Got My Mind Set On You, el gran éxito de George Harrison de 1987.

Got My Mind Set On You, es una canción que viene incluida en el álbum Cloud Nine de 1987 y que regresó a George Harrison a los primeros lugares del popularidad. Conoce más de su historia.

 

Desde el 2011 hasta la fecha, se desempeña como asesor publicitario de diversas empresas y negocios. Actualmente tiene al aire su propio programa radial llamado B-Side: La otra cara de la música (la historia de los grandes cantantes y bandas de todos los tiempos); primero en Éxitos 89.7 FM y, desde el 2017, en Clásicos 100.5 FM, ambas emisoras ubicadas en Maracaibo, Venezuela.

De cuando la policía llegó a la casa de George

Soy una persona limpia y organizada. Guardo mis calcetines en
el cajón de los calcetines y mi mariguana en la caja de la mariguana.

George Harrison

El miércoles 12 de marzo de 1969, justo el día en que Paul McCartney se casó con Linda Eastman, fue el seleccionado por el Sargento Norman Pilcher de la Unidad de Narcóticos de Scotland Yard para llegar a la casa de George en Esher con una orden de cateo en busca de sustancias ilegales.

El oficial, pensando que George y Pattie estarían en la boda de Paul, llegó a la residencia de los Harrison en un gran operativo con 12 patrullas, 24 policías y dos perros entrenados para detectar droga.

A continuación, el reporte emitido por la Asociación de Prensa de Inglaterra unos días después.

Walton-on-Thames. Lunes 31 de marzo de 1969. El Beatle George Harrison y su esposa, la modelo de 24 años Pattie Boyd, se declararon culpables hoy de posesión ilegal de resina de cannabis.

Se presentaron en la Corte de Magistrados de Esher y Walton bajo el cargo de posesión de una cantidad de resina de cannabis sin la debida autorización. Varios policías se encontraban afuera de la corte cuando llegaron en su Mercedes blanco pero en la entrada sólo los esperaban una docena de adolescentes.

El Sr. Michael West, fiscal, dijo que ambos habían actuado de manera impecable. Su presencia en la corte obedeció a la ejecución de una orden de cateo en su residencia ubicada en Claremont Drive, Esher, a donde los oficiales llegaron a las 7:30 p.m. del 12 de marzo.

Harrison no se encontraba en casa pero su esposa habló con él por teléfono mientras los oficiales de policía estaban ahí. Un agente también habló con él notificándole de la orden de cateo y le preguntó si tenía drogas en su casa.

Harrison le contestó: “No, no hay nada ahí. Sólo están mis medicamentos arriba del refrigerador”. Su esposa le dijo a los agentes que no había drogas además de las que le habían sido prescritas. Sin embargo, para los policías presentes fue obvio que el matrimonio había hablado de drogas en su conversación telefónica dado que, en algún momento, la Sra. Harrison preguntó: “¿En qué parte de la sala?.

Unos minutos después los agentes encontraron una caja con resina de cannabis en su interior.

decuandolapolicia2Pattie Harrison cooperó sin condiciones y no obstruyó la labor policiaca cuando se le notificó que se llevaría a cabo un cateo en toda la residencia. Le mostró a los policías unas píldoras que le habían sido recetadas pero después le fueron encontrados cuatro granos de resina de cannabis en su bolso de mano. Dijo que esa bolsa se la habían dejado en su coche. Además, dos pipas artesanales de metal para fumar cannabis fueron encontradas en un gabinete.

Fue entonces que la Sra. Harrison le confirmó a la policía la existencia de drogas en la sala de la residencia y aceptó que eran las que había mencionado durante su conversación telefónica con su esposo.

La droga mencionada constaba de 217 granos de cannabis y 228 granos de cannabis herbal así como 36 granos adicionales encontrados en otro cuarto. También se encontraron rastros de la droga en un enrollador de cigarros.

Un perro policía entrenado para oler drogas guió a los policías a encontrar otros 304 granos en un mueble dentro de la recámara.

Durante la audiencia, Sr. West, fiscal, le dijo a los magistrados: “No es frecuente encontrar esta cantidad de droga. Estamos hablando de aproximadamente 570 granos que podían procesarse en una gran cantidad de cigarrillos. Sería un error pensar que los acusados tenían la intención de venderlos y resulta claro, por la evidencia, que esta droga es para consumo personal y su uso privado”.

El fiscal preguntó entonces si era necesario presentar como testigos a los agentes que habían cateado la residencia de los Harrison. El abogado de la pareja, el Sr. Martin Poulden, señaló que no era necesario. Agregó que cuando la policía llegó, la Sra. Harrison se encontraba sola en la casa. “No es sorprendente que con la llegada sorpresiva de la policía y dos perros, la Sra. Harrison entró en shock y esto explica por qué no cooperó desde el principio. Su esposo le indicó vía telefónica que le diera a la policía lo que quería. Después del shock inicial, la Sra. Harrison no intentó ocultar nada y la policía se movió libremente dentro de la residencia sin obstrucción”.

El abogado de los Harrison agregó: “La droga encontrada en su bolso de mano, tal como ella dijo, le fue dada por un extraño en Chelsea. La pipa fue un regalo de un conocido en San Francisco. Pero fue un regalo inconveniente para ellos ya que no sabían que contenía rastros de cannabis. Además, la Sra. Harrison no intentó ocultar la caja blanca que contenía cannabis y que se encontraba en la mesa de la sala. Asimismo, la policía no mostró interés en los muchos artículos orientales que se encuentran en la casa. Encontraron ornamentos que son inofensivos y que enfatizan el interés del Sr. Harrison en el yoga”.

Sobre las drogas encontradas en el cajón de un mueble dentro de su recámara, el Sr. Poulden señaló: “El matrimonio no puede explicar este hallazgo. No saben, hasta el día de hoy, nada al respecto. Esta gran cantidad de cannabis que fue encontrada no indica que su residencia es un lugar de corrupción y degeneración. Ni siquiera es posible acusarlos de adicción”.

“Este caso puede afectar los viajes del Sr. Harrison en el futuro, particularmente aquellos a los Estados Unidos. Esto significaría un gran problema para él y para la Gran Bretaña ya que The Beatles siempre son requeridos para representar al país en el extranjero”.

El abogado de los Harrison concluyó con la siguiente delcaración: “Además, debe de tenerse en cuenta de que, gracias a la gran hospitalidad mostrada por la Sra. Harrison, cuando el Sr. Harrison llegó a su domicilio encontró a los agentes de la policía viendo televisión y escuchando discos de The Beatles. Ella fue una gran anfitriona”.

Después de las palabras de la defensa, los magistrados de la corte se retiraron durante un periodo de 15 minutos a deliberar. A su regreso, el Magistrado Supremo Eric Causton sentenció a George y a su esposa a pagar una multa de 250 libras por persona y 10 guineas por costos administrativos.

Al salir de la corte, George Harrison le dijo a la prensa: “Esperemos que la policía ya no se meta con The Beatles”.”


A pesar de haberse declarado culpable de posesión, George mantuvo siempre que la droga encontrada en un cajón del mueble de su recámara había sido plantada.

decuandolapolicia3El Sargento Norman Pilcher se volvió famoso por llevar a cabo operativos en contra de las estrellas de la Gran Bretaña durante la década de los 1960. Entre sus logros policiacos se encontraron los arrestos por posesión de drogas de Keith Richards, Donovan, Mick Jagger y Marianne Faithfull así como el de John y Yoko en octubre de 1968.

Muchas celebridades, aprovechando la difusión que tenían, se quejaron de que éste sólo llevaba a cabo operativos para ganar notoriedad en los periódicos nacionales al tiempo que plantaba drogas en los hogares de sus objetivos para después arrestarlos y acusarlos de posesión de sustancias ilegales.

Y al final, todo cae por su propio peso. El 8 de noviembre de 1972, Norman Pilcher fue acusado de conspiración para pervertir el curso de la justicia después de que se le comprobó perjuicio. Renunció a la policía antes de que su caso fuera juzgado y huyó a Australia pero fue arrestado a su llegada a la ciudad de Fremantle y extraditado a la Gran Bretaña.

El 6 de septiembre de ese año fue sentenciado a cuatro años de prisión. El Juez Melford Stevenson, a cargo de su juicio, cerró el caso con las siguientes palabras: “Usted envenenó el pozo de la justicia”.

Norman Pilcher no abandonó Inglaterra al salir de la cárcel. Se mudó a Kent y murió en junio de 2011 en Sussex.

Muchos beatleros piensan que el Sargento Norman Pilcher fue inmortalizado por John en su canción I Am The Walrus en la línea “Semolina Pilchard, climbing up the Eiffel Tower” en donde, aparentemente, desató su ira al ridiculizarlo por decir que estaba escalando este monumento en París. Sin embargo, esto es poco probable; la canción fue compuesta en 1967, un año antes de que Pilcher irrumpiera en el departamento en el cual vivían John y Yoko y no existen referencias oficiales de que así fuera.

Como sea, más le hubiera valido escalar la Torre Eiffel que enfrentar el desprestigio en su corporación.


Titular de El Círculo Beatle.

Beatlera, podcastera, desarrolladora web, locutora, autora y otras maravillas… Embajadora global de la Beatlemanía por The Beatles Story.

My Sweet Lord, el juicio

Antecedentes

En febrero de 1969, John y Yoko se reunieron con un empresario neoyorquino famoso por su hostilidad y por conseguir grandes resultados al negociar con la rudeza que fuera requerida: Allen Klein. Y aunque éste había terminado su contrato de representación con The Rolling Stones de una manera no grata, John le pidió que representara a The Beatles.

A Paul el asunto no le hizo ninguna gracia dado que su tirada era que su suegro Lee Eastman fuera el encargado de los manejos de la banda. Y por mucho que dijo, renegó, pataleó y trató de explicar, George, Ringo y John terminaron firmando el contrato de representación con Klein.

Paul se negó a hacerlo y, con esto, añadió una razón más a las muchas que explican el por qué The Beatles se separaron. Para finales de año, la banda era un recuerdo compartido entre cuatro artistas que se preparaban para iniciar, de la mejor manera posible, una carrera solista.

El 1 de diciembre de 1969, George, Ringo y sus esposas fueron invitados por Eric Clapton al concierto del matrimonio de artistas estadounidenses de country Delaney & Bonnie Bramlett en el Royal Albert Hall de Londres. Con este concierto, la pareja iniciaba con un grupo de amigos artistas una gira por Inglaterra y Escandinavia bajo el nombre Delaney & Bonnie and Friends, el cual incluía a Clapton y al que George fue invitado a unirse. Sin pensarlo mucho, éste aceptó: un nuevo grupo, una gira y nada que le recordara a The Beatles parecía ser lo ideal para ese momento.

El origen de la canción

George se adaptó bastante bien a la naturaleza no formal de la gira. Pasaba la mayor parte del tiempo en el autobús que los transportaba decidiendo qué canciones tocaría en la siguiente presentación. Su repertorio consistía en canciones de rock and roll, usualmente de Carl Perkins, y aunque Delaney le permitía tocar lo que deseaba, nunca expresó deseo alguno de tocar una canción de The Beatles.

msl01No olvidaba lo mal que la había pasado en The Beatles. Trabajar con una pareja de compositores del nivel de Lennon y McCartney si bien le había dado fama mundial también había detenido su desarrollo propio como compositor.

Ninguno había considerado formalmente sus composiciones y Paul, en particular, se tomaba muy en serio el dirigir la manera y forma de interpretar de George sin darle libertad musical total.

Eso, sin hablar de asuntos monetarios; mientras John y Paul se quedaban, cada uno con un 40% a 45% de las regalías generadas por sus discos, George no pasaba del 4%. La distancia entre los dos compositores oficiales de la banda y George y Ringo era, en todos los sentidos, abismal. Y mientras Ringo aceptaba la situación con tranquilidad y viendo la parte positiva de ser un Beatle, George desarrolló un rencor en contra de ambos que no cedió con el paso del tiempo.

Para cuando el grupo llegó a Estocolmo, la confianza ya se había generado. Una noche, después de la presentación del grupo mientras Delaney se relajaba en compañía de su esposa y Rita Coolidge, George se le acercó para preguntarle sobre su inspiración para componer canciones religiosas. Harrison se había adentrado al hinduismo de forma plena y tenía en mente incluir su religión en su primer disco como artista solista. Delaney, amigable, le explicó que, para componer, buscaba inspiración en sus sentimientos hacia Dios. Para ser más explícito, tomó su guitarra acústica y empezó a tocar las notas de una canción que había estado de moda unos años antes mientras entonaba las siguientes palabras: “Solo quiero estar contigo, mi dulce Señor, oh mi Señor”. Y agregó: “Es sólo un ejemplo”.

Cómo sorprender al mundo y a tus ex-compañeros de banda

Del álbum All Things Must Pass, la canción que más destacó y tuvo un recibimiento mundial inesperado fue el sencillo My Sweet Lord que salió al mercado el 23 de noviembre de 1970 en EU y el 15 de enero en el Reino Unido, teniendo a las canciones Isn’t It A Pity y What Is Life como Lado B.

My Sweet Lord es una canción de alabanza a Vishnu, el dios hindú primordial que incluye cánticos alabando a Krishna. George compuso esta canción originalmente para Billy Preston y ésta se encuentra en el número 460 de las mejores canciones de todos los tiempos de acuerdo a la Revista Rolling Stone.

Duró 4 semanas en el número 1 del Billboard Hot (EU) y 5 semanas en el número 1 de las listas de popularidad del Reino Unido.

Y también hizo que el mundo volteara sus ojos a un tercer Beatle que nunca había destacado demasiado…

Un golpe de realidad en el mundo post-Beatles

El 10 de febrero de 1971, la disquera Bright Tunes Music Corp. presentó una demanda en contra de George Harrison por plagio musical debido a la gran similitud que existe entre las canciones He’s So Fine, interpretada por The Chiffons en 1962, y My Sweet Lord después de que ésta última llevaba 14 semanas en las listas de popularidad.

La demanda se ingresó en la Corte del Distrito Sur de Nueva York en contra de Harrisongs Music, LTD (la compañía inglesa de George), Harrisongs Music Inc. (la estadounidense), Apple Records Inc. y Broadcast Music. Aquí la canción:

Que sirva de algo el representante, ¿no? Para eso se le paga…

Apenas se recibió la demanda, Allen Klein, representante de George, se reunió con Seymour Barash, presidente y accionista mayoritario de Bright Tunes para tratar de resolver la disputa. Para impresionarlo un poco con la imagen de un Beatle, Klein le dijo que George estaba dispuesto a comprar el catálogo completo de Bright Tunes.

Barash no solo no se impresionó sino le propuso a Klein compartir el 50% de las regalías de My Sweet Lord y dividir equitativamente las millonarias ganancias que la canción seguía generando. Como nadie cedió, ambas partes se prepararon para enfrentar el juicio. Por su parte, George contrató al despacho de abogados Hardee, Barovick, Knoecky & Braun representado por los abogados Joseph J. Santora, Robert B. McKay y Michael Peristein de Nueva York así como al musicólogo Harold Barrow.

Y justo cuando George y su equipo estaban listos para defender a capa y espada este triunfo mundial, el juicio se pospuso debido a que Bright Tunes, inesperadamente, se declaró en bancarrota.

Cinco años pasaron para que el juicio pudiera llevarse a cabo. A lo largo de estos, George dio por terminado el contrato de representación de Klein (al igual que John y Ringo) y todavía a finales de 1975 se acercó a Bright Tunes para ofrecerles 148,000 dólares, monto que representaba el 40% de los derechos de My Sweet Lord en Estados Unidos. El representante legal de la disquera, consciente de la precaria economía de ésta al estar resurgiendo en el mercado, calificó la oferta como “buena” pero, sorprendentemente, no volvió a contactar a George.

¿Y cómo se llevaban los juicios por plagio musical en EU durante los 70?

El procedimiento en juicios de este tipo se dividía en dos: en una primera fase se determinaba si existía culpabilidad del señalado como plagiario. De ser así, en la segunda fase el juez determinaba el monto a cubrir como indemnización para el demandante.

La primera fase del juicio por plagio de la canción My Sweet Lord se llevó a cabo en la Corte del Distrito Sur de Nueva York del 23 al 25 de febrero de 1976. En ésta, el abogado de Bright Tunes hizo notar que ambas canciones coincidían en ciertas secuencias de notas a las cuales llamó Motivo A y Motivo B.

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El Motivo A de My Sweet Lord consistía en tres repeticiones de las notas sol – mi – re. Por su parte, el Motivo A de He’s So Fine consistía en 4 repeticiones de las mismas notas.

MOTIVO A – My Sweet Lord

MOTIVO A – He’s So Fine

Sin embargo, en el Motivo B había un ligero cambio. Mientras que el de My Sweet Lord consistía de 4 repeticiones consecutivas de las notas sol – la – do – la – do, en el Motivo B de He’s So Fine se insertaba una nota de gracia en la segunda repetición de 4 consecutivas haciendo que el acorde quedara de la siguiente forma: sol – la – do – la – re – do.

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MOTIVO B – My Sweet Lord

MOTIVO B – He’s So Fine

Los expertos presentados por ambas partes estuvieron de acuerdo que no era común que las mismas secuencias de notas se encontraran en dos canciones diferentes y, aunque el musicólogo Harold Barrow hizo énfasis en que el juez debería notar más las diferencias entre ambas canciones que las similitudes, la duda razonable se hizo presente en la corte.

Y se hubieran salido con la suya… ¡seguro que sí! Sin embargo y lamentablemente para George, su antiguo amigo Delaney Bramlett reapareció en su vida y de la peor forma: convocando a una conferencia de prensa en donde narró la manera en la que le había enseñado a George a componer canciones religiosas. Y no, no se lo dijo a la prensa pero por supuesto que estaba más que enojado por no ver su crédito impreso en el álbum All Things Must Pass, una pequeña omisión que valía miles y miles de dólares.

Dado lo anterior, el Juez Richard Owen declaró plagio inconsciente por parte de George Harrison y sentenció que se abriría la segunda fase del juicio con el fin de definir el valor de los daños. También rechazó una apelación a la sentencia por parte de George.

¿Cuánto se debe aquí?

msl04La segunda fase del juicio inició el 8 de noviembre de 1976.

Para determinar las ganancias de la canción My Sweet Lord en cinco años, la corte se basó en las cuatro fuentes principales de ganancias para las composiciones musicales de esa época:

  1. Derechos de autor mecánicos
  2. Derechos de autor por interpretación
  3. Venta de partituras
  4. Ganancias de Apple Records, Inc.

Dos de éstas eran fáciles de calcular ya que eran registros contables. Los derechos de autor por interpretación (el “sueldo” que George se asignó por cantar la canción) ascendían a $359,794 dólares. Por su lado, la venta de partituras en cinco años registró ganancias por $67,675.

Los derechos de autor mecánicos y las ganancias de Apple se tuvieron que calcular con base en el número de tiempo aire (de radio) en Estados Unidos que se le dio a cada canción del álbum All Things Must Pass, recibiendo My Sweet Lord un 70% de transmisiones de las 22 canciones que integraron el álbum. Con ese porcentaje, el Juez Owen sólo tuvo que pedir las declaraciones fiscales de la Apple Records y sacar un total para cada fuente: $649,601 de derechos de autor mecánicos y $1,077,958 por las ganancias de Apple. Con estas dos cifras, el total generado por My Sweet Lord en 5 años ascendió a $2,155,028 dólares. Ahí nada más…

Para concluir, el juez Owen señaló que existían otros factores que afectaban el caso y que debían tomarse en cuenta: George Harrison era un artista internacionalmente reconocido que había producido una nueva letra para una melodía que había resurgido gracias al plagio inconsciente y que también estaba generando regalías para Bright Tunes.

Dando el beneficio de reconocer que, en cuestión de creaciones artísticas es muy difícil hacer una medición precisa sobre las ganancias, el Juez Owen dictó su sentencia: 3/4 partes del éxito de My Sweet Lord se debían a que la melodía había sido plagiada y el cuarto restante del éxito había sido debido al nombre de Harrison y la nueva letra de la melodía.

El juicio se dio por concluido cuando a George se le ordenó pagar $1,599,987 de las ganancias de My Sweet Lord a Bright Tunes.

Sorpresas te da la vida

msl05Puesto para cumplir con lo ordenado por la corte, George se dispuso a saldar su deuda encontrándose con que el catálogo de Bright Tunes ya le pertenecía a otro viejo conocido: Allen Klein.

Nada tonto Mr. Klein, al ver que su contrato de representación no había sido renovado, había adquirido los derechos de He’s So Fine en 587 mil dólares sabiendo que ésta sería la mejor inversión de su vida.

Furioso y entendiendo por qué el representante de Bright Tunes jamás lo había buscado a finales de 1975, George apeló la sentencia del juez Owen al tiempo que demandó a Klein por abuso de confianza.

Dos juicios más tuvieron que llevarse a cabo para que, finalmente, en 1990 la Corte Federal del Estado de Nueva York otorgara autorización a George de adquirir de ABKCO (la compañía de Klein) todos los derechos en Estados Unidos y el Reino Unido de la canción He’s So Fine por la cantidad de $270,000 US (ABKCO Music Inc. vs. Harrisongs Music, Ltd. Caso número 722 F.2d988, 221 USPQ 490).

Y así fue como George terminó quedándose con dos canciones: la primera canción religiosa en el mundo que fue aceptada por personas de todos los credos como un canto a una deidad superior y… la original.

Reflexiones rápidas de la autora de este texto

  • Me lo han preguntado muchas veces. Contesto aquí públicamente: sí, creo que George fue muy ingenuo al creer que nadie se daría cuenta del plagio. Habiendo sido parte de la burbuja de poder, dinero y status llamado The Beatles, por supuesto que, en su inocencia y falta de pericia como artista solista, no veía mal el tomar creaciones ajenas para formar las propias y más si había sido una sugerencia de alguien a quien consideraba amigo en ese momento.
  • ¿Mi opinión personal del veredicto del juez Owen? Asignarle tres cuartas partes de las ganancias de My Sweet Lord al nuevo dueño de He’s So Fine fue demasiado; el nombre Harrison pesaba ya mucho (como ahora) y sin su voz la canción original hubiera quedado en el olvido desde el año en que salió al mercado (1962). Un 50% máximo hubiera sido lo correcto (esto, queridos lectores, salvo su mejor opinión).
  • Sirva este texto para recordarle a los Beatlefans extremistas que Lennon, McCartney, Starkey y Harrison son/eran seres humanos como cualquiera de nosotros: con defectos, virtudes, aciertos y ¡errores garrafales! Ojo: no fueron dioses, no fueron perfectos y no siempre le atinaron a las decisiones correctas y entender esto trae como consecuencia natural una mayor admiración hacia su legado musical.
  • Si dos millones de dólares suenan a muchísimo dinero a estas alturas del Siglo XXI, en la década de los 1970 es ¡un mundo completo! ¿UNA sola canción beatlera generando esa cantidad y en sólo cinco años? Confirmo lo que siempre he pregonado: el Pastel Beatle reditúa y a lo grande.
  • Éste es el resumen de la primera conferencia que impartí a partir de mi ingreso a la beatlemanía mexicana, en 2003. ¿Quieres escucharla completa acompañada de un grupo musical profesional tributo a The Beatles que interprete éstas y más canciones de Harrison relacionadas con el juicio a MSL? Búscame.
  • ¿Eres músico profesional y me detectaste algún error cuando expliqué los Motivos A y B que se manejaron durante el primer juicio a MSL? Ponme en los comentarios tu punto de vista, te lo agradeceré y mejoraré mi explicación de esa parte de mi conferencia.

Titular de El Círculo Beatle.

Beatlera, podcastera, desarrolladora web, locutora, autora y otras maravillas… Embajadora global de la Beatlemanía por The Beatles Story.

Cloud Nine, la entrevista

Coproducido por George y Jeff Lynne, el álbum Cloud Nine salió al mercado el 11 de noviembre de 1987. Fue el primer álbum de George después de cinco años de silencio posterior al fracaso en ventas del previo: Gone Troppo.

En adelanto a éste, el sencillo Got My Mind Set On You con Lay His Head como Lado B, debutó el 12 de octubre de 1987. Got My Mind Set On You había sido originalmente grabada por James Ray en 1962 y Lay His Head había sido removida del álbum Somewhere In England a petición de los ejecutivos de la disquera Warner Bros., quienes no la consideraban muy buena.

Grabado en el estudio FPSHOT (Friar Park Studio, Henley-on-Thames, el hogar de George), originalmente incluía diecisiete canciones de las cuales George y Lynne seleccionaron once: Cloud 9, That’s What It Takes, Fish In The Sand, Just For Today, This Is Love y When We Was Fab en el Lado A y Devil’s Radio Someplace Else, Wreck Of The Hesperus, Breath Away From Heaven y Got My Mind Set On You en el B.

Interesante el detalle de que el título del álbum usa letras mientras que la canción homónima que encabeza el Lado A va con número.

La grabación incluyó el talento de George, Jeff Lynne, Eric Clapton, Elton John, Gary Wright, Jim Horn, Jim Keltner, Ringo Starr, Ray Cooper y Bobby Kok (en el cello) y, para su promoción, se realizaron dos videos.

Además, grabó una entrevista de 37 minutos en las oficinas de Warner Brothers en California y viajó a Toronto para una adicional de 15 minutos.

A continuación, la traducción de la misma.

Traducción: Tere Chacón.PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

Pregunta: Has comentado que no estás realmente encantado con la música de hoy y que el espíritu no parece estar presente como lo estaba en años anteriores. Cuando te estabas preparando para grabar Cloud Nine, ¿qué hiciste para evitar eso?

George: Bueno, de inicio decidí no usar cajas de percusiones ni teclados midi porque la mayoría de la música actual los usa. Quería hacer discos como en el pasado, básicamente, y hacer las cosas un poco más humanas

Pregunta: George, ¿cómo se conocieron tú y Jeff Lynne y cómo llegaron a trabajar juntos en este proyecto?

George: Pensé que sería un buen productor para mí y Dave Edmunds, que fue mi vecino, había trabajado con él antes así que le pregunté que si en algún momento veía a Jeff, le dijera que me gustaría conocerlo. Esto fue por 1985. Así que vino, cenamos juntos y nos mantuvimos en contacto y a finales de 1986 le dije: “Bueno, grabaré un disco pronto, ¿quieres hacerlo?”.

Pregunta: ¿Estabas familiarizado con su trabajo con la Electric Light Orchestra?

George: Sí, eso era lo que quería y por eso lo conocí. Pensé que sería perfecto para mí y lo fue.

Pregunta: George, soñé anoche que tú y todos los que participaron en tu nuevo disco decidían salir de gira. ¿Crees que mi sueño pueda volverse realidad?

George: Posiblemente. Sin embargo, no me gusta ser la estrella del show. No me importaría ser parte del espectáculo tocando algunas de mis canciones pero no me gustaría la responsabilidad de estar ahí sólo. Si hago algo tendría que ser pronto porque, de otra manera, subiría al escenario con muletas o algo.

Pregunta: Dijiste que no querías hacer un video con mucha producción, pero el video de Got My Mind Set On You fue, según yo, hilarante. Me pregunto cuánto de tu sentido del humor fue parte de él y, además, si aceptas más ahora la posibilidad de hacer más videos.

George: ¿Hablas del video en donde hice la pirueta inversa? Bueno, mi humor es tal que debo de tener algo chistoso sucediendo a mi alrededor para que yo pueda mantenerme inexpresivo ya que realmente no puedo actuar. Creo que eso funciona muy bien para mí. El director fue un tipo llamado Gary Weiss que, por cierto, dirigió a The Rutles así que es alguien muy divertido también. Pensó en montar un ambiente sencillo como ese cuarto y hacer que todo se moviera para que yo pudiera cantar muy serio y que lo demás fuera el chiste.

Pregunta: ¿Qué te dio la idea para hacer el video de When We Was Fab?

George: Básicamente pensé que sería agradable componer una canción con el sonido del periodo de 1967 a 1968. Fue un capricho, realmente. Especialmente porque en ese momento estaba con Jeff Lynne en Australia y se cómo le gusta a él todas esas cosas antiguas así que empecé a escribirla. No tenía letra en ese momento y tentativamente la llamé Aussie Fab porque era una memoria de los Fab y fue escrita en Australia. Así que meramente fue un viaje hacia mis recuerdos.

Pregunta: Leí que tu canción Just For Today salió de una vez que viste un folleto de Alcohólicos Anónimos, lo cual es una manera diferente de componer una canción, ¿fue así?

George: Bueno, si estás inspirado para componer, cualquier cosa puede funcionar. Tenía a estos tres amigos que acudían a Alcohólicos Anónimos en mi casa una noche de 1983 y uno de ellos me enseñó un folleto titulado “Just For Today”. Parecía tan buena idea el intentar vivir a lo largo de este día únicamente. Digo, no sólo funciona para el alcoholismo sino que es bueno que todos recuerden que sólo podemos vivir el día de hoy y que lo único que existe es el ahora. El pasado se fue y no sabemos qué será en el futuro. Es como una extensión de la idea de “estar aquí ahora”. Pensé que podía ser una buena canción así que la compuse. Pero pienso que también es bueno para los alcohólicos anónimos. Tal vez podríamos convertirla en un comercial para televisión.

Pregunta: George, en algún momento consideraste titular tu álbum más reciente Fab y después lo cambiaste a Cloud Nine. ¿Por qué?

George: Si conoces las connotaciones del pasado, de los sesenta y los Fab Four y todas esas cosas, entonces es una buena broma. Pero si no sabes de eso, suena un poco pretensioso. También, cuando vi la fotografía de la portada del álbum conmigo y todas esas nubes, se veía más como Cloud Nine.

Pregunta: Ahora que eres un artista solista, ¿qué tan diferente es para ti?

George: Bueno, es totalmente diferente. En esos días éramos cuatro. Sólo íbamos al estudio y hacíamos discos, salíamos de gira, después regresábamos al estudio y hacíamos más discos. Eso era todo, realmente. Actualmente es una industria grande y todo debe de estar coordinado. Con The Beatles, alrededor de 1964, teníamos que sacar los discos al mercado y la gente corría a comprarlos. Ya no es así. Tienes que trabajar con las disqueras y coordinar los lanzamientos y hacer mucho trabajo de promoción. Estoy solo ahora cuando en el pasado tenía otros tres sabelotodo conmigo haciendo bromas.

Pregunta: ¿Extrañas eso?

George: Extraño esa parte, sí. Nos divertíamos en las conferencias de prensa. Eran divertidas porque siempre había alguien con alguna ocurrencia. Admito que extraño esa parte de los Fab Four.

Pregunta: George, ¿la gente te trata actualmente como una especie de icono religioso?

George: No, no realmente. Pienso que la gente me ofrece respeto lo cual es agradable.

Pregunta: En los últimos dos años parecía que tenías algunas reservas sobre involucrarte demasiado en el negocio de las disqueras.

George: Sí, me cansó un poco alrededor de 1980. Sentí que no tenía sentido. La manera en la que la música era manejada me hacía sentir ajeno. Pensé: “Bueno, tengo muchas otras cosas que hacer así que bien puedo descansar de esto”. Actualmente, nunca considero que estaré en el mercado con este disco y la gente lo puede no comprar o lo que sea. Ni siquiera pienso en eso. Lo que quiero decir es que si tienes un fracaso, es un fracaso. Pienso que sólo tienes que hacer algo que disfrutes y ver qué pasa. Y he tenido suficiente éxito en mi vida; si lo nuevo fracasa, está bien.

Pregunta: ¿Qué es más difícil, ser un Beatle o un ex-Beatle?

George: Creo que ser uno era mucho más difícil. Lo que quiero decir es que fue divertido por mucho tiempo pero había demasiada presión sobre nosotros. Se volvió realmente cansado y fue bueno, en alguna forma, disipar esa energía que existía estando los cuatro juntos. Tú sabes, déjalo ir para que pudiéramos tener un atisbo de una vida. De otra manera hubiera sido la locura continuamente.

Pregunta: ¿Ha cambiado tu actitud sobre la música actual?

George: Sí. Creo que la razón principal del problema era la recesión. Pasé por todo tipo de negocios, por el radio, la industria de la música y la gente no parecía saber lo que estaba pasando. Se sentían confundidos en relación a lo que se suponía que era bueno. Creo que perdieron la dirección y yo, simplemente, no quería ser parte de eso. Tal vez el único cambio fue yo cambié y sentí que sería divertido hacer un álbum y ver qué pasa.

Pregunta: ¿Escuchas algo actualmente que te gusta, cualquier artista que capture tu imaginación?

George: Bob Dylan. Escucho pero, desafortunadamente, no mucha música pop o de la lista de los cuarenta más populares. Mi música favorita en este momento es este coro búlgaro que se llama “Las Voces Misteriosas de Bulgaria” y tienen las voces más brillantes; es muy hermoso.

Pregunta: ¿Cómo te involucraste inicialmente con Monty Python?

George: Había sido amigo de ellos durante mucho tiempo y cuando estaban empezando The Life Of Brian, la compañía fílmica se deslindó justo cuando empezaban la preproducción. Un amigo me preguntó si podía pensar en cualquier forma de ayudarlos. Le pregunté a mi representante, lo pensó durante varios días y después me dijo: “Sí, ok, seremos los productores”. Así que le pedimos dinero prestado al banco y formamos HandMade Films. Lo hice porque quería ver la película, no soportaba la idea de que nunca se realizara.

Pregunta: ¿Me puedes decir cómo es un día típico en la vida de George Harrison?

R: Siempre es diferente. Durante la semana pasada me levantaba, iba a caminar en mi jardín, comía un plato de hojuelas de avena Scott’s y después me iba al estudio de grabación. Salía a cenar, terminaba lo que estaba haciendo y me iba a dormir. Ese tipo de cosas. O me levantaba e iba a la oficina de Londres. Cosas variadas. No hay realmente un día típico. ¡Puedo subirme al Concorde y volar a Nueva York!

Pregunta: Paul McCartney actualmente está trabajando con Elvis Costello. Cuando escuché la notica me sentí muy sorprendido y pensé: “qué combinación, tener la inteligencia de Costello con un gran compositor de música pop como McCartney”. ¿Crees que Paul se sentía un poco estancado y buscaba a alguien, me atrevo a decir, que trabajara de manera similar a John Lennon?

George: Yo no diría que Elvis Costello sea como John Lennon. Personalmente no pienso que se le acerque ni remotamente. Quiero decir, Elvis Costello es bueno pero…

Pregunta: Quise decir que es un compositor muy considerado.

George: Bueno, ¡usa lentes! Pero pienso que Paul definitivamente estaba estancado, en un “Rutle”. Y sí, pienso que está bien. Paul debería trabajar con diferentes personas y, esperamos, encontrar a alguien que le diga las cosas porque la mayor parte de las personas que trabajan con Paul tienen miedo de decirle las cosas. Y pienso que eso no está bien. Necesitas tener a alguien con el cual puedas trabajar que te diga que no estás bien cuando no estás bien. De otra manera, no ayuda en nada. Así que esperaré a oír lo que hagan juntos. Puede ser bueno, no lo se.

Pregunta: Eso nos lleva a la pregunta inevitable. Leí algo hace un par de semanas en donde dijiste que había una posibilidad de que tú, Paul y Ringo hagan algo juntos.

George: Sí, bueno, Paul nos lo ha pedido. Sugirió la oportunidad de que él y yo compusiéramos algo juntos y es chistoso porque sólo he estado como treinta años en la vida de Paul y ahora quiere escribir conmigo. Pero pienso que sería interesante hacerlo alguna vez. En los últimos años le he dicho claramente lo que pienso. Cuando he sentido algo, como Broad Street, de la cual pensé que era un error muy grande. No hacer la película porque la disfruté sino la idea de tratar de escribir y hacer todo tú mismo. Ese es un error. Creo que la única barrera actual entre nosotros es nuestros signos astrológicos. En cierto momento nos llevamos muy bien y el resto del tiempo encuentro que no tengo nada en común con él.

Pregunta: ¿Te sorprende eso después de todos esos años juntos?

George: Bueno, creo que si tienes una relación con alguien tiene que haber confianza mutua y para tenerla hay que poder hablarse directamente. El problema con Paul es que en un momento dice una cosa siendo encantador y en el siguiente momento, ya sabes, se pone todo intransigente. Sin embargo, todos pasamos por eso, lo bueno y lo malo, pero creo que para este momento ambos debemos encontrar algo en el centro. De todas maneras, está mejorando. Broad Street, creo, le bajó la arrogancia un poco… va a estar bien.

Pregunta: ¿Y qué piensas del pop de conciencia social?

George: No lo he escuchado aún.

Pregunta: Como Live Aid…

George: Ah, sí, todo eso es bueno. Me gusta todo eso. A veces pienso que es una vergüenza que quede en los músicos el salvar al mundo. Los políticos deberían meter las manos en esto ocasionalmente.

Pregunta: ¿Podrías hablarnos de tu hijo Dhani? ¿Es un músico incipiente?

George: ¡Sí! Tiene nueve años y medio y muy buen oído para la música. Disfruta todo tipo de música, desde Mozart a Ravi Shankar a Little Richard y Chuck Berry. Toca un poco el piano y pienso que será bueno. No estoy diciendo lo que será en la vida pero tiene una buena habilidad musical para su edad.

Pregunta: ¿Entiende que su padre fue un Beatle?

George: Ahora sí. No puedes prender la televisión sin ver algo relacionado con The Beatles, ¿o no? Como le decía a alguien hace rato, los niños se inician en The Beatles a través de la película antigua Yellow Submarine. En un principio me propuse no decirle nada de The Beatles pero para el momento que cumplió cinco años quería saber cómo se tocaba el piano de “Hey Bulldog” lo que casi me enloqueció porque no entendía en dónde había escuchado una canción como esa. Yo tampoco la he escuchado realmente. Después me di cuenta de que estaba en la película Yellow Submarine.

Pregunta: Si salieras de gira, ¿te molestaría estar con el público de nuevo?

George: No me preocupa estar con el público. Sin embargo, no me gustan las multitudes. Aún cuando camino en un aeropuerto o voy a ver un partido de futbol o algo similar. No tiene nada que ver con que la gente me vea o me amenace, simplemente, no me gustan las multitudes. No me gustan las congestiones de tráfico tampoco. No me gustan esas situaciones, prefiero la paz y la tranquilidad. Pero realmente no me preocupa algo así. Lo único que sí es cuando llega una multitud de personas que saben que vas a algún lugar. Siempre hay fanáticos en los conciertos pero hacer una gira no sería un problema porque tienes toda la seguridad y sabes la forma de salirte. No temo por mi vida como algunas personas sugieren. Han dicho que desde que mataron a John, me fui a esconder y puse una reja muy alta alrededor de mi propiedad pero ya la tenía desde 1965 así que no hubo cambio realmente.

Pregunta: ¿Así que no tienes guardaespaldas?

George: No. Absolutamente, bajo mi palabra, ¡ni siquiera tengo un asistente!

Pregunta: Cuando has invitado a otros artistas al estudio de tu casa, ¿tocas canciones de The Beatles y recuerdas la letra?

George: No, no me acuerdo de ninguna letra. Ocasionalmente puedo recordar una o dos pero no tocamos canciones de The Beatles. Es más factible que toquemos canciones de The Everly Brothers o de Chuck Berry.

Pregunta: Has probado que eres un hombre de negocios astuto que se desenvuelve lejos de la industria de la música. ¿Sientes que has completado tu vida en este punto de tu carrera? ¿Te sientes satisfecho con lo que has hecho?

George: Después de crear la compañía fílmica y las varias cosas de las que hemos hablado, creo que impresionan a todos más así que su concepto de mí ahora está más completo. Todos piensan: “Es más listo de lo que pensamos”, pero no me impresionan a mí.

Pregunta: Me gustaría que hablaras sobre tu filosofía religiosa. ¿Sigues promoviéndola o la mantienes para ti mismo actualmente?

George: Bueno, la mantengo para mí mismo a menos de que alguien me pregunte al respecto. Pero aún me siento igual a como me sentía en los 60. Perdí contacto con los Krishnas cuando Prabhupada murió, hace diez años aproximadamente. Conozco a uno o dos pero realmente ya no paso tiempo con ellos. Solía ir mucho y ver al viejo maestro, tú sabes, A.C. Bhaktivedanta. Era muy bueno. Todavía estoy involucrado pero es algo en lo cual el trabajo interior es más importante, no lo que haces afuera. Es una forma de intentar mantenerme en contacto conmigo mismo. Aún compongo canciones en las cuales hay pequeños segmentos y pedazos pero muchas de las canciones que no he terminado dicen varias cosas aunque actualmente las digo de diferente manera. Hay una canción en este álbum que es directamente sobre Yogananda, Fish On The Sand se llama.

Pregunta: ¿Crees que fuiste mal valorado durante los años de The Beatles?

George: Sí, posiblemente, pero el productor de The Beatles, George Martin, dijo recientemente que lamentaba haberse concentrado más en ellos y que debía haberme prestado más atención a mí. Dijo: “Espero que me perdones”. Sin embargo, estoy satisfecho con mi papel en The Beatles. Tú sabes, terminó por todos esos problemas, habían demasiadas canciones. Pero nos acercamos demasiado entre nosotros aunque estoy contento con el curso de las cosas. Siento que dondequiera que esté ahorita, siempre he sido eso. Tal vez varias cosas han tomado más tiempo en surgir a la superficie pero soy quien soy y realmente no soy muy diferente a quien era entonces. Tal vez puedo expresarme mejor o tal vez más personas están interesadas en lo que tengo que decir. Porque en los 60 y el principio de los 70 pensaban que estaba loco porque fui a la India, sólo por eso.

Pregunta: George, pareces una persona muy modesta a pesar de los eventos tan increíbles de tu vida.

George: No soy un fanático de la astrología o de nada. No quiero que lo malinterpreten pero soy Piscis y los Piscis son así, la mitad va a donde la otra mitad ya estuvo. Tiendo a ser más reservado. Si analizas a los Piscis, son los espirituales a los que molestan más pero actualmente navego en aguas más claras.



Titular de El Círculo Beatle.

Beatlera, podcastera, desarrolladora web, locutora, autora y otras maravillas… Embajadora global de la Beatlemanía por The Beatles Story.

La muerte de un Beatle

En julio de 1997, mientras trabajaba en el jardín de su mansión Friar Park en Henley-on-Thames, Inglaterra, George Harrison se descubrió una pequeña protuberancia en la garganta.

Un mes después le fueron removidos varios ganglios linfáticos del cuello y garganta. El procedimiento fue difícil y doloroso. Peor aún, la biopsia reveló que eran cancerosos por lo que recibió terapia de radiaciones durante dos semanas en el Hospital Royal Marsden. El resultado para mayo de 1998 fue alentador: el cáncer había desaparecido completamente.

En marzo de 2001 volvió a sentirse muy débil. El diagnóstico médico confirmó que el cáncer había regresado y se había instalado en sus pulmones. Para el tratamiento, George, su esposa Olivia Arias y su hijo, Dhani, viajaron al Hospital St. Mary’s de Minnesota en donde le fue extirpada la mitad de un pulmón.

Siempre cauto ante los Beatlefans y en concordancia con su eterno rechazo a las multitudes, le hizo llegar un comunicado público a la prensa. En éste mencionaba que seguía viviendo en el mundo material (en alusión a su canción/álbum de 1973, Living In The Material World) y que no había nada de qué preocuparse.

Sin embargo, el mundo tenía todo de qué preocuparse…

Los reportes de prensa no dejaban de confirmar que George estaba seriamente enfermo. De mayo a junio de ese año recibió un tratamiento de rayos de cobalto en el Hospital San Giovanni de Suiza.

Tuvo tiempo todavía de ir a su casa de Maui, en Hawaii, a hacer las paces con la vida. Al lado de su esposa Olivia vivió la tranquilidad y el anonimato que siempre buscó, confirmó su amor a Krishna y se preparó para el final.

De su vida profesional se despidió el 2 de octubre grabando la canción Horse To The Water con Jools Holland y su orquesta. Estaba tan débil que ya no pudo tocar la guitarra y sólo la cantó. Dispuso también que su amigo Jeff Lynne y su hijo Dhani terminaran el álbum Brainwashed del cual únicamente una canción estaba lista: Between The Devil And The Deep Blue Sea.

En los primeros días de noviembre de 2001, George fue ingresado al Staten Island University Hospital de la Ciudad de Nueva York para recibir un tratamiento de radiocirugía estereotáctica, el último recurso para alguien a quien se le ha diagnosticado una muerte inminente. El cáncer había invadido ya su cerebro.

Consciente de que el final estaba cerca, decidió llevar a cabo su último proyecto: planear detalladamente cómo y dónde morir. No quería que su muerte fuera el circo mediático que se había disparado con el asesinato de John y deseaba evitar que miles de Beatlefans acosaran a su esposa y su hijo. Menos aún quería que una foto de su cadáver circulara. Buscó entonces a un empresario estadounidense con gran prestigio en el ámbito de la seguridad para celebridades: Gavin de Becker.

De Becker se reunió con George y Olivia en el Staten Island University Hospital a medidados de noviembre. Entre los tres esbozaron el siguiente plan:

Punto 1 – George no regresaría a Friar Park, su hogar en Inglaterra. Si muriera en su casa, los alrededores se llenarían de curiosos y periodistas que no permitirían la logística de llevar su cuerpo a la funeraria y su familia no podría moverse libremente en esos momentos.

Punto 2 – Tampoco podía morir en el hospital. Su muerte sería anunciada inmediatamente y una multitud se concentraría en las entradas del mismo, impidiendo que las ambulancias llegaran o salieran.

Punto 3 – Aunque consideró morir en su casa de Hawaii, pronto se desechó la idea. La prensa conocía del lugar y la situación sería la misma. Ante esto, De Becker ofreció su casa en Los Angeles. Ésta tenía el espacio, la seguridad y la privacidad que se necesitaba. George debía ser trasladado con total discreción para evitar más rumores.

Punto 4 – Dado que el vuelo de Nueva York a Los Angeles sería extenuante para alguien en su condición, George necesitaría calmantes y analgésicos fuertes tales como diamorfina. Por lo mismo, se planeó una breve estancia a su llegada a esa ciudad en la Clínica del Dolor del UCLA Medical Center.

Punto 5 – Habría un doctor a la mano en todo momento listo para expedir el acta de defunción. Esto permitiría una cremación inmediata en una funeraria de mediano alcance entre las estrellas de Hollywood a la cual se le avisaría que un cadaver no identificado llegaría para un servicio rápido.


Acta de Defunción
GEORGE HARRRISON
DESCARGA EL ACTA ORIGINAL

El final llegó a la 1:30 p.m. del jueves 29 de noviembre de 2001.

George estuvo acompañado en su transición por Olivia, Dhani y sus dos mejores amigos de la Fe Krishna: Shayam Sundara y Mukunda. Ambos entonaron suaves cánticos hindús para que George dejara el mundo en el entorno que amó la mayor parte de su vida.

Nueve horas después, el cuerpo de George fue cremado. Éste había llegado a la funeraria en un ataud sencillo de madera rociado con pétalos de rosa y con olor a esencia de sándalo. No hubo más ceremonia que la lectura de versos sagrados hindús.

A la media noche, Oliva y Dhani abordaron el Learjet privado de Gavin De Becker y volaron hacia la India. Se cree que las cenizas de George fueron esparcidas en el Río Ganges o en Río Yamuna del norte del país.

Y el mundo se enteró unas horas después…


COMUNICADO DE PRENSA DE LA FAMILIA HARRISON

Dejó el mundo como vivió en él, consciente de Dios, sin miedo a la muerte y en paz, rodeado por su familia y amigos.

Frecuentemente decía: “Todo puede esperar pero no la búsqueda de Dios. Ámense los unos a los otros”.


Titular de El Círculo Beatle.

Beatlera, podcastera, desarrolladora web, locutora, autora y otras maravillas… Embajadora global de la Beatlemanía por The Beatles Story.

Friar Park

Segmento del libro Wonderful Tonight. George Harrison, Eric Clapton and Me. Pattie Boyd.
Traducción: Tere Chacón. – PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN

“Buscamos y buscamos y, finalmente, encontramos la casa perfecta. Se llamaba Plumpton Place, cerca de Lewes, en East Sussex y había sido diseñada por Edwin Lutyens con un jardin de Gertrude Jekyll. Entrabas por una reja grande con pequeños cuartos de vigilancia y cruzabas un puente sobre una fosa de la cual se deslizaba agua hacia un lago que, a su vez, desembocaba en otro. Una mujer nos mostró el lugar y en cada habitación el tapiz estaba decorado con pájaros. En el jardín tenía un aviario con aproximadamente 200 periquitos más un petirrojo raro y un gorrión que habían encontrado un lugar ahí. Dijo que había iniciado con sólo unos pocos pero fueron multiplicándose con los años. Nos enamoramos de la casa y le hicimos una oferta, pero la rechazó. Dijo que no quería rockeros comprando su adorable casa y se la vendió a un doctor del área. El se dio cuenta del tesoro que había comprado y se la vendió a Michael Caine (que había vivido con mi amiga Edina Ronay), quien se la vendió a Jimmy Page, el guitarrista de heavy metal que fundó Led Zeppelin.

Regresamos así al inicio. Después, un domingo, Perry Press, nuestro agente de bienes raíces encontró un anuncio pequeño en el Sunday Times puesto por alguna monjas para una casa llamada Friar Park, cerca de Henley-on-Thames, Oxfordshire. Querían 125,000 libras. La fui a ver con Perry un día nublado hacia finales de 1969. Conforme subíamos por la calle, una magnífica construcción victoriana gótica apareció ante nosotros como saliendo de un cuento de hadas. Construida de ladrillos rojos y piedra, se erigía orgullosamente en una colina y era el lugar más hermoso que había visto en toda mi vida.

Corrí de regreso a Esher, le dije a George y a Terry del lugar y todos fuimos a verlo el día siguiente. Cuando lo vio, George perdió la cabeza y ofrecimos directamente 120 mil libras. A la larga, la compramos en 140 mil libras pero esto por una casa de tres pisos con 25 habitaciones, un salón de baile, un estudio de dibujo, comedor, biblioteca, una cocina amplia y su respectivo desayunador, grabados complejos, jardines de 10 ó 12 acres y más de 20 acres de terreno. Habían dos cabañas y una caseta de vigilancia también. Era ciertamente lo suficientemente grande para que George tuviera su estudio y para descansar bajo la sombra de los árboles sin que nadie nos quitara.

La casa había sido construida en 1898 en el sitio de un antiguo monasterio por Sir Frank Crisp, un abogado millonario de Londres, microscopista y horticultor. Debió haber sido un hombre increíble, sumamente excéntrico y con un fuerte sentido del humor. Había torres, tortugas, pináculos, grandes ventanas con tracería y gárgolas. Los interruptores de luz eran caras de frailes y los prendías y apagabas con su nariz. Todo en la casa estaba relacionado con frailes y proverbios, algunos en latín, otros en inglés que habían sido grabados en las paredes. Justo afuera del comedor había un grabado de un niño pequeño comiendo y, sobre él, la leyenda “Los chicos de Eton, una vista desgarradora”. Otro, sobre la entrada hacia el jardín, decía “No examines a un amigo con un lente de microscopio; conoces sus fallas así que permite que sus debilidades pasen”. ¡Qué sabio!

Cuando la compramos, Friar Park era propiedad de las Hermanas Salesianas de San Juan Bosco, una orden católica que había manejado una escuela ahí por más de 20 años -Jane Birkin había sido su alumna. La escuela había cerrado y seis monjas y un monje vivían ahí sólos en esta enorme casa. Si no la hubieran vendido, según me dijeron las hermanas, pensaban demolerla, lo cual hubiera sido una tragedia. La casa estaba un poco deteriorada pero en sus mejores días debió haber sido espectacular con todo y los jardines que Sir Frank había abierto al público. La gente venía de muy lejos para ver el jardín isabelino, el japonés, el de los vegetales, los lagos, el topiario, el laberinto y los invernaderos masivos en donde se cultivaban duraznos, chabacanos y nectarinas. Le había tomado 20 años crear todo esto y se deleitaba en mostrarlo. A George particularmente le encantó descubrir que había letreros que decían “No dejes de pisar el pasto”.

Nos apasionamos en restaurar la casa y el jardín para regresarlos a su gloria anterior. Encontramos muchos mapas del lugar y folletos impresos en las décadas de 1920 y 1930 describiendo cómo eran y descubrimos que habían lagos en el jardín. Recientemente habían sido usados como tiradero para la basura de Henley. Sospecho que las monjas vieron eso como una manera de obtener entradas. Los maravillosos jardines estaban sin podar y llenos de hierros oxidados y antiguas bases para cama.

Sir Frank había viajado extensivamente y regresó con ideas para su jardín de todo el mundo. Había construido un jardín alpino con una Matterhorn miniatura hecha con 20 mil toneladas de granito que había comprado en Yorkshire. También había mandado construir una red de cuevas subterráneas que salían de la casa y en cada una había colgado espejos distorsionantes, como los que se ven en las áreas de juego y conforme caminabas llegabas a otra cueva llena de gnomos rojos y hadas. Había otra con hojas de parra de vidrio y racimos de uvas. Nos tomó meses excavar los lagos y restaurar las fosas pero cuando los llenamos con agua descubrimos que había piedras que casi llegaban a la superficie que estaban dispuestas una tras otra y que sobre el lago principal había más cuevas a las que sólo se podía llegar en bote. Tenías que remar a través de un pasadizo obscuro que te llevaba hacia una enorme réplica de la Gruta Azul de Capri, azul del vidrio azul que Sir Frank había puesto en el jardín que se encontraba arriba de esta cueva. Si seguías remando, llegabas a otra cueva llena de estalagmitas y estalactitas y después a una tercera donde las paredes estaban cubiertas con una mica brillante.

Adentro de la casa entrabas a un pequeño vestíbulo con hermosos mosaicos en el piso y de ahí, a través de dos puertas de roble hacia un pasillo enorme de donde salía una escalera enorme que tenía una lámpara en su base con forma de un águila. Los pilares de madera se extendían desde el pasillo hacia la galería de los juglares, arriba y conforme subías los escalones podías ver que el primer pilar tenía, en tres lados, grabados de un día en la vida de un granjero. A las 5:00 a.m., con pocos rayos de sol, se levantaba de la cama; a las 6:00 a.m., su esposa le preparaba avena de desayunar; a las 7:00 a.m., salía a trabajar al campo y así, hasta la última escena en la cual se veían las estrellas en la noche. La chimenea en el pasillo medía 20 pies de alto con un panel pintado a cada lado; uno era el Árbol de la Vida, el otro el Árbol del Destino y remataba en una hermosa ventana con vitral que llegaba hasta el segundo piso.

En el comedor las paredes estaban cubiertas de cuero grabado con adornos de flores, plantas y pavoreales dorados. En sus lados habían más vitrales, ventanas enormes diseñadas por Edward Burne-Jones y una chimenea grande entre ellos. Estaba muy obscuro y recuerdo que John y Yoko vinieron a verlo. John dijo que estaba muy obscuro y que no sabía cómo podíamos vivir ahí. George le sugirió que se quitara los lentes de sol que usaba en ese momento.

El salón de baile estaba pintado de azul pálido, blanco cremoso y dorado con querubines en el techo. Alguien dijo que las monjas habían agregado yeso en forma de pequeñas faldas para hacerlos decentes.

La casa entera, sin embargo, estaba en un estado terrible de deterioro. El pasto entraba a través del piso del comedor, el clima había dañado la pintura de las paredes y había óxido hasta la azotea. La instalación eléctrica, la de plomería y el sistema de calentamiento central necesitaban ser reemplazados. De hecho, la casa entera tenía que ser reestructurada de piso a techo y después cuidadosamente restaurada para mantener sus hermosas características.”

Titular de El Círculo Beatle.

Beatlera, podcastera, desarrolladora web, locutora, autora y otras maravillas… Embajadora global de la Beatlemanía por The Beatles Story.

George Harrison, el palomazo en el Palomino Club

El año de 1987 fue en particular excelente para George Harrison, quien después de algún tiempo de no grabar se metió de lleno a su estudio en Friar Park para realizar, al lado de Jeff Lynne, lo que sería su exitoso álbum Cloud Nine. Entre enero y marzo, Harrison se dedicó a trabajar en cada una de las canciones que había compuesto. Pero durante esos meses, el ex beatle se dio una escapada a Los Ángeles, California, para visitar y convivir con unos amigos, además de resolver diversos asuntos; fue la noche del 19 de febrero de ese año que asistió al Palomino Club, ubicado al norte de Hollywood, con el propósito de disfrutar del concierto del legendario cantante de blues Taj Mahal y en algún momento dado, junto con Bob Dylan y el fundador de Creedence Clearwater Revival, John Fogerty, se subieron al escenario para convertir ese momento en algo especial e inolvidable para los asistentes que se encontraban en el lugar y que no dieron crédito a lo que sucedió.

El Palomino Club era un foro, dentro del área de San Fernando en California, que abrió sus puertas en el año de 1949 y en un principio fue un local especializado en música country. Con el tiempo, también incluyó espectáculos de rock y blues. En esa ocasión, George Harrison acompañado de Bob Dylan, con el que tenía una amistad desde bastante tiempo atrás, estaban esa noche para ver, además de a Taj Mahal, al guitarrista Jesse Ed Davis con el cual habían trabajado, cada uno en su momento y esa noche participaba como integrante de The Graffiti Band que era el grupo de soporte del blusero.

La velada se volvió mágica al momento en el que Taj Mahal, después de tocar el clásico Farther On The Road, original de Bobby “blue” Bland, invitó al escenario a Dylan y a Harrison. Después de ser presentados, cada uno tomó una guitarra e iniciaron el palomazo con la canción Matchbox de Carl Perkins. Al terminar la interpretación ingresó al escenario John Fogerty quien tomó también una guitarra e interpretó Knock on Wood. Nadie podría haber imaginado una noche como la que se estaba viviendo.

El grupo interpretó Midnight Hour de Wilson Pickett, Honey Don´t  y  Blue Suede Shoes ambas de Carl Perkins, Watching The River Flow de Bob Dylan (interpretada magníficamente por George Harrison), Johnny B Goode original de Chuck Berry, Hand Jive y Lucille entre otras. Pero hubo una petición musical la que resultó especial y fue toda una sorpresa para esa noche.

Después de tocar Watching The River Flow, John Fogerty tomó el micrófono y anunció que la canción que interpretaría era una solicitud muy especial la cual había sido pedida por el mismísimo Bob Dylan, se trataba del clásico de Creedence Clearwater Revival, Proud Mary. Habían pasado alrededor de 15 años en los que Fogerty se había negado a tocar las canciones que había grabado con Creedence, debido a que no quería que la gente de el sello discográfico Fantasy Records obtuvieran más ganancias por ser los dueños de los derechos de los temas del grupo californiano.

En el año de 1972 la banda se separó pero aun tenían un contrato con Fantasy Records que los obligaba a grabar más discos, para evitarse pagar una alta tarifa por incumplimiento del convenio, John Fogerty tomó la decisión de ofrecerles los derechos y regalías de todas las canciones que había compuesto, con Creedence Clearwater Revival, para evitarse problemas legales y dar por finiquitado el acuerdo. Esto lo causó una gran molestia por lo que por muchos años dejó de tocar sus viejos éxitos. Pero esa noche era especial, así que sin importar estos antecedentes, Proud Mary volvió a ser cantada por su autor original.

Mientras tanto, Harrison interpretó canciones de uno de sus ídolos de todos los tiempos, Carl Perkins, además de aportar su voz a Peggy Sue y Dizzy Miss Lizzy. George en todo momento mostró la destreza que poseía para tocar la guitarra y el saber improvisar en cada canción que iba saliendo a lo largo de este espontáneo concierto.
Para cerrar con broche de oro sonaron los acordes de Twist and Shout para concluir una noche memorable. La reunión de estas super estrellas de la música rock duró alrededor de una hora, cada uno de ellos se vio cómodo en el escenario, a través de fotos y videos podemos verlos sonreír y disfrutar de lo que mejor saber hacer: por supuesto, rocanrolear como nadie.

Originario de la Ciudad de México, estudió la carrera de periodismo en el Centro Universitario de Periodismo en Arte, Radio y Televisión(PART). Se describe a si mismo como beatlero de alma y rockero de corazón.

Tere Chacón en Eddy Warman de Noche – El cumpleaños 74 de George

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Tere Chacón estuvo en la emisión Eddy Warman de Noche (Siempre 88.9 FM) hablando con Eddy de The Beatles, algunas de sus anécdotas, el cumpleaños de George y sus historias menos conocidas.

Parte 1

Parte 2

 

¡Gracias, Eddy!

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