producida y filmada en 1964.

 

Producto de su gran amistad con José Alfredo Jiménez, éste le compondría “Amanecí en tus brazos” el cual se convirtió rápidamente en un referente en sus presentaciones en vivo, además a partir de la grabación de su primera placa, “La Media vuelta” la llevaría a los cuernos de la luna  y a partir de ese momento grabaría también otros clásicos como “La Mano de Dios”, “Cuando nadie te quiera”, “La Enorme Distancia”, “No me amenaces”, “Despacito”, “Que se me acabe la vida”, “Llegando a ti” y “Retirada”.

 En 1979 grabaría un disco especial con canciones de José Alfredo Jiménez que no había registrado hasta ese entonces: “Alma de acero”, “Pa’ todo el año” y “Qué bonito amor”, entre otras.  

Soy melómana de corazón, básicamente fan de The Beatles y rocanrolera declarada, me apasiona la música de la época de los años 60. Me agrada leer literatura clásica y de fantasía y estudio Ciencias de la Comunicación.

Cinco canciones de José Alfredo Jiménez en películas de Pedro Infante.

,

Cuando hablamos de las películas de Pedro Infante tenemos que mencionar, sin duda alguna, la calidad y el éxito que en su momento alcanzaron en México y en algunos países de Centro y Sudamérica, éxito que aún siguen vigente en la actualidad. Los filmes del sinaloense van de un género a otro, pueden ser melodramas, tragicomedias y comedias en donde se demuestra el carisma y lo buen actor que resultaba ser el cantante. Pero además sus películas eran un excelente vehículo para promover sus canciones las cuales aún a la fecha muchos seguimos recordando y cantando.

Por alguna razón, la cual se tiene que estudiar a fondo, dentro de la llamada Época de Oro del Cine Mexicano, en la mayoría de las obras fílmicas los protagonistas muchas veces sin motivo alguno, dentro de la ficción, siempre encontraban un motivo para deleitarnos con su voz. Cabe destacar que a estas películas no podemos clasificarlas dentro del género musical porque no lo son. Simplemente el personaje se encontraba de manera fortuita con una guitarra, un mariachi o una orquesta y se ponía a cantar sin que ello afectara a la trama. De ahí que muchos intérpretes de música ranchera (y de otros estilos musicales) fueran las estrellas de dichas cintas. Nombres como el de Pedro Infante, Jorge Negrete, Javier Solís, Pedro Vargas y Lola Beltrán, entre muchos otros, llegaron a convertirse en figuras que atraían al público a las salas de exhibición.

En el caso de Pedro Infante, la mayoría de sus películas poseen momentos que se han convertido en objeto culto. Recordemos aquella escena de la cinta Ustedes los Ricos (Rodríguez, 1948) en donde el personaje de Pepe el Toro llora a su pequeño hijo que ha muerto a consecuencia de un incendio, provocado por una venganza. Pero así como existen estos momentos melodramáticos, también están esos que son plenamente musicales los cuales forman parte del folclore nacional y de muchas de nuestras referencias culturales.

Pedro Infante, dentro de su carrera musical, interpretó temas de compositores importantes tales como Chucho Monge, Cuco Sánchez, Tomás Méndez y Rubén Fuentes por mencionar algunos. Pero al hablar de todos estos autores a los que Infante les dio su voz, no podemos dejar pasar a José Alfredo Jiménez, un prolífico compositor y cantante, nacido en Dolores Hidalgo, Guanajuato, que se volvió una figura de la música tradicional mexicana y por supuesto también del séptimo arte, con temas famosos que en muchos casos hablan y  representan la idiosincrasia del mexicano. Pedro Infante fue interprete de varias de sus canciones las cuales también formaron parte de varios momentos musicales dentro de su filmografía y de ellos sólo tomaremos algunos ejemplos.

PALOMA QUERIDA.

Ahí Viene Martín Corona es una película dirigida por Miguel Zacarías, con fotografía de Gabriel Figueroa y exhibida en el año de 1952, la cual está basada en una radio serie que fue muy exitosa por aquella época. La cinta trata acerca de un joven temerario, de nombre Martín Corona (Pedro Infante) que es acompañado de su fiel “escudero” Piporro (Eulalio González) los cuales se encargan de ajusticiar a los malandrines del pueblo y sus alrededores por lo que son una especie de héroes locales. Un buen día llega una mujer procedente de España llamada Rosario Medina (Sara Montiel) a recibir una herencia de un tío fallecido y obviamente el personaje principal se enamorará de ella por lo que pasaran un sinfín de aventuras.

En un momento dentro del filme, unos caballeros apelan a la buena voz de Martín Corona y le recuerdan la promesa que hizo de llevarle serenata a unas damas, el personaje se niega pero al final acaba por llevarles gallo. Cabe destacar que entre el grupo que acompaña a Pedro Infante se encuentra el mismísimo autor de Paloma Querida, José Alfredo Jiménez; también hay que mencionar que él es quien escribió y cantó, dentro de la película, el tema Del Mero Norte corrido a Martín Corona.

ELLA.

El Gavilán Pollero dirigida por Rogelio A. González, con fotografía de Gabriel Figueroa del año 1951, nos presenta a una pareja de ladrones y estafadores que van de pueblo en pueblo cometiendo fechorías. José Inocencio (Pedro Infante) y Antonia (Lilia Prado) alias La Gela, un buen día debido a las constantes infidelidades por parte de él, ella decide vengarse y abandonarlo a su suerte. Al ir a buscarla se encontrará en su camino a otro pillo sinvergüenza, Luis Lepe (Antonio Badú), nacerá una amistad entre ellos y juntos viajaran a la Ciudad de México en busca de La Gela.

En esta comedia podemos ver el contraste entre la vida de la provincia y la de la ciudad, además del triangulo amoroso que se presentará. Hacía la parte final de la película observamos al personaje de Pedro Infante en una cantina, triste y borracho por la decepción de no poder  recuperar a su mujer (me cansé de rogarle, me cansé de decirle que yo sin ella de pena muero), pero veremos que la amistad con el personaje de Antonio Badú se mantendrá firme y todo ello acompañado con la canción Ella de José Alfredo Jiménez.

CAMINO DE GUANAJUATO.

Con la película La Vida No Vale Nada de 1955, dirigida por Rogelio A. González, Pedro Infante ganó un premio Ariel como mejor actor. En esta obra el cantante interpreta el papel de Pablo, un hombre que viaja de un lugar a otro huyendo de la responsabilidad. Un personaje borrachín que se niega a madurar y no soporta el que su vida vaya bien en algún momento. Al principio lo veremos tratando de estabilizare con una guapa viuda citadina (Rosario Granados) a la cual abandonará. Llegará a un poblado en donde conocerá a una prostituta (Magda Guzmán) a quien le promete sacarla de esa vida (y decepcionará también) por lo que retomará su antiguo trabajo de panadero. Regresará a su pueblo natal en donde su madre vive en la miseria y viajará a buscar a su adultero padre (Domingo Soler) quien se ha mudado a la costa con una joven mujer (Lilia Prado), sin faltar la tensión sexual que se presentará entre Infante y Prado.

El personaje de Pablo se emborracha (una vez más) en una cantina para buscar olvidar el acoso del cual ha sido victima por parte de la amante de su papá y canta Camino de Guanajuato, previo al desenlace de este culebrón melodramático.

SERENATA HUASTECA.

Cuidado con el Amor es una divertida comedia dirigida por Miguel Zacarías del año 1954. Aquí Pedro Infante interpreta a Salvador Allende un joven que decide irse de su  pueblo para buscar fortuna y diversión por lo que su padre le recomienda que encuentre a dos muchachos llamados Felipe Ochoa (Eulalio González “Piporro”) y Serafín Estrada (Oscar Pulido) para acompañarlo en sus andanzas. El trío pasará varias aventuras al buscar un tesoro en una casa de la que es propietaria la guapa Ana María (Elsa Aguirre) de quien se enamorará el personaje principal.

Serenata Huasteca de José Alfredo Jiménez se hace presente durante la escena de la kermés pueblerina en la cual Pedro Infante buscará darle picones (celos) a Elsa Aguirre que quiere comprometerse con un viejo médico. Una escena llena de festividad sin duda alguna.

UN DÍA NUBLADO.

Cuando una película tiene un éxito avasallador se filma su secuela, en el caso de las obras de Pedro Infante varías de sus películas tienen su segunda parte y hasta su tercera como en el caso de Pepe El Toro (Rodríguez, 1953).

El Enamorado (1952), es la continuación de Ahí Viene Martín Corona, con Miguel Zacarías nuevamente como director. En esta nueva historia Martín Corona (Pedro Infante) está casado con Rosario (Sara Montiel) a quien ha prometido ya no poner su vida en peligro y más cuando ellos tienen gemelos. En un escena a Rosario la invaden los celos hacia su esposo por ser el objeto del deseo y admiración de varias jóvenes mujeres (en donde podemos ver a Irma Dorantes entre ellas) que están presentes en una fiesta. La pareja pelea y Martín con una copas de más le lleva serenata para reconciliarse. En esta escena Pedro Infante canta dos temas, el segundo de ellos es Un Día Nublado de José Alfredo Jiménez (Ya mis canciones no son alegres, ya mis canciones tristeza son). Y con semejante canción la pareja termina nuevamente junta

Y como estos momentos musicales existen muchos mas en las películas de Pedro Infante, con canciones de otros autores, los cuales seguirán estando en nuestros recuerdos y gustos musicales.

Originario de la Ciudad de México, estudió la carrera de periodismo en el Centro Universitario de Periodismo en Arte, Radio y Televisión(PART). Se describe a si mismo como beatlero de alma y rockero de corazón.

Cielito lindo: El impacto musical que permanece.

Muchos son los temas que representan a México, todos ellos cargados de simbolismo y claro está interpretados por las mejores voces pero en el rango de los que se definen como un himno no puede faltar la mítica composición “Cielito lindo” de Quirino Mendoza y Cortés, originario de Xochimilco y la cual fue escrita en 1882, inspirado –se dice- por un lunar que su esposa, la maestra Catalina Martínez tenía cerca de la boca.

A raíz de su éxito e impacto nacional se han realizado diversas adaptaciones e incluso composiciones con el mismo título pero con variantes representativas de regiones como Veracruz o Tamaulipas. Es así como nacen “El Cielito lindo huasteco” de Elpidio Ramírez y “El Cielito costeño” de Nicanor Castillo.

El influjo de la creación de Quirino Mendoza ha dado como resultado que cantantes de la talla de Pedro Vargas, Pedro Infante, Plácido Domingo, Luis Aguilar, Tito Guízar, Ana Gabriel, Luciano Pavarotti, Luis Miguel, Aida Cuevas, Rocio Banquells, Lola Beltrán, la malagueña Marisol, Julio Iglesias, Alejandro y Vicente Fernández la hayan registrado en una grabación o que la introdujeran dentro de su repertorio.

Incluso entre lo más novedoso y curioso podemos citar que el mismo Carlos Gardel cantó en 1921 una versión adaptada por Emilio y Osvaldo Fresedo llamada “Cielito mío”, siendo esta una referencia característica de lo diversa y rica que puede ser la música, sirviendo al mismo tiempo para hermanar a las naciones con un solo tema.

También en 1991 el grupo de rock argentino Divididos fijó una versión extraordinaria en su disco “Acariciando lo Áspero”.

Así mismo el cineasta Robert Rodriguez formó un grupo de nombre  Chingon que ejecuta de forma bastante original algunos temas mexicanos como “La Malagueña” y el citado “Cielito lindo” con fusiones de guitarras acústicas y eléctricas ataviadas en un ambiente de folk latino. Estos cortes pueden disfrutarse en sus trabajos como “El Mariachi” y “Once upon a time in Mexico”

En tanto y como dato adicional es preciso decir que “Cielito Lindo” ha sido parte del soundtrack de películas mexicanas como “Los tres García” (1946) y “Gitana tenías que ser” (1953) ambas protagonizadas por Pedro Infante y también el tema le dio nombre a dos cintas una de 1936 y una más de 1957.

Aquí una de las mejores interpretaciones de “Cielito lindo” con Pedro Infante y la española Carmen Sevilla, extraída de “Gitana tenías que ser”.

Se dice que parte de su inspiración es española, por la comparación que hacen de sus versos con algunas rimas del escritor español Lope de Vega, pero esta referencia es más que nada de Andalucía por aquello de la Sierra Morena que durante mucho tiempo fue la frontera con Granada, aunque también se abunda que podría ser alusiva a la Sierra Morones en Zacatecas.

Otro dato importante arroja que el popular huapango genera hoy en día 15 mil pesos anuales de regalías a sus herederos.

Esto y mucho más se especula sobre el origen de “Cielito lindo”, pieza surgida a fines del siglo XIX y que por lo visto no tiene ningún ánimo de apagar su brillo, al contrario pareciese que cada día su fulgor es mayor.

 

Soy melómana de corazón, básicamente fan de The Beatles y rocanrolera declarada, me apasiona la música de la época de los años 60. Me agrada leer literatura clásica y de fantasía y estudio Ciencias de la Comunicación.

México lindo y querido: Su largo camino al éxito

México lindo y querido es considerada hoy por hoy  la canción mexicana del siglo XX, esto tras realizarse una encuesta pero no siempre fue así, desde su origen en los años 40 fue grabado en un par de ocasiones, la primera con el dueto Las Dos Rosas y otra con el trío Tariácuri, esto a mitad de los años 40, ambas versiones no trascendieron, dejando la tonada prácticamente en el olvido.

Fue escrito por el compositor Chucho Monge nacido en Morelia, Michoacán, creador de otros cortes emblemáticos como “Pobre Corazón” y “Cartas Marcadas”. En su caso “México lindo” que en si es su verdadero título tenía todo para llegar a la fama sin embargo algo no terminaba de convencer para su despegue definitivo. Se dice que el autor la compuso en 1921 cuando tenía 11 años y que su primer registro data de la primera mitad de la década de 1940.

En 1950 el ídolo Jorge Negrete interpretó la canción en la cinta “Siempre tuya” del director Emilio “Indio” Fernández y en la escena aparece con mariachi y le da un giro inesperado pero interesante al incluir un arreglo con huapango, a pesar de ello y siendo Negrete una de las figuras artísticas más importantes y admiradas del momento no pasó nada de nuevo con la famosa composición.

Pero los versos que prodigaban un enorme amor patriótico forjaron un sitio especial en el corazón del “Charro Cantor” que en 1951 la grabó en estudio acompañado del Mariachi Pulido, dejando así registrada la mejor interpretación que se haya hecho de ella. En tanto los productores de RCA Víctor no la consideraron una carta fuerte incluyéndola en el lado B del tema “El Rogón”, por lo que pasó sin pena ni gloria como las dos versiones anteriores, cuestión que parecía una especie de maldición.

No obstante el verdadero y muy merecido reconocimiento vendría el 7 de diciembre de 1953 cuando fueron entonados los acordes al aterrizar el avión que traía sus restos procedentes de Los Ángeles, donde había fallecido de un mal hepático dos días antes. Desde ese momento el tema considerado el segundo himno nacional mexicano sería todo un emblema no sólo de la música vernácula mexicana sino de la meteórica carrera del guanajuatense.

Sólo desde ese momento cobró verdadera vida e inmortalidad la canción e incluso sería como un epitafio para Jorge Negrete: “México lindo y querido, si muero lejos de ti, que digan que estoy dormido y que me traigan aquí”. Muy importante también destacar el sentimiento que volcó en ella, acompañado desde luego por su gran voz, distintivos ambos del sentir mexicano.

A partir de ese éxito póstumo muchos cantantes grabaron el corte y en muchos casos con verdadera calidad interpretativa como el caso de Vicente y Alejandro Fernández, Miguel Aceves Mejía o los propios nietos de Negrete, Rafael Jorge y Lorenzo e incluso el rockero Sergio Arau cubrió una versión muy a su estilo, sin embargo conocedores y amantes de la música coinciden en que la ejecución de Jorge Negrete es la de mayor atractivo, acogiéndola sobre todo por ser la que le dio fama al punto de ser considerada un baluarte de la historia musical de nuestro país.

Soy melómana de corazón, básicamente fan de The Beatles y rocanrolera declarada, me apasiona la música de la época de los años 60. Me agrada leer literatura clásica y de fantasía y estudio Ciencias de la Comunicación.