De no haber sido por los romanos, la raíz idiomática del inglés estaría más orientada hacia el sajón. Se dice que la lengua inglesa, tal y como la conocemos hoy en día, tiene entre 30 y 40 por ciento de palabras latinas, esta fue la primera oleada de romanticismo linguístico que influyó en ese idioma. La segunda fue a partir de 1066 con la invasión normanda al mando del rey Guillermo II, que trajo consigo la llegada del francés antiguo a la isla. Esto cambió no sólo la forma de pensar de la población local, sino que creó todo un sistema de vida que se fusionó en el crisol de una lengua anglo-normanda.

El francés anidó en la estructura gramatical del inglés de tal manera que para que una persona lograra prosperar en la Inglaterra normanda era necesario hablar ese idioma, el cual enraizó con la presencia de la religión, la filosofía y la literatura gala. La duplicidad del idioma tuvo lugar debido a este contacto. La creación de una élite normanda en posesión del francés, de una clase media inglesa que también lo dominaba y la exclusión de los humildes, que sólo hablaban inglés, fue un sello de realeza que acuñó el alma inglesa.

Hay quienes se han atrevido a sugerir que la pronunciación flemática del inglés actual deviene de la manera fonética del francés, que es más gutural, nasal o palatal.

El surgimiento de palabras con dos raíces, es decir, francoinglesa, creó una sociedad más abierta que despegó rápidamente del medievo hacia la modernidad del burgo. Palabras como comander/sheriff o pork/pig y commerce/trade, ejemplifican claramente la asimilación del lenguaje continental a la lengua nativa insular.

Es aquí donde se enmarca el uso del francés en algunas canciones del folk o del rock inglés, con el que no sólo le dan un toque de finura a la melodía, sino un arte exponencial de la historia del lenguaje europeo, bajo la visión inglesa. Los Beatles no fueron la excepción, canciones como “Michelle”, encuentran en una melodía con acordes tipo juglaresco la confesión del amor hecha a una joven de la manera más romántica posible: con toques franceses que remachan el sentimiento de amor reflejado en el más puro francés novelesco.

“Michelle, ma belle. Sont le mots qui vont tres bien ensemble”… (Michele, bella mía. Esas son palabras que deben ir muy juntas).

En el caso, de “All you need is love”, del álbum Magical mistery tour, se muestra la directa influencia no sólo del francés sino de Francia, en la herencia histórica de Inglaterra. Las notas de la Marsellesa demuestran que la visión del cuarteto de Liverpool estaba dirigida a un horizonte más abierto, a una influencia inglesa en el continente europeo: algo así como el viaje de regreso y la conquista beatle de Europa.

En “Michelle”, uno de todos los éxitos que tiene el Rubber soul, la voz que destaca es la de Paul Mcartney, precisamente porque es el beatle al que se le notan más cualidades con los idiomas. Si recordamos las versiones en alemán de “Sie liebt dich” (Ella te ama) y “Komm gib mir deine Hand” (Quiero estrechar tu mano), grabadas en 1964 (en París), también es Mcartney la voz fundamental, pues según se dice, era él quien mejor hablaba alemán por encima de Lennon, de quien se oye que sigue la letra como tratando de esconderse en la voz de su colega.

Los Beatles no perdieron la ocasión de convertir su canción en un himno al amor, que provendría de las notas iniciales del himno de Francia, considerado como el país del amor. Aunque las estrofas marsellescas hablan más de una motivación militar, al usarlo, el grupo inglés lo transformó en una sinfonía pacifista-amorosa. Por cierto que la canción fue transmitida por el satélite Intelsat I, también conocido como Early bird (Pájaro madrugador) y con ella se abrió al mundo el panorama de las transmisiones en vivo, rompiendo las fronteras del tiempo y las distancias por primera vez en la historia de la humanidad.

Otro caso

Sólo para que lo sepan: otro grupo británico que ha usado el francés en sus hits, se trata de la banda de Birmingham, conocida como Electric Light Orchestra, que también mostró su rostro galo en la canción “Hold on”, sobre todo en el coro que dice:

Accroches-toi a ton reve (Aférrate a tu sueño)
Accroches-toi a ton reve (Aférrate a tu sueño)
Quand tu vois ton bateau partir  (Cuando veas tu barco partir)
Quand tu sents ton coeur se briser (Cuando sienta que tu corazón se rompe)
Accroches-toi a ton reve (Aférrate a tu sueño).

Esta parte, por cierto ha sido muy criticada porque, según esotéricos del rock, se oye una frase en español que dice “Y en tu huerto no hay tomates”). Sinceramente yo no oigo eso. En fin, mejor hablemos francés.