¡Antes de que nos olviden haremos historia!: 100 discos que cambiaron la historia del rock mexicano. (Parte 3/10)

Los noventas estaban a la vuelta de la esquina, estábamos por vivir una de las mejores épocas en la historia de la humanidad, no solamente en lo musical, sino también en la vida cotidiana. Aquella época en la que las llamadas “boybands” comenzaban a ser admiradas por la juventud, no ser fan de Brad Pitt era un pecado, comprar discos físicos era más accesible y el correo electrónico “hotmail” comenzaba a ser una novedad increíble.

Surge una nueva generación de grupos argentinos y españoles que mezclaban sonidos del punk, new wave y pop, con letras en español. Una famosa generación denominada “Rock en tu idioma”, a la que pertenecía Miguel Mateos, Soda Stereo, Radio Futura, Hombres G, Héroes del Silencio, Enanitos Verdes, Nacha Pop, entre otros. En México, algunas bandas con estilos parecidos se incorporaron a la corriente, Las Insólitas Imágenes de Aurora fue un claro ejemplo, conformado por Saúl Hernández, Alfonso André y Alejandro Marcovich, para después convertirse en Caifanes, la primer banda masiva del país.

También nacieron bandas como Fobia, Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, bandas que ya existían como El Tri y Maná se consolidaron aún más, mientras que otros grupos se sumaron a la corriente como Kenny y Los Eléctricos, Ritmo Peligroso y Rostros Ocultos. Sin duda, los noventas cambiaron la forma de hacer rock and roll en México y a ellos debemos muchas bandas que en la actualidad siguen llenando estadios.

En este compilado se recogen 100 discos que se consideran esenciales para entender la música que un sector de la juventud ha hecho suya en los últimos cincuenta años. Una selección de producciones que marcaron rumbos y giros importantes, en sus diferentes corrientes, para el rock mexicano.

¡Llegamos a los 90’s! Bienvenidos sean todos, pasen y abrochen sus cinturones, que estamos a punto de dar una vuelta más por la historia de los 100 discos que cambiaron la historia del rock mexicano.

¡Yo no soy un rebelde sin causa!: 100 discos que cambiaron la historia del rock mexicano. (Parte 1/10)

80. Comala – Jorge Reyes – 1987

Comala es una placa oscura, en la que sin duda Jorge Reyes consiguió amalgamar a la perfección los sonidos de la música prehispánica con el rock progresivo. Una mezcla de flautas prehispánicas, guitarras, sintetizadores, percusiones de tribu y sonidos místicos.

Es un disco parte aguas en la carrera de Jorge Reyes, que permite entender el antes y después de su carrera artística (antes con Chac Mool). Es a partir de este disco que la obra de su autor deja de ser local para insertarse en el mercado global del rock progresivo.

79. Arpía – Cecilia Toussaint – 1987

Un clásico. Un homenaje a todas las mujeres rockeras en México. Arpía fue editado bajo un planteamiento conceptual dividido en dos partes: El amor y La ciudad. Por parte del amor, las canciones narran las infidelidades, el sexo, noches de hotel, el libido y el deseo. Mientras que del otro lado, la Ciudad de México se convierte en la principal protagonista de narraciones, incluida una cruda referencia al 68.

Después de este éxito, Cecilia dejó la banda y se enfocó en hacer música más popular, lo cierto es que nunca un álbum tan poderoso como Arpía.

78. Un toque mágico – Tex Tex – 1988

En México ocurre un fenómeno curioso: Músicos que se definen como rockeros y tocan cumbia o músicos que fácilmente podrían tocar en un baile grupero pero que tocan rock and roll. Tex Tex es esto, desde su primer disco supieron hacer un rock divertido y ponedor, con influencias del rock urbano, blues, big band e incluso tropicales, una deliciosa mezcla que han llamado “rock ejidal”.

Ésta es una obra verdaderamente mágica: como la fantasía, como la yerba. Debe ser valorada en su justa dimensión, con una banda que cambió la forma de ver y hacer el rock and roll sin prejuicios.

77. No estamos conformes – Massacre 68 – 1989

Massacre 68. Para algunos el recuerdo de la matanza del 2 de octubre en Tlatelolco, para otros sólo una banda de hardcore punk.

No estamos conformes carece de matices. No hay descanso entre tanto reclamo a Derechos Humanos, policías corruptos, al Ejercito Nacional y a las elecciones. La instrumentación se escucha a tope y sin las bondades del hi-fi a su favor. Es un disco de culto en el panorama punk mexicano, funcionó para erigir la figura del vocalista Aknez como el mesías del hardcore chilango.

76. No me hallo – El Personal – 1989

Si algo caracteriza este álbum es el humor y la irreverencia con la que están hechas cada una de sus canciones. Además, el álbum exhibe una inigualable mezcla de ritmos que las describían como “Reggae-Cumbia”, “Rock guapachoso”, “Foxtrot en tu idioma”, “Reggae ecologista”, etc.

Son varias razones que fueron haciendo de No me hallo un disco de culto al paso del tiempo y una influencia importante para la generación de grupos de rock en México que surgió a fines de los ochentas, como Maldita Vecindad y Café Tacvba, la más importante es la creatividad con la que estaban hechas las letras.

75. Secta Suicida Siglo 20 – Secta Suicida Siglo 20 – 1989

El álbum debut-despedida de Secta Suicida Siglo 20, un cuarteto de punketas que llamó la atención de muchos debido a lo aparatosa que era la portada de su disco que reflejaba un cadáver con la piel desprendida del cuello. Y así como la portada, el disco reflejaba cómo el ser humano es explotado incluso en su muerte.

Grabado en los Estudios ÁREA en quince horas, la colección de temas sorprende por la limpieza de su producción. La banda pretendía eliminar tabúes de la sociedad con los que somos juzgados día con día.

74. Volumen II (El Diablito) – Caifanes – 1990

Tras su exitoso obscuro primer álbum, y con la incorporación de un nuevo guitarrista que sería pieza clave para este material. Caifanes abanderó a una nueva camada de grupos cuya mirada de proyección llegaba hasta donde el televisor se lo permitía y, en ese sentido, ocupó los foros que oficialmente le pertenecían a José José y Juan Gabriel. Un auténtico salto al vacío.

Pocas veces una portada ha resultado tan reveladora. Ahí están, cinco músicos de mirada retadora que se asoman entre las flores que Juan Diego encontró y entregó a la Virgen de Guadalupe. Fe y agresión en once pistas que narran una época donde el rock hecho en México lucía desesperado por anunciar su origen, como si de un tequila se tratara.

73. Ciudad azul – Flor de Metal – 1990

Para Flor de Metal el tema del amor no era punto de partida. En su única producción, la banda hizo de los nueve cortes una declaración alterna, propuesta desde el lado femenino. El álbum no se erige como una disquisición del porqué, sino como alegato sin pena ni prisa, francamente cachondo.

El grupo sabía cómo y cuándo mezclar en sus sonidos el bossa nova, jazz, rock y reggae, ritmos que se esparcen sin tropiezo en cada uno de los temas que componen Ciudad azul. Pero, ¿a qué suena Flor de Metal? A ciudad, a la confluencia de ruidos y sudores, a noche y día en amigable convivio.

72. Mis amigos muertos – Real de Catorce – 1990

El tono emocional del disco no es de tristeza, sino que retrata la personalidad de una banda inquieta, que busca que el lenguaje del blues norteamericano eche raíces en México.

En Mis amigos muertos, el espíritu purista del blues se escucha en un segundo plano y la travesía por nuevas sonoridades es constante. La guitarra deja de ser el eje en la personalidad de la banda y los teclados, por momentos, se vuelven los protagonistas de estas historias.

71. El circo – Maldita Vecidad y los Hijos del Quinto Patio – 1991

Maldita Vecindad había surgido como un grupo hiperquinético que mezclaba un poco de ska, punk y elementos de la llamada world music. Había también un deseo de incorporar al propio México en ese coctel posmodernista. Para este disco, Maldita Vecindad decidió representar lo nacional a través de elementos tomados de la época de oro del cine mexicano, con Tin Tan y su pachuquismo.

El disco es un afortunado collage de canciones, grabaciones callejeras, diálogos del cine, ritmos globales y hasta bombas yucatecas. Incluso se agrega un cover a Juan Gabriel con la canción “Querida”, y que funciona perfectamente desde el punto de vista conceptual al poner al divo como un elemento más de la cultura mexicana. Sin duda un álbum imperdible y obligado para la historia del rock nacional.

70. Continuará…

¡Alarma, alármala de tos!: 100 discos que cambiaron la historia del rock mexicano. (Parte 2/10)

FUENTE: Texto basado en el libro “Antes de que nos olviden. 100 discos esenciales del Rock Mexicano.” 

Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Escritor, melómano, fotógrafo y creativo. Le apasiona descubrir música nueva, leer poesía y ver series. ¡La vida es rock and roll!

CONTACTO

Facebook: Fernando Iván Licenciado Cantinas
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Correo: fernando@elcirculobeatle.com

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