Seis Canciones Sabrosas de 1968, vol.7 Cronología del Movimiento Estudiantil, primera parte   

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“…por favor, concretito…”

Expresión muy usada en las sesiones del CNH, por la tendencia a rollar y adoctrinar en exceso de algunos oradores de filiación comunista, 1968

 

¡Hola amigos de El Círculo Beatle! Hoy les propongo un cambio de dinámica, por la inminente conmemoración de los 50 años del único movimiento masivo en México que de principio- y solo de principio, que conste- fue limpio, espontáneo y bien intencionado, y que marcó un cambio indeleble en nuestro país, para bien y para mal.

Dicho cambio a la estrategia de esta y las siguientes dos publicaciones será documentar brevemente los sucesos históricos más trascendentes del movimiento estudiantil de este año olímpico , así como los logros deportivos de la XIX Olimpiada, que dio inicio el 12 de octubre; dejaremos para otro momento las sabrosas anécdotas, datos y trivia de los grupos musicales que eran, son y serán favoritos de las juventudes de 10 a 100 años de edad, y la música quedará a guisa de soundtrack de los hechos históricos que convulsionaron nuestra forma de percibir nuestro entorno de país, en mi caso desde un punto de observación de mis tres años de edad, en lo que oía conversar en mi familia, así como lo que me he dedicado a investigar en la literatura relativa al tema(y no sólo en los libros escritos por los profetas del arqueochairismo, sino en algunas alusiones gringas, francesas y suecas, con objetividad de escritura admirable) total, procuraré dar lo menos posible mi opinión personal de los hechos, y referirlos cómo sucedieron.

¿Qué les parece si empezamos con música, de la que acompañó a estos buenos muchachos?

Stormy, Classics IV

 

22 de julio al filo del mediodía. Un partido de futbol americano callejero (tochito) entre dos pandillas rivales (Los Araños vs. Los Ciudadelos) de la zona, y de las que formaban parte algunos estudiantes de la vocas 2 y 5 del IPN, termina a fregadazos por una situación baladí; todo hubiera sido hasta cierto punto normal, salvo que en esta ocasión los chavos se meten a las escuelas a cobrar venganza y a repartir porrazos adentro de las instalaciones.

23 de julio. A pesar de la presencia de policías – y se dice que del mismo jefe de la policía, el famoso Cueto- en la zona de la ciudadela, se vuelve a provocar a los estudiantes de los planteles anteriormente mencionados, para con ello justificar la intervención del ya muy impopular cuerpo de granaderos, quienes sin investigación previa entran golpeando sin vara ni cuarta a los estudiantes de la Voca 5, entre ellos un futuro famoso Ernesto Zedillo Ponce de León, y de la prepa Isaac Ochoterena, donde estudiaba Felipe El Tibio Muñoz,  quien casualmente ese día fue prevenido de no asistir a clases; aquí inició oficialmente todo el relajo.

26 de julio. Se encuentran en el camino dos manifestaciones, una estudiantil a la que se convocó por la molestia causada por las agresiones a las escuelas, así como la que convocó el PCM, Partido Comunista Mexicano, para rendirle su inútil tributo anual al régimen dictatorial cubano de Fidel Castro, Hay tonterías que se repetirán per secula seculorum.

27 de julio. Los primeros indicios de organización estudiantil se hacen visibles, cuando los muchachos de las Prepas de la UNAM del centro de la ciudad 1,2 y 3, organizan paros y comités de lucha en las escuelas, entrando en paro indefinido de labores a partir de esa fecha, en protesta por las agresiones a las escuelas, a su población estudiantil y con la consigna de hacer rendir cuentas a Luis Cueto y Raúl Mendiolea, jefes policiacos quienes los estudiantes hacen responsables directos de la represión. Se convoca a pláticas a la Federación de Estudiantes Técnicos (FNET), pero después dicha federación es evidenciada y repudiada por los activistas politécnicos, pues es señalada como alineada al gobierno.

29 de julio. También en el centro del DF se realizan los primeros boteos para recaudación de fondos con el objeto de comprar papel y tinta para imprimir volantes de difusión del paro estudiantil (nota del autor: cuesta un poco de trabajo entender por qué se quería hacer tanto escándalo del acto de los genízaros, realmente era común que la fuerza pública actuara ante un desorden en las calles, no como ahora que cualquier tarado se puede manifestar por cualquier estupidez y lo escoltan, y más existiendo un artículo en la constitución que hablaba de la disolución social; podremos estar de acuerdo o no en la existencia de dicho enunciado, pero era práctica común, si no, pregunten a los ferrocarrileros del 58´y a los médicos del 64-65´) curiosamente, después de un pretendido mitin en el zócalo, los educandos son seguidos a sus escuelas por policías secretos vestidos de civil y localizados en sus planteles, en resumen, la tira ya sabía por quién ir.

With a little help from my friends, Joe Cocker

 

30 de julio. En la tarde se registran zacapelas entre granaderos y estudiantes de la zona de Santo Tomás, por la visita de estudiantes preparatorianos a algunas escuelas superiores del IPN, quienes se suman al paro estudiantil universitario en medio de un ambiente sano y limpio. A su regreso a la prepa uno algunos chavos son atacados por policías uniformados y vestidos de civil, quienes ya usaban guantes blancos para identificarse entre sí; golpes, insultos, detenciones al por mayor en la zona cercana al zócalo, los chicos que logran escapar de esto corren a las prepas, donde ya estaban operando desde la semana anterior. Muy cerca de la medianoche el General Toledo, de quien seguramente escucharán ustedes en los días siguientes, encabezó un acto de barbarie y estupidez pocas veces visto en el mundo: ordenó derribar de un bazucazo el portón virreinal oriente de la Preparatoria de San Ildefonso (mi prepa; snif snif) para apresar a los rijosos. Que poca madre.

1 de agosto. Ante tales actos de estupidez infrahumana, el Rector de la UNAM hace interesantes y lúcidas declaraciones, iza la bandera a media asta en CU, y se declara abiertamente a favor de sus estudiantes y del deslinde de responsabilidades; y predica con el ejemplo, pues encabeza una mega marcha que parte de CU y se tiene que dar vuelta en el Liverpool de Insurgentes y Félix Cuevas, pues se dice que el ejército estaba esperando al contingente a la altura del Parque Hundido, y quien sabe qué habría pasado ahí. Hay imágenes que dan fe de que la marcha fue aplaudida su paso por el Multifamiliar Miguel Alemán y el Hospital 20 de noviembre, se rumoró también que hubo un intento de secuestro contra el Rector Barros Sierra en Universidad y Arenal, muy cerca de Miguel Ángel de Quevedo, el cual fue repelido por estudiantes, sin que a la fecha se haya podido documentar. Para bajar la tensión, escuchemos esta belleza sesentayochera:

I Started a Joke, Bee Gees

2 de agosto. Cumpleaños no. 9 de mi brother el Miguelón (saludos) quien se desayunó con la noticia de la creación del Consejo Nacional de Huelga (CNH) formado por escuelas Politécnicas, Universitarias, de la Ibero y dos tres más, y con el aval moral y solidario de personajes que querían tener que ver con el acarreo de agua a sus molinos con el tema de la sucesión presidencial, como el mismo Barros Sierra, Martínez Manatou, Roberto Madrazo, el General Lázaro Cárdenas-cuya admiración al Kremlin y a todo lo que oliera a comunismo era sabida- lo cual me da a pensar que tan temprano como estas fechas el movimiento estudiantil empezó a ser infiltrado por indeseables. Si sumamos al coctel que los estudiantes estaban más politizados, eran más preparados en general, leían mucho más, y aparte habían sido agraviados en forma alevosa, pues se empezó a gestar una sopa de Oparin con tintes de tormenta perfecta muy peculiar, y muy a modo para que quien quisiera meterse lo hiciere. Y se metieron muchos. Pero el encabronamiento estudiantil era más que justificado.

 

Piece of my heart, Big Brother & The Holding Company with Janis Joplin

 

4 de agosto. El CNH presenta un pliego petitorio de seis puntos, la organización de asambleas en escuelas y facultades me resulta sorprendentemente bien realizada para tan poco tiempo y se empieza a hablar de un Movimiento Estudiantil, incluso en medios de comunicación masivos. Les refiero los seis puntos:

 

  1. Libertad de todos los presos políticos.Es decir, de los estudiantes y activistas detenidos por manifestarse.
  2. Derogación del artículo 145 del Código Penal Federal, el cual regulaba los delitos de disolución social, que se entendían como la difusión de ideas que perturben el orden público o afecten la soberanía nacional.
  3. Desaparición del cuerpo de granaderos, grupo policial que participó en varios actos de represión estudiantil y al pueblo levantisco en general.
  4. Destitución de los jefes policiacos Luis Cueto y Raúl Mendiolea, quienes fungían como el jefe y el subjefe de la policía capitalina
  5. Indemnización a las víctimas de los actos represivos
  6. Deslinde de responsabilidades de los funcionarios involucrados en actos de violencia contra los estudiantesy establecer un diálogo público entre autoridades y el CNH para negociar las peticiones.

El gobierno jamás negoció con los líderes del movimiento, ni en este caso ni en ninguno.

Workin’ in a Groovy Thing, The 5th Dimension   

La Comisión organizadora de la proyectada manifestación del día 5, compuesta por representantes de las escuelas del IPN, la UNAM, la Escuela Nacional de Agricultura y otras escuelas del interior de la República dan a conocer el primer documento de unidad estudiantil. En el mismo documento y por primera vez se hace público el que será llamado Pliego Petitorio. En diversos rumbos de la ciudad aparecen las brigadas políticas.

Lunes 5 de agosto. Se forma el Comité de Profesores del Instituto Politécnico Nacional Pro Libertades Democráticas. Se realizan dos manifestaciones con itinerarios diferentes, una encabezada por la FNET y otra por el Comité Coordinador del Movimiento General de Huelga del Instituto Politécnico Nacional. El contingente de la primera organización, que no llega a ser importante, se suma a la columna genérica. El director general del IPN, Guillermo Massieu se niega a asistir al acto.

Al término de la manifestación, los estudiantes acuerdan otorgar 72 horas de plazo a las autoridades para la solución de sus demandas.

Jueves 8 de agosto. El Comité Coordinador de Huelga del IPN declara que cualquier plática tendiente a la solución del pliego petitorio deberá ser pública, utilizando los medios masivos de comunicación. Se constituye la Coalición de Profesores de Enseñanza Media y Superior Pro Libertades Democráticas. El auditorio Justo Sierra, el más importante de la UNAM, es rebautizado Che Guevara.

Viernes 9 de agosto. En una asamblea se informa que han estado saliendo brigadas al interior de la República. Las brigadas son de enlace con los estados de Veracruz, Guanajuato, Michoacán, Querétaro, Hidalgo, Chiapas, Durango, Tamaulipas, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, Baja California, Nayarit, Morelos, Tabasco, Oaxaca, Sinaloa y Puebla.

Martes 13 de agosto. Se lleva a cabo la primera gran manifestación que culmina en el Zócalo. En un hecho extraño y afortunado, no aparecen las fuerzas policiacas.150,000 personas desfilan en completo orden.

Jueves 15 de agosto. El Consejo Universitario, en sesión extraordinaria, apoya ampliamente los puntos del pliego petitorio del CNH y demanda “libertad a los ciudadanos presos por motivos políticos e ideológicos”. Las universidades Iberoamericana y del Valle de México decretan un paro académico indefinido en apoyo a los universitarios y politécnicos. El Colegio de México insiste en que deben cumplirse cada uno de los puntos.

Viernes 16 de agosto. Se integra la Alianza de Intelectuales, Escritores y Artistas. 600 padres de familia acuden a la asamblea convocada por las organizaciones estudiantiles en la Vocacional 5. Cabe señalar que algunos intelectuales de zurda de épocas posteriores no habían dicho ni pío sobre el tema, como la sobrevalorada Poniatowska o Carlos Monsivaís. Algunos miembros, como el pintor Cuevas, estaban en esos rollos más por pose que por genuinos intereses.

Infinidad de brigadas políticas solicitan al pueblo mexicano su ayuda moral y económica.

Domingo 18 de agosto. Se celebran festivales populares en Zacatenco y C.U. El CNH invita a diputados y senadores a un debate público en C.U. aquí empezamos a escuchar las chairadas musicales de Oscar Chávez y Judith Reyes, entre otros.

Lunes 19 de agosto. El Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM), disidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, llama a hacer suyas las demandas estudiantiles. La Academia de la Danza Mexicana de Bellas Artes y maestros de la Iberoamericana acuerdan adherirse al movimiento.

Martes 20 de agosto. Se congregan los estudiantes en CU para el debate público, sin que acuda ningún representante oficial. Se calcula en no menos de unas 20,000 personas el número de participantes.

Miércoles 21 de agosto. Se efectúa una mesa redonda para discutir las causas del movimiento estudiantil, con la participación de Iñigo Laviada, Ifigenia M. de Navarrete, Heberto Castillo, Víctor Flores Olea y Francisco López Cámara; dicho evento fue transmitido por televisión. Las declaraciones y argumentaciones vertidas a lo largo del programa van en el sentido de que se establezca un diálogo entre estudiantes y autoridades.

Sky Pilot, Eric Burdon & The New Animals

 

Aquí si me permitiré dar una opinión personal. Aquellos chavos ingenuos y bien intencionados de las Vocas y Prepas de aquel entonces sin duda alguna me parecen mejor preparados, con más libros leídos en promedio, más enterados de la política mundial y con mejores valores que los actuales, ya espero los fregadazos con la cabeza en alto por esta opinión personal, que conste, pero después de oír en entrevista el año pasado a varios advenedizos opinar lindezas del calibre de “este, este venimos al cumpleaños de Tlatelolco” o ” Ps es que saqueamos y atracamos para vengarnos del gobierno de Echeverría que nos oprime” ( sic y recontra sic) nos damos cuenta de que alguna parte de este sacrificio juvenil tristemente fue en vano.

Pero por el lado bueno, sirvió para transformar en mucho nuestro país, nada fue igual después del 68′, y lo vivimos día con día.

Los espero en mi siguiente entrega, donde seguiré repasando junto con ustedes los hechos más trascendentes de esta gesta, los créditos de investigación correspondientes, en la última entrega de esta serie, ¡regálenme su compañía! ¡Hasta la próxima!

 

“…Hey Jude, don’t make it bad….”

Mis adorados The Beatles, 1968

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

Jon Lord: Sus inicios musicales. Parte 1

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Muchos genios musicales le dieron una idiosincrasia al rock en la década sesentera y dotaron con su talento e ingenio el nacimiento de subgéneros como el progresivo, uno de estos casos es el de Jon Lord, quien fuera fundador, organista y compositor de Deep Purple.

Su paso con esta mítica banda es de los más conocidos y valorados. Su línea musical dio a las listas de popularidad un vasto conjunto de hits que hasta hoy en día continúan cautivando. 

Sin embargo antes de pertenecer a Deep Purple tuvo una actividad importante, pero no tan conocida y es menester recordarla.

Nacido como John Douglas Lord, conocido en la escena del rock simplemente como Jon Lord, nació en Leicester, Inglaterra el 9 de junio de 1941. Su amor por la música le fue inculcado por su padre quien era saxofonista en una banda de baile local, esta afición se fortaleció con el rock and roll, básicamente influenciado por Jerry Lee Lewis de quien afirma Lord que le voló la cabeza con los primeros cuatro compases de “Whole Lotta Shakin Going On”.

El pequeño Jon de cinco años descubrió un piano en la sala de su casa y alentado por su padre desde los siete años comenzó a tomar clases de piano y estudio teoría y composición en el Royal College of Music.

Aquí una excelente versión de “Kansas City”. Jon Lord crea un estilo único.

Otra de sus pasiones era la actuación así que comenzó a estudiar en Leicester Little Teathre Group, después a sugerencia de un amigo participaría en audición para la Escuela Central de Discurso y Drama en Swiss Cottage en Londres donde fue aceptado en septiembre de 1960.

A raíz de esto dejó la casa de sus padres, pero dos años después varios de sus profesores decidieron irse de la Escuela Central para fundar el London Drama Center en Chalk Farm, ante esto Jon y varios compañeros emprendieron el vuelo en esta nueva aventura, pero como ya no calificaba para obtener una beca decidió trabajar utilizando su habilidad en el piano.

Fue entonces que comenzó a tocar en pubs con el grupo de jazz The Bill Ashton Combo, pero fue en una fiesta en 1963 cuando conocería a Derek Griffiths quien laboraba con Don Wilson quien lideraba The Don Wilson Combo.

Con la adición de Lord formaron Bluesicians of The Red Bludd que tocaban los fines de semana en diversas bases aéreas de Estados Unidos.

Esta formación más tarde se adheriría a la recién extinta banda llamada The Art Wood Combo formada por Art Wood (hermano de Ron Wood, miembro de The Faces y de The Rolling Stones) tras su unión se darían a conocer como The New Art Wood Combo y a partir de entonces su estrella se vería acrecentada a través de presentaciones en diversos clubes donde tocaban ante multitudes más grandes. 

Pero mientras retornaban de una de estas presentaciones tuvieron un accidente cuando su camioneta chocó contra un camión en North Circular, lo que llevó a Don Wilson a sufrir heridas graves, mismas que le imposibilitarían a seguir tocando, por lo que fue suplantado por Malcolm Pool, no sin antes reconsiderar si seguía o no la banda.

Ya con Pool como bajista, quien provenía de (The Roadrunners) comenzaron a buscar grabar un disco en 1964, consiguiendo registrar los temas “Talkin Bout You” y “Kansas City”, los cuales se dieron a conocer en una subasta en 1990.

Gracias al agente Johnny Jones consiguieron un contrato para Decca Records y en el verano de 1964 entraron al estudio Advision Sound ubicado en New Bond Street para grabar la canción “Hoochie Coochie man” de Muddy Waters, sin embargo la Decca decidió no lanzarlo porque acababa de ser lanzada la versión de Manfred Mann.


The New Art Wood Combo había conseguido su contrato gracias a una subsidiaria de Southern Music Publishing, cuyo estudio sólo contaba con cuatro pistas en sus oficinas de Denmark Street.

Lord a través de Southern conseguía trabajo adicional y uno de ellos fue colaborar como músico de sesión para el álbum, debut de The Kinks, prestando sus servicios como organista en “You Really Got Me”, entre otros temas, donde también coincidió con Jimmy Page.

Lord se perfilaba entonces como uno de los músicos más versátiles de la escena de la British Invasion, pero de ello hablaremos más adelante en la segunda entrada de esta entrega.

Aquí su colaboración con The Kinks en “You Really Got Me”.

 

Soy melómana de corazón, básicamente fan de The Beatles y rocanrolera declarada, me apasiona la música de la época de los años 60. Me agrada leer literatura clásica y de fantasía y estudio Ciencias de la Comunicación.

Seis Canciones Sabrosas de 1968, Vol. 6

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“….You don’t know what is like/to love somebody/the way that I love you…”

Eric Burdon, 1968

Rascándole a los recuerdos, y en honor a la verdad, no todo fue Rock y baladas en aquellos tiempos maravillosos que corrieron hace medio siglo exactamente, al menos para un servidor. Lo anterior viene a cuento por qué no faltó quien me dijera que sí era yo una especie de antipátrida (citando a Joaquín Lavado Quino) por mi comentario sobre la música folcloroide y sobre los cantos sesentayocheros de protesta, haciéndome ver que medio país cantaba eso de La Balada del Granadero, y Vivan Los Estudiantes ( me disculpará el lector que sólo refiera esas canciones, pero la neta ¿alguien recuerda otras más?) y que era una especie de penetrado cultural por disfrutar de la música en otros idiomas, por gustar del futbol americano, las hamburguesas y las Dallas Cowboys Cheerleaders; y yo sólo tengo una pregunta ante tan cruel crítica (como dijera Macca en Silly Love Songs):

¿Y qué tiene de malo eso?

La verdad es que es muy fácil criticar, pero eso es algo del precio que hay que pagar por ser feliz y hacer lo que a uno le gusta.

En cosas más agradables, ya entrados en estas cuestiones de la nostalgia, es preciso recordar que a mis tres inocentes años de edad no tenía mucha autonomía de vuelo y los paseos escasos que podía hacer a diario se limitaban a ir de la mano de mamá o de mi adorada mamá Cholita – referida en mi columna anterior- y no iríamos más lejos de los comercios de la Av. Peralvillo (Casa López Hnos., La Asturiana, papelería donde vendían cochecitos a escala alemanes e ingleses Matchbox, Siku y Schuco, estaban por inventarse y llegar al país los Hot Wheels; y la sedería La Campana, sin cambios desde las épocas porfirianas) o en su defecto, a cualquiera de los tres mercados de la Lagunilla. Aunque los tres tenían su Chic and Charme, me referiré en esta ocasión al mercado de varios, donde el olor a madera, a barniz y a mueble nuevo dominaban el ambiente, donde vendían peceras con peces de plástico atados a una bolita de plomo que eran fascinantes para mí, y donde escuchaba canciones muy variadas de las cuales recordaré las primeras que vienen a la memoria de aquellos años:

Musita, La Sonora Santanera

Quinceañera, Los Vlamers (deliciosamente naca; eres mi chica ye-ye, de quien yo me enamoré, eres mi chica a gogó; por eso te quiero yo)

Norma la de Guadalajara, Pérez Prado, cumbia sicodélica (¿te cae?)

No Dejes de Quererme, Sonora Veracruz

En estaciones cosquillosas y cascabeleantes como Radio Onda, Radio AI (canal tropical) o Radio Voz, por ahí cerquita en la charrita del cuadrante podías escuchar:

La Martina, Charro Avitia ( wilberrrrr!)

Mi barquita de madera (ay como subo y como bajo) Las Hermanas Núñez

Busca otro amor, Las Jilguerillas

En estaciones dedicadas a la música ranchera como la LZ, o la clásica del barrilito, Radio Sinfonola. Con un delicioso taco de carnitas de El Toluco, que estuvo ubicada en la calle de Juan Álvarez 16, y con su respectivo tepachi, hasta ustedes le encontrarían el gusto a todo ese entorno; pero como es una de esas cosas que no volverán, por eso se los platico sabrosamente. Ahora sí, a lo nuestro, que es la música en inglés de mi infancia, tercera llamada y comenzamos:

 

 

Six Man Band, The Association

 ‘Cause I’m a travelin’ man, yes I’m a traveling man

Well I’m a comer and a goer in a six man band…

Una de las canciones más esperadas en la emisión de Estudiantes 1260, multicitado programa de Radio Capital 1260 AM, que resultó ser el último éxito en México de esta agrupación que nos dejó temas inolvidables como Never My Love, Windy (Vampirrosa, según Plaza Sésamo), Cherish– con un muy buen cover en 1971 a cargo de David Cassidy– y un involuntario himno a la mariguana del año 1966, llamado Along Comes Mary. Afortunadamente sin cover en México.

 

Tighten Up, Archie Bell & The Drells

“…Heeeeey! Soy yo! Soy yo en la radio! Sí! Yo soy Archie Bell de Houston Texas, que inventó el nuevo Ritmo Tighten Up! ¡Escúchenme todos! ¡Estoy en la radio! ¡Sargento, ordene silencio!” decía un exaltado soldado raso GI Archibald Louis Bell en su barraca a su división de infantería estacionada en Saigón, entre risas y burlas de sus pares, miradas de compasión, franco escepticismo y mucha paciencia. Lo curioso es que Bell decía la verdad; esta grabación de febrero de 1968  sé quedo enlatada un par de meses cuando el implacable draft del Tío Sam lo sorprendió.

Lo clásico de estos casos, se piensa que no pasaría nada con la rola, se deshace el grupo, algún DJ la retoma, y se vuelve el baile de moda en la primavera, llegando hasta el primer lugar de popularidad en el Billboard. Pero él ya había partido a Vietnam, y nunca pudo hacer una gira para promocionar el disco: pura mala suerte.

The Drells fueron formados a principios de los 60’s en la ciudad hogar de los Astros y los Oilers, pero hasta 1966 tuvo su alineación exitosa; al regresar del frente de batalla, reformó al grupo, pero sin la inercia necesaria para retomar el éxito alcanzado.

El video que veremos a continuación es el único que hay de la rola, y no les puedo asegurar que sea el original Archie quien está ahí; dicho por Bell en una entrevista a Joel Whitburn, hubo hasta un quinteto blanco-los originales eran, como les dicen hoy, Afroamericanos– que salió de gira regional, haciéndose pasar por los Drells de la grabación. Es lo que hoy puede definirse como poca madre. Escuchemos la rola.

 

Yummy Yummy Yummy, Ohio Express

Es un grupo de estudio o studio concoction que tuvo varios singles de éxito, entre los que destaca esta boba pero entrañable rola. Tras su separación en 1970, el grupo ha vuelto a estar activo de forma esporádica. Aunque el nombre hacía referencia a un “grupo”, es más preciso considerar a Ohio Express como un proyecto discográfico empleado por Jerry Kasenetz y Jeffrey Katz con la compañía discográfica Super K Productions para lanzar diferentes canciones de diversos artistas entre los que podemos contar a los Lemon Pipers, K&K, y en 1974 al grupo Reunion, todos ellos con la voz de Joey Levine, esta última logró llegar al Top 10 en dicho año.

La base del grupo se conoció como The Rare Breed, formados en 1966 y con el éxito Beg, Borrow Or Steal de octubre de 1967 captan la atención de Jerry y Jeffrey, quienes compran los derechos de la canción y la reeditan bajo el nombre de Ohio Express, iniciando un movimiento de música fácil de digerir, con letras bobaliconas pero muy efectivas en sus riffs de bajo, guitarra y órgano, que dio por resultado un subgénero musical que, aunque despreciado en su tiempo por la crítica, logró perdurar y ser parte de repertorios de algunas bandas de Pop y Hard Pop de los 70´s y los 80´s incluso: la tan mentada Bubblegum Music. Cuenta la leyenda que Homero Simpson no vió la llegada del hombre a la luna, por estar escuchando esta rola en sus audífonos. ¿Como iba? Algo así:

Yummy, yummy, yummy I got love in my tummy

 and as silly as it may seem

 the lovin’ that you’re giving is what keeps me livin’

and your love is like peaches and cream

Kinda like sugar, kinda like spices kinda like, like what you do

 Kinda sounds funny but your love honey and honey, I love you

Cover escuchable del grupo Las Ventanas para discos CBS, del meritito Naucalpan.

 

Love Is In Every Room, Paul Mauriat

En 1968 la música instrumental era sumamente popular y apreciada, y este exitoso follow-up a la preciosa Love is Blue no fue la excepción. De título original meme si tu revennais, que significa en español algo así como me da igual si regresas o no.

Junto con su orquesta, este gentil francés graba un total de 62(!) álbumes de larga duración, curiosamente enumerando sus LP’s desde el número uno, a partir del cuarto editado; esta selección musical forma parte del LD Love is Blue, publicado en marzo de 1968, según los datos de su biógrafo personal, en su libro Paul Mauriat, une vive en bleu. Ahí también me enteré de que editó un LP dedicado íntegramente a Les Beatles, que no he escuchado, y que habrá que ver qué onda con él.

Con covers cantados en español a cargo de Raphael (que interpretaba covers a quien se dejara en esos días) y de la novia de México Angélica María, así como de Claude Francois y de la intérprete Vicky Leandros en francés, se cubre la cuota de refriteo a este hit; cabe mencionar que está cantante nativa de Luxemburgo también interpretó le amour cest bleu para el festival de Eurovisión de 1967, así como otra hermosa canción llamada Apres Toi (Después de ti) que versionó en español Alejandra,  para Discos Musart en 1972. Pero todo el chisme del triste amor lo guardo para la próxima reseña de esta maravillosa instrumental, en la siguiente entrega. Fina pieza instrumental muy usada en bodas y fiestas de XV años en nuestro país.

 

1,2,3 Red Light, 1910 Fruitgum Co.

Everytime I try to prove I love you 1, 2, 3 red light stops me Baby you ain’t right to stop me 1, 2, 3 red light stops me

Everytime I try to love you 1, 2, 3 red light stops me Baby every night you stop me 1, 2, 3 red light…

El nombre de este grupo se tomó de una envoltura de chicle, a la venta en aquellos años. Es una canción escrita por los hermanos Sal y Bobbi Trimachi y grabada por ellos para su álbum de 1968, 1, 2, 3, Red Light, logró llegar al número 5 en la lista Billboard Hot 100 y estuvo en las listas por 13 semanas. La canción fue certificada como un disco de oro en septiembre de 1968. Otra canción que muchos preparatorianos habrán escuchado antes de ir a la manifestación del silencio.

La banda inició con el nombre de Jeckell and The Hydes en Nueva Jersey en 1965. Los miembros originales fueron Frank Jeckell, Floyd Marcus, Pat Karwan, Steve Mortkowitz y Mark Gutkowski, todos originarios de la ciudad de Linden, NJ.

En México lograron colocar varios sencillos en el gusto popular, siendo los más relevantes Simon Says, también de 1968, y en 1969 Indian Giver, The Train, Special Delivery y la muy entrañable When We Get Married, en noviembre de ese año. Artistas muy escuchados en La Pantera, Radio Éxitos y Radio Capital.

Ohio Express grabó un cover de la rola en su disco de 1969 titulado Chewy Chewy, en México Las Ventanas y Roberto Jordán grabaron sendos covers en español, de regulares a buenos; el más escuchable es el de Las Ventanas, quienes evolucionaron en el grupo Enigma! a principios de los años 70´s. Cover muy Neo-Punk de The Talking Heads, quienes la interpretaban de cajón en su Set-List de finales de los 70´s. muy recomendable.

 

Reach Out Of The Darkness, Friend & Lover

Jim y Cathy Post, marido y mujer en este 1968, llevaron este hermoso himno de amor fraternal al décimo lugar de popularidad en el verano. Compuesta por Jim, la sesión de grabación fue llevada a cabo en Nashville, TN, y tiene músicos de sesión interesantes, como Ray Stevens, Bobby Glaub al bajo (el mismo de Son Of A Preacher Man, de Dusty Springfield) y uno de mis héroes de esos días, el ubicuo Joe South, de quien ya hemos platicado anteriormente.

I think it’s so groovy now

That people are finally gettin’ together…

Reach out of the darkness, and you may find a friend….

Cover interesantón de Juan Garza el Matemático (saludotes!) especialista en ecuaciones de tercer grado, cálculo diferencial e integral y covers más o menos bien hechos.

 

¿Les gustaron, amigos? A mí también, son de mis favoritas de este año, y ya es música clásica, aunque no les guste a algunos esta seria definición. Yo de plano voy por mi segundo taquito, escuchando las anécdotas y mirando el tapiz de fotos del recuerdo del ídolo boxeador cincuentero El Toluco López. Claro, los envidiosos dirán que hoy es solo un estacionamiento y una tienda Coppel, pero yo los espero aquí, taqueando y reviviendo en los recuerdos épocas más simples y encantadoras. ¡hasta la próxima!

 

“…24 hours of loneliness, is the system I use, to lose my mind…..!”

Classics IV, 1968

 

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

Los mejores intérpretes de José Alfredo Jiménez parte dos

Retomando el conteo de los mejores intérpretes de José Alfredo Jiménez, nos enfocaremos esta vez en un personaje que no sólo brilló con un estilo propio en la música sino en el cine donde dejó para la eternidad una muestra de cómo se interpreta como pocas veces la obra del cantautor guanajuatense: Miguel Aceves Mejía. 

Nacido en Ciudad Juárez, Chihuahua el 13 de noviembre de 1915. De origen humilde, su infancia transcurrió en medio de los embates revolucionarios y desde pequeño incursionó en labores como la venta de periódico y también fue bolero, esto tras quedar huérfano de padre desde la temprana edad de cuatro años de edad.

En sus inicios combinó el canto con la mecánica. En 1938 grabó con un trío llamado Los Porteños y originalmente interpretó géneros como el bolero, el tango y ritmos afrocubanos hasta que en 1948 impulsado por Mariano Rivera Conde comenzó a grabar ranchero, género que lo identificaría hasta su muerte y más allá.

 

Conocido como “El Rey del Falsete” grabó material de diversos compositores sin embargo tenía predilección por José Alfredo Jiménez Sandoval, quien más adelante sería su compadre y con quien trabaría una fraternal amistad desde los inicios del compositor, siendo incluso el primero en llevar a la popularidad su trabajo tanto dentro y fuera de México.

Fue el primer cantante en llevar al estudio de grabación “El Jinete” y a la fama “Ella” y “Serenata Huasteca”.

El primer contacto entre ellos ocurrió en 1947 cuando José Alfredo Jiménez laboraba como mesero en el restaurante “La Sirena” ubicado en Santa María la Rivera y donde un día el ya famoso cantante acudió con unos amigos.

Un joven y humilde José Alfredo se acercó a él para mostrarle sus versos a lo que Aceves Mejía le indicó que lo buscara en la XEW en unos días para presentarlo con su arreglista y violinista, don Rubén Fuentes.

Ya ahí les mostró sus letras y les manifestó que componía de chiflidito porque no tenía conocimientos musicales ni tocaba ningún instrumento, esta cuestión daría la pauta para que fuera el propio arreglista quien le diera forma a sus canciones.

Este suceso y la interpretación de “Yo” de Andrés Huesca del trió Los Costeños escuchada por el mismo Fuentes fueron los detonantes para contratar a Jiménez Sandoval.

A partir de ahí surgirían varios éxitos que coparían las radiodifusoras y uniría de manera definitiva los destinos de ambos artistas.

Gracias a este lazo amistoso entre ambos cantantes se dio que en 1952 fuera padrino de boda de Jiménez con Paloma Gálvez para después ser padrino de su hijo José Alfredo.

La tesitura de voz de quien es considerado para muchos el mejor representante de la música ranchera enmarca perfectamente, entre otros temas, “Camino de Guanajuato”, “Tú y las nubes”, “Virgencita de Zapopan”, “Tu recuerdo y yo”, “Vámonos”, “Cuando sale la luna”, “Alma de acero”, “Pa’ todo el año” “y Guitarras de medianoche”.

Entre las curiosidades se puede referir que el segundo disco de Miguel Aceves Mejía fue totalmente grabado con temas del autor de “Serenata sin Luna”. Además trabajaron juntos en la cinta “Guitarras de medianoche” donde se disputaban junto al cantante español Demetrio González el amor de Lola Beltrán.

A esto sumemos la cinta “Cuatro copas” estrenada el 2 de abril de 1958 y dirigida por Tulio Demicheli y que fuera protagonizada por Miguel Aceves junto a Libertad Lamarque llevando el título de una famosa canción de José Alfredo, misma que es interpretada en dicho filme.

Miguel Aceves Mejía se dice fue el primer cantante en llevar la música de mariachi a todo Sudamérica donde como él mismo señaló en su momento ni conocían  lo que era un mariachi. Falleció el 6 de noviembre de 2006 en la Ciudad de México, una semana antes de cumplir 91 años y también a escasos días de conmemorarse el 33 aniversario de la partida de José Alfredo Jiménez.

Aquí una curiosidad más: Miguel Aceves Mejía cantando “Tu recuerdo y yo” en tango. Extraído de la película argentina “Viva quien sabe querer” dirigida por Miguel Morayta en 1960.

 

 

 

Soy melómana de corazón, básicamente fan de The Beatles y rocanrolera declarada, me apasiona la música de la época de los años 60. Me agrada leer literatura clásica y de fantasía y estudio Ciencias de la Comunicación.

Seis Canciones Sabrosas De 1968, Vol. 5

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“…es Corona Del Rosal, engorilado…”

Consigna del CNH, cántese con la música del comercial de Cerveza Corona de 1968

 

La música de 1968 no deja de sorprendernos, pues al analizar la producción musical de ese año en particular, casi estoy en posición de afirmar que era una época en que salían dos o tres clásicos por semana; es una situación que se dio sólo en la era del Rock&Roll , que retomando de la inspiración del estimado José Agustín, le llamaré una vez más la nueva música clásica.

Hace algunas entregas les mencionaba que varios autores de libros y artículos, ensayos y reseñas que hablan de la juventud sesentayochera y el movimiento estudiantil, han creado la leyenda urbana de que toooodos los estudiantes y tooooodos sus maestros eran fervientes admiradores de personajes trasnochados como Judith Reyes, Óscar Chávez, Víctor Jara y otros dos que tres trovadores de ese estilo; sin pretender ser tajante como todos esos autores, mis particulares investigaciones sobre el tema, con familiares, amigos cercanos, maestros , estudiantes de la época y sobrevivientes en general me arrojan un resultado quite different. Si acaso sólo dos o tres guardan algún recuerdo lejano de estas canciones, y en lo que a ellos respecta conocen más a Chávez por La Niña De Guatemala, Macondo o por su obra señera que se llamó en su primera edición discográfica el infierno es amor, y hoy todos recordamos como Por Ti. Vamos, hasta a mí me gusta esa rola, y mucho. De los otros cantantes mejor ni hablar, la memoria de la gente común no los tiene registrados.

El consenso general, es que salvo los integrantes del CNH, quizás los más radicalizados, andaban con sus guitarras en el campus universitario y los menos en el Poli cantando canciones como La Balada Del Granadero – sátira de La Balada Del Vagabundo, gran éxito del año olímpico a cargo de los españoles José y Mary Guardiola– o Que Vivan Los Estudiantes, por citar a algunas de las que gozaron de más fama; y lo repito, no lo digo yo, es resultado de recuerdos y evocaciones de personas de mayor edad que un servidor. Y finalmente, cuadra en mis recuerdos personales, así como en los escasos listados de popularidad de la música en inglés que se publicaban en revistas como Notitas Musicales, Ídolos del Rock, México Canta y Pop. Y No es que tenga nada en contra de esa vertiente musical, simplemente tampoco le tengo nada a favor.

Algo que sí es cierto dentro de este análisis, es que a partir de este año 68′ se vivió un boom interesante dentro del gusto musical de las clases medias y bajas, y muy poco en las altas, de la corriente musical conocida como Folklore Latinoamericano. Curiosamente, se manejó como protesta al imperialismo Yanqui, en contra del capitalismo, y ensalzando las raíces musicales latinoamericanas (¡ah caray!) – yo quisiera saber realmente si un joven del 68′ no percibiría más exóticos y ajenos al bombo, el charango, la chirimía y la quena, que una buena bataca Gretsch o una Fender Stratocaster con su ampli Twin Reverb- y gracias al sentimiento antiyanqui de estas tierras, en conjunto con el hartazgo contra el sistema, así como la hipócrita presentación del fenómeno folcloroide por parte de los mismos imperialistas gringos y franceses que lo apoyaron, lograron que dicho movimiento tuviera un auge inusitado en los siguientes 15 años al menos. Si te gustan las canciones de Silvio, Pablo y todos ellos, si fuiste a peñas en vez de ir a cafés cantantes, y si corriste del rock y compraste discos de Quilapayún, Los Folkloristas, Inca Taki o Los Huasos Quincheros, entonces mordiste el anzuelo y le entraste al tema.

Pero regresando al punto de partida, analizaremos la música que realmente escuchaba la juventud sesentayochera, quizás dos o tres canciones o más, eran lo que escuchaban al hacer la tarea, lo que bailaban en las fiestas o los discos que se regalaban los novios, o antes de ir a la manifestación. Y de eso estoy más seguro hoy en día. Disfrutemos del listado de esta semana:

 

Baby Come Back, The Equals

No confundir con el súper éxito del grupo Player de 1976, por favor.

Iniciamos nuestros recuerdos sesentayocheros de esta semana invocando una canción que se editó primero en 1966 sin que nada pasara, y que volvió a ver la luz el primero de mayo de 1968, en una reedición publicada en el Reino Unido gracias al gran éxito que ya era en Alemania y los Países Bajos, llegando a primer lugar de popularidad gracias a la publicidad en el programa Top Of The Pops, que fue referencia en Inglaterra por muchos años. Su presentador, Jimmy Saville, fue icónico en el Swingin’ London con sus pelucas estrafalarias y sus ropas a la moda de Carnaby Street. El sonido de esta rola iba como anillo al dedo para ilustrar esa moda y esos tiempos allá.

El guyanés Eddie Grant, formó un grupo con amistades originarias del North London, que ni fueron los mismos que grabaron ni mucho menos los que salieron en la TV; solo él se mantuvo como un elemento permanente del grupo, y la repercusión de la canción la llevó a los primeros lugares de popularidad en lugares lejanos y exóticos para nosotros como Rhodesia, Sudáfrica y Australia, así como en toda Europa.

Un interesante número de versiones de esta canción (17) a lo largo de los tiempos; de los más notables podemos citar a Bonnie Raitt, Pato Banton & Robin Campbell, y a los ex-Guess Who Randy Bachman y Burton Cummings. En México, Los Dovels y Los Sucarylitos, así como en España Los Continuados lograron versiones decentes de este clásico. Eddie Grant (Edmond Montague Grant) logró un poco más de fama en los años ochentas con dos grandes éxitos: Electric Avenue y Romancing The Stone, tema de la película del mismo nombre, y también recuerdo que veíamos puntuales sus videos en el clásico programa del canal 9 A Toda Música, conducido por Gloria Calzada y Elsa Saavedra, los sábados por la noche antes de ir a la fiesta. Disfrútenla.

 

Fire, The Crazy World of Arthur Brown

Primer lugar de popularidad en el Reino Unido una semana en agosto del 68′, Fire es uno de los himnos psicodélicos más relevantes de la época, y este grupo tiene como peculiaridad el haber contado entre sus filas al baterista Carl Palmer, de la fama de Emerson, Lake And Palmer.

Pionero en el arte alterno del maquillaje y la pirotecnia en escena (sólo Screamin’ Jay Hawkins lo hizo antes) y con años de ventaja a Alice Cooper y Kiss, resulta difícil imaginar a Arthur Brown como un simple profesor de primaria en Inglaterra. No es poco lo que Bowie, el Glam Rock en general y el performance mundial le deben a este buen muchacho; verdaderamente le crees cuando te dice: I’m the god of hellfire, you gotta burn….!  Si lo veías de chavito, seguro si te sacaba de onda. Me cae que sí.

Cover interesante el de Polo, y considero mejor logrado el del excelente grupo mexicano La Máquina del Sonido, correctamente ejecutado y con ese aire de pachequez sabrosa del rock denso de esos días. Chulada de rola.

 

24 Hours of Loneliness, Classics IV

La historia de estos chavos llena de anécdotas, accidentes , mucho picar piedra, y nos tenemos que remitir hasta finales de los 50’s para encontrar sus antecedentes. Originarios de Jacksonville, FL. una buena banda de covers de Doo-Wop inicia como The Classics, y entre ellos se encontraban Dennis Yost y J.R. Cobb, futuros integrantes de la alineación que tuvo éxitos a finales del 68′; aunque en estos humildes inicios habían tomado su nombre del Drum Set de Yost (Classic) y eran atractivos de ver, ya que Dennis acostumbraba tocar de pie, anunciándose como el único grupo de stand-up drummer.

Para 1966, logran firmar un contrato con Capitol Records, y su música consistía en covers a The Ventures, y sobre todo en canciones que recordaban muchísimo al estilo vocal de The Four Seasons, entre ellas su primer single llamado Pollyanna, también de la inspiración de Joe South; aunque fue un éxito regional y le fue bien al grupo con ella, dos factores de índole legal estuvieron a punto de acabar con el grupo, una demanda por otro grupo llamado The Classics, que ya habían figurado en el Hit Parade con el éxito Till Then, y una desagradable llamada de los abogados de los mismísimos The Four Seasons, quienes exigieron que el single se retirara del aire, o se las verían con ellos al estilo italiano, que si ustedes vieron la excelente película Jersey Boys, ya saben cómo se las gastaban. Ni intentarlo siquiera.

Les seguiré platicando de su historia en otras entregas, por ahora les diré que está rolísima que conocí en los Estudiantes 1260 de Radio Capital, fue editada como el lado B de otra canción que pronto reseñaré: Stormy. También les cuento que un grupo de origen Hermosillense grabó para discos Capitol de México en 1969 un muy buen cover con el mismo nombre del original, me refiero a Los Pulpos, que el cancionero popular recuerda mucho más por su versión a la fina balada de Yaco Monti, llamada Lo que Te Queda. Luego algunos de estos chavos formaron al grupo Yndio, con alguna relevancia en la década de los 70’s, y aún en activo.

Words, Bee Gees

Escribir sobre The Bee Gees debe ser objeto no sólo de una , dos o tres entregas aquí en El Círculo Beatle, para hacerlo con corrección y abarcar al detalle acerca de su enorme trayectoria musical, sin duda; han estado vigentes como número musical desde 1960, lo cual son 58(!) años de éxitos. Sin temor a equivocarme, son el grupo musical que de verdad se ha quedado solo un paso atrás de The Beatles como el grupo más grande de los tiempos.

En este entonces, el grupo estaba formado por tres hermanos Gibb, Barry el mayor, Robin y Maurice, (quienes eran gemelos entre sí), y también por el guitarrista Vince Melouney y el baterista Colin Petersen. Esta alineación grabó y estuvo junta desde 1967 hasta 1972 , año que puede definir el final de la segunda etapa de su carrera; después de haber sido declarados como la revelación musical británica de 1967, así como también de ser confundidos con The Beatles, (por el accidente de que su single 1941 New York Mining Disaster saliese publicado con una etiqueta blanca sin más datos que el nombre de la canción) y después de algunos singles memorables como To Love Somebody, Holiday y World, llegaban con mucha madurez musical, un sonido muy pulido y 68′ sin duda fue su año de consagración total.

Con la confianza que desarrollaron como compositores, inician el año con el hit I Just Gotta Get A Message To You, y lo continúan con esta dulce y poderosa balada, de la que recogemos su presentación en América en el show de Ed Sullivan. El cover de Johnny Dynamo y Los Leos se hartó de vender discos aquí en México, a pesar de su mediana calidad.

 

Hush, Deep Purple

Una de las bandas más importantes que vieron la luz en el año olímpico fue Deep Purple, siendo una de las piedras claves en la que se fundó esa corriente del rock tan amada como odiada pero tan importante llamada Heavy Metal; junto con Steppenwolf, Led Zeppelin, los mismos The Beatles y Black Sabbath le dan origen y forma a este subgénero musical y a la vez le dan color a la música de los siguientes veinte años.

Los miembros originales de esta banda originaria de Hertford, Gran Bretaña, fueron el tecladista Jon Lord, Nick Simper al bajo, Ian Paice en los tambores, Ritchie Blackmore en la lira Stratocaster y en la voz, el excelente Rod Evans. En 1970 hay cambios de personal importantes, entrando Ian Gillan en la voz y Roger Glover sustituyendo a Simper;  en sus 50 años de existencia han contado con catorce integrantes, y han sido el semillero para algunas agrupaciones interesantes, en donde podemos contar a Dio, Rainbow, Whitesnake, Black Country y algunos spin-offs como Gillan&Glover, Paice Ashton Lord, más algunas adiciones a proyectos de renombre como Uriah Heep y Black Sabbath, entre otros de Hard Rock.

El primer nombre que tuvo la banda fue Concrete Gods, algo un poco pasado de morado oscuro sin duda, (ja!) pero terminaron decidiendo por el nombre de una canción favorita de la abuela de Jon, que había tenido mucho éxito y había sido un primer lugar en las listas de Billboard cinco años antes, justo en la semana en que mataron a Kennedy; la canción había sido interpretada por Nino Tempo y April Stevens, quienes a su vez la habían versionado de una original de 1927, cantada por Eddie Cantor: Deep Purple.

Esta canción fue grabada en abril de este año, y publicada a ambos lados del Atlántico en junio. Rola original del maestro Joe South, quien la había grabado en Mayo y la había cedido también a Billy Joe Royal, quien edita también en junio; llegó un momento en que las tres versiones estuvieron en el Top 100, destacándose de inmediato la del Deep, que llegó hasta 4o. lugar de popularidad en Estados Unidos. Por increíble que parezca, este sencillo no tiene ninguna repercusión en el Reino Unido, y el video que les traigo los contempla haciendo lip-sync en una piscina, y es el primer video-clip oficial de la banda. Afortunadamente no hay cover a esta versión en México.

 

Playboy, Gene & Debbe

El texano Gene Thomasson nace en 1937 en el pequeño pueblo de Palestine, y empezó a tener fama dentro de la corriente Country de inicios de los sesentas con canciones propias, las cuales llegan a ser cantadas por artistas de la talla de The Everly Brothers, Waylon Jennings, Kenny Rogers ¡y hasta Tina Turner! Pero realmente no pasaba de perico a perro, y así duró hasta 1967, año en el que conoce a una dulce criatura llamada Debbe Neville. Con ella inicia una carrera como dueto, siendo sus canciones Country románticas muy bien aceptadas en el sur del estado de la estrella solitaria.

El año olímpico fue muy importante en la vida de ambos; logran un contrato discográfico para un sello filial a Hickory Records, a donde llegaron recomendados por un Country Star importante llamado Don Gibson, quien tuvo un par de hits que le dieron fama y fortuna durante casi toda su vida, Oh Lonesome Me I Can’t Stop Loving You, con una versión a cargo de Ray Charles que llegó a primer lugar de popularidad en 1962. También en ese año se casan y tienen a su primer hijo, Gebron; también a inicios de 68′ graban esta fina y hermosa balada pop y obtienen su único disco de oro por la venta de un millón de copias en el mes de junio, y a finales de este mismo año se divorcian. A partir de 1969 en adelante, se pierden en el anonimato. Thomas falleció en 2012, sin haber logrado ningún otro éxito. Debbe tuvo un hijo y una hija con su segundo esposo, Pat Patterson. No se ha vuelto a saber de ella.

En 1969 Jorge Belmont graba junto con su banda Los Belmonts, un buen cover a este gran éxito, para discos Orfeón. ¿La escuchamos?

 

Maravillosa música. Es una lástima que esto no suceda más en la historia musical del mundo, pues ahora se favorece una especie de ruido que carece de armonía, métrica y melodía, que tiene letras (?) diseñadas para expresar con quince palabras un mensaje misógino, majadero y estupidizante. Por eso seguiré platicándoles de aquellas épocas fresas y entrañables, mientras ustedes lo sigan pidiendo como hasta ahora en mi correo electrónico marco@elcirculobeatle.com , disfruten tanto como yo la música del año de la rebelión juvenil universal. ¡Hasta la próxima!

 

“….And I stand alone, in the rain, calling your name…”

Stormy, Classics IV, 1968

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

Un tiburón urbano y tropical

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Noches de luna en Xalapa.

“Apenas comenzábamos a hablar y ya trabajábamos, vendí dulces, chicles, pan; también trabajé en el campo, luego fui obrero textil, entre otros muchos trabajos”. Mike Laure.

A inicios de los sesenta su música fue el emblema de un México que se urbanizaba rápidamente y accedía al desarrollo, pero que aún tenía nostalgia por la costa y las palmeras. Su música es urbana pero al mismo tiempo es tremendamente tropical.

Él comenzó tocando rock pero la vida lo llevó a internarse en la música costeña.

Aquí algunos de los logros de este singular músico mexicano:

76 Álbumes

102 Éxitos

Reconocido a nivel continental.

 

 

Amaba el rock, particularmente a Bill Haley and his Comets, por eso empuñó la guitarra como su ídolo y le robó el nombre de sus acompañantes; se llamaría Mike Laure y sus Cometas. Tomó una canción de Fats Domino: Ain´t it a Shame, una pieza fundamental del rock, y la convirtió en el Estudiante del Rock, -con una letra inenarrable- alcanzando un relativo éxito. Debutó el 3 de septiembre de 1957 en Chapala. Su popularidad en Jalisco fue gigante. Después, el estrellato.

 

En el país reinaban los boleros, las rancheras, danzón, cha·cha·chá, guarachas, sones, mambo, cumbias, rock incipiente y demás.

Mike Laure creó una amalgama musical inédita. Su novedoso estilo incorporó el rock, con guaracha, cumbia y más sonidos caribeños. Una mezcla improbable, pero funcional. Saxos, guitarras eléctricas, tumbadora, batería, trompeta, bajo, acordeón, teclados, coro femenino y una voz realmente sabrosa en cuyo eco, los boleros mexicanos tomaron nuevas dimensiones. Por si fuese poco, su música es bailable y rítmica. Él es el padre de la cumbia a la mexicana.

 

Dame un beso una versión de la clásica de Buddy Holly, Love is Strange, dio paso a Tiburón a la Vista, La Rajita de Canela, Tabaco Mascao, No Lores, Quiero Amanecer, Cero 39, Cumbia Buena, Mazatlán…y muchos boleros del cancionero nacional que en sus manos tomaron otra dimensión. Infortunadamente el estilo que amalgamó no fue seguido por otros exponentes quienes se quedaron con la cumbia fácil, repetitiva pero altamente comercializable.

 

A casi 20 años de su muerte, en El Círculo Beatle recordamos a este músico mexicano innovador y de gran arraigo popular.

Dedicada para la hermanita de Patricia. A bailar se ha dicho…..

 

 

 

 

Soy apasionado de la creatividad y el diseño. Me encanta leer, cocinar, pintar y escuchar música, sobre todo jazz; pero disfruto mucho la música del cuarteto de Liverpool, la cual siempre me ha acompañado.

Seis Canciones Sabrosas de 1968, Vol. 4

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“….it was Fifty years ago today…”

Anónimo 

 

Y seguimos dándole vuelta al montón de buenas canciones que nos dejó el año mágico y misterioso de 1968, queridos lectores de El Círculo Beatle, ¿no es maravilloso? Parece que fue ayer, por lo actuales que todas estas rolas siguen sonando, pero debemos admitirlo con donaire y cabeza alta; la verdad es que ya llovió, y mucho, desde que estas obras maestras de la música estuvieron en los primeros lugares de popularidad en el mundo.

Les he comentado en estas columnas que las nuevas generaciones, desde los tan llevados y traídos millennials hasta los chavitos de siete, ocho y diez años en la actualidad no conciben un mundo sin celulares y smartphones, videojuegos, pantallas planas, aplicaciones, servicios de streaming, internet y YouTube, por mencionar lo que me viene primero a la mente; quizás no les resulte tan atractivo a todos ellos recordar una época en donde todo lo anterior solo podría imaginarse y verse en la televisión (en blanco y negro, of course)gracias a las caricaturas de Los Supersónicos o los alucines de Gene Roddenberry y Gerry Anderson, creadores de Star Trek y UFO respectivamente, atractivos shows de TV de onda futurista muy de moda en el año olímpico en nuestro país. Pero bien vale la pena echarse un clavado para revisar un puñado más de nueva música clásica, ¿me acompañan?

Abraham, Martin & John, Dion

Abrimos con esta padrísima rola los recuerdos sesentayocheros de esta entrega, y me recuerda de inmediato una estación de radio ( XHOF-FM, Radio D, La estación del Distrito Federal) que transmitía desde el edificio del ayuntamiento de mi hermosa ciudad capital por ahí de principios de los 80’s, un programa de radio (Más Allá de la Música) que los días viernes en la tarde nos educaba musicalmente a los fanáticos del género con rock sesentero en español y en inglés, y era un locutor, el gentil y culto Dr. Jaime Hernández Martínez, quien usaba esta canción, así como la de Groovin’ de The Young Rascals para recitar con templada voz y rete harta inspiración poemas de su autoría, solo para hacer más grato el horario de 6 a 8 de la tarde-noche. Ahora que nos ha dado por hacer remembranzas de las estaciones de radio y programas clásicos, la historia le debe un lugar a esta emisión que nos quitó las telarañas de la cabeza a muchos roqueros, entre ellos un servidor. ¿Que habrá sido de él?

Ya me desvié mucho de esta canción en particular, pero Dion DiMucci , quien tiene una trayectoria musical llena de éxitos de 1957 a 1963 ininterrumpidamente y que se merece una reseña para él solo ( y también en compañía de The Belmonts), nos regala una maravilla de interpretación de esta canción original de Dick Holler-quien la grabó también en 1968- con ciertos aires de folk-pop, y con un look de barba, bigote y guitarra acústica así como un acompañamiento musical al cual no nos tenía acostumbrados este nativo del Bronx en sus épocas de Teen Idol, con instrumentación de flugelhorn, corno inglés, oboe y arpa, en adición a bajo y órgano Hammond. En su letra nos habla de tres mártires de la democracia norteamericana (y personas decentes, by the way) Abraham Lincoln, Martín Luther King, asesinado en 1968, y John Fitzgerald Kennedy, guardando la última estrofa para dedicársela al hermano de este último, Bobby Kennedy, asesinado a tiros por un tipejo tristemente célebre llamado Sirhan Sirhan, quien fue tomado por la ignorante prensa americana por Sirio o Mexicano (!) increíble y de no creerse, como dice un buen amigo. Mejor escuchemos este sencillo Gamma G-806, en su edición nacional.

Cinnamon, Derek

El escocés John Hendry Blair nace en febrero de 1945 en el pequeño poblado de Ochiltree, y a sus tiernos 18 años emigra a los Estados Unidos para seguir una carrera como cantante; logra notoriedad al tener un hit en Norteamérica llamado Mr. Bassman, en donde canta en conjunto con Ronnie Bright de The Cadillacs (sin crédito en la grabación) y obtiene reconocimiento como Teen Idol. Tanto así, que logra dar giras en Europa y Japón además de USA y Canadá, con el cursilón nombre de Johnny Cymbal– Juanito Platillo; no platillo de segunda mesa, ni platillo volador; platillo de batería, válgame deus- que aparte se toma muy en serio, usándolo hasta 1968.

A partir de 1966, su prioridad está en ser compositor, formar una familia y volverse adulto muy pronto en su vida, sin embargo el gusanillo de la música vuelve a morderlo, y regresa haciendo uso de varios seudónimos , entre ellos el nombre de su hermano menor allá en Far Scotland, llamado Derek; llega a componer en toda su trayectoria (bastante corta por cierto, murió en 1993) más de 200 canciones, que fueron grabadas por personajes de la talla de Elvis Presley, Glen Campbell, Jan & Dean y Gene Pitney entre muchos otros.

George Tobin, el coautor de Cinnamon, lo recuerda como un tipo inteligente, ingenioso y de gran inspiración, que lamentablemente tuvo muchos claroscuros sentimentales en su vida. Su gran éxito, llegó al lugar 11 en el Billboard en USA y al tercer lugar en Canadá, y su característico riff de guitarra y bajo al unísono, es sin duda alguna uno de los sonidos más reconocibles de los años sesentas en todo el mundo, y una de las piedras claves del sonido bubblegum. Pero lo que sí es notable es ese coro de “one potato, two potato, three potato, foooour….!” es de filosofía pura, profundidad casi mística y densidad más allá del conocimiento más sofisticado. Ya no se escriben canciones como esas. ¿O sí?

Bend Me, Shape Me, The American Breed

Varios datos interesantes y sabrosos de esta muy buena rola, empiezo diciendo que fue compuesta en 1965 por una pareja de escritores talentosa; Scott English, a quien le conocimos el primer gran éxito de Barry Manilow Mandy-originalmente llamada Brandy– en 1974, y Larry Weiss, quién compone el primer lugar de 1975 Rhinestone Cowboy, que interpretó el recientemente fallecido Glen Campbell. No se han puesto de acuerdo los historiadores de Rock sobre la primera versión grabada de la canción, unos defienden la teoría de que fueron The Outsiders (Time Won’t Let Me) quienes la incluyen como el primer track de su segundo LP, llamado In; otros mencionan al grupo femenino The Models, quienes aparte de sonar muy bien y de lucir por el estilo, llevan al acetato para la MGM Records una versión cargada de Fuzz y Reverb, creando un Nugget del Garage Rock femenino.

El grupo originario de los suburbios de Chicago The American Breedfue comandado por el Ítalo americano Gary Loizzo (fallecido en 2006 por cáncer de páncreas), se forman en 1967, y  se encuentran esta canción como parte de un paquete de propuestas que llegaron a la Dot Records para arrancar un nuevo sello subsidiario, Acta Records; el típico ejemplo de primer lanzamiento de la marca que llega a ser un gran éxito. En forma paralela, la versión británica a cargo del grupo Amen Corner es también un gran éxito en la pérfida Albión. Se cuentan más de 17 covers en diversos idiomas a esta rola, en español hubo dos, salvadoreña y española, y extrañamente en México no se registró ninguna notable. Esta agrupación evolucionó,  ya sin Loizzo, en el grupo Ask Rufus, que luego se convirtió solo en Rufus, y como grupo de apoyo de la cantante Chaka Khan, en los 70’s.  Buena pieza de bubblegum para recopilar.

Sittin’ in The Dock of The Bay, Otis Redding

Este disco sencillo se publica en enero de 1968, y se convierte en un primer lugar de popularidad póstumo para Otis, pues había fallecido apenas unos días antes en un trágico accidente aéreo junto con su grupo de acompañamiento The Bar-Kays, en diciembre de 1967. Los chicos estaban de gira promocionando su exitoso single Soul Finger y Redding pisaba fuerte con su versión al éxito Respect, de su autoría, y de la cual Aretha Franklin hizo la versión definitiva.

Desde el álbum Otis Redding sings Soul de 1965, la colaboración con su amigo Steve Cropper, guitarrista titular de la banda Booker T. & The MG´S se volvió más estrecha, llegando a escribir una buena cantidad de material juntos; una idea de Otis, que primero se llamó Frisco Bay, luego Dock of The Bay y luego sittin‘….fue retomada a mediados del 67’ y propuesta a Cropper para hacer una canción ya en forma. Lo muy triste es que en su último y fatal viaje, Otis se reuniría con Steve para definir los últimos tracks del álbum que ni siquiera pudo intitularse como Redding quería: Frisco Bay.

Seguramente si Otis Redding hubiera seguido vivo nos habría regalado más de su talento musical, y ni duden que también habría salido en la legendaria película estelarizada por Dan Aykroyd y John Belushi The Blues Brothers. Más sobre eso en la siguiente entrada.

Chain of Fools, Aretha Franklin

La letra se refiere básicamente a que la Franklin estaba hasta la coronilla de ser una tonta más del abusador hombre que la había ilusionado, tema muy recurrente en las letras que cantaba esta divina nativa de The Music City.

La recientemente fallecida Aretha registra este primer lugar de popularidad en el año olímpico contando con el apoyo en la introducción de guitarra del genial cantautor Joe South, a quien le debemos canciones maravillosas como Hush, Rose Garden, Walk A Mile In My Shoes, Birds of a Feather, la hermosa Games People Play (no confundir con la de Alan Parsons Project de 1980) y el súper éxito de 1974 Top Of The World de The Carpenters. La reina del Soul había entrado en un estado de gracia musical desde su obra maestra Respect desde mediados de 1967, continuando con Think-cuya versión en la película The Blues Brothers es genial, por cierto-y rematando en este gran éxito; como mi buen amigo y compañero de líneas aquí en El Círculo Beatle Mau Castle (Saludos)detalló con amor y esmero la brillante trayectoria de la Franklin, yo solo les comentaré en adición que fue uno de los más de 90 covers que grabaron los tijuanenses Rockin´ Devils para discos Orfeón (saludos también a mi amigo el baterista original aún en activo Alejandro Robles) convirtiéndolo en uno de sus éxitos del 68′ en la radio mexicana. Como casi siempre, la original es preferible.

Do You Know The Way To San Jose, Dionne Warwick

La mejor intérprete a Burt Bacharach y Hal David (y su consentida también) sin duda alguna. Lo curioso de esta canción es que nunca fue del agrado de esta prima de Cissy y Thelma Houston, y tía de Whitney Houston. Parentescos aparte, les comentaba que a Dionne esta canción le daba tres patadas a la altura del vientre pues la consideraba muy tonta-según sus propias palabras, en su libro autobiográfico Dionne del año 2002- en su letra; habla de una chica oriunda de la pequeña ciudad antes mencionada, que va a probar suerte a Los Angeles CA., y que se regresa con sus propios honores y un fracaso a cuestas. Nada raro en una década que tenía algunas letras peores, ¿no?

San José era, en 1968, una ciudad que ostentaba ser de las mejores de USA, una ciudad idílica con todos los elementos que los norteamericanos aman de su país, cuna de talentos como los primeros GrassRoots y People (I Love You), lugar consentido para pasar el tiempo de The Doors, y localidad donde el mismo Hal David fue estacionado durante su servicio militar; siempre quiso escribir una canción en honor al lugar, la cual resultó ser en ese momento, el éxito más grande de Warwick. Por muy tonta que le pareciera la canción, le permitió vender más de tres y medio millones de copias del sencillo Scepter 10576, y sirvió de consagración definitiva de la morena, ligándolo con sus sencillos anteriores Theme from ” The  Valley of The Dolls” y mi preferida personal  de ella I Say A Little Prayer, rematando con la también muy popular Promises Promises, todas ellas en el año de la revuelta mundial por excelencia en el siglo XX, 1968.

Incontables éxitos musicales en una carrera musical harto exitosa, que dio un giro totalmente bizarro a principios de este siglo, cuando la Warwick se dedica a hacer informerciales con temáticas esotéricas y ondas raras por el estilo. Los dejo con lo que ella sabía hacer mejor. Por último, mencionar otro cover mexicano de mediana calidad y mucho éxito radial en dicho año a cargo de Los Rockin’ Devils en la voz de Blanquita Estrada.

La buena música nunca pasa de moda, y las seis canciones anteriormente reseñadas son una excelente muestra de lo anteriormente dicho; espero las hayan disfrutado tanto como un servidor al comentarlas, dicho lo cual disfrutemos de nueva cuenta los tracks, con una taza de café Decaf y un buen cigarrillo Salem, marcas comerciales introducidas en este sixty-eight (la cajetilla costaba $4.80!!!), y tengan cuidado, quizás sin darse cuenta como, al encender la pantalla plana se encuentren a Mauricio Garcés anunciando La fiera del 69′ -Opel Rekord- o a Begoña Palacios invitándoles un rico jugo de ocho verduras V-8(woooooow!!!Esto sí sabe a jugo de tomate!), jajajaja…! Hasta la próxima!

“…yesterday’s love was like a warm summer breeze…”

Stormy, Classics IV, 1968

Marco es un adicto al Rock and Roll, al Jazz y al Blues, sobre todo con buena compañía a su lado. Conversador ameno y entrometido si de opinar se trata, gusta de encontrar opiniones diversas sobre las cosas interesantes de la vida; fanático de la trivia y de las citas citables.

Los mejores intérpretes de José Alfredo Jiménez parte 1

En el argot musical mexicano siempre tendremos referentes que han estampado en sus composiciones o interpretaciones la idiosincrasia y tradiciones de un país que vaga constantemente entre el dolor y la alegría.

Muchos han sido los grandes creadores de la música vernácula mexicana pero pocos con el sentimiento y magnificencia de José Alfredo Jiménez, para muchos el mejor cantautor mexicano. 

Elegido por los dioses para tener un don muy pocas veces visto en el mundo de la canción ya que no sabía leer ni escribir música e incluso no tocaba ningún instrumento, pero escribía poesía como nadie.

Su inspiración corría a caudales y su vida misma era fuente de dicha inspiración, su talante lo tuvo desde pequeño y con el tiempo se convertiría no sólo en una directriz para enaltecer a la música mexicana sino que sería el cantautor predilecto del pueblo.

Sus canciones fueron, son y serán una gama de emociones entrelazadas que desembocan en una forma de vida que ha dejado huella en un México que se niega a dejarlo en el olvido y ya sea con él o con algún otro intérprete su poesía musical sigue cosechando éxitos.

Muchos han sido los cantantes que le dieron forma a sus canciones aunque para muchos él era su mejor intérprete pues nadie como él sabía cómo trasladar lo que sentía. Sin embargo también es digno de rescatar que muchas versiones han enaltecido su legado por todo el mundo.

Aquí algunos ejemplos de grandes intérpretes de José Alfredo Jiménez Sandoval:

1. Jorge Negrete. Entre los más grandes cantantes de corte internacional que encumbraron sus temas se encuentra “El Charro Cantor” quien grabó sólo siete de sus creaciones: “Paloma Querida”, “Ella”, El Jinete, “Tu recuerdo y yo”, “Qué suerte la mía”, “La que se fue”, “El Hijo del pueblo”, y en el caso de “El Mala estrella” la interpretó en la cinta “Los Tres Alegres compadres” pero no la grabó.

 

A pesar de que hay diversas versiones de estos temas, la calidad y torrente de voz de Jorge Negrete les da una fuerza insuperable.

Fue el primer intérprete en grabar “Paloma Querida”,  esto al quedar fascinado cuando la escuchó en una fiesta privada en donde José Alfredo Jiménez se la entregó como regalo a su esposa Paloma Gálvez y vaya que la llevó a la cima del éxito.

 

2. Pedro Infante. Qué decir del “ídolo de Guamuchil” que no se haya dicho antes. En este sentido no sólo fue uno de los cantantes que reafirmó su popularidad con temas del guanajuatense sino que también fue su compadre, los unía una gran y verdadera amistad.

 

Es esta el día de hoy uno de los mejores referentes de su música registrando entre otros cortes: “Mi Tenampa”, “Esta Noche”, “Tu Enamorado”, “Yo”, “Cuando el destino”, Viejos amigos”, “Corazón Corazón”, “Paloma Querida”, “Serenata sin luna”, “Cuatro caminos”, “Camino de Guanajuato”, “Cuando sale la luna”, “Un Mundo raro”, “Los Gavilanes” y “Alma de acero”.

Mención aparte merece “Muy despacito” ya que Infante se lo pidió expresamente para la que en ese entonces era su pareja sentimental: La actriz Irma Dorantes.

Trabajaron juntos para varias cintas entre ellas: “Ahí viene Martín Corona”, “El Enamorado” y “Los Gavilanes”.

 

3. En el tercer puesto de esta lista no puede faltar “El Rey del Bolero”, Javier Solís, quien con su muy especial estilo de cantar cubrió varios temas del autor, entre los que destacan: “La Media vuelta”, “El Camino de la noche”, “Llegando a ti”, “Retirada”, “El Peor de los caminos”, “Qué Bonito amor”, “Cuando vivas conmigo” y “Pa´todo el año”.

 

También trabajaron juntos no sólo en giras sino en películas como “Escuela para solteras”.

Solís sería junto con Lucha Villa el gran intérprete de Jiménez en la década de los 60.

 

4. Lucha Villa. La cantante originaria de Chihuahua fue una de las máximas ejecutantes del compositor e incluso también actuaron juntos en el filme “Me cansé de rogarle” producida y filmada en 1964.

 

Producto de su gran amistad con José Alfredo Jiménez, éste le compondría “Amanecí en tus brazos” el cual se convirtió rápidamente en un referente en sus presentaciones en vivo, además a partir de la grabación de su primera placa, “La Media vuelta” la llevaría a los cuernos de la luna  y a partir de ese momento grabaría también otros clásicos como “La Mano de Dios”, “Cuando nadie te quiera”, “La Enorme Distancia”, “No me amenaces”, “Despacito”, “Que se me acabe la vida”, “Llegando a ti” y “Retirada”.

 En 1979 grabaría un disco especial con canciones de José Alfredo Jiménez que no había registrado hasta ese entonces: “Alma de acero”, “Pa’ todo el año” y “Qué bonito amor”, entre otras.  

Soy melómana de corazón, básicamente fan de The Beatles y rocanrolera declarada, me apasiona la música de la época de los años 60. Me agrada leer literatura clásica y de fantasía y estudio Ciencias de la Comunicación.

Cinco canciones de José Alfredo Jiménez en películas de Pedro Infante.

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Cuando hablamos de las películas de Pedro Infante tenemos que mencionar, sin duda alguna, la calidad y el éxito que en su momento alcanzaron en México y en algunos países de Centro y Sudamérica, éxito que aún siguen vigente en la actualidad. Los filmes del sinaloense van de un género a otro, pueden ser melodramas, tragicomedias y comedias en donde se demuestra el carisma y lo buen actor que resultaba ser el cantante. Pero además sus películas eran un excelente vehículo para promover sus canciones las cuales aún a la fecha muchos seguimos recordando y cantando.

Por alguna razón, la cual se tiene que estudiar a fondo, dentro de la llamada Época de Oro del Cine Mexicano, en la mayoría de las obras fílmicas los protagonistas muchas veces sin motivo alguno, dentro de la ficción, siempre encontraban un motivo para deleitarnos con su voz. Cabe destacar que a estas películas no podemos clasificarlas dentro del género musical porque no lo son. Simplemente el personaje se encontraba de manera fortuita con una guitarra, un mariachi o una orquesta y se ponía a cantar sin que ello afectara a la trama. De ahí que muchos intérpretes de música ranchera (y de otros estilos musicales) fueran las estrellas de dichas cintas. Nombres como el de Pedro Infante, Jorge Negrete, Javier Solís, Pedro Vargas y Lola Beltrán, entre muchos otros, llegaron a convertirse en figuras que atraían al público a las salas de exhibición.

En el caso de Pedro Infante, la mayoría de sus películas poseen momentos que se han convertido en objeto culto. Recordemos aquella escena de la cinta Ustedes los Ricos (Rodríguez, 1948) en donde el personaje de Pepe el Toro llora a su pequeño hijo que ha muerto a consecuencia de un incendio, provocado por una venganza. Pero así como existen estos momentos melodramáticos, también están esos que son plenamente musicales los cuales forman parte del folclore nacional y de muchas de nuestras referencias culturales.

Pedro Infante, dentro de su carrera musical, interpretó temas de compositores importantes tales como Chucho Monge, Cuco Sánchez, Tomás Méndez y Rubén Fuentes por mencionar algunos. Pero al hablar de todos estos autores a los que Infante les dio su voz, no podemos dejar pasar a José Alfredo Jiménez, un prolífico compositor y cantante, nacido en Dolores Hidalgo, Guanajuato, que se volvió una figura de la música tradicional mexicana y por supuesto también del séptimo arte, con temas famosos que en muchos casos hablan y  representan la idiosincrasia del mexicano. Pedro Infante fue interprete de varias de sus canciones las cuales también formaron parte de varios momentos musicales dentro de su filmografía y de ellos sólo tomaremos algunos ejemplos.

PALOMA QUERIDA.

Ahí Viene Martín Corona es una película dirigida por Miguel Zacarías, con fotografía de Gabriel Figueroa y exhibida en el año de 1952, la cual está basada en una radio serie que fue muy exitosa por aquella época. La cinta trata acerca de un joven temerario, de nombre Martín Corona (Pedro Infante) que es acompañado de su fiel “escudero” Piporro (Eulalio González) los cuales se encargan de ajusticiar a los malandrines del pueblo y sus alrededores por lo que son una especie de héroes locales. Un buen día llega una mujer procedente de España llamada Rosario Medina (Sara Montiel) a recibir una herencia de un tío fallecido y obviamente el personaje principal se enamorará de ella por lo que pasaran un sinfín de aventuras.

En un momento dentro del filme, unos caballeros apelan a la buena voz de Martín Corona y le recuerdan la promesa que hizo de llevarle serenata a unas damas, el personaje se niega pero al final acaba por llevarles gallo. Cabe destacar que entre el grupo que acompaña a Pedro Infante se encuentra el mismísimo autor de Paloma Querida, José Alfredo Jiménez; también hay que mencionar que él es quien escribió y cantó, dentro de la película, el tema Del Mero Norte corrido a Martín Corona.

ELLA.

El Gavilán Pollero dirigida por Rogelio A. González, con fotografía de Gabriel Figueroa del año 1951, nos presenta a una pareja de ladrones y estafadores que van de pueblo en pueblo cometiendo fechorías. José Inocencio (Pedro Infante) y Antonia (Lilia Prado) alias La Gela, un buen día debido a las constantes infidelidades por parte de él, ella decide vengarse y abandonarlo a su suerte. Al ir a buscarla se encontrará en su camino a otro pillo sinvergüenza, Luis Lepe (Antonio Badú), nacerá una amistad entre ellos y juntos viajaran a la Ciudad de México en busca de La Gela.

En esta comedia podemos ver el contraste entre la vida de la provincia y la de la ciudad, además del triangulo amoroso que se presentará. Hacía la parte final de la película observamos al personaje de Pedro Infante en una cantina, triste y borracho por la decepción de no poder  recuperar a su mujer (me cansé de rogarle, me cansé de decirle que yo sin ella de pena muero), pero veremos que la amistad con el personaje de Antonio Badú se mantendrá firme y todo ello acompañado con la canción Ella de José Alfredo Jiménez.

CAMINO DE GUANAJUATO.

Con la película La Vida No Vale Nada de 1955, dirigida por Rogelio A. González, Pedro Infante ganó un premio Ariel como mejor actor. En esta obra el cantante interpreta el papel de Pablo, un hombre que viaja de un lugar a otro huyendo de la responsabilidad. Un personaje borrachín que se niega a madurar y no soporta el que su vida vaya bien en algún momento. Al principio lo veremos tratando de estabilizare con una guapa viuda citadina (Rosario Granados) a la cual abandonará. Llegará a un poblado en donde conocerá a una prostituta (Magda Guzmán) a quien le promete sacarla de esa vida (y decepcionará también) por lo que retomará su antiguo trabajo de panadero. Regresará a su pueblo natal en donde su madre vive en la miseria y viajará a buscar a su adultero padre (Domingo Soler) quien se ha mudado a la costa con una joven mujer (Lilia Prado), sin faltar la tensión sexual que se presentará entre Infante y Prado.

El personaje de Pablo se emborracha (una vez más) en una cantina para buscar olvidar el acoso del cual ha sido victima por parte de la amante de su papá y canta Camino de Guanajuato, previo al desenlace de este culebrón melodramático.

SERENATA HUASTECA.

Cuidado con el Amor es una divertida comedia dirigida por Miguel Zacarías del año 1954. Aquí Pedro Infante interpreta a Salvador Allende un joven que decide irse de su  pueblo para buscar fortuna y diversión por lo que su padre le recomienda que encuentre a dos muchachos llamados Felipe Ochoa (Eulalio González “Piporro”) y Serafín Estrada (Oscar Pulido) para acompañarlo en sus andanzas. El trío pasará varias aventuras al buscar un tesoro en una casa de la que es propietaria la guapa Ana María (Elsa Aguirre) de quien se enamorará el personaje principal.

Serenata Huasteca de José Alfredo Jiménez se hace presente durante la escena de la kermés pueblerina en la cual Pedro Infante buscará darle picones (celos) a Elsa Aguirre que quiere comprometerse con un viejo médico. Una escena llena de festividad sin duda alguna.

UN DÍA NUBLADO.

Cuando una película tiene un éxito avasallador se filma su secuela, en el caso de las obras de Pedro Infante varías de sus películas tienen su segunda parte y hasta su tercera como en el caso de Pepe El Toro (Rodríguez, 1953).

El Enamorado (1952), es la continuación de Ahí Viene Martín Corona, con Miguel Zacarías nuevamente como director. En esta nueva historia Martín Corona (Pedro Infante) está casado con Rosario (Sara Montiel) a quien ha prometido ya no poner su vida en peligro y más cuando ellos tienen gemelos. En un escena a Rosario la invaden los celos hacia su esposo por ser el objeto del deseo y admiración de varias jóvenes mujeres (en donde podemos ver a Irma Dorantes entre ellas) que están presentes en una fiesta. La pareja pelea y Martín con una copas de más le lleva serenata para reconciliarse. En esta escena Pedro Infante canta dos temas, el segundo de ellos es Un Día Nublado de José Alfredo Jiménez (Ya mis canciones no son alegres, ya mis canciones tristeza son). Y con semejante canción la pareja termina nuevamente junta

Y como estos momentos musicales existen muchos mas en las películas de Pedro Infante, con canciones de otros autores, los cuales seguirán estando en nuestros recuerdos y gustos musicales.

Originario de la Ciudad de México, estudió la carrera de periodismo en el Centro Universitario de Periodismo en Arte, Radio y Televisión(PART). Se describe a si mismo como beatlero de alma y rockero de corazón.

Miklós Rózsa: Un legado musical cinematográfico sin precedentes.

El famoso compositor Miklós Rózsa nacido en Budapest, Hungría en 1907 y quien falleciera el 27 de julio de 1995 fue uno de los mejores y más grandes artífices de música en el terreno cinematográfico.

Niño prodigio, se dice que aprendió a tocar el violín a los cinco años para después continuar con la viola y el piano; desde temprana edad disfrutó de las mieles del éxito con sus conciertos y composiciones.

Fue considerado un alumno brillante en el Conservatorio de Música de Leipzig donde en 1930 obtuvo el doctorado en música.

De familia acomodada, creció en un ambiente provisto de cultura y confort y se aficionó prontamente a la música folclórica húngara de la cual indicó en determinado momento: “En ese momento, la música folclórica de esta zona de Hungría se había convertido en una parte integral de mi propio lenguaje musical”.

Así mismo afirmaría: “Era una fuente viva de inspiración y creo que si alguna vez fuera posible para mí regresar a Hungría, los únicos lugares que realmente me gustaría visitar serían estos pequeños pueblos rurales desvencijados que tanto significaban para mí de niño”.

Este genio musical se mudó a Paris en el año 1932 donde dio recitales interpretando sus composiciones de música de cámara pero los salarios paupérrimos lo impulsaron a buscar nuevos horizontes.

Pero sería en Londres donde realmente surgiría su conexión con el cine donde se le ofreció componer “Hungaria” para la compañía Markova-Dolin, un ballet en un acto coreográfico por Derra de Moroda.

Su aportación a este espectáculo consistió en organizar y orquestar folk húngaro con melodías tradicionales, entre ellas la original “Rádóczy March” y varias composiciones populares de su propia colección.

El éxito fue tal que se presentó este ballet por dos años en el Teatro del Duque de York y es aquí donde el director de cine Jacques Feyder quien asistió al montaje se quedó impresionado con su trabajo para lo cual le encargó el score de su siguiente film “Knight without Armor”, protagonizada para la gran Marlene Dietrich.

Los buenos resultados que arrojó en taquilla le permitieron continuar con la cinta “Thunder City” tras la cual fue invitado a unirse a la plantilla de Korda´s London Films.

A partir de aquí surgiría una de las trayectorias más brillantes en al ámbito musical fílmico. Su primer triunfo internacional se daría con la película “The Four Feathers”, sin embargo el mejor proyecto hasta ahora reportado es “The Thief of Bagdad”.

Durante el rodaje de este film en 1939 se declaró la guerra por lo que Alexander Korda se vio obligado a trasladar a todo su equipo a Hollywood ya que entre otras cosas necesitaban continuar con el rodaje y en Inglaterra no podían obtener dinero para financiarla.

Rózsa llegó en abril de 1940 a Hollywood, lugar que viera sus más grandes glorias durante los siguientes 40 años.

Otro gran éxito que alcanzó con Korda´s London Films se dio en 1943 con “Jungle Book” para la cual creó “Jungle Book Suite” (para narrador y orquesta) esta en sí sería la primera grabación comercial de un score de la película estadounidense que se emitiría y causaría sensación.

En 1945 fue nombrado profesor de Composición en la Universidad del Sur de California donde también dio conferencias durante largo tiempo. Este puesto lo mantendría hasta el año 1965.

Ya para 1946 era considerado como uno de los principales compositores cinematográficos de la meca del cine en Hollywood, situación que lo mantendría dentro de los reflectores hasta el día de su muerte.

En 1948 se unió al equipo de MGM Pictures con quienes permaneció hasta 1962, durante su estancia con ellos se reportarían éxitos como “Quo Vadis”, cuyo rodaje en Roma, Italia (uno de sus países predilectos) le inspiraría el famoso “Concierto para Violín” el cual creó en Rapallo, Italia en sólo seis semanas.

Entre todos los títulos que resaltan en su amplia filmografía podemos citar: “Spellbound” (1945), de Alfred Hitchcock, “Double Life” (1947 y “Ben-Hur”(1961) por las cuáles obtuvo el Óscar a mejor música de film dramático. Cabe destacar que estuvo nominado a esta presea en 16 ocasiones.

Otros títulos impresionantes e imprescindibles son: “The Stranger love of Martha Yvers” (1946), “Quo Vadis” (1951), “Ivanhoe” (1952), “Julius Caesar” (1953), “The Cid” (1961), “King of the Kings” (1961) y “Time After Time” (1979)

En la década de los 70 tuvo un importante resurgimiento llamando la atención de jóvenes cineastas que buscaban colaborar con él, esto quizás en busca de un añorado pasado hollywoodense que aún resplandecía.

En octubre de 1972 se presentó en el Royal Albert Hall en Londres para dirigir un programa con su música para cine como parte del concierto anual de la Orquesta Filarmónica.

Durante un tiempo disfrutó de dirigir sus propias obras en salas de conciertos tanto en Europa como en América y también tuvo la oportunidad de grabar discos, ejemplo de ello son las placas registradas con la Orquesta Sinfónica de Hollywood Bowl: “Danube Waves” y “Starlight Fantasy”.

En 1977 recibió el premio César de la academia de cine francés por su contribución a la cinta “Providence” del cineasta de vanguardia Alain Resnais.

En 1982 sacó a la luz su autobiografía titulada “Double Life”, y para 1984 estrenó “El Concierto para viola” en Pittsburg. Considerada una de sus últimas obras principales.

Durante los años 80 tuvo una importante actividad componiendo piezas musicales solistas para flauta, oboe, clarinete, viola, guitarra y violín, lo que le reportó nuevos adeptos.

Entre sus creaciones también se destacan obras de cámara y poemas sinfónicos.

Los últimos años del flamante compositor los pasó retirado de la actividad compositiva debido a su débil vista, sin embargo se vio recompensado con el reconocimiento de no sólo sus contemporáneos sino de las nuevas generaciones que lo colocan como uno de los 10 mejores compositores cinematográficos de todos los tiempos.

Su estilo con tintes wagnerianos se compara con el de grandes músicos como Béla  Bartók y Zoltán Kódaly, sin embargo su manera de abordar la melodía desencadenaron en una gama de sentimientos que derivaban en una profundidad muy difícil de superar.

Falleció el 27 de julio de 2005 a la edad de 88 años debido afección pulmonar.

 

 

Soy melómana de corazón, básicamente fan de The Beatles y rocanrolera declarada, me apasiona la música de la época de los años 60. Me agrada leer literatura clásica y de fantasía y estudio Ciencias de la Comunicación.